miércoles, 28 de noviembre de 2007

Nada...

Subyace el nadismo absoluto, corre por la eclosión nocturna, la lengua del olvido siente el sabor de lo que fue y es amargo...pero urge la lentitud de una estrella enquistada en mi pupila. Una nueva mirada que no sirve para nada porque escribo y vuelvo a reescribir derrumbando escritos solubles...No es este el momento en que el diccionario me dice una definición, porque definir al tiempo es caer en el minuto y sacarse la venda de los ojos...No importa la cartografía, menos las notas que ponen números y descripciones a los discursos propios en voces ajenas, el número de una nota no me define si decido no compartir, ni comunicar lo aprehendido. Echo al rostro de la inmediatez todos los resúmenes y escritos que he realizado para la lección, de nada me sirven cuando ya no quiero decir ni pronunciar lo impronunciable, de nada me sirve la rabia, que se ríe de mi,,,no confabula ideas con mis discretos principios que me dicen que estudie: ¡para qué!, la grandeza se mueve en las manos del parlante mentiroso...

martes, 20 de noviembre de 2007

Cercanía...

Se erigen los roces, se relamen entre el néctar y las miradas atentas. Los ojos no dejan de observar lo que de la fusión surge. No es un objeto ni un concepto, no es un beso ni una lengua moldeable, es el perfume visual que nos atrapa en un abrazo. Te aferro, me aferro al rato y al espacio. El tiempo se marcha, pero el reloj pasa a pertenercer a los artefactos de la basura. Tus labios esperan, los mios desesperan. Huye la risa y cae una lágrima de emoción, porque los roces nos sacuden el alma, nos erizan los dedos, que caminantes de los espacios llegan finalmente al túnel de tu boca…

(Sólo una pequeña fracción de lo que hoy he escrito)

lunes, 5 de noviembre de 2007

¿Dónde está el deseo?

No hacer nada, ¿es realmente no hacer? Hay una confusión conjunta, una multiplicidad de prejuicios que circundan y que reniegan de ser superados. Se nos pregunta por el hacer frente a una computadora, por el leer un libro material o refregarnos los ojos frente a un libro virtual. Se nos prejuzga por trasladar letra por letra desde el teclado, o dibujar entre cursivas porciones de frases en papeles o fusionar nuestro entendimiento con la "tecnología" del copy-paste. No se, en este momento me atengo al prejuicio del que soy destinataria y prefiero trasladar desde mi mente unas cuantas frases que emulan los momentos vividos en el resplandor de un Notepad, y de allí copiarlo a este blog de sucesivas anécdotas.

Ahora es lunes, pero ayer fue domingo y el momento exacto de la escucha de prejuicios fue un sábado. El ocaso erige sus palabras, la legión del pasado pretende comprender a los pequeños centinelas del hoy y sus perpetuas "pérdidas de tiempo" frente al aparato todopoderoso. ¿Le hacemos caso al prejuicio? ¿Estaremos debatiéndolo en medio del insomnio? ¿Nos conformaremos con aceptar como verídico el objeto de ese prejuicio e intentamos trasladar los escenarios para "saber más" o bien lo descartamos porque en el ente del todopoderoso artefacto no importa el medio sino la intención? ¿Es real entonces la causa de ese prejuicio? ¿Será tedioso siempre estar "retrucando" y explicando cada uno de los por qués? Pero, al fin de cuentas, no es más que un prejuicio. Los argumentos están a la vista, sí, pero, ¿acaso es menester entrar a cada cerebro y personalidad para darse cuenta de cuáles son las verdaderas razones del abandono? ¿Cuál es la verdadera razón por la que un ser puede flamearse en una autopista del todopoderoso actual? ¿Cuál es la verdadera razón por la que un ser humano no encuentra identificación con una base solidificadora y consciente? ¿En qué pueblo quedó el pasado "feliz"?

Supongo que el prejuicio atina a señalar a un joven con su aterradora necesidad de evasión como un perjuicio extremo y maloliente. Estar "al pedo" supongo es estar buscando una razón, una identidad que no se puede encontrar, una cabina donde la paridad con la seguridad sea inherente y concreta. No me animo a entrar más en cada mente, eso ya depende de cada ente. Lo que puede significar errado para los puntos de vista extremos puede significar acertado para otros puntos de vista anticipatorios y románticos.

El estandarte del prejuicio se nutre de espera y escaso compromiso. El estudio nos hará libres, se dice, mientras no sea un objetivo para los colmillos del capital, me parece. Hierve la lucha por el ser; no es escasez de acción lo que fluye, es escasez de deseo.