lunes, 12 de noviembre de 2018

Mates con agua hirviendo

Hay gente que cree en su propia santidad porque cuando comete errores pide perdón, y entonces vuelve a cometer errores porque sabe que puede volver a pedir perdón.

El mundo es muy común, pero es mundo, un lugar del común. Sigue patrones necesarios. Los cables van del rojo al negro y del negro al blanco. Todo está bien ubicado. Lo que tiene éxito se sigue porque tratarás de no talarte con tus propios clavos. Tiene eso de rutinario, de barrer, lavar el piso y limpiar a diario.

Cuando todo pasa desapercibido es cuando más me acuerdo que me tengo que olvidar de tus ojos necesarios. Podré volver del infierno, pero quizás no de ese espesor oscuro, del que no puedo escapar por tener el cerrojo muy duro.

Hay gente que disculpa porque cree que el disculpado no volverá a traicionarlo, pero cómo duele cuando una y varias veces más vuelve a intentarlo. El alma entra en una especie de incesto, vuelve a repetir los mismos errores, sin voluntad ni racionamiento.

¿Tendrán solución los dolores negros? ¿Será que no se puede vivir sin dar pasos tergiversos? ¿Tendrán remedio los mates cebados con agua hirviendo?

12 de noviembre de 2018

viernes, 9 de noviembre de 2018

Mentiras

No me gusta mentir,
las veces que lo hice
fue por causas mayores,
y aún pago con dolores,
y no hay causa más grande
que la sinceridad.
Sin embargo se miente
por necesidad,
aunque las necesidades
te tiran del pedestal.
Si el viento te golpea,
si tenés un fuerte dolor en el pecho,
si el colectivo no viene,
si el horario te perjudica,
si la primavera está fuera de tiempo,
sólo por eso, se me da
por decir la verdad,
y a veces la mentira
hace a tu alma expirar.
Las heridas que causan las mentiras
y el ocultamiento
son difíciles de olvidar,
y hasta a veces parece
que nunca podrás sanar.
La invención detrás de la palabra
es un perro que de vez en cuando ladra
para provocar.
Mentiras por acá,
por allá,
mentiras nadan en el mar,
se acuestan a la sombra
y al mundo se ponen a mirar.
Y todo lo que pensabas
o que sabías con seguridad
dobla en una curva
para su corazón destrozar.
No me gusta mentir,
ni que me mientan,
prefiero la verdad
a ver monigotes insaciables
que se aparecen en el centro
de la comicidad.
Como si pudiera mentir,
toda la impecabilidad de mis dichos
son expuestos para complicar,
ya no aplica en mí la ingenuidad,
y en frascos de acciones distorsivas
conservo la libertad.
No se me da mentir,
así nada más,
ni ocultar
la angustia que me da,
la milésima parte
me entenderá.


09 de noviembre de 2018.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Título: que viva noviembre

Ya estamos bien de noviembre: november rain, november aquello y noviembre primero. El amor es bello, ya está, es una máxima, y amar es tan bello que estremece, pero cuando no nos aman todo lo que estaba bien se abraza al mal y te pegás unos palos tremendos: huyen las gaviotas, se les salen los pétalos a las rosas y los colores van fingiendo que son colores sólo para dejar a la gente conforme. La conformidad, sí, es de un espíritu revolucionario tal que puede mentir en la cara y de paso darte una bofetada, pero cuando se te incrusta en la rutina te va dejando más abierta la herida, la va alimentando con recetas dulces que ni tarde o temprano encontrarás la salida.
Fingir es amar,
es pecar contra uno mismo,
es habituarte a que no saldrás del abismo, porque no saldrás,
y si seguís así no tardarás en ser la mejor actriz del cinismo,
todo por amor, le dicen,
para no perder el valor, repiten,
para que te agites en la bondad, te insisten,
y para que sigas escribiendo, se te rebelan...
y la verdad que se revela
ante la inseparable contingencia
de estar solo
es tan dura de aceptar
como que quizás nunca
me querrás.
Pero vuelo
con una piel suave
y me enfundo
en dolores mortales,
¿qué puede salir mal
si te amo a pesar de las sales?
Los azúcares
engordan
la voluntad
de quienes las abordan,
y la fortaleza
es el invento del que no sabe convivir
con la crudeza,
dejémonos de parafernalias
y que siga rodando noviembre
de forma estrafalaria,
que yo te sigo llevando adentro
aún
y no me arrepiento,
no me gusta que no me quieras,
pero que le voy a hacer
si soy porfiada de veras,
ingenuidad o libertad
que más da,
una de las dos es la verdad
que más me va.

03 de noviembre de 2018

martes, 30 de octubre de 2018

Si no he de encontrar tu olor...

No encontré tu olor
por ningún lado,
ni en los viejos espacios,
ni en los nuevos,
¿será que aún me falta aproximarme
un poco más a lo que no me he atrevido?
Sí, recorrí los lugares,
escuché tu voz,
y descubrí mi corazón
para sacarlo de su viaje imaginario,
vi tu presencia
alguna vez
gozando del privilegio
de no amarme,
pero no encontré tu olor
por ningún lado,
y no sé si resignarme
a que el tren ya ha pasado.
Te odio con todas mis almas,
algunas están más inspiradas
y otras más desilusionadas.
El sentimiento se eleva de tal manera
que me duele el cuerpo
cada vez que lo siento.
El odio es tan, pero tan, fuerte,
que inicia un viaje ancestral
hasta la muerte.
Dicen que no hay que sentir esas cosas,
pero es que no encuentro tu olor
entre las rosas,
y me tengo que contener
con sólo mirarte
tirada desde la alfombra.
Es imposible olvidar
lo que te pasa muy dentro
cuando tenés libertad,
y no sabés cómo socorrer a la ira
cuando no puede negar
su necesidad
estando deprimida.
Te amo con todas mis almas,
con las que me obligan a amarte
y con las que se hipnotizan con sólo mirarte,
hermosura de mi vida,
belleza de la cristiandad
y de lo que no tiene religiosidad,
no encontré tu olor en ningún espacio
pero te llevo en todos lados,
llevando adelante el barco
o virando con tus encantos.
La magia de los contrarios
anda por los lagos,
en canoas de juguete,
gozando de sus tonterías,
que duele,
pero no queda otra que amarte
fueras como fueres,
con errores de ortografía
o con hermosa caligrafía,
elegir es sólo un privilegio
para aquel que de su personalidad se fía,
los otros debemos aceptar
que somos volátiles vigías
buscando por el horizonte
el amor, todos los días.
Y si no he de encontrar tu olor
en el otoño o en la primavera,
te guardaré en la cajita del perfume
para esperar paciente lo que me espera.

30 de octubre de 2018






domingo, 28 de octubre de 2018

No sé cómo lo voy a demostrar

Todo lo que te amo
todavía no lo he podido demostrar,
si hubiera alguna forma que pudiera
cumplir,
si hubiera realmente más vidas
en las que pudiéramos existir,
pero todo es tan incierto,
tan al descubierto
y al mismo tiempo
tan de adentro,
que no podría asegurar
que hay una forma precisa
para demostrar
cuán en el centro de mi corazón te llevo
y te quiero llevar.
Viven crujientes las sensaciones,
tiemblan de pudor las emociones,
cuando hay cuestiones de por medio
que no se pueden sortear
a veces uno cree que sólo el tiempo
las puede superar,
pero no tengo la visión clara
de lo que quiero expresar
y aún así creo que te amaré
por toda la eternidad.
No creo que el amor
sea distinto de vida en vida,
sólo considero que es el mismo
aunque cambie el cuerpo y el enigma.
Somos muy nosotros,
eso no se puede negar,
orgullosos y egocentristas en exceso,
que el amor puede sopesar.
No vamos a resignar
lo que creemos,
y haremos silencio
si no nos gusta lo que vemos.
Pero te amo,
no lo dudes un instante,
aunque a veces quisiera volar
a ninguna parte.
La dureza es un lugar
denigrante,
pero deseo sentirte
en todas partes,
olvidar mi ego,
hacinar mis privilegios,
dominar la furia
e iniciar el vuelo.
Te quiero, te amo
e intento fumigar al viento,
tener buen humor
aunque los pájaros se fuguen un momento.
Y todo lo que te amo
lo quisiera demostrar,
por más difícil que sea
y aunque sangre por lo que vendrá.
Olvidar lo que no me gusta,
aceptar, aunque sea injusto,
entender a los que juzgan
porque yo también prejuzgo.
Pero quizás todo lo que te amo
no lo pueda demostrar,
somos seres humanos
hechos al azar,
y aunque vamos construyendo
lo que nos ha de forjar,
yo te traigo dentro de otras vidas,
no lo puedo negar.

28 de octubre de 2018



jueves, 18 de octubre de 2018

Vida de momentos

Vida de momentos,
lo celebro,
cuándo,
cómo,
dónde,
cada cosa tiene
su argumento,
y también su libertad
y su secreto.
La soledad y su inercia
van encantando
la obligatoriedad
de vivir con este viento,
angustiada cuando ataca
pero admirada
cuando se calma,
sus fronteras
te acomodan el pelo,
y sus ventanas abiertas
llenan la casa
de desconcierto.
De más está decir
que no me lamento,
de última imagino que tu boca
se pasea entre las partículas
de la tierra,
y ya no me quejo,
todo puede ser si lo invento,
hasta que el viento me abrace,
y que sean tus brazos
los que siento,
que las ráfagas me hablen
y que sea tu voz
la que oigo por dentro,
como si eso
no existiera,
soplando
o no soplando el viento,
bramando
o no bramando los techos,
porque la vida
es de momentos,
y no me quiero perder ninguno
porque te pienso
todo el tiempo.

18 de octubre de 2018.



viernes, 5 de octubre de 2018

Sos

Sos todo lo que me mantiene alerta,
despierta, aguantando, suspirando,
como si estuviera viajando,
dejando mis venas abiertas,
aguardando, necesitando,
y hasta celebrando,
los sonidos
que hace el corazón cuando
por vos
está palpitando.
Sos todo lo que me deja en silencio,
dejando que pasen los minutos
como si no hubiera forma de vivirlos
si no es mintiendo,
no me puedo seguir rindiendo,
esta hora y la otra las viviré
por vos sintiendo.
Sos todo lo que me mantiene oculta,
estresándome con el correr del tiempo
que pasa y no me doy cuenta,
y te espero sin saber si valdrá la pena
o si será sólo un aprendizaje más
que se debe atravesar para salir derecha.
Sos todo lo que me mantiene deseando, incentivando, idiotizando,
el aire me pega en la cara
como esta inconstante primavera,
y yo me voy y vuelvo porque
te tengo en un mueble con tierra,
recordándome que existís,
como si fuera posible zafarme
de ese desliz.
Sos todo lo que habla en mi vereda,
cuando tropiezo con las baldozas
y con la libertad de la belleza,
ando rumiando como animal enjaulado
y me salgo de la prisión como un amor desinteresado,
pero no hago más que pensar en vos,
hasta cuando el pensamiento
se enfrenta con lo que nunca
fue pensado,
ni imaginado,
la lumbre de la vida te hace aparecer
en un sillón solitario,
y te desaparece cuando el gentío deslumbra
con su alboroto desatado.
Sos todo lo que me deja librando
la incontenible ira de mis lágrimas,
¡que salgan a festejar, que sean!,
nada puede ser más duro
que una lágrima enjaulada,
te quiero de verdad
y no es un chiste,
caminar entre malezas
cuando estás triste,
pero bendecir el amor
cuando existe,
es lo más hermoso que ocurre
y lo que persiste,
lo demás pasa de largo
con la fiesta y el engaño,
pero el amor es eterno en mimos
y en milagros.
Sos todo lo que espero del milagro,
no hay consecuencia feliz
cuando se toman atajos,
tarde o temprano sentís
que volás por lo bajo,
y que andar sólo ha sido
una acumulación de pedazos.

05 de octubre de 2018


lunes, 1 de octubre de 2018

Nuevas figuras

Hay figuras modernas que aparecen para no tener que decir las cosas de frente, o para evadir una responsabilidad que es mejor no tener en este mundo aparente, como si descartar fuera una señal de valentía permanente. Por ejemplo, te puedo citar a vos, bendito poliamor, que sin querer aparecés para darle esperanza al monoamor (que estaba apagado), y que le daba un incentivo al amor sin beso, al placer sin sexo, a la no necesidad de tocar para sentir, al complemento de la efusividad en el sufrir, a la erudición que te hace ser feliz en el fin. Bendita la oscuridad que enciende una luz, y bendita la luz que le da una razón de ser a la oscuridad, como si caminar un sendero fuera sólo una cuestión de baldosas y no de fango, como si que se te inunde de ilusión el corazón fuera sólo posible cuando agarrás una mano, como si el pensamiento fuera sólo un impulso que se arrastra con una mirada, como si el latido fuera sólo posible cuando no existe más nada. Dure lo que dure el amor, un minuto o una eternidad, siempre te voy a amar, entre las sábanas o donde nadie estará, paseando durante la primavera o ardiendo de pasión la noche entera, imaginando una higuera, haciendo de cuenta que me gustan los higos, aunque sólo los aprecie cuando del árbol los arranca un amigo. Que el miedo a sentirte ausente no haga que caigas en el común de la gente, que la única verdad que te golpea el alma no te haga buscar despertar sola por la mañana. Porque la esperanza es lo último que se pierde, pero, ¿qué pasa si se pierde? ¿Dónde recaerán tus ojos cuando todo se te vuelva ausente? Parece que no, pero pensar te vuelve más solo, hace que te alejes del mundo al que sólo le importan los foros, caminar un camino solitario es cumplir una ley que no tiene salario, a la que nadie más mira hasta que no sea necesario, ¿y te dolerá algún día saber que te pienso a diario? Seguramente no, porque para bien o para mal todo pasa escondido detrás del calendario, que se escribe pensando en el futuro estrafalario, andando y andando, no te detenés, ni te acercás al perfume de la almohada para seguir llorando, todo lo irás descartando, de a poco, lo irás descartando, como a una nube que recorrerá el cielo dentro de su propio llanto, y que te irá mirando, para al menos contemplarte antes que la tormenta se llene de amor en tu regazo. La irás descartando, no puedo hacer nada para evitarlo.

01 de octubre de 2018

domingo, 23 de septiembre de 2018

El purgatorio

¿Cómo evadir mi responsabilidad de tener que seguir adelante sin vos? ¿Cómo asumir que debo hacerle frente al frío sin tu calor? Se une una fuerza nueva, la palanca que se empeña en torcer los rumbos, que se molesta en inventar nuevos caminos llenos de luces y cardos, donde te obnubilás pero también te pinchás, donde vivís momentos insípidos y serenos pero también te incrustás en los versos de un maremoto y de angustiados veleros. Es domingo, (¡maldito domingo!), y siempre me pasa lo mismo. Estoy en el purgatorio, desprevenida de lo que puede pasar, azotada por la insensatez de lo que no va a pasar, y huyen hasta las cosas y las personas que me quieren hacer mal, no quieren mirar, no se quieren quedar. Si el momento fuera hecho de lodo me abrazaría a sus brazos para hundirme del todo, pero no hay forma más concreta de ser que manejar a esta ilusa cobarde que se arrastra bajo una sombra, muerta de hambre, deseosa de tu sangre. ¡Seguí adelante! ¡Ja!, frasesita acartonada, desvirtuada por un montón de gente que no tiene el alma enamorada, ¡qué sabrán de despertarse a la madrugada, sin otro motivo que haber pensado en vos subiendo por las paredes recién pintadas! ¡Qué sabrán, si el latido apenas a salir les hamaga! Si comer unos ñoquis me sacara del purgatorio y me ubicara en el cielo, te llevaría desde ahí al infierno, pero las medias tintas bastan para domar al domingo con la parsimonia digna de febrero. Ni el cielo ni el infierno, el purgatorio me ata a su testarudo placer de estarse quieto, y mientras yo te espero, espero oler tus necesidades, asediar tu imagen ficticia para besar tus verdades, como si la verdad fuera el concepto puro que navega las tempestades, y no es más que tu boca paseando por el mundo, de excursión por las soledades.
¿Cómo evadir la intriga de saber si todo será diferente mañana? El purgatorio me hace fumar su opio, yo que no concibo el humo en los pulmones, yo que me apego al aire puro de las estaciones, yo que te siento arder en lo profundo de mis emociones, yo que evado la responsabilidad, yo que asumo la eternidad, yo que te amo existas o no en el mundo real, ¡estúpido arsenal de inestabilidad que el purgatorio me da!

23 de septiembre de 2018

sábado, 22 de septiembre de 2018

El silencio y el grito

El silencio o el grito
pueden ir de la mano,
el silencio susurra misterio,
y el grito una explosión de segunda mano.
Como si el alma gozara
con esos vaivenes
va derrotando leones
y se va sedando con los jejenes.
Sube la cumbre a la espera
de sentirse azotada por el precipicio,
y cuando menos lo intenta
vuelve a dar los mismos pasos que al principio.
Como en una caja de pasiones
el silencio activa las emociones,
y el grito dice que extraña
hasta lo que no decís en canciones.
Contenida va la noche,
hambrienta porque llegue el día,
para trasladar en un jazmín la brisa
que tanto te da alegría.
Siento tu corazón,
aunque sea de mentira,
en el silencio y en el grito
siento que me vigila.
Sólo los colores que no se ven
se mantienen adentro esperando
salir a flote con tu sonrisa
que en mis pupilas se va enredando.
El silencio o el grito
se animan a pervertir su gravedad
de decir y no decir lo que siento
hasta la eternidad.
Grito te amo,
pero no escuchás,
el silencio lo calla,
y te acordás.
El silencio y el grito
me tienen dominada,
vaya a saber cuándo se sabrá
lo que la luna le dijo a la mañana.
El silencio y el grito se alían
tienden a la hermandad contenida,
se aman, se besan y también se sublevan
a los placeres que les ofrece la huida.
Y aunque la ficción sea una llaga
que mantenga a la verdad apagada,
lo real es que latís en mí
de noche, de tarde y de madrugada.

22 de septiembre de 2018



viernes, 7 de septiembre de 2018

Te late el corazón

Ves pasar las nubes
y te late el corazón,
te das cuenta que hay un pájaro
que pierde la razón,
tanto pensar y lamentar,
y con un latido te arrancás
el dolor.
Ves cómo se acerca el colectivo
y te late el corazón,
no pretenderé subir primero
porque me acuerdo de vos,
y le acaricio el pelo al momento
sin ninguna mala intención,
sólo para oler la maravilla
de su perdición.
¡Leés cada cosa horrenda!,
pero te late el corazón,
el twitter es una olla inmunda
de incomprensión,
a nadie le importa si sos visco
o tenés una pena de amor,
pero cuando entra tu recuerdo
me late el corazón,
¿cómo no voy a llenarme de ilusión?
Ves la nada
y te late el corazón,
y hasta cuando entendés
no querés tener razón,
¿de qué sirve la claridad
si no te tengo a vos?
Ves volar un mosquito
y te late el corazón,
no se te ocurre, para nada,
entrar en su perversión,
es invierno y sólo querés su abrazo
y su contención.
Ves en los ojos lo profundo
y te late el corazón,
parece que vas flotando sin canoa
en la imaginación,
tenés hoyos en el alma,
pero salís ileso con una canción,
eso es el amor, ¡el amor!

07 de septiembre de 2018

miércoles, 5 de septiembre de 2018

En cada paso

En cada paso que doy,
a veces ni siquiera me resisto,
y en otras desisto,
pero en cada paso que doy,
debajo de la media,
como un pétalo,
o en el alfiler de la escarapela,
estás vos.
Como si quisiera deshacerme
de tu injusta
pero tremenda presencia,
me voy llenando de minutos,
gano espacio
con grandes ruidos,
los voy estorbando
con pensamientos,
escucho otros discos
y me como un yogurt
para olvidarme del riesgo
que implica pensarte
en la mañana o en la tarde.
Y me convierto en caminante,
voy y vengo a la escuela
para matar el tiempo
y no darle cabida a la espera,
pero no hay caso,
me ponga zapatillas
o zapatos,
y camine de frente
o de costado,
me acompañás
en cada paso,
como si no hubiera delito
que no hubiera intentado,
borrar tu presencia
los domingos o sábados,
besar algunos libros
en días feriados,
mirar televisión
con los ojos cerrados,
o tantas cosas más
que me he inventado
para no seguir pendiente
de lo que podés acariciar
o de lo que has olvidado.
En cada paso que doy,
aunque pienses que no,
siento este amor,
y quizás ni siquiera lo pienses,
quizás sea yo
la que sólo lo invente,
la que todo lo siente,
porque creo que soy valiente,
pero al final me parece
que temo sentirte ausente
y me hace doler el alma
que transcurra un día
sin posar mi mirada
en vos
mi amor.
Que no es mío,
pero que lo imagino
como si esta vida
pendiera de ese hilo.
En cada paso que doy,
sin ninguna explicación,
ninguna,
te tengo a vos,
como llenando agujeros
donde todo está repleto,
busco encontrar
lo que no hay,
dialogar
cuando la idea es callar,
y vos hablás
más allá del mar,
y no te puedo escuchar,
pero te llevo
en cada paso que doy,
amor.

05 de septiembre de 2018



miércoles, 29 de agosto de 2018

Naufragio oscuro

Yo naufrago en un mar oscuro,
(y he atravesado otros artilugios),
y no sé si en lo profundo
de sus aguas
dudo
o me abrazo a su magia
de animal oscuro.
¡Es tan insesante el oleaje!,
como incierto el maredaje,
va para allá,
viene para acá,
uno cada puntito en mi refugio
para que mi corazón no sea
puro barullo.
Pero luego me refresco
en sus aguas,
es como cuando el amor,
aunque no ames,
contagia,
necesitás ser de hielo
para no sentir
que hasta su color negro
es el mismo cielo,
y ni una crema de manos
puede resultarte más suave
que su arrogante paso,
tan alterado, tan insano
y tan amado.
Naufragar en su mar oscuro
hace el paso de los minutos
más duro,
descubrir en sus ojos puros
la insolencia de las llamas
es como caer en mi propia redada,
quiero descansar
y no hago más que sólo aguantar,
porque cada vez la amo más.
Yo naufrago en un listón oscuro,
y no sé si es la desolación
o el abismo
lo que me hace estar más firme
a las explosiones de cinismo,
lo que no entiendo
(que es mucho)
es lo que más me va dirigiendo
a vos,
como amar la vida
de una momia,
como clausurar un amor
recién empezado,
naufrago como si nunca
hubiera navegado,
al son de lo oscuro,
en un camino sin futuro,
abrazada a tus ojos de animal,
ojos puros,
a tus ojos puros.

29 de agosto de 2018

(Gracias Ale Sanz por el puntapié inicial).






lunes, 27 de agosto de 2018

Nombres

Hay nombres que tienen aromas,
como el del café,
que salta obstáculos
cuando las barreras perpetúan el poder
y sangran los milagros.
Hay nombres que tienen aromas,
como el de las nubes,
que hacen enjaular los sueños
para luego soltarlos,
¡no hay límites para la libertad
que derraman los faros!
Hay nombres que tienen aromas
como el del perejil,
y aunque los insectos se arremolinen
entre sus manos
habrá quien celebre la vida
en ese patio.
Hay nombres que tienen aroma,
como tu nombre,
no sé si se parece al de las rosas
o al de los uranios,
rebelde, atinado, pesado,
pero que tiene a mi nombre
maravillado,
no se han encontrado,
ni bailan,
las distancias de los estados,
y si no te nombré no importa,
olés como si te hubiera nombrado,
tan natural, tan airosa,
como los jazmines enamorados,
que se han puesto a pensar
en mares sin orillas,
en vientos sin escotillas,
y prohibido o no,
tu nombre huele a brisa
balanceándose en la cornisa
desplegando esa hermosa sonrisa.
Hay nombres que tienen aromas,
como el del artista
que huele a alma atrapada
en un inventario,
para luego saltar y romper la distancia
en un escenario.
Hay nombres que tienen aromas
y que forman parte del camino,
pero hay otros
que son el destino,
¿no querés ser el mío?

25 de agosto de 2018







sábado, 25 de agosto de 2018

A.O.

Las cosas se me escapan
por mi hueco tiempo,
tengo una hendidura hueca
en el beso que no te he dado.
Me duelen las lágrimas,
paso de vos
y no puedo
porque te quiero,
me lleno de vos
y no puedo
porque no te veo.
Tengo huecas las palabras
donde pasan todos
los pensamientos,
donde te pienso,
donde te siento,
donde puedo verte
y no puedo,
donde imagino,
y yo quiero vivirlo,
y no puedo.
Prefiero los días de semana,
el trabajo,
el tiempo libre me hace acordar
de vos
y en el fin de semana siento
amor.
Que no sea sábado,
que no sea domingo
ni feriado,
quiero estar llena
de días varados,
donde no pasa nada,
y pasan los estados,
y no los veo
ni los atrapo.
Quiero que no pase nada
y pasa de todo,
es como el ramo,
que agarré de prepo
y sólo era prestado.
Todo parece soñado,
ya basta de sueños,
no quiero ya solaparlos.
Hago ejercicios
y todo es en vano,
la cinta se aburre
hasta de mis pasos,
así que la dejo,
total todo es en vano,
hasta ejercitar los brazos,
para qué,
si no puedo darte un abrazo.
Te odio tanto,
y tanto te amo,
no sé si será verdad
o sólo es un afano
que le hice a la imaginación
un día de mayo.
Pero siento por vos
lo que no sentí en años,
un motor que se calienta
cuando no es verano,
un remolino de dudas
en medio del rebaño,
una ilusión óptica
en el abecedario,
una sola vocal
en mi armario,
y entre mis cosas
una nota del diario.
Pero siento por vos
todo lo que es en vano,
recorrer un camino
sin una guía a mano,
pero que es tan hermoso
como tirar piedras
en el lago.
Vámonos a algún lado
donde no hayan pasado aun
los sueños que no hemos soñado.
Pero siento por vos
lo que nunca voy a decirte,
te amo.

Hoy.




viernes, 24 de agosto de 2018

Viene la primavera

La primavera viene caminando
por allá,
pero no llega
por acá.

Y así como los autos
no guiñan
en las esquinas,
tus ojitos están cerrados
para el que mira.

¡Tan necesaria es tu mirada!,
que se siente a leguas
cuando se congela,
porque es alrededor de su oasis
donde todo se alegra,
es en su juego
donde las hamacas festejan.

"Bajá de la nube
y subite a la realidad",
pregona la humanidad,
pero de vez en cuando me parece
que en tus ojos puedo aterrizar
y para siempre estar.

Te quiero dejar,
mi raciocinio alumbrar
como lo pregonaba Kant,
y al rato te vuelvo a pensar
y me convierto en la insolente estúpida
una vez más.

Pero la estupidez es un gorrión
que canta por las mañanas,
y tan verdadero es su canto
que me da por hacer
lo que me da la gana,
alumbrarme de vos,
taparme las heridas,
dejar de confabular
con sonrisas de mentira.

La Primavera viene caminando,
me siento confundida,
y tal es mi admiración
por la vida
que, confusa o no,
y sin energía,
no me siento arrepentida
de haberte soñado,
resabio de ira,
silencio que grita,
amor de mi vida.

24 de agosto de 2018









miércoles, 25 de julio de 2018

La quiero

Por un barranco inexistente se me va yendo tu sonrisa. Es tan preciosa que no la puedo alcanzar, tan desganada está para dejarse acariciar, tan solitaria va...o no, que va...

Se me juntan todos los estorbos en el corazón, y seguramente ese poder inobjetable de la energía negativa es lo que me hace ir a la deriva. Las pequeñas basuritas marrones me hicieron llorar, y el olor del café me tira de la oreja porque no lo he tomado, pero me lo acabo de imaginar, por un momento su apoyo sabré apreciar.

Es tan frecuente el sueño de una doncella despierta sin capa ni estrella, que me hace parecer que la vida que va latiendo aún no se da cuenta que no puede continuar luciendo ante los demás como una tipa más, un montón de algo más, de algo más.

¿Cómo seguir un rumbo que se pegó al pizarrón nocturno? Escribo como si supiera lo que hago, pero la sonrisa se me vuelve a presentar y no sé dónde mi cordura se ha colocado. ¿En la estufa de un rancho alejado? ¿En la mochila?

Los transeúntes saben lo que hacen, pero yo me muevo como si la inconsciencia fuera la única realidad de la tarde. Absorta, atacada, pero iluminada, ¡es una luz que abarca! ¡Tu sonrisa es un candil que espanta! ¡Es una emoción subliminal que me baila!

Por una vereda incompleta me topo con tu sonrisa, se parece a los insectos que trepan las paredes,  ¡no hay figura de cuento que pueda ser más hermosa que esa maravilla que me atrapa entre sus redes! Pero me pierdo entre los negocios que no concreté y las inversiones que no realizaré, la realidad es como un contingente de chicos que ya se fue.

En un abrir y cerrar de ojos puedo saber qué haré con esa inmensidad curvilínea, la amaré, la besaré, le increparé esa desnudez de ser tan ella y tan de nadie a la vez, pero cuando pienso me doy cuenta que por ningún lado encontraré la salida si sigo por la ilusión absorbida.

Los nombres de los alumnos y las fechas de los trabajos prácticos van cursando en el aula de los muy bien y los regular, se me van mezclando, como se revuelven en una cama la ficción y la información, y no puedo a ese omnisciente destello dejar de sentir en el corazón. No puedo. No quiero. No puedo. No lo intento. No quiero. No puedo. Tengo. Debo. Necesito. Me dejo caer, deseo, anhelo, la bebo, la conquisto en la mentira, me atrevo, pero no es cierto, no es cierto. ¡Es tan cierto!, es como la habitación del frío, puro delirio, pero no es cierto, la quiero, para mí, para la que no soy yo, para la que hube de ser, la deseo.

25 de julio de 2018

domingo, 15 de julio de 2018

De ahora, pero de siempre

Yo no sé si te llega todo
(el todo es demasiado extenso)
esto que siento acá,
pero es muy fuerte,
ferviente,
latente,
me hierve,
creo que va en contra de la gente,
(de quienes creen en lo aparente),
de aquellos que no viven
y tampoco te hablan de frente,
y con lo que siento
hasta parecen conectarse
las sintonías
de la televisión,
que un día se desunieron
por la tentación,
porque cada quien emite
lo que le da veneración.
Trato de olvidar,
mis fuerzas juntar,
mi energía resucitar,
pero te veo en el mar
como una ola más,
y la inteligencia
se comienza a desparramar,
como el exiliado
que no vuelve
y nunca volverá.

Siento los lazos del mundo
abrazando mi cabeza
hasta cuando respirás,
no te lo puedo negar.

¡Hay tanto desperdicio de tiempo
en esta inmensidad!,
pero aprovecho al viento
(que me sacude el alma una vez más)
para llevarla donde estés,
¿ves lo que realmente ves?

Los rulemanes domingueros
le arrullan al corazón,
que se duerme con su trompa arriba
esperando tu caricia para la reconstrucción

El libro es lo único que me distrae
de vos,
no es su forma confusa ni su contenido,
pero me ahuyenta la conciencia
del pecador.

La tarde se ve atravesada
por una frase
en su columna vertebral,
y el exceso de ardor patagónico
infla la tempestad.
Puede haber una contrariedad en cada página
porque no me puedo concentrar,
hay un deleite en la distracción
que te piensa cuando no hablás.
¿Cómo es que un párrafo
contiene tu arrogancia?
¡Hasta los bicho feos le huyen
a esta tarde rancia!

"No puede ser que estemos aquí
para no poder ser".
Mejor olé tu siembra en el campo
a cada paso que des,
que si te interesa
yo estaré.
¿Minuto desorbitado
o cuento mal contado?
La libertad tiembla de frío
con este finito abrigo.
Vamos a ver qué pasa
si te beso,
una y otra vez
en eso pienso,
cuando la paciencia se me acaba,
o cuando me pongo a observar rayos
con la madrugada.

Mezclé la hipótesis
con la imaginación,
pero todavía no decido
si usar un pijama o un camisón,
cuando hable de "te amo"
en el sillón.

Quiero cada cosa en su lugar,
pero no sé si será una posibilidad,
y si llego a tener tu beso
te puedo acondicionar
tu cuerpo,
tus pestañas,
tu alma
y hasta tus escamas
entre la meseta y el mar.



04 de febrero de 2018 y hoy.

domingo, 8 de julio de 2018

"I'm gonna love you 'til the heaven stops the rain"

Este es un mundo de lata y alambre que aturde las cabezas, y ya no sé si soy la del antes o la que espera. En estos días de nada me doy cuenta, parece que voy encubando el entumecimiento de mis piernas en una esfera, y sólo pienso en vos, ¿qué cosa más hermosa puede haber que agrandar el contenido agónico de mi corazón?

¿Dónde vamos a parar? De reojo miro la noche pasar, y el día, y la tarde, como si para el mundo vivir sería todos los días despertarse a las seis de la mañana y para mí la delicia de soñar despierta en la cama.

Injusticia, tenés esta malicia, la que te da la codicia, una trampa bisagra que cada vez más se ejercita, quisiera que el reloj me haga sus zumbidos en la oreja y que la arena me tragara por los orificios de sus penas, pero sigo viviendo, es como si el cuerpo permaneciera despierto sólo para seguir latiendo, para ver qué va transcurriendo, si me llevan o no los perros, y no lo entiendo, estoy como a destiempo, no encajo ni en los sorbetes por los que se va yendo el viento. Pero no me arrepiento.

Me tengo que ir a cambiar, ponerme unos zapatos más elegantes, sacarme las ojotas de base, olvidar que tengo una memoria centelleante y que me mando la parte con mentiras alrededor de las heridas, tratando de sacármelas con canciones lindas, ¡intentando escupirlas! Es como si todo lo inentendible y lo soluble desapareciera por ir paseando con una música increíble, pero debo decir que la única verdad sos vos, si hasta yo soy una mentira marrón, como el color que tanto le va a esta estación.

La mesa ratona tiene la condición de los arañazos de Nikita, las pulgas por ahí van de visita, no se asientan ni en la madera ejercitan, y el sábado se atrofia en sus propios nervios y hasta mi orgullo se inclina, no quiero aceptar que los otros tienen la verdad, porque es una indirecta que por el lavamanos se va, y el filtro del jabón se chupó toda la humedad.

Todo pasa por la frente tan tarde, y hago de cuenta que estoy en Marte, pero es mi propia sangre que coagula por la sensación que tiene al amarte.

Las estrellas tienen espinas que apenas se divisan, algunas tiran penales y otras quieren estar tomándose un helado en los carnavales. Tengo este ruidito acá, que no se apagará, no me querré salvar.

08 de julio de 2018




viernes, 29 de junio de 2018

Te voy a seguir buscando

Yo te voy a seguir buscando
aunque la escalera
no tenga peldaños,
aunque tenga sueños
a precios muy bajos,
aunque ya el tiempo
no se mida en años,
aunque se vayan las mariposas
por los inviernos maltratados,
yo seguiré queriendo
abrigarte en verano,
y si un grillo no canta
aprenderé a tocar el piano
nada será en vano
de tu mano.
Te lo juro,
nada será en vano.

This much is true
como el mar azul,
es de la Patagonia
toda esta luz,
lame las espaldas,
se acuesta en las miradas,
prueba tu lejanía,
tu distancia y la mía.

Van de acompañantes
las baldosas granate
sobre la calle,
pregunto si para amarte
es demasiado tarde,
pero todo lo que hoy no sucede
algún día acontece
en un cielo celeste,
y las vidas ennoblece,
porque te pagaré con creces
cada vez que me beses.
Te lo prometo, con creces,
cuando me beses.

Te voy a seguir buscando
aunque no aparezcas
en primer plano,
aunque tus ojos ya no le hablen
a corazones enamorados,
aunque el baile no haya
al aburrimiento deteriorado,
por los campos espigados
y los girasoles mojados
el amor habrá ganado,
y yo te seguiré buscando
hasta que me hayas mirado.

29 y 30 de junio de 2018.

jueves, 28 de junio de 2018

Del domingo, ni hablemos

Domingo despistado
que busca consuelos tarados
en las ganas de los enamorados.

Morenita, de café y de ojitos, rumbeando por pasillos
vas mirando las alhajas
que van armando las estrellas
en las veredas.
Por ahí vas, apretujada,
y me hacés soñar,
seas vos o no,
¡soñar!,
¡volar!
¡anidar!

Que maravilla,
no vivo de verdad,
apenas transito,
habito,
pero sueño despierta
con vos,
por vos,
¡sueño!,
¡es tremendo!,
y de vivir
apenas me entero.

Es un milagro,
es la peste de la rutina,
la enfermedad de la retina,
todo pasa detrás de una cortina,
como un acto
sabroso y de chocolate
de una obra de arte.

Vivo entre la vida
y lo que no vivo,
ni me atrevo al olvido,
no se me pasa por la cabeza
haberme confundido,
aunque sea un cruel castigo.

Soñar con vos me hace amarte,
y si no encuentro más razones
para seguir adelante
vuelvo al renglón donde escribí
la mejor parte,
tan hermosa como enamorarse, porque no me digas que
alguna vez no lo hiciste,
y de tus prejuicios no huiste,
fuiste con alas y no con riendas,
fuiste con besos y no con trenzas,
no me digas que así no es lindo, vos que tenés ojos oscuros
y tu serenidad da brincos
donde otros ven laberintos,
decime que no saliste de un libro, que tu prisión no fue un vestido
sin tela
y no te perdiste
mirando una estrella.

¿Ves? Te ponés a pensar,
y yo te sigo queriendo adorar
como una garrapata en verano,
y sueño, pero en invierno,
sin aumento de sueldo,
sin una propuesta
que termine con el veneno,
y en la almohada
me voy acomodando
para soñarte de nuevo,
en un domingo que es martes,
que es miércoles o jueves,
como si mi vida no fuera
una mañana que espera
volver de noche a tu lado
en el horizonte de un prado.

28 de junio de 2018.



domingo, 17 de junio de 2018

"Pero en sí, nada más cambiará"

Cada domingo tiene una sorpresa. Por ahí va de inepto, y por ahí te hace levantar temprano con un pretexto.


No te levantes que es domingo, y aún siguen cantando los pajaritos. Vuelan dentro, y es como si pudieran estar paseando su inconsciencia sin pensar que todo es posible cuando se siente amor.

¿Qué situación puede ser más denigrante?

Estar todo el día pensando así no es sano. Pero por ahí me pregunto qué es la sanidad y qué la enfermedad, en este manantial de certidumbres cada quien hace y piensa lo que le viene a lugar.

No sé si todos los amores serán iguales, si vos sentís relámpagos y el otro sólo un trapito suave que le va limpiando el corazón, o si algunos guardan las grageas de las cajitas dentro de un cofre o si se las comen todas de un sacudón, como para ir a todo o nada, con la conciencia mojada, o como para no reflexionar demasiado en que todo esto es inútil, unas aletas de moscardón, una pérdida de tiempo y un aberrante exceso de ilusión.

Cabría preguntarse, te parezca o no, qué es el amor. ¿Qué es el amor? ¿Sólo una descripción?

Cada vez que me lo pregunto no encuentro una definitiva explicación. ¿Es una verdad o una ocasional sensación?

Aún siento la forma en que me viene a la cara el viento que provoca el ventilador, mi idea es siempre ponerlo de noche para tapar los ruidos del corazón. Así también me puedo dormir más cómoda en el colchón.

Colgué los sueños en el cordel del patiecito, con broches, para que no se escapen, ya que tienen ganas de partir, y no estoy dispuesta a darles la libertad, pero no se secan, están exhaustos por la humedad.

Ahora voy entendiendo por qué de tener A Positivo pasé a tener A Negativo: el amor cambia tu sangre, no sólo tu destino.

17 de junio de 2018.

miércoles, 13 de junio de 2018

Presentación institucional



Persigo los lineamientos curriculares de tus ojos, me voy metiendo en un laberinto con cerrojos,  y sé que me vas a criticar por hacer de la estructura mi propio escarmiento, pero quizás no pueda decidir ser distinta a lo que soy cuando te veo de lejos, porque es mi escarnio de color, y de cerca no sé si me atrevo, tendría que perfilarme como una socióloga que va confirmando en las visitas a los hogares sus estudios milimétricos.

Por afuera no te tengo, es por dentro que te siento, y aunque me lea todos los manuales de la primaria y la secundaria que me han dejado los profesores y los maestros, creo que aún así no aprendería a olvidar tus ojos negros, porque veo el mousse y te encuentro, veo los genes del termo y me entrego, palpo la mesa, como quien va tanteando el terreno, y me parece estar acariciando tu cuerpo, y no es una actuación lo que a vos me vincula, pero es la imaginación besando el cuero del sillón en una noche de pasión profunda.

Ay, es la desesperación incontenible de pensar en vos en todo momento, agito el despertador y te veo hasta en su pantalla estúpida, que pretende despertarme a la vida como si todo esto fuera un juego, pero vivir no es un juego, y me voy consumiendo, apretando tu sonrisa en una medialuna y mirando tu luz en el café negro. ¿Hay estrategias metodológicas en los veleros?

Ay, pasea el tiempo como un tambor refregándome en la cara lo que no vivo y voy perdiendo sin haber ocasionado un solo encuentro, pero tengo fe en que algún día la energía cambiará y me des un beso, eso todo lo pienso, lo invento, y mientras tanto me voy caminando por las veredas barrosas hasta la casa de mamá como si el paso de la vida me importara un bledo, ni siquiera a terminar este proyecto me atrevo.

No sé si tengo que ir al médico, si por fin mañana se reinstalará el trabajo después del paro, o si todo el desperdicio de utilidad que voy viviendo es sólo un pasaje de “Volver al futuro” y su cuento. Ya lo decía Bataille, si en esta sociedad utilitaria no rendís dividendos todo se va al cuerno en cualquier momento, y yo me quedo pensando en vos como si la ganancia fuera igual a la ignorancia y la naturaleza un producto de la inoperancia. ¡La bibliografía me cuesta detallarla por vagancia!

Ay, son demasiados los contenidos curriculares pendientes de aprobación, aún no sé si cambiaré de estación, pero seguro me quedaré en vela experimentando con el color (dicen que la experiencia es el camino de la salvación), y cuando me veas de frente me aseguraré de estar firme en mis decisiones y de pulir el amor que te tengo en los gemidos de tus constelaciones.

Este programa curricular
viene a traerme bocaditos de chocolate negro,
y no puedo evitar distraerme
cuando tu sonrisa se aparece de lleno,
sin divisas,
como un arma de la milicia,
y entre los lineamientos de tus ojos
y tus labios
está el lodazal
de esta presentación institucional,
que me hace atar cabos y nombrar minutos,
entre los contendidos actitudinales
y los objetivos,
para poderte esperar.
No tardes más.

13 de junio de 2018.



sábado, 9 de junio de 2018

Por la canción de Mannequin

¿Cómo puede ser que un par de ojitos negros lo iluminen todo? Escuchando la canción de la película "Mannequin" en FM Aspen (y leyendo un poco, en forma distraída y parsimoniosa), recordaba cómo una se desvivía de chica por mirar peliculas en una videocassettera que no era la tuya, ya que eran muy modernas y caras para pensar en ese momento en comprarlas para la diversión familiar. Me acordé de esas noches sabatinas, de salir a tomar un café con mis papás, luego de la cena, o comerse un postre helado en lo de Pedrín, en Trevelin, y mirar esas "colillas" antes de que comenzara la película, emocionándote como si fueras a vivir la más bella experiencia antes del fin del mundo, y hoy la televisión está absolutamente impregnada de films y canales. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Todo tiempo más difícil fue más verdadero?

Recuerdo el patio trasero de la farmacia, el río Percy, por el que cruzaba de un lado a otro pisando los montones de piedras para no mojarme los pies. ¿Y las caminatas hacia el río Grande? Los bordes no estaban alambrados, como en la actualidad, y la libertad era algo que no tenía que ser comprado, no había leyes ni papeles cínicos, en un pueblo tan chico. La naturaleza era tuya, sí, tuya. Nunca me atrajo mirar ni a chicas ni a chicos, era demasiado inocente como para pensar en burdos dominios, mi mundo era yo y mi mundo, el barro, la pelota, una raqueta, la nieve, los pelotazos a las paredes, la pelotita de tenis besando los charcos y acariciando las paredes del patio, la escuela 57 era mi propio barrio, y hoy la mayoría se desvive por el sexo y el engaño.

Me pregunto muchas veces en qué me he convertido, tanta soledad era inobjetable, admirable, y hoy si estás sola la televisión y la sociedad te muestran que el camino es la imagen, y que estar sola es perderse en tus propios baches, con sus atrevidos mensajes subliminales de triunfos y de consumo, y hasta vos misma te creés que estás en Neptuno, y te autoflajelás saliendo en posts, pensando que así cambiarás tu podredumbre por un pasaje a los anillos de Saturno.

¿Y cambiar para qué? ¿Alguien te querrá más? ¿Vos triunfarás? ¿Serás? Pero aún así, la lucha es constante, te creés todo y seguís dirigiéndote a la red como si fuera la única y absoluta verdad, y te adaptás a una forma de discriminar.

Me acuerdo de ver Rambo, de alquilar Rocky, e ir a verlas a la casa de María Andrea, ¿cómo puede haber tanta distancia entre lo que es y lo que fue durante una sola era? Es como si perdieras la vista por mirar una estrella. Dejé Rayuela por un tiempo, por un rato, y ya me siento culpable, es deleznable jugar así con lo que siento desde hace un tiempo a esta parte, ¡porque" sólo se me ocurre amarte"!

¿Es posible que semejante negro concepto arroje luz sobre la desolación de una vida a la que se le escapa a veces la emoción? El corazón me tintinea, ¡si lo pudiera cambiar!, pero contiene un juguito dulce que cuando estoy sin metáforas hace explotar el foco de una lámpara. Y hasta me hace zumbar el oído derecho, imaginando que hace ese ruidito porque estás pensando en mi, ¡este pensamiento provoca tremenda risa e inconsciencia sin fin!, por creída, por pensar que los latidos que pueden salir de vos son sabrosos y yo los provoco.

¡Qué ironía!, papá era farmacéutico y se conocía todos los remedios para aliviar los dolores, pero no encuentro ninguno que pueda curar este mal de amores, un amor atormentado por su propia ternura, indigestado está entre sus propias ataduras, en su propia locura, que va y viene, ¡pero que ama firme y sencillamente semejante preciosura!

Voy por ahí buscando formas, para no hacerme de cuenta que no hay solución a tal idiotización que por vos se desboca. ¡Que algún día me pueda encontrar con tu boca!

Sábado 09 de junio de 2018

viernes, 1 de junio de 2018

Decíme que no es un chiste


Decíme que no es un chiste, decímelo, un pequeño pensamiento de vos rodeando alguna constelación que me ilumina, decíme que eso no es un chiste. Van por ahí las señales, pero no las distingo, y por ahí no te veo, pero te siento, y creo que quizás no es un chiste, ¿cómo hago para sacarle el papel a este caramelo?, y disfrutarlo despacio, insistir en el ruidito, pensar que no es un mito que quizás existas, que existas, que por el mundo te vistas y te desvistas, que sea cierto, que no sea un chiste, ya es más grande que todo el mundo entero, aunque me humille.
Van rodando las palabras, y nos las quiero ver cerca ni tengo ganas de mirarlas, pero si las decís vos, hasta el huracán para su embestida porque siente que te ama. No hay nada más infame que creer cosas, que devorarte cosas pensando que son ciertas y que todo eso lo sabés, y en esto quisiera que no, quisiera pensar que no tengo la razón, para al menos entender que no me puedo morir de amor, pero cada vez más los precios van subiendo, así como mis sentimientos, y no tengo ya ganas de que emprendan el regreso, ya estoy demasiado lejos.
Decímelo, total me queda un arsenal de libros por leer y quizás si algún día no te pienso en la mesa los ubicaré, y entenderé que mejor será apresurarme y tragarme los párrafos de a uno, como ese beso inoportuno, que espero de vos y que quizás no llegue ni en el sueño nocturno.
¿No es un chiste?, dame una devaluación, el abrazo busca su absolución, que no me crea más de lo que sea real, pero viste que uno va soñando y reformulando cada sueño como si fuera lo más preciado, y lo más valorado, eso de tenerte a mi lado, y es que tengo el corazón acelerado, y esperanzado, abreviado, entre lo que es y lo que no se ha consumado.

Esta madrugada

lunes, 28 de mayo de 2018

En el paraíso indefinido

Un bar, una mesa y sus copas de vino, la música y la aceleración de los sentidos, ¿te va esto del amor perdido? No existen estas cosas en la vida real, ya que las películas se prenden en primera fila para magullar frente a lo vivido, todo está tan lejano y juega tanto al ridículo que me río, y hasta ahora sólo he servido para atrapar langostas en el patio del vecino.

Que desatino es creer cuando alguien te presenta un invento, algo tan bello, pero que no te ofrece un fundamento, y es como un sol perecedero, tan obligado a hacerte creer en lo que no creo, tanto que me mareo, un imaginativo reflejo de lo que sólo puede ser si lo miramos en directo. ¡Todo es un pretexto para hacerte creer en labios inconexos! Ya basta de inventos, si pienso en tus ojos creo que son lo verdadero.

¿Vivirá la tez de tu mirada en mi madrugada? ¿Permanecerán tus palabras con las mías apretujadas? ¿Se mudarán tus piernas con las mías a habitar una pieza por el amor envenenada? Se escucha el lloriqueo de los envidiosos a lo lejos, ¿qué voy a hacer si no te encuentro en algún lugar y huelo tu pelo?

El camino es un desquicio, todo ser humano está en conflicto, se prende a los breteles del maleficio, miro alrededor y sólo veo lo que no vivo, en la historieta se me pierde la receta y no encuentro tu mirada entreabierta. Si no voy a estar en tus brazos me niego a dar un solo paso, sin vos, sin el murmullo de tu corazón, asediando, como leyéndome el diario, aunque las noticias sólo hablen de planes ordinarios y cuentos atrasados, te quiero entre mis pecados, en el cielo o el ocaso, ahuyentando al fracaso y tomándonos hasta la última gota del vaso.

Si fallo en el trayecto, que al menos se quede el recuerdo de tus ojos dentro de mi cuerpo, apagando mi último fuego, dándome el último beso, lo último que tenga de valedero todo este tiempo, que viví sin tu amor y sin tu cuerpo, porque en mi humilde opinión no hay mayor desperdicio que haber estado sin vos en este paraíso indefinido.

No todo tiene explicación, aunque porfiás en pensar una y otra vez cómo sucedió, la verdad es muchas veces un carbón que en el fuego se consumió, pero siempre quedás vos, diga sí o diga no, siempre quedás vos. No sé si lo sabrás o no, como un acierto o un error, como una guitarra o un trombón, siempre vos.

28 de mayo de 2018

jueves, 17 de mayo de 2018

¿Afuera llueve?


“Como el aire entre las hojas” van gimiendo las gotas indiscutiblemente sobre las ropas (algunos se mojan y no lo consideran como una derrota), porque llueve otra vez, como si la lluvia fuera la solución a la vejez, y no, el paso del tiempo no se contrae esta vez, vamos tapando sus orificios con círculos viciosos redondos entre sogas y maleficios, tratando de ahorcar los años, incinerando nuestros lazos, pero la verdad sale a la luz cuando tantas opiniones se pelean tratando de ganar el sur, y el norte espera su transporte, para confinarse a un abrazo que le de un soporte. No hay nada más felino que negar todo para que no se note.

Me inclino hoy a no pensar, y seguramente todo lo que diga y quiera expresar no se me va a armar, más bien se me desarmará, porque siempre pensás en quererte defender, cuando en realidad nada de eso te garantiza ser.

¿Que hacés tal o cual cosa? Cada ser rumiante merece la misma posibilidad que un ser distante, o que un símil caminante, aunque no sepas cómo el lastre sacarte, cada cosa se esgrime en su dolor, de felicidad infinita no está hecho el sol, ni siquiera de arroz, las mismas cosas serias que querés tener en un dia de lluvia las trendrás cuando transites por la tundra, y también las idioteces, no pasan ni se superan aunque te pongas arriba toda la estantería.

Bendito de aquel que sabe a dónde va, pero bendito también el que lucha contra el mal, no sabe si tendrá un final feliz, pero escucha a Dire Straits y sabe que el arma musical le entregará una oportunidad, y no sé si a todos, quienes luchan contra los toros se redimen en ese campo o se ensucian en el lodo, más de lo sucios que estaban imaginando el trasfondo.

Afuera llueve (¿no me digas?), como si por dentro los rayos del sol te dieran bombones de a montones. El azúcar displicente dura lo que un amor incandescente, pero lo que siento por vos seguramente lo tenga dentro hasta mi muerte, y no es entregarme, es montarme en la delicia de ser parte de una quijote y de su traje, no creo que me harte, y aunque lea cada vez menos me siento capaz de interpretarte, ¡si eso no es amarte…!


Tampoco puedo ser lo que no soy, no es cuestión de montar mi alma en un vestido de fiesta y entregarme a la audición, no me conformo, pero me conformo con hacerme monaguilla de mis valores y atravesar la vitalidad de mis dolores. Y si pienso en cada ser que soy y que no soy, cuando me atrevo y me retraigo, igual estás vos, como la escotilla del avión o las semillas del girasol, en mi corazón.
 

17 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

Todo comienza con una pregunta

¿Qué es la metáfora? ¿Es la función más emocional del cerebro de la poesía o es el intento por agradar al otro algún día? ¿Es la sinergia del corazón pidiendo a gritos atención o es el encapsulamiento de los recursos poéticos que marcan en el alma lingüística una superación?

¡Cuán difícil es administrar la felicidad! ¡Dificil es no darle rienda suelta a los antojos de la necesidad! El aburrimiento genera imprecisión en los sentimientos, no sabés si es cierto o si no es cierto, todo es un soberano intento, recorrer el corazón me hace dar pubalgia en las explicaciones que no encuentro.

Es como pretender entender a Pablo Pérez sin pensar en lo geminiano, y cuando todos se van a dormir temprano yo me quedo pensando en vos con el corazón en la mano. Es una adoración frecuente, transparente, tanto que cuando la quiero tapar desarropa las doctrinas que habían estado firmes en mi mente. ¡Soy una inconsciente!

La verdad es una gelatina fuera de la heladera, tan perecedera, ¡pero la buscamos la vida entera! Y a veces llegamos al final sin haberla experimentado de veras, porque se ha estado regocijando con nuestras flaquezas.

¿Cómo poder afirmar lo que una y otra vez es desafirmado en un firmamento desestructurado? Cargarte de la mano, un sueño imposible de ser recordado, lo busco por allá y por acá y se me niega la posibilidad de entender por qué te amo tanto. ¡Tanto!
Porque se nota cuando no estás, se nota, cuando no estás. El desierto se hace insuperable, y ni siquiera busca agua, sediento está, cuando no estás, y aunque no intente metaforizar, esta vida que llevo es una metáfora aplicable a la posibilidad de lo verosímil, cuando no estás, no lo puedo ignorar.

Y si me intento de vos olvidar, todo alrededor me hace de vos acordar. Y si intento barrer los recovecos del tiempo (tan ignorante pero atento), en cada pequeña partícula te encuentro. No lo voy a negar, no más.

10 de mayo de 2018

martes, 1 de mayo de 2018

Certeza


Lo que es fuerte, ¿fortalece? Fuerte es este amor, dentro de su fuerza hay otra fuerza igual, llena de besos y de entrega total, van remolinos de abrazos por su canal. El cuerpo no tiene nada que ver en esto, aunque pudiera tenerlo, pero es algo que va más adentro, una especie de filamento que sale del corazón sin ninguna razón, hecho tierno y rendido, sereno, pero en erupción, eterno, puro e impuro, que no se puede decir pero que salta a la vista, porque sos la protagonista, y no es novela ni libro, es la magia que acrecienta su ritmo, tan de la fuerza, tan del grito.

Lo que a veces cae y otras veces se levanta, ¿es vitalidad? Vital es la esperanza de sentir una y otra vez por vos, el fuego no es eterno pero hay encendedores dispuestos, van y vienen las sensaciones pero son firmes las emociones, no me digan que no se puede sentir así, el conocimiento no sólo depende del frenesí, también es sentir el alba cuando despertás, aunque estés en medio de la oscuridad, y no sepas dónde tu vida va, ahí vos estás, ahí estás.

Lo que perdés y otras veces recomponés, ¿ésa es la fe? Tengo tanto por desconfiar, pero de vez en cuando se me ocurre confiar, y confío cuando el corazón me late, y creo cuando es por vos que tengo ganas de volar a Marte, y soñarte, porque los sueños también son experiencias mundanas, no todo es un gorrión que cree tener mejor voz que las calandrias, ni todo es juventud cuando hay ausencia de canas, también hay certezas, amarte es una de ésas.

01 de mayo de 2018

domingo, 29 de abril de 2018

Tormenta

Las tormentas también pasan, menos el negro profundo de tus ojos, ése se profundiza, se va enervando dentro de las nubes eternas, se van haciendo "uno con el humo", y mientras las mentiras escupidas van redoblando apuestas en mi paciencia, yo tengo tu verdad, que es un dedo de la indiferencia, pero hasta eso me parece certero en un mundo de animales rastreros.

Esta tormenta me aprieta la ilusión, le va adorando sus bucles, y hasta entibia lo que antes era fuego decidido a quemarme y a no perdonarme. ¡Tengo tanto que agradecerte! Cada bajeza, y mis impurezas, soy tan impura que hasta creo que eso me hace más madura, y tengo esta sensación centelleante que aún me dura en el corazón, ¡aún me dura!

¿Llorar? No, eso dejáselo a la tormenta o a mi otro yo, que aún va descalzo cuando todos se saben la canción, menos yo, que sólo prefiero oír tu voz, porque hasta las piedras que sostienen al mundo tiemblan cuando aparecés vos, y cuando endiosás el aire para que se vaya el dolor.

Pensé en olvidarme (aún lo pienso), pero es muy difícil practicar tal deseo, es como querer idiotizar a Einstein, o abandonar la sabiduría de Sócrates, o no erizarte cuando escuchás "Valerie", imposible arreglar lo que no quiere ser arreglado, cuando por dentro todo quiere estar tan sólo un poquito a tu lado, o acariciar tu mano, donde otros pretenden tener lo más codiciado, y yo sólo acceder a la luz de tus faros.

Las tormentas también pasan en Buenos Aires, no sé si en mi interior, porque en mi corazón pasa de largo la tarde, pero la noche me necesita para su personal satisfacción. Escucho música, veo las luces, los truenos se embotan, y estás vos, como un ajuste de cuentas cuando aún no termina la anterior estación, y como una temperatura persistente, siempre vos.

29 de abril de 2018

martes, 24 de abril de 2018

Días de abril

Caramba, al final el amor parece ser algo más hermoso que el amor mismo, tiene otro color cada vez que vuelve del abismo, porque no tiene patrón, todo en él es distinto, rico, no tiene forma ni cinismo, no renuncia ni persiste porque parece estar en todas las cosas, cada vez que en el mundo la desconfianza sobra, aunque no sea visible entre las sombras.

Si sentís que tu corazón late por alguien, aunque concretes todo lo otro que se te cante, siempre existirá esa sensación de haberte quedado aparte. Es inentendible lo que parece a simple vista posible, coincidir, que la casualidad se repita con continuidad, que las cosas que sentís por dentro perduren, aunque nunca sepas por qué las seguís sintiendo, ¡eso es tan de querer seguir viviendo!

No es necesario tocarlo ni admirarlo, conque viva, el amor es suficiente para entender por qué lo sentimos aunque no demos ni un solo paso. ¿Y si no fuera egoísta? ¿Y si mirara siempre más allá de su propio faro? ¡Todo estaría tan claro!

Cada rayo que ilumina el mar lo llenaría hasta el hartazgo, no necesitaría consumarse, con prender una vela nunca se haría tarde, ni temprano, ni se preguntaría por qué está tan solo, y no trataría de entender por qué sigue adelante. Ese sentir es un completo embudo irrealizable en lo material, pero apetecido por una enormidad. Entonces, ¿por qué sigue adelante?

Él no se lo preguntaría tantas veces, de nada servirían las insensateces, todo el mundo buscaría respuestas y el sólo necesitaría mirar abajo de tus cejas, vaya responsabilidad, la de adornar el planeta con tamaña preciocidad.

La vida hermosa que tenías dentro me alcanzó, y en el horizonte apareció, pero estamos en la encrucijada del tiempo, con gustos distintos y desparejos, en otros terrenos, la meseta y la montaña unidas sólo son un reflejo. Los luchadores no se quedan en sillones y los pensadores no enloquecen con los aviones, porque una y otra vez dudo, dudo una y otra vez, todo el tiempo (¡todo el tiempo!), y aunque sabía que tu ser se movía dentro mío, una necesita sentir cómo se mueve en el aire, y sentir tu aire, el aire, ese aire, tan aire, aunque estuviera desatento, pero no puedo, lo intento y no puedo, es luchar con lo que nunca tuvo arreglo.

Si el amor parece ser más hermoso que el mismo amor, entonces pues, me conformo con este invento, es la única forma que encuentro.

Abril de 2018.

jueves, 12 de abril de 2018

Cuando sonreís

Cuando sonreís se ilumina el mundo y me creo cualquier cosa, cualquier cosa, hasta que una nube puede aportarle energía a una tierra porosa. ¡Mirá qué cosa!

Por eso es mejor no mirarte, ni mirar tu sonrisa, es una forma de protegerme y refugiarme debajo de un alambre, como si fuera posible, es que yo me creo cualquier cosa, desde tu sonrisa piadosa hasta que un estómago sin hambre pueda devorarse a una diosa.

Cuando sonreís no pasa un ángel, ¡pasan mil! Y me creo que hasta puedo escaparme de aquí y vivir, ¡vivir por fin! Pero se me hace un nudo en los cartílagos, y la realidad vuelvo a sentir, percibir, escribir, como quien va dibujando cada minuto de su vida sin ver el tiempo transcurrir, y se me hace peligroso creer, ¡qué le voy a hacer!

Cuando sonreís una mesa ratona se convierte en la almohada que le da luz a mi sombra, y me creo que hasta por el patio tu figura se asoma. Por eso es mejor no verte sonreír, ¡porque me creo que hasta por una cava de vinos se me aparece tu nariz! ¡Cada cosa sale de mí! Y como lo último que me queda es creer, es mejor no verte aparecer, no vaya a ser cosa que me lo vuelva a creer.

Cuando sonreís me dan ganas de existir, no sé si de vivir, pasar por el mundo habiendo soñado, aunque sea un rato, es más de lo que pude haberme imaginado. Y puedo creerme cualquier cosa, ¡cualquier cosa!, hasta que tu flor favorita es la rosa o que la libertad es una cuestión cumplible en medio de tanta derrota. Por eso es mejor no arrepentirme de haberte visto, pero me arrepiento, y lo siento, porque, ¿cómo eliminar este dolor que llevo dentro?

Pero cuando sonreís, creo, y no debo creer, pero creo, ¿quién soy yo para no creer este argumento?

Ayer y hoy, hoy y ayer, 12 de abril de 2018.

Bajando por la calle Belgrano...

Bajando por la calle Belgrano en una noche ventosa y con la música que me acompañaba, bajé suavemente la mirada, como quien mira de compromiso para no chocarse con nadie, y la vi. ¿Y si fuera ella? Y me percibí como James Blunt en el subte viendo por primera y única vez a ese amor que no podría ser, ese terror de sentir por una vez lo que escapa a tu control y te obliga a detener.

Pero luego te ponés a pensar en los NO, en tus vestidos, en tus posibles apariencias para el otro, en tu descuido, aquello que mostrás para conformarte a vos y al otro como un capricho. ¿Y qué si iba harapienta? ¿A quién le debo agradecer por mi apariencia?

Puro vestido, que te arropa el cuerpo pero no el alma, que te hace seducir pero te deja las venas encerradas, y vas sintiendo el castigo que te has comido por ser tan autosuficiente, y por haberte dormido.

Mendigás sin decir, apartás sin aludir, desconfiás sin reprimir, pero todo igual pasa y no hay nada más que discutir, sólo nos queda lo que podemos vivir, y lo que no se toma un mate con la pregunta en una tumba, donde en secreto renuncia, a lo que alguna vez el alma deseó con toda su furia.

¿Una renuncia se anuncia, o va obligando al desprecio a besarle el cuello al silencio?

Algún día del año pasado y hoy.

domingo, 1 de abril de 2018

"Pero siempre volveré a buscarte"

No sé por qué en ese lugar recóndito de mi corazón habita una flor (¿qué es lo que me lleva a no querer ceder?). Conozco sus pétalos y no veo su polen, veo su color pero no siento su aroma. En medio de las escalinatas que se erigen a su alrededor siento la dureza de las piedras, y aunque ellas triunfan con su fuerza, una y otra vez recuerdo las raíces, como pecando de imbecilidad y tesón, porfiando y dando vueltas por el cielo como un avión, por más que parezca que todo está dicho ya en derredor.

Después se me aparece la idea de que no puede ser, cuando ya todo se ve hay algo oculto que en cualquier momento va a saborear su madurez, y vuelvo al principio, y te siento otra vez.

Una vez pensé que el sueño podría ser cierto, pero la realidad se disgustó y le puso los lazos al rebaño suelto. Y las ovejas se rindieron, y en mi inocencia se durmieron.

A veces quiero y a veces no, pero te veo y ya no sé cómo evacuar la obsecuencia inoportuna de mi corazón. Ya lo sabés, esto ocurre alguna vez, alguna vez, cuando me vuelvo a perder, cuando no me encuentro, cuando se me ablanda el saber, y se me llena de dulce de leche el deber, y vos lo sabés, lo sabés.

Vamos, que la pileta tiene el agua clarita, pero en el fondo el verdín resucita, y vuelvo a mis pagos, donde todo está dado y nada está domado. ¿Ves? La realidad es un retén armado, adornado, pero estructurado, y parece que las voluntades se ven atravesadas por las extremidades, los centros balbucean y el amor babea, no sé si vamos para atrás o para adelante, no sé si nos quedamos o nos vamos, no sé si nos cansamos o al otro lo apedreamos, ¡hay tanto que aprender! Pero te amo.

01 de abril de 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

¿Por qué no hacerlo?

Enojarse es un sentimiento puro y honesto, sobre todo, honesto. ¿Por qué no hacerlo? Cuando el perfume ha pasado de piel y las reverencias se realizan hacia el suelo, sin mirar a nadie y declarándole el amor al duelo, ¿por qué no hacerlo?

Cuando la fragancia se ha hecho inmune a los sueños, y ya poco queda por remediar, ni siquiera tu desquicio eterno, ¿por qué no hacerlo?

Las dudas se relamen y las esferas desorbitadas se contraen, y si la alucinación es nada más que un camino sin regreso, ¿por qué no hacerlo? No quería, pero, ¿por qué no hacerlo?

No somos perfectos, por si no lo sabías, te lo recuerdo, pasamos de mano en mano y de vista en vista, formamos parte del todo y cuando llegamos a casa la nada nos impone su acoso, entonces, ¿por qué no hacerlo?

Si me enojo, me enojo, no me hago la enojada, cuando el alma se pone a jugar al chinchón con el silencio, gana unas cuantas nubes y soy yo la que me enojo, ¿por qué entonces me quedo respirando un poco?

Enojarse es un sentimiento puro y honesto, sobre todo, honesto, ¿por qué no hacerlo?

Si los cincuenta millones de argumentos para no enojarte vienen viajando lento, y las emociones son lo que son, de la humedad, el helecho, entonces, ¿por qué no hacerlo?

Pedirle al jardín que no florezca, y a este otoño que recién comienza que no crezca, sería un petición novelesca, y si tanta novela ha rodado ya por la cabeza, y si lo único que nos quedan finalmente son los sentimientos honestos, ¿por qué no hacerlo?

21 de marzo de 2018

miércoles, 21 de marzo de 2018

Es porque es el primer día del otoño, nada más.

Que Tévez debe ir al banco, que hay que levantarse temprano, que hay que leer estupideces y que hay que salir al sol porque quedarse adentro hace que con la gente no te mezcles.

Y sí, todo es tan fácil cuando se lo ve de afuera, y es fácil hablar después cuando las experiencias no te queman, y también es fácil querer a alguien que tiene sonrisa de seda y textura física y estética pasando por la exposición de la vereda.

Es más difícil querer a un corazón oculto, lleva una vida beberse todo ese jugo, y al final, ¿para qué tanto artilugio? Los bellos con los bellos, los feos con los feos, sólo algunos bellos con feos y todo se resume al criterio estético.

Que buen pensamiento el que expresó ayer Inés Estévez, ya está de decirle a los niños con qué queda bien y con qué quedan mal los colores, hacé como más te guste, reventá tu corazón si es preciso, consumite en tu propio infierno, que puede ser eterno pero sincero, hacé lo que te haga bien cuando sople el viento, no hay nada más hermoso que perder el aliento, pero no hay nada más de uno que ser verdadero, así ya no hablen los teros, así se te ocurra charlar con el silencio, dale un impás a lo que no llevás adentro, acelerá tu yo en tu propio veneno, vas a ver que tarde o temprano te vas a sentir contento.

No te creas el cuento, porque casi todo es un invento.

Primer día del otoño, poniendo los dedos de los pies fuera del pozo.

21 de marzo de 2018.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Las cosas "duraban terriblemente"

Y las cosas duraban terriblemente,
un caramelo se acomodaba en la boca,
el sueño se pasaba horas durmiendo sobre tu sombra,
una canción se escuchaba una y otra vez en la rokola,
la lluvia se relamía los labios entre sus propias gotas,
nada terminaba y todo seguía como ahora.
Si querés estudiar, vas a tener que esperar,
un año más,
embromate por llegar tarde donde no querés llegar,
conformate con no ver sus ojos un día más,
total, ¿a quién le puede importar?
¡Me gusta lo que no se puede lograr!,
es tan mítico el encuentro entre el bien o mal
que siempre vuelvo a intentarlo una vez más
el quererte enamorar,
cuando la barrera no puedo traspasar
porque no la hay.
Las cosas duraban terriblemente,
los minutos me observaban desde el mueble,
no se animaban ni a moverse,
yo mirando las botellas de malbec,
y sacándome fotos al revés,
porque otra cosa no podía hacer.
Si querés olvidar te vas a tener que resignar,
apostar, anticipar, y a tu voluntad desequilibrar,
te quiero tanto y no te quiero olvidar,
pero este deseo, ¿a dónde va?
Mientras tanto pienso en la técnica a utilizar,
la venganza no se hace esperar,
y el mar me quiere llevar,
yo no me quiero ir, no te quiero dejar,
aunque nunca te vayas a enterar,
ni tengas la responsabilidad
de mi bien y de mi mal.

Martes 13 de marzo de 2018

jueves, 8 de marzo de 2018

La ingenuidad

La ingenuidad.

Quería escribirte (siempre quise),
pero ya no soy tan ingenua
y duele saber que
la ingenuidad es pasajera.
Y aunque sea mejor que lo sea
me gusta sentirme parte de su tierra.
Todo pasa volando
delante de tus ojos,
pero no tenés tiempo
de pensar un poco.
Siempre te mofás,
y a lo que no se te arrima
no le ponés la firma
porque especulás.
No buscás más allá,
porque jamás se te ocurriría
zamarrear al mar.
Para ser distinto
en este ocaso
necesitás un abrazo,
¿y quién hila tan fino
en un espacio fingido?
Los besos desaparecen
y el corazón ya no se estremece,
¡lo has intentado tantas veces!
Hay un puente
entre lo posible
y lo invisible,
pero preferís lo previsible
a pecar de sensible.
Siempre la misma porquería
y la misma ironía,
las camas siempre duermen con sábanas,
y a las caricias
las tiran por la ventana.
Desfilan los soldados,
no así los sentimientos,
y hace un frío de invierno
debajo del acolchado.
¡Es un triunfo encontrar
un ser idiotizado,
todo me mezcla en máquinas
de vientres disfrazados!
Y siempre lloro del mismo lado,
y duele un montón dar el paso,
pero el decir tiene un dueño
y otros no soportan ni sus propios sueños.
Cuando no mirás a todos lados
tenés el corazón destrozado,
¿y cómo harás
para repararlo?
Fue de parte de la ingenuidad
la bofetada,
y sigo buscando la forma
de quedarme callada,
antes tanto llanto
que se escucha a la madrugada.
Al final sólo me quedé
buscando tu mirada
donde no había nada,
y no me importa si hay nada,
cada acción, cada gota, cada pregunta
valen el esfuerzo
de estar enamorada.

12 de febrero
06 de marzo







domingo, 18 de febrero de 2018

Libertad

La libertad,
habría sido fácil creerme un sueño,
porque los sueños son sueños y nada más,
y llena de tierra va la libertad, envuelta en su aureola,
raspando la arena,
bebiéndose su propia identidad.

¿La libertad?
Es una esponjita dorada, milimétrica,
te hunde y te expulsa como al detergente,
asfixiando tu necesidad de la gente,
y de pronto te acaba sonriendo, para terminarte fingiendo.

La filosofía te la da y te la quita, cuando parece que mucho sabés, y de repente te hacés tantas preguntas y entablás relaciones amorosas con los porqués (ahora sí lo escribo bien), que te intimidás tratando de interceptar su mirada, y no podés.

Quisiera irme como un río,
pero todo esto es un tremendo lío,
y más me gusta el desafío,
más me gusta el desafío.
Ni el dolor me ha pasado como un intento perdido,
de todo he aprendido.

La libertad,
habría sido fácil creerme su eternidad,
y hasta la quisiera abrazar, inyectarle suavidad,
deshojarla como a la verdad,
que apenas se da vuelta para mirar,
escucharla despacito en un tocadiscos virtual,
irme con ella a descansar, quisiera irme con ella a descansar.

Madrid, 18 de febrero de 2018.

viernes, 16 de febrero de 2018

Lo que somos

En un momento pensé en decir algo, pero no, el silencio me mantiene alerta. La observación depende de la perspectiva, siempre, y si entre las voces tengo un pequeño espacio, pues andaré a tientas, escuchando, dialogando con el que no está oyendo, con el que me está viendo.

Finalmente, nada parece oír y todo parece huir, todo es oro y al final es nada, en la pupila sólo se divisa el presentir, lo que vos pensás, quizás no es, pero eso es también vivir, elegir, descubrir, sufrir, finalmente sentir, sólo sentir.

Veamos, a mí la matemática no me interesa, pero en este caso tiene lógica: uno menos uno es igual a cero. Si no hay dos, y no se dice "te quiero", finalmente es cero. Por eso quienes hablamos y no somos escuchados tenemos esa resonancia, porque convengamos que por más que le demos la vuelta, si no hay respuesta, no hay jerga, no hay comunicación, y el corazón va de tropezón en tropezón, y sólo un abrazo recompensaría esta ilusión.

Cada quien dispara su propia intrepidad al aire, pero cuando no encuentra el oído, se desmorona el arte. ¡Qué ganas de abrazarte!

Aparte, todo mejor cuanto más cuesta, nadie sabe, yo sé, sí, yo sé lo mío, y ni siquiera eso, todo es un invento, pero qué más da, al final dejo de hacer silencio con lo que siento.

Dejemos la vibración y escuchemos la discusión, sin armas, sin riqueza material, sin integración burguesa, paseando de la mano, rompiéndonos la cabeza, de sólo pensar como algo tan imposible puede ser posible con tanta nobleza, siendo vos, siendo yo, seas como seas, con locura o con belleza, con delicadeza, porque lo que somos es lo único que nos queda.

Madrid, 17 de febrero de 2018.

lunes, 12 de febrero de 2018

Vivir sin saber

¿Por qué será que cuando uno cuenta las cosas que realmente le importan se pone tímida? Yo, por lo pronto, huyo de los productos de lana (aunque los encuentro en todos lados), parece que todo lo nuevo se le entrega al mañana, el hoy se confunde, y no hay nada que puedas hacer para conformar al que mira por la ventana, pero hay que comprender que son muchas las opiniones y pocas las formas válidas de expresarlas.


Y cuando el mundo no te aprovecha, lo siento por él, y por mí. Me da pena, teniendo un ser dispuesto y atento al corazón, que no lo sepas ver. Finalmente la soledad es una compañía, que te entrega su confianza y no te discrimina.


Si sufro, es por vos, tus ojos no te permiten ver, andás maniobrando con una bicicleta y no supiste aprender. Y sin embargo estás a tiempo, todo alrededor se mueve como el viento, y la verdad tiene vecinos desatentos, que no la quieren saludar ni a quienes les importa desentrañar sus secretos. Pero ojo, tarde o temprano todo se pone parejo.


Día de los enamorados, ¡ja!, de sueños encorvados. Pasan de mano unos a otros como si nada fuera en vano, pero hay un corral, y las vacas lo quieren traspasar, las jaulas no son sólo para saludar al pájaro que no está, hay que saberlas habitar.


Seguramente me duele, no diré que no, pero soy independiente, y en nadie reflejo mi opinión. Y si Frida decía que cuando se está triste hay que crear, pues yo intento dormir, y ni eso puedo, me peleo con el sueño como un amor sin vuelo, me desangro de ilusiones y voy sintiendo miedo, porque todo está invadido por el miedo (por el miedo), y ni aunque lo nombre me lo sacaré hasta dejar a mi estómago ciego, que cruje y tiembla, porque no te veo.


Vaya a saber qué inconsciente me dio un nombre, había para elegir y me dio un nombre, me mandó su perfume en un sobre, y yo me entregué, porque esto de vivir sin saber es lo que sé hacer.

12 de febrero de 2018




domingo, 11 de febrero de 2018

"Cortito y al pié"

-¿Me dejás mirarlos un poquito más antes de darte otro beso?
Porque en el deseo y la imaginación todo es posible, y tiembla de nervios y bronca el imposible, los alrededores se inquietan y suspiran por esa mirada, y todo se va abrazando a sus pestañas, y trepando por su oscuridad va la luna, como si no hubiera ninguna, y no hay nada más bello que tu humanidad, es de noche y todo se hace realidad, en este "cortito y al pié", como maravilloso es todo lo que hacés, lo sé.

martes, 6 de febrero de 2018

El encanto de la tormenta

El encanto se perdió mientras un grillo torneaba su lomo para la luna. Pensaba en alunarse, mientras la sombra le sudaba delante, con esa forma tan sublime de ser sombra en plena tarde.


¿Qué tipo de amor puede ser malo? Y si pensamos en las teorías de Nietzsche me preguntaría, ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? ¿Cavilar y dudar es bueno? Quizás no, pero es algo, tal vez lo que cuenta es el intento. ¿Y para qué vamos por la vida pensando si tenemos una Biblia y un diccionario a mano? Todo eso debería bastarnos, y hasta debería alcanzarnos beber un sorbo de agua y respirar de la cavilación unos gramos, pero te amo, y eso es tan absurdo como andar por la vida respirando, ¡ya se me hace imposible no imaginarlo!


El encanto se perdió mientras las alas de mis imaginaciones buscaban explicaciones. Pedirle explicaciones a la imaginación es tan iluso como contentar a mi alma sin latir por vos. ¿Es bueno o es malo? ¿El amor es bueno? ¿Qué puede ser tan bueno y tan malo?


Mientras las nubes se han inclinado y el cielo se ha opacado puedo pensar un poco más sin vos al lado. Hay una figura que quiebra su descanso en el almohadón, y no sos vos, que no has estado. Hay algo que no sé explicar y que me mantiene viva sin entender por qué ese algo es tan porfiado.


Huyo y me vuelvo a encontrar, estoy en ese paso de recobrar la esencia cuando el silencio es presencia y me lastima tu ausencia.


Pero si hay amor, ¿quién no tiene esperanza? Y aunque no sirva sólo el amor para cruzar el mar, sí sirve para volverlo a intentar.


Es de noche, pero de día es lo mismo, la misma vida es un cataclismo, algunos hablarán de que estos dichos son una calamidad y otros que son una realidad. Como si importara, como si me importara, la sombra de sentir amor me ampara.


Este momento es un embrión de Linkin Park, quiere escupir puro ruido y destrucción desde el interior del mar. Antes los platillos alteraban y hoy me hacen vomitar los momentos que soñaba. Bah, son ubres los océanos, parece todo hecho a la medida del "pero", deambulan por la ceguera todas las lunas que miraba, y me planeo en el encierro como si el afuera me olvidara.


No me embromen, revolucionario es no drogarse, revolucionario es no dejarse convencer, revolucionario es envejecer, a tu lado lo podría creer.


El cielo se cae a pedazos entre mis manos. Se ha desesperado de tal forma que de sus leyendas románticas se ha despojado. El encanto se perdió en las ramas de sus brazos, y más te amo.


06 de febrero de 2018

miércoles, 31 de enero de 2018

Las diez

Son las diez, y aunque no estés, la comisura de tus labios me aleja de la desnudez, del tiempo, de la distancia, y hasta de la fragancia que me engaña.
Esta Patagonia tan de ella misma me acerca hacia su enigma. Los pastos medio verdes y medio amarillos no espantan a tus ojos y sus brillos, que son como esos pequeños latiguillos que me atrapan junto al canto de los grillos.
Si me adjudico la autoría del trayecto hacia tus besos dejaré de ocultar mis secretos. Hago con la noche un nexo, por eso me cuesta tanto dormir cuando te pienso. Esta tierra guarda tantos peros, que a veces me veo en una mata seca cocinando tacos, hablando con los cardos, pidiendo permiso a los fardos, para imaginar y ver si allí a tu sombra atajo.
El desayuno me ha marcado el camino, sentí tu aroma como si lo hubiera tenido, el corazón se me acelera si pienso que pensar en vos vale la pena. ¿Cuál pena?
Mi boca espera, como si nunca hubiera besado guarda sus deseos a un costado, los protege del tiempo, hasta que pueda sentir tus besos y saciarse con raciones de alimento. Con tanta acumulación tengo temor de perder la razón, pero valdría la pena por besarte a vos.
Esta mañana me maneja como le da la gana, inútil es arañar sus patrañas, es una mecedora cercana, con su respiración en mi cuello te trae de nuevo hacia casa, y aunque silenciarme intento, la verdad es un espiral que no se quema con fuego.
27 de marzo de 2017

domingo, 28 de enero de 2018

Me gusta tu sonrisa

Me gusta tu sonrisa
y vos.
Podrías sonreír de mil maneras,
pero la que me gusta
es la tuya.
Me río con ella, disfruto, tiemblo,
lleno mi aire con algo más
que estupideces,
¡y hasta vivo!
Sí, vivo, hago de mi vida
una especie de vida,
distinta a la mía,
y viendo tu sonrisa
me acerco a la vida que pretendía
cuando era niña
y crecía.
Me gustás vos,
y tu sonrisa,
hacen juntas un gran grupo,
le aportan vitaminas al día,
me dan alegría,
me inspiran,
ya no tomo aspirinas
ni otras medicinas,
y quiero mi vida
aunque mi mente se descarrila,
y no sé qué seguir estudiando,
y me siento perdida,
pero con los abrazos de tu sonrisa
todo se ilumina.
Hago un paréntesis,
y sin embargo vuelvo a recordar que es una costumbre, un cliché,
y me vuelvo a acordar de tu sonrisa,
que no es para mí,
pero no me lastima,
es una maravilla,
aunque me olvide si hay clima
o basura en la rejilla,
todo parece lo mismo,
pero si sonreís
me alegrás la vida.
Paro de mirar,
todo vuelve a la normalidad
y hasta me acuerdo de respirar,
pero me gusta tu sonrisa,
cuando a veces voy al cine
y cuando sacudo mi cuerpo
mirando al cielo,
y cuando pido volver a ser yo
y olvidarme de quien soy hoy.
Me gusta tu sonrisa
y vos,
me gusta que sonrías
cuando el mundo parece que se termina,
y si no la veo
hasta los ángeles la imaginan
cruzando una calle
de alguna ciudad
y dando vuelta por una esquina,
temblando de frío
o sufriendo calor,
pero bendecida,
para darle sentido a mi vida.

26 de enero de 2018