miércoles, 26 de diciembre de 2018

Cuando pasa la Navidad


Es una constante que viene y va,
eso es lo que por escribir me va.
Una flor en medio del resto,
tus filamentos saben
al aroma que siento.
No sé si serás buena, o mala,
el cariño no se compara con nada,
no sé si arderás en malhumor
o desplegarás al resto tu resplandor,
pero no hay forma de no sentir amor.
Lo que no podés entender
hay que aceptarlo como algo del ser,
tan incomprensible
pero tangible,
tan desmesurado
pero adorado,
tan volátil
pero fácil,
fácil de sentir,
y por lo que se puede vivir
no pretenderás por eso sucumbir.
Igual no he de creerme
importante,
cuando más te lo creés
comienza el ego a obedecer,
no te creas tan importante
porque todos son huellas
que tiene el camino por delante,
y nada sanará si la mirada
no te enfrenta con su arte.
Vas y venís como las olas
y luego comenzás a sentir
el descuido,
te la creés y luego caés,
y mientras más firme estés
mejor será
para dar vuelta cada revés.
No te creas tan importante,
las cejas igual están ante todos
para depilarse,
y las ventanas están abiertas
pero también pueden cerrarse,
si creés que este viento es eterno
no vale con él hamacarse,
es mejor seguir adelante
y no creerse
lo que no te atañe.

26 de diciembre de 2018

viernes, 21 de diciembre de 2018

Hay personas

Hay muchas personas
que se pierden muchas cosas
por mirar para otro lado,
vos, yo, o todos,
quizás porque las flores
huelen a lo que no nos es cómodo,
quizás porque el dolor
nos ha tapado los ojos,
quizás porque el caramelo
nos ha sabido siempre rancio
y no ha tenido lugar
para endulzar nuestros labios.
Los ojos son el organismo de la orientación,
la necesidad de la adoración,
si te fijás bien en ellos
sabrás que sólo miran por mirar
porque se balancean hacia el bienestar,
pero quizás nunca sepan realmente
lo que es mirar
y se pierdan más
de lo que quisieran apreciar.
Quizás me esté dando cuenta
de que cuando mirás
podés llegar a la felicidad,
y asusta,
la verdad es una energía
que a veces nos disgusta,
pero tengo que reconocer
que si te veo
puedo ser feliz por un momento,
aunque no sea todo el tiempo,
porque sos la densidad más bella
de todo el universo,
y aunque alguna vez
pueda no verte
tengo claro en mi mente
que hoy puedo ser más fuerte
si tengo en la constancia
una meta latente.
También hay personas
que no se pierden cosas
si están atentas,
la luz en el agua,
la risa en la trampa,
los besos en la pantalla,
el amor a la distancia.


21 de diciembre de 2018


sábado, 15 de diciembre de 2018

Pensamientos sabatinos

La gente quiere quererse,
se toca y se enternece,
se traspasa y se disfruta,
le eleva plegarias a la luna,
y hasta le adjudica en su narración
la erradicación de la desolación.
Hay gente que funciona así,
un día no y un día sí,
si te inspira la caminata del gato
que en su silencio te indica
su extremo sigilo
cada quien entenderá que en la tierra
habitan seres amorfos
y otros con brillo,
porque así es la felicidad,
cuando no la tenés
la buscás,
y cuando forma parte de tu ser
nada te puede importar
más que esa realidad.
La gente piensa distinto,
no sé por qué tanto enojo,
en las lagunas habitan los patos
y también los peces,
todos vienen de distintos palos
y así y todo están en el mismo lado,
la guerra ahuyenta
la paz libera
y en la desilusión
hay algo que desespera,
como si quedarse de un lado fuera
no pertenecer a la nobleza.
Hay que quererse
sin pertenecerse
dicen por ahí,
y que los pronombres posesivos
dejen entonces de existir,
como si el corazón
pudiera dejar de latir,
y el amor
ante un beso no sucumbir.
Es tan fácil el afuera,
juzgá,
que estás en la lista de espera,
apretá los dientes
que te encarará el de enfrente,
y así sucesivamente
te vas convirtiendo en delincuente
por no sé qué hecho macabro
por el que te han juzgado,
pero no te preocupes tanto,
vos seguí disfrutando
que ante los virus del hombre
es mejor seguir ignorando.
Hay gente que quiere quererse,
no todo está tan desbancado,
hasta el humo de la parrilla
sirve para hacer el asado.

15 de diciembre de 2018







domingo, 2 de diciembre de 2018

Que alguien le diga al tiempo que pare


Que alguien le diga al tiempo que pare,
que se bifurque, entre vos y yo,
que me separe,
que me arrastre,
pero que te proteja,
y que cuando camines por las calzadas rotas
tus sueños siempre estén vivos
y tus ilusiones llenas de rosas.
Porque cuando yo camino
te suspiro,
hundo las proporciones de mi pensamiento
en algo que imagino,
pero que crece
y se hace verde,
y no sé si algún día crecerá más
dominando el manantial,
pero seguramente yo seguiré
pensándote cada vez más.
Es como una ceremonia
entre el bien y el mal,
un corazón que late
y no quiere dejarte de amar,
y aunque su dolor es intenso
siembra una semilla en el mar
cada vez que va,
y lo huele profundamente
como si te oliera a vos
y te sintiera en paz.
Pero qué se yo si hay paz
o la guerra se ha puesto a sudar,
cada pedacito de camino
que hago entre casa y la escuela
estiro cada uno de mis latidos
como si fueran los tuyos y los míos,
pero no sé, no sé,
por qué se me da por sentir así,
si todo es tan lúdico
y tiene tan poco frenesí,
si todo es tan lejano
pero siento que estuvieras aquí,
Y como si no tuviera demasiado
con este sueño imposible me pierdo
y me divierto,
como si no hubiera otro cuento
lo meto todo dentro de una novela
que no tiene elección ni fundamento,
porque te siento.
Que alguien le diga al tiempo que pare
y me convierta en ave,
que de tus ojos me aparte
y de tu sonrisa me ampare,
pero que a vos te contenga
y te tape en el frío,
y que te seque todas las lágrimas
que alguna vez alguien pudo provocarte,
porque te amo más allá de toda explicación
y de todo sinsabor,
en un domingo cualquiera
de trabajo para la escuela
y de pensamiento de vos.

Domingo 02 de diciembre de 2018.