lunes, 28 de mayo de 2018

En el paraíso indefinido

Un bar, una mesa y sus copas de vino, la música y la aceleración de los sentidos, ¿te va esto del amor perdido? No existen estas cosas en la vida real, ya que las películas se prenden en primera fila para magullar frente a lo vivido, todo está tan lejano y juega tanto al ridículo que me río, y hasta ahora sólo he servido para atrapar langostas en el patio del vecino.

Que desatino es creer cuando alguien te presenta un invento, algo tan bello, pero que no te ofrece un fundamento, y es como un sol perecedero, tan obligado a hacerte creer en lo que no creo, tanto que me mareo, un imaginativo reflejo de lo que sólo puede ser si lo miramos en directo. ¡Todo es un pretexto para hacerte creer en labios inconexos! Ya basta de inventos, si pienso en tus ojos creo que son lo verdadero.

¿Vivirá la tez de tu mirada en mi madrugada? ¿Permanecerán tus palabras con las mías apretujadas? ¿Se mudarán tus piernas con las mías a habitar una pieza por el amor envenenada? Se escucha el lloriqueo de los envidiosos a lo lejos, ¿qué voy a hacer si no te encuentro en algún lugar y huelo tu pelo?

El camino es un desquicio, todo ser humano está en conflicto, se prende a los breteles del maleficio, miro alrededor y sólo veo lo que no vivo, en la historieta se me pierde la receta y no encuentro tu mirada entreabierta. Si no voy a estar en tus brazos me niego a dar un solo paso, sin vos, sin el murmullo de tu corazón, asediando, como leyéndome el diario, aunque las noticias sólo hablen de planes ordinarios y cuentos atrasados, te quiero entre mis pecados, en el cielo o el ocaso, ahuyentando al fracaso y tomándonos hasta la última gota del vaso.

Si fallo en el trayecto, que al menos se quede el recuerdo de tus ojos dentro de mi cuerpo, apagando mi último fuego, dándome el último beso, lo último que tenga de valedero todo este tiempo, que viví sin tu amor y sin tu cuerpo, porque en mi humilde opinión no hay mayor desperdicio que haber estado sin vos en este paraíso indefinido.

No todo tiene explicación, aunque porfiás en pensar una y otra vez cómo sucedió, la verdad es muchas veces un carbón que en el fuego se consumió, pero siempre quedás vos, diga sí o diga no, siempre quedás vos. No sé si lo sabrás o no, como un acierto o un error, como una guitarra o un trombón, siempre vos.

28 de mayo de 2018

jueves, 17 de mayo de 2018

¿Afuera llueve?


“Como el aire entre las hojas” van gimiendo las gotas indiscutiblemente sobre las ropas (algunos se mojan y no lo consideran como una derrota), porque llueve otra vez, como si la lluvia fuera la solución a la vejez, y no, el paso del tiempo no se contrae esta vez, vamos tapando sus orificios con círculos viciosos redondos entre sogas y maleficios, tratando de ahorcar los años, incinerando nuestros lazos, pero la verdad sale a la luz cuando tantas opiniones se pelean tratando de ganar el sur, y el norte espera su transporte, para confinarse a un abrazo que le de un soporte. No hay nada más felino que negar todo para que no se note.

Me inclino hoy a no pensar, y seguramente todo lo que diga y quiera expresar no se me va a armar, más bien se me desarmará, porque siempre pensás en quererte defender, cuando en realidad nada de eso te garantiza ser.

¿Que hacés tal o cual cosa? Cada ser rumiante merece la misma posibilidad que un ser distante, o que un símil caminante, aunque no sepas cómo el lastre sacarte, cada cosa se esgrime en su dolor, de felicidad infinita no está hecho el sol, ni siquiera de arroz, las mismas cosas serias que querés tener en un dia de lluvia las trendrás cuando transites por la tundra, y también las idioteces, no pasan ni se superan aunque te pongas arriba toda la estantería.

Bendito de aquel que sabe a dónde va, pero bendito también el que lucha contra el mal, no sabe si tendrá un final feliz, pero escucha a Dire Straits y sabe que el arma musical le entregará una oportunidad, y no sé si a todos, quienes luchan contra los toros se redimen en ese campo o se ensucian en el lodo, más de lo sucios que estaban imaginando el trasfondo.

Afuera llueve (¿no me digas?), como si por dentro los rayos del sol te dieran bombones de a montones. El azúcar displicente dura lo que un amor incandescente, pero lo que siento por vos seguramente lo tenga dentro hasta mi muerte, y no es entregarme, es montarme en la delicia de ser parte de una quijote y de su traje, no creo que me harte, y aunque lea cada vez menos me siento capaz de interpretarte, ¡si eso no es amarte…!


Tampoco puedo ser lo que no soy, no es cuestión de montar mi alma en un vestido de fiesta y entregarme a la audición, no me conformo, pero me conformo con hacerme monaguilla de mis valores y atravesar la vitalidad de mis dolores. Y si pienso en cada ser que soy y que no soy, cuando me atrevo y me retraigo, igual estás vos, como la escotilla del avión o las semillas del girasol, en mi corazón.
 

17 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

Todo comienza con una pregunta

¿Qué es la metáfora? ¿Es la función más emocional del cerebro de la poesía o es el intento por agradar al otro algún día? ¿Es la sinergia del corazón pidiendo a gritos atención o es el encapsulamiento de los recursos poéticos que marcan en el alma lingüística una superación?

¡Cuán difícil es administrar la felicidad! ¡Dificil es no darle rienda suelta a los antojos de la necesidad! El aburrimiento genera imprecisión en los sentimientos, no sabés si es cierto o si no es cierto, todo es un soberano intento, recorrer el corazón me hace dar pubalgia en las explicaciones que no encuentro.

Es como pretender entender a Pablo Pérez sin pensar en lo geminiano, y cuando todos se van a dormir temprano yo me quedo pensando en vos con el corazón en la mano. Es una adoración frecuente, transparente, tanto que cuando la quiero tapar desarropa las doctrinas que habían estado firmes en mi mente. ¡Soy una inconsciente!

La verdad es una gelatina fuera de la heladera, tan perecedera, ¡pero la buscamos la vida entera! Y a veces llegamos al final sin haberla experimentado de veras, porque se ha estado regocijando con nuestras flaquezas.

¿Cómo poder afirmar lo que una y otra vez es desafirmado en un firmamento desestructurado? Cargarte de la mano, un sueño imposible de ser recordado, lo busco por allá y por acá y se me niega la posibilidad de entender por qué te amo tanto. ¡Tanto!
Porque se nota cuando no estás, se nota, cuando no estás. El desierto se hace insuperable, y ni siquiera busca agua, sediento está, cuando no estás, y aunque no intente metaforizar, esta vida que llevo es una metáfora aplicable a la posibilidad de lo verosímil, cuando no estás, no lo puedo ignorar.

Y si me intento de vos olvidar, todo alrededor me hace de vos acordar. Y si intento barrer los recovecos del tiempo (tan ignorante pero atento), en cada pequeña partícula te encuentro. No lo voy a negar, no más.

10 de mayo de 2018

martes, 1 de mayo de 2018

Certeza


Lo que es fuerte, ¿fortalece? Fuerte es este amor, dentro de su fuerza hay otra fuerza igual, llena de besos y de entrega total, van remolinos de abrazos por su canal. El cuerpo no tiene nada que ver en esto, aunque pudiera tenerlo, pero es algo que va más adentro, una especie de filamento que sale del corazón sin ninguna razón, hecho tierno y rendido, sereno, pero en erupción, eterno, puro e impuro, que no se puede decir pero que salta a la vista, porque sos la protagonista, y no es novela ni libro, es la magia que acrecienta su ritmo, tan de la fuerza, tan del grito.

Lo que a veces cae y otras veces se levanta, ¿es vitalidad? Vital es la esperanza de sentir una y otra vez por vos, el fuego no es eterno pero hay encendedores dispuestos, van y vienen las sensaciones pero son firmes las emociones, no me digan que no se puede sentir así, el conocimiento no sólo depende del frenesí, también es sentir el alba cuando despertás, aunque estés en medio de la oscuridad, y no sepas dónde tu vida va, ahí vos estás, ahí estás.

Lo que perdés y otras veces recomponés, ¿ésa es la fe? Tengo tanto por desconfiar, pero de vez en cuando se me ocurre confiar, y confío cuando el corazón me late, y creo cuando es por vos que tengo ganas de volar a Marte, y soñarte, porque los sueños también son experiencias mundanas, no todo es un gorrión que cree tener mejor voz que las calandrias, ni todo es juventud cuando hay ausencia de canas, también hay certezas, amarte es una de ésas.

01 de mayo de 2018