martes, 2 de octubre de 2012

Ayer 1 de octubre a las 19 hs



En la película de una nube jugosa, hay un obstáculo que impide mi visión. Mis ojos se derriten. En forma sublime han dejado de existir. Porque el ser de la visión caduca si no hay visión del ser amado. Se abre la llaga y empuja sus cimientos hasta el vértice. Se relamen los envidiosos. Las moscas profetizan sobre la muerte. Pasan delante de la emoción de sus vidas, como si la tiniebla fuera a perpetuarse delante deeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel insecto.


Suave es el dolor. Quieta la lluvia que moja. No se expande ni se asoma. Aprieta con fuerza. Esa lluvia que enuncié y es de tus manos. Como si quisieran volver ahora, pero regresan a la nube. Y si yo contara unos árboles de eucaliptos sobre este sahumerio que me corroe, tendría tu recuerdo asediándome. No hay aroma de eucalipto, pero si de sahumerio, y el soliloquio que me ha dejado lejos tuyo, me ha acercado más a vos.