lunes, 12 de noviembre de 2018

Mates con agua hirviendo

Hay gente que cree en su propia santidad porque cuando comete errores pide perdón, y entonces vuelve a cometer errores porque sabe que puede volver a pedir perdón.

El mundo es muy común, pero es mundo, un lugar del común. Sigue patrones necesarios. Los cables van del rojo al negro y del negro al blanco. Todo está bien ubicado. Lo que tiene éxito se sigue porque tratarás de no talarte con tus propios clavos. Tiene eso de rutinario, de barrer, lavar el piso y limpiar a diario.

Cuando todo pasa desapercibido es cuando más me acuerdo que me tengo que olvidar de tus ojos necesarios. Podré volver del infierno, pero quizás no de ese espesor oscuro, del que no puedo escapar por tener el cerrojo muy duro.

Hay gente que disculpa porque cree que el disculpado no volverá a traicionarlo, pero cómo duele cuando una y varias veces más vuelve a intentarlo. El alma entra en una especie de incesto, vuelve a repetir los mismos errores, sin voluntad ni racionamiento.

¿Tendrán solución los dolores negros? ¿Será que no se puede vivir sin dar pasos tergiversos? ¿Tendrán remedio los mates cebados con agua hirviendo?

12 de noviembre de 2018

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