jueves, 14 de febrero de 2008

Detrás de la esperanza

Te aferro a mi corazón, salto un puente y detrás está la esperanza. Bebo el jugo del día, la acidez me sofoca. Cuando miro a los ojos descubro la pena, la incertidumbre, pero también la omnipotencia de las hachas cortando los árboles. El río no suena, su canto calla de mañana. Pero detrás de la esperanza hay un hilo blanco, atado y denso. Es un secreto encerrado y hostil, el enigma del viento. Resolver lo que el camino va dejando atrás, un sueño, la tarea de amar. Pero sobre las llamas del sol un sentimiento, y ahí tu mirada, bella, impactante, que pacifica el arte. Decir, parlotear, agachar la cabeza y balbucear no alcanza, sin embargo tu aroma hace de todo este mundo una alabanza.

Detrás de la esperanza otro sueño, lo ato y lo siento. Se esmera en perseguir al tiempo, un anhelo en silencio. Demasiadas voces riendo y charlando que no dicen nada, pero que cantan de ira y resentimiento. Tu voz clara se me queda en el oído derecho, haciéndole cosquillas a mi alma, calmando mi deseo...