viernes, 26 de agosto de 2016

Mi corazón

Abrí mi corazón, completamente, azorado, desconcertado, desquiciado, ya se mece entre sol y nubes desparramado, aireado, atónito, débil, ante tus encantos y frente a los delirios transfigurados del día. Ésta es la imaginación, débil pero traviesa, perenne pero vital, ansiosa pero voluminosa, por vos.

Es inútil desertar, a los desertores del alma los persiguen los recuerdos y el caudal del sentir desbocado, a los domesticados les insisten las verdades susurradas al oído, a los mágicos caminos que conducen a algún sitio (vaya a saber a qué transparente ciudad), los transitan los osados. Para quedarse abrigado en casa, con manta polar y café en mano, hay tiempo y más allá, hay un mañana practicante y fiacoso, pero el presente late agitado y ensordecido por la suavidad del roce indicado, ese contacto perfecto y subliminal que deseo.

Mi corazón tiene el torso desnudo, hasta se asemeja a un ser invertebrado, ofuscado, saltador de trampolines en piletas vacías. Huye de la nada y se regala en el todo, disiente con la cordura, suda en este invierno (quasi primavera) ventoso y molesto. Tiene pereza de fracasar en sus intentos, pero aún así se lanza a conquistar tu magia envuelta en indiferencia.

¿Qué es un latido? ¿Cómo lo invento? ¿Cómo lo configuro? ¿Cómo lo oculto en los intersticios de la lumbre? ¿Cómo agasajarte con uno, bien plantado y atinado, para que te levantes? ¿Cómo poder ser humilde para aceptar la irreverencia?

Hay un pliego del día donde se sosega mi corazón: en el sueño, cuando la gracia del silencio ejerce su poder lumínico. Y en el frío busca a su par, y en la lluvia su libertad, y en la noche su tempestad. La lámpara es testigo de su inquietud, como cuando en la tierra arcillosa y estéril de la meseta siembra sus palabras. Sin embargo, no hay escuchas interesados. El amor es apropiado, y la esperanza, un punzón a tientas en el calvo anochecer.

martes, 23 de agosto de 2016

De niña

"Ven a volar montado en la imaginación, y alimentar el cuerpo, mente y corazón". Y si hago de cuenta que soy una niña, quizás...Y si convierto mis intestinos en gacelas saludables, tal vez...Y si erradico mis broncas, por ahí...Y si pienso en paz y ya no con tormentas de uranio resignadas en mi alma, capaz...Pero "Haz de cuenta", “Campeón", "Lectura", "Alerta", "Luna de cristal", "El milagro de la vida", dice el gentío incrédulo, son sólo para niños.

¿Y si pudiera no amar sólo a un ser y amar a todos, aunque no me amen? ¿Y si pudiera revertir la nostalgia para saltar de la hamaca? ¿Y si pudiera frenar los impulsos y abanicar el aire con delicadeza? Pensar que de adolescentes, los seguidores de Xuxa aprendíamos con cada letra, una palabra que llegó un poco tarde para la formación intelectualmente emocional. ¿Y de qué aprendemos los adultos? Me refriego la pregunta varias veces, para ver si mato la sordera que tengo, o si formulo el cuestionamiento de otra forma, pero siempre caigo en lo mismo, no sé.

¿Y si pudiera contar hasta tres, abrazar, y sentirme mejor? Pero los adultos somos distantes, fríos, apagados, frenados, porque aunque la fiesta, la diversión, el murmullo, los chismes y las estrategias sean armas poderosas para fusionarnos con el mundo, yo no sé si realmente somos felices. ¡Pero qué idiota soy! Cierto, como dicen por ahí, no hay que vivir en la infancia eterna, no crecemos, nos quedamos. Pero quizás simplemente no quedarnos con lo mejor de la infancia es lo que nos hace crueles por encargo, y no cruelmente naturales como los niños. Y como si la crueldad fuera una barrera inaudita, también la niñez tiene autenticidad, frescura y voluntad eternas.

Yo sólo quisiera pedir prestados unos pocos de sus encantos para cuando flaqueo y me enojo, sólo quisiera saborear una carrera libre, sin obstáculos ni barreras, cuando quiero ponerme espadas, riendas y romper las patas del caballo con herraduras. Pero a veces hay incomprensión, y volvemos a perecer en el murmullo del mal, que asedia nuestras decisiones. Hago un impás, y escucho "Arco iris".

Jueves que pasó

Frío intenso, debate extenso en el pensamiento. Los ruidos cartilaginosos de un corazón que tiembla a mares, que ruge a rabiar, que incita a pesar de y en consecuencia a. Es un remix de impactos donde el alma desaparece y los latidos se secan la existencia. No encuentro nada y se destaca todo.

Grita el viento en la efeméride del jueves, tu silencio va en él y se condensa con los copos diminutos de la nieve. (Porque vi caer polvo con el viento). Este pasear me dirige a la reflexión, toda cual se estrecha a una canción.

No coordino este sentimiento, mas así es el tormento, fluye insistente entre la lluvia y sus filamentos.

Verbo amar, ¡callá ya!, ¡si aún no sabés por qué sos ni a dónde vas! ¡Cuál es tu motor y cuál tu fundición! ¡Si todavía no entendés de qué sos ni para qué andás! ¡Tenés un libertinaje acelerado! ¡No seas tan inocente que ni la naturaleza misma te entiende!

lunes, 22 de agosto de 2016

Impresiones antes de dormir, entre canciones románticas

"This is the sound of my soul". Miro hacia arriba y sólo veo la bandera canadiense. A su lado, la argentina. Son adjetivos gentilicios. No hay nacionalidades acá, pero si hay constelaciones que emiten fotografías de otras vidas. Sí hay países amados, no hay fronteras, ¡afuera la xenofobia! (Me lo repito una y otra vez, aunque tengo un trauma fóbico con USA).

 Tic tac del reloj, algunos temas de Roxette (los románticos) y de Spandau Ballet (de la misma índole). En unas pocas horas a trabajar (ya es mañana), y me pregunto por tu ausencia, y por tu presencia, y te extraño, aunque transites cada movimiento de las manecillas de ese elegante reloj. Demasiados adjetivos calificativos, como si calificar este momento tuviera alguna incidencia en lo que dejo o no dejo de sentir por vos.

¿Tendrá Dido la clave? ¿Existen las claves? Pensaba también en Ricardo Montaner y su "La clave del amor". Tiene menos claves que una partitura, seguramente, el amor, es como un indigente del arte, como un paseante perplejo del macadam: ha perdido ya demasiadas aureolas.

Y me debo ir a dormir, pero suena "High speed" de Coldplay, y es para quedarse a navegar sin miedo a ahogarse, sin temor a retroceder. No quiero volver a lo de antes: la trampa del silencio hoy es insostenible para ese ayer. Prefiero hamacarme suavemente en tu mirada, columpiarme imaginariamente entre tus brazos, con este "I don't want to live without you" de Foreigner, y retirarme a descansar.

Hasta luego, con este "In my secret life" de Leonard Cohen.

No, un pequeño instante más con la canción más preciosa de Sheryl, "It's only love". ¡Pero si es el retrato perfecto de mis sentidos!

domingo, 21 de agosto de 2016

Bella fatalidad

Una vela, un desierto, un naranja,
un pizarrón,
para escribir mis sueños.
Uno a uno llevarlos a pasear
a contrapelo
de las verdades,
orillar sus piedras, animar sus fuegos,
pintar sus voluntades
convertirlas en deidades.
Ahora sí que tiemblo,
suenan los duetos,
es como si me cantaran
mis deseos directos.
¡Que el corazón se pare
tan sólo para vivirte,
no es posible ya un momento
en que me niegue a sentirte!
Un aroma, un ritmo, una luz,
una bandeja
para entregarte mi alma.
Cargada está de sabores silvestres,
como de letras exquisitas
que se divierten.
Juegan a voluminar el aire,
perecer en su orilla,
enlazarse en un enjambre.
¡Qué hermosa fatalidad
es poderte encontrar,
ni aunque me obstruyan los cactus más versátiles
podría no desear quererte besar!

viernes, 19 de agosto de 2016

Por defecto, ilusos

Un sur por defecto, un norte por atractivo, una región por indefectible ilusión, un momento más, un paseo dionisíaco por el monte...Porque cada ilusión es una parte del alma que va formando un sueño, pícara y secretamente en forma desesperada pero atractiva. Cada sueño cumple su ciclo, para finalmente perecer en la manta del recuerdo. Pero acá está la verdad, ¡cada quien es dueño de sus propias ilusiones y de sus propias caídas, no son los otros los responsables!

Y sin embargo, seguimos, atrapados en esa maraña constitucional de sueños y burocracias ilusorias. Por eso, sólo me queda un trozo de silencio y una letra de canción para compartir:

"It's time, we said goodbye.
Time now to decide
Oh don't you feel so small,
dark is the night for all".

Dark is the night: A-ha




martes, 16 de agosto de 2016

Necesidad

¿Es necesario restablecer las paredes del silencio, pintar sus rayones, rebocar sus distancias, aceptar que entren sus luces, identificar su poder, negar la conciencia del afuera y jugar al truco en soledad? La ciénaga de la indiferencia suplica tenderse a un costado de mis pensamientos y el escalofrío que provoca me hace dudar.

Si pudiera revolucionar el silencio con tus ruidos, con tus movimientos centrípetos, con tu elegancia...pero hasta los paseantes más gloriosos juegan con armas comunes en el mundo, todas parecen ser iguales.

 Lo que se siente es más verídico de lo que se ve, y es más sincero de lo que se piensa. Un jabón opaco me lava el entendimiento y me centrifuga la comprensión, por eso es que no justifico nada ni niego nada, todo sentir está al rojo vivo y gime sin erudición. Soy otra.

Por eso quiero revolucionar al viento con este aire deseadense que no escatima en contaminarme de amor por dentro, desheredarme de libertad, saciar con desventuras mi regla primera de "concentración al poder".

Y con tácticas femeninas, pero inconscientes de triunfos y melodramas, deseo (DESEO) planificar una entrada a tus ojos y vencer, vencer en la revolución, revolucionar con una victoria, sacarle la ropa a tu corazón.

viernes, 12 de agosto de 2016

Preguntas

Listo, ya está, me pregunto tantas cosas y la pregunta es mi primera respuesta: ninguna. ¿Ninguna ocasión para rodearte de palabras? ¿Pueden las palabras ser tan fieles a lo que sentimos, que exactamente reproduzcan sin control absoluto de la conciencia, lo que nos transita el cuerpo y el corazón? ¿Ya está?

La fidelidad es un arma maravillosa, de virtud y de absoluto, si se aplica a la perfección no hay nada que la supere, ni nada que quiebre su voluntad de ser. ¿Por qué esconderla? ¿Por qué esconderse? Los disfraces juegan papeles inciertos y ponen al alma al límite de la desaparición. Hay disfraces que ocultan manjares exquisitos, pero hay otros que los llenan de sal. Hay tapones carismáticos que se regodean en nuestros rostros menospreciando lo que somos, ¿por qué no ser? ¿Por qué dejar de ser?

Manchar el ser con un disfraz bello e impactante puede salvarnos, pero sin ser no hay salvación. Maquillar la voluntad con ataduras respetuosas y societales puede ser digno, pero sin ser no hay libertad.

¿Ninguna ocasión para sacudirte el cuerpo a pura voluntad? ¿Ningún instante preciso para llenarte el corazón de caramelos? Larga tarea me espera, inmensa, preciada y bella tarea me inspira.

martes, 9 de agosto de 2016

Lucinda (algún día de 2012)


Me arrepentí después de decir que si, como a veces le sucede a este cuerpo y a esta mente sudada, clavada en espinas de la vergüenza, pero la vi y olvidé que había obsequiado un no a mi presente inerte.

Mamá va al sillón, y ella la sigue a mamá hacia el sillón. Mamá se sienta a la mesa, y ella encuentra su mejor hogar en una silla a su lado. Es tan mimosa. Maúlla si escucha a mamá. Hasta aquí todo lo coloquial se esconde detrás de los pelos blancos. Hasta aquí hay coordinación entre el mimo y la trampa que me ha puesto este animalito. Es el aparatito que más me sigue. ¿Será sólo por la comida? Es el pedacito de carne que más me escucha. ¿Será sólo para quejarse? Es un compartimento blanco que se mueve sin maldad. No hay menosprecio en ella. Hay sinceridad. Se lava para limpiarse las caricias, aunque sabemos que los gatos siempre harán lo mismo, quién sabe los seres humanos:

Maullando de noche, entendí que fue el ser que más reclamó mi presencia y atención en los últimos días. Me recliné para hacerle un mimo, y me contesta. Me quejé por sus maullidos nocturnos y tempraneros, me quejé por no poder dormir, sin embargo repaso la serie de acontecimientos posteriores y me doy cuenta que este pequeño y blanco costal de pelos me quiere. Incondicional, con broncas, iras, con alegrías y abrazos, tal vez después de haber roto miradas o impregnar de gotas los vidrios, quizás después de haberme quejado toda una tarde, como las tardes anteriores, como los días en que me perseguí (¡basta de castigarme y de perseguirme!), como las horas en que no se qué hacer, en que dudo si subir los escalones o taparme con los almohadones: como todo aquel escenario que pagué con idioteces y estupideces, como todo aquel mentiroso habitar, ah, ya, Lucinda me quiere.

(Hoy 2016) ¡Mi chica! Qué pura sos. Pensar que durante tus primeros meses de vida en esta casa me compré unos tapones para los oídos, como los que usan los nadadores, para no escucharte maullar en las madrugadas. Absolutamente, no me sirvieron. Sin embargo, la última vez que recuerdo a guardianes de sueños, te recuerdo a vos.

jueves, 4 de agosto de 2016

Segundo día de paro


Si pasa el agua bajo el puente, es menester agregar que ha pasado mucha. Desde la medida de fuerza implementada por el gremio docente a principios de este 2016 hasta ahora, fueron irreverentes la comida, el vino y la precoz concentración para leer.

Hoy es el segundo día de paro por el no pago de la primera cuota del aguinaldo. Yo tengo una cuota de latidos reservada para Marta, que se fue de Argentina pero no del corazón. Hoy Puerto Deseado me regaló rayos de sol y brisa, nada para despreciar en un pueblo que cada vez se bebe con más ansias al viento y entrega quietud. Hoy y ayer y antes de ayeres están siendo brisas de esponja y sumisión.

En la oficina de correos algunas gentes saludan y otras no. Poco acostumbrados estamos a disfrutar el derecho a ser gentiles, porque, ¡ es un derecho! ¡ Aprovechemoslo! De tanto en tanto me pregunto si no será necesario aplicar un poquito más el sentido común, o arriesgarse, o pisar tanto palabrerio y sentir un poco más. ¡ A veces creo que me hace falta jugarme una vez más por amor para terminar de estremecerme o aniquilar todas mis emociones de una vez! La última vez que pensé en esto llevaba la herida pintada en el corazón, y cuando me quise acordar ya no sentía más nada, el tiempo me dio sus somníferos y los chatos pensamientos me obsequiaron resignación.

Mañana es el tercer día de paro, hay reunión en el gremio y finalmente una movilización. Los transeúntes ignorantes gemirán sus quejas y algunos otros se aguantarán la explosión. Cuando guardamos tanto adentro puede pasar lo peor. Desde este cuarto caliente por la subida del aire del calefactor me cuestiono hasta cuándo... Hasta cuándo me dispersaré, hasta cuándo sentiré, hasta cuándo comeré frutas secas, hasta cuándo secaré escapes de agua, y goteras amuradas por la lentitud de la inmobiliaria en venirlas a reparar.

Ayer llovió, hoy salió el sol, rescaté una trampa del tiempo en mi cuerpo, amagó a percibirse como gran señor del momento, pero no, me dejó suave y blanquecina para seguir masticando mis sentimientos por vos. Mañana a la movilización, quién sabe cuándo a la revolución, del aire, del tiempo, del encanto, de la magia, del amor. ¿Cuándo la revolución del 4g para Deseado? Es que hoy internet colapsó. Quién sabe si podré postear este secreto, quién sabe si podré expresar esta ilusión.

Pienso en las cosas importantes de la vida, y en cómo insertarme dentro de tu corazón. Pienso en las estupideces, pienso en grande y luego vuelvo al pensamiento petiso. No quiero arrugarme sin poderte ver. Que el mar aún sea más limpio que de costumbre, que se vuelvan a escuchar los vinilos como antes, que el amor se convierta en placer y viceversa, y los viceversas más sutiles y venideros me den voz.

Más tarde, ahora debo revocar mi pared conciente (la única que me queda) con las meditaciones metafísicas de Descartes

martes, 2 de agosto de 2016

¿Amar?

El amor no existe. ¿Quién puede negar esta afirmación? O quizás existe solo, vaga solo, come solo, deambula solo, tiembla solo, pide solo, cuando no es correspondido.

Madruga, se levanta, vibra con los sonidos de los pájaros y se afirma en su péndulo. ¿Voy para acá o para allá? ¿Me desvisto y me muestro o me escondo? Dar a conocer tiene sus riesgos, ya no hay apelación, no hay retorno.

El amor escucha del ser amado una palabra y la guarda como obsequio impoluto, pero más tarde es testigo del enjuague visual, o de lágrimas en las mejillas, y se echa a descansar.

No hay forma de desestabilizar el poder del dolor, no hay manera de rociar con un extintor el nudo en la garganta. El amor espera, pero más allá de eso, desespera.

Tan difícil es que exista humildad en el amor...Choca desesperadamente con su propio éxtasis, una y otra vez, como generando un impulso onírico, como utilizando zancos para privilegiar su propio sonido.

Ya lo decía el filósofo, el amor es una desviación del conocimiento, no aporta ni contribuye nada hacia el buen ejemplo científico, sólo sirve si cabe analizar en él las cuestiones mentales y las generaciones cutáneas y subcutáneas de su existencia.

Y luego, como un gigante entre máquinas cuerdas, entiende, medita, cae en la cuenta de que amar es su máximo tormento, su mejor entretenimiento y su más grande deseo.

domingo, 31 de julio de 2016

Me quedo en esta situación

Quién lo creería, acariciando mi pelo. Las caricias son filamentos del corazón, atento al ritmo, insistente con el mimo, transeúnte en el pedregullo, que aunque quiera detenerlo no lo impacta, lo desafía, lo encauza: para él lo difícil es una trampa que le encanta.

¡ Cuán satisfactoria es la victoria cuando cuesta! La facilidad de los débiles no tiene límites. Que amarte sea difícil me compromete, ¡me apetece!

Quién pensaría tan en este momento, una burla, una intriga, un diluvio. Voy y no voy a verte, me entrego a tu aliento, me pertenece, ¡ y en la cobija de tus brazos quiero mecerme!

Atónita de tanta distracción, cansada de semejante predilección, asediada por tu intromisión, alocada dentro de esta sensación, ¡si!, ¡me quedo en esta situación!

sábado, 30 de julio de 2016

Demasiado

Demasiado tiempo sin ser escuchada, demasiado, demasiado, y aún sin hacerlo, aún sin pedirlo, aún sin recibirlo, demasiado, demasiado. Demasiado tiempo sin dialogar, demasiado, demasiado, y aún sin vivirlo, sin consentirlo, sin abrirme, demasiado, demasiado.

Yo no sé si para todos es igual el ensimismamiento, si a todos afecta lo mismo el silencio, pero es demasiado, demasiado. Recuerdo como mi felicidad a Xuxa y sus shows, mi único motivo, mi alegría pequeña, y hasta me tendía sus oídos mi abuela, a 2000 kilómetros de distancia, pero es demasiado, demasiado.

Demasiado tiempo sin obsequiarme ni obsequiar, demasiado, demasiado, el tiempo se encarga de calmar pero nunca de apagar el fuego, la herradura del dolor se va gastando, pero persisten sus ruidos, el invierno aguarda sobre la arena pero en algún momento se quita la ropa y muestra sus encantos, tapar es sólo dilatar.

Yo sé que al mundo no le gusta que cuentes cosas feas, todo tiene que ser bello y divertido, porque es así como nos van adiestrando, es así como nos van maniobrando, pero es demasiado, demasiado.

jueves, 28 de julio de 2016

Entre sistemas

Navegante del cielo, pisando límites, acercándose al abismo, respirando antes de mirar hacia abajo, perdido entre sistemas políticos y económicos, ahí va mi corazón, va e insiste, vuela y no desiste.

Mis sentidos se distraen, avanzo con mis latidos, tiemblo, estoy nerviosa, las venas son como un jugo oneroso y glamoroso, me indican finamente la cuestión del amor. ¿Es verdad o mentira?

Clara evidencia de la duda que me sofoca los gritos y atenúa mis ganas.

Pero una vez más,  ¡basta de pensar!

Así dispenso en el pueblo la inocencia, y vuelvo a ser yo con vos, enganchada a tu enigma, maniobrada por tu aroma, deseada, deseosa, aplicándote unos besos, la demencia no es estorbo, ni lo es un suspiro agitado, ni mi corazón acelerado.

Temblar es parte de una cena, cenar es parte de esta tarde eterna, donde el abrazo nos envenena, sin pena.

martes, 26 de julio de 2016

Flash

Flashear con vos...¿qué significa flashear? ¿Será pedir al aire un poco de su aire, por mi pensamiento de vos? Por ahí necesito un poco de tiempo, para llenar traviesos minutos con tu presencia sinfónica, y en ocasiones se me da por atenuar el brillo existencial del planeta con la presencia de tu imagen, que se postula al premio mayor entre las otras...quizás eso sí que significa convocar al flash.

La teoría de la democracia liberal no me explica cómo ser libre de vos. ¿Habrá que encontrar la puerta, entre posibilidades inciertas, pasiva o eficazmente? ¿Será menester hallar un modelo estratégico que infunda orden a mis intentos teoréticos? No lo sé. Cada vez que miro hacia los costados siento un latido tuyo respirándome en la oreja, o abundando en cada letra, como si no quisiera ser libre, como si pretendiera este delirio, que más que indignación realista es ilusión.

Tengo quince minutos, y no tengo nada, because "everybody cries, sometimes". Todo no puede caminar de la mano de algo, y viceversa. Sometimes, es todo o nada. No siempre, pero en esta pintura matinal filosófica no encuentro explicación de por qué, en medio de las palabras de Macpherson, aparecen las tuyas. "Hay que tener cuidado con lo que se desea". Temo que sea el camino equivocado, o que sea el correcto.

sábado, 23 de julio de 2016

Pensándolo

Pensándolo bien, no se trata de elegir. Seleccionar una estrella por otra, tampoco. Tocar otra fragilidad que no sea la tuya, ni aún eso. Elegir sería confundirme con el trayecto del viento, espantarme por la falta de placer, mirar desde un cactus mi corazón, que no es fuerte cuando ama, se desbalancea, curiosea, se entrega, entibia su recipiente, hasta se embellece, no, eso no puede elegirse. Nada de eso. Es un faltante de equidad, una sobra de dispersión.

Pensándolo mejor, me niego a pensar, no quiero razonar, disiento con la intelectualidad inaceptable y sumisa, tengo un dulce que me llena el alma, hay mucho sabor. Hay una especie de deconstrucción de la realidad. Temo convertirme en una rareza que sólo piensa en vos. Pierdo el corazón en cada sentido, y lo gano en cada mirada. Estás ahí, no hay por donde irse, busco la salida, y sin embargo quiero quedarme.

Pensando finalmente, la elección es una trampa del amor, no existe, no vive, no descubre sus artimañas ante nuestros ojos, no hay posibilidad de escapar, de tomar otra ruta, no hay forma de saludar a otros barcos ni de posarse en otra boca de expendio que no sea tu ser, tu ser y tus manos, tus manos y tu cuerpo.

jueves, 21 de julio de 2016

Desestructurada

Antes de adentrarnos en las dos teorías del estado, según Marx, vamos a aclarar algo:

No tengo por qué avisar, el interés es particular.

De ilusiones no se vive, de amor no se come...

De ilusiones se consume, se tiembla, se ruega, se espera, se idiotiza, se imagina...

De amor se paraliza, se suda, se entrega, se hiere, se dulcifica, se espera...

No vivir rezagada por ilusiones ni por amor no es una opción, es una necesidad del alma. No vivir atónita por escuchar tu voz ni por oler tu esencia no es una condición, es una devoción del corazón.

No hay organización estructural posible ni imposible.

Quizás no pueda manejar la balanza pero sí puedo construir líneas paralelas hacia tus besos, jugar en el aire con tu aroma encasillado en mis brazos, rodear de curvas tu mirada, inquietar con cajas tus movimientos...

Pero luego desisto de armar una columna vertebral de sentimientos y mezclo cada cosa, y me olvido de la distancia, y perfumo las apariencias, y enmanteco la mañana con tus labios, y me hundo en el salvajismo de tu cuerpo, y planeo un baile secreto con tus ojos, y luego te tengo.

martes, 19 de julio de 2016

Los segundos se arrugan

Los segundos se arrugan, primero, luego, después... Destapo un sueño, lo muelo con sus arrugas: es ahora o nunca besarte.

Qué importa la rugosidad ni la porosidad de la lumbre, apaguemos la llama calzándonos nuestros cuerpos. Caminemos con ellos por los segundos, que arrugados y todo nos inspiran primero.

¿Querés beber conmigo las palabras de nuestros labios? ¡Si! ¡Que nos glorifiquen los ruidos, pero no el silencio! ¡Que se queden mudas las frases que hemos dicho, que sólo se oigan nuestros besos!

Los segundos se arrugan aún más, nos bebemos el placer a través de su estiramiento, de sus contornos, de sus hijas "las horas". Que se extiendan, que pasen y nos vean. Me quedo con tu decisión en mi pecho, tus manos en mis mejillas, tu aroma en mi cuerpo.

Música noctámbula

Mamá está a puro jazz en radio Continental, a la una y veinte. Vuela el tibio vapor del baño y yo te pienso, y te escribo, y estudio, y trabajo, y leo, y vacaciono, porque mis sentidos me lo han transmitido. Y otra vez la escucho salir de sus sombras, y quiere irse a dormir. Nos persigue la música, desde el abuelo, Tata y papá hasta mí. Y en Luciano surgió el piano, y la música clásica en los vinilos. Y Eydie Gormé y sus boleros, hasta mi y Sheryl, hasta Marta y Sarah, un antiguo Coldplay, y hasta Patricia,y más artistas que sueñan poblar de notas las veredas. Pero parada aquí, esperando por el sueño, lo escucho a Emi dormir y a mamá beber su Terma, no hay pequeñez más grande que esta grandeza, fiarme de que soñaré, enamorarme de tu aliento, sentirte vencerme sin piedras ni pasacalles. El aire caliente del aparato murmura mis emociones, las castiga y las seca. Ya llegó el momento de acostarme. Hasta mañana.

Aparecen y desaparecen

Si pudiera creer en algo más, algo ajeno al mundo, como un pilar del corazón, que me perturbe en un segundo, y que a pesar de la ilusión fuera una realidad en lo profundo, me ataría a tus ojos como mi lectura preferida, como el credo más tierno, la belleza sin dueño, la rareza del viento, la perfecta enmienda, de mis días vacíos y mi falta de vicios.

Aparecen y desaparecen, en sueños, tus ojos tienen una vacante para mis ojos, los esperan sedientos, los buscan atentos, y entre los besos que quiero, están los de tu silencio, que calla para buscarme en otro tiempo.

Tus ojos aparecen hasta en los grillos de la pampa, que atardecen en el campo, donde nadie los atrapa. Tus ojos tienen suspendidos a los corazones, realizan en sus venas una pausa de latidos y de ilusiones.

Aparecen y no aparecen, ante mi vista, y no hay poder más grande que se les resista, ni alma perfecta que no desvistan.

viernes, 15 de julio de 2016

Despertar

Bien...despertar es humano. Quizás quedarse a dormir sería una actitud hereditaria de un ente sin alma. La ausencia de palabras es perfecta, porque ellas no decoran ni a la frase ni al silencio. Buscar en esa inconsistencia de ruidos un motivo claro, la luz, aclaración, erudición, bárbaros consuelos de tontos. No. Caminar a la vista, donde nadie vea y todos miren. Ese es el perfecto deseo de la fama satelital en un ser atrapado por su propio ego. Cuando las mentes dejan de seguir al ritmo, una mirada verdadera acude a salvar el espanto.  Diría Ricardo Montaner, "pasa todo", pero en el camino del tiempo las marcas van quedando, y son ellas quienes deben despertarnos del letargo incomprensible de la indiferencia. Ser indiferente es saludable, hasta que la salud va perdiendo su encanto y los arrumacos del deseo nos van tentando.

martes, 12 de julio de 2016

Sólo nubes

Sólo hay nubes.
Me siento entre las nubes.
No hay sol, no hay cielo,
sólo hay nubes.
Entre las nubes
me siento a reposar.
Un poco de aire
entre las nubes.
Calma para esta batalla,
amparo para esta rebelión.
Sólo me siento entre nubes.
No hay noche ni mañana
y la tarde en su merienda
flotando entre nubes.
Destapo mi cuerpo
sobre el tuyo
y mis suspiros
en tus sentidos.
Entre nubes.
Sin horarios, sin prejuicios,
sólo hay nubes.
No hay reposo.
No hay vuelo.
Sólo es acomodar los latidos
entre las nubes.
Con ruidos de tormenta
pero sin cielo,
sin noche
y sin estrellas.
Es la queja del amor,
el descanso de los besos
entre las nubes.
No hay mañana.
No hay nada más que esto
entre vos y yo
y mucho más que esto
en la rendición.
Sólo nubes.

lunes, 11 de julio de 2016

Aún buscando

Estoy buscando la frase perfecta en los dientes de la noche. Y mastico sus sabores, naturalmente conmovedores para mi corazón, sintiendo su aliento profano y su sordera. El yo-yo de lo oscuro resplandece, avisándome que el tiempo se aburre de esperar: pasan tantas cosas y no pasa nada.

Llego a un tiempo de niñez mágico e imprudente, insostenible pero halagador, con Vangelis en mi mente y el recuerdo de un día improductivo de pesca con papá en el río Grande de Trevelin. La niñez es tan caóticamente perfecta...si hubiera podido extender mis brazos hacia ella, no la habría dejado escapar. (Y mientras pienso en la correcta conjugación de los tiempos verbales).

Y ahora pienso en este amor de latidos abiertos, quejoso pero deseoso por vivir, que a la concentración espanta y a la jungla interna se entrega.

El amor es el aprendizaje perpetuo del adulto, y es su lucha el horizonte, y es un águila su fuerza, que conecta entre cordilleras y océanos de pasión dos almas y dos cuerpos. No llego a ningún lado, porque no pasa nada, aún y en el tiempo te tengo, y a tu espíritu me entrego.

Qué incorrecto es pensar, es sentir, de estas formas, como si dialogar con una de las paredes del amor fuera correcto. La corrección es de todo punto de vista imposible en esta rebelión intrínseca. Revelarme ante tu ser es incorrecto, tanto como pintarte un beso en los labios, tanto como ahogarte en ruegos y secretos, tanto como coaccionar frente a tus brazos, para que te deslices y te muevas en esta dirección, y que manejes mi cuerpo, impenetrable hasta vos.

La busqué, pero sólo te encuentro a vos.

viernes, 8 de julio de 2016

Temores

En medio de estas canciones "for the heart" de George Michael me pregunto y me aparezco. Debe ser que la intromisión enseña a rememorar. ¿En qué preciso instante somos los enturbiadores de nuestro destino y malogramos el trayecto? ¿Cómo es posible inutilizar la sabiduría? ¿Cuándo aprendemos a disgustarnos con nuestra propia felicidad? Desde el césped se ven pasar las nubes tomadas de las manos, como enseñándonos a electrizar nuestros vientres, pero no aprendemos. Las cosas más bellas, las porfiadas del corazón, se nos aparecen ante nuestras miradas, pero no miramos. ¿Tanto le tememos a la exquisitez de una mirada? ¿Tanto aparato existencial y complejo nos transmiten que tanto nos paralizamos de miedo? Ver es encantador porque es tan sencillo, pero mirar lastima los intersticios del ser. Debe ser que me entrometo en la historia de nuestros cuerpos, de nuestras miradas y el cielo, como cuando agonizaban por amor en la tarde. Un rato de George Michael y ya digo tanta insensatez que hasta creo que puedo amar de nuevo.

miércoles, 6 de julio de 2016

Café en espera

A ver si me tomo el cafecito que espero. Un aroma predecible pero magnífico, hasta indecente para esta hora del día. ¿Cometer errores? ¿Quién no lo hace? Saborear el error a cada instante se hace persistente en el gusto. Sin embargo, me inclino a pensar que no es por malas intenciones sino por falacias en el aprendizaje. Es como el pequeño mistake cuando reparamos una computadora, y en el camino hay una tecla que se sostiene accidentalmente: en este sentido, habría que estar obsesionada mil y una veces para no presionarla. ¿Tanto se puede estar en el letargo obsesivo como para pensar que así estaremos también en otros errores cotidianos? No hay excusas ni justificaciones, sólo condimentos al pensar. Lo que sí existe en espera es el aroma, huyendo de los principios y acercándose a la falta de gobernabilidad del tiempo. Una intensa aceleración de constelaciones sagradas se me hunden en las venas, doy paso a tus sentidos, doy paso al amor mío.

domingo, 3 de julio de 2016

Ya

Acercate, regalame una sonrisa suave y clara, porque la emoción no pasa por su mejor momento, pasa por un momento de equilibrio existencial, este que arrebata y confisca los latidos del mundo, y lo cesa de arder.

Acercate, porque ni una pulga le pica a este momento. De sus pelos se prenden unos silencios y unos besos desertores del desorden. ¡ Qué bien nos vendría revolucionar nuestros brazos y atacarnos!

No es de hoy, no es de ayer, ¡es de ahora! Esta brisa que se estremece ante la bifurcación de los caminos y dobla hacia tu lado para acelerarte el corazón, ¡es de ya!

Acercate, acá hay un ungüento para tu dolor, y también para tu pasión. Los pensamientos arden como las palabras, y la espera se quema. Este "ya" es para untarte de besos el alma. ¡Pero ya!

viernes, 1 de julio de 2016

Cuando te vi

Hoy tiene sentido una tostada. Quiero investigar a través del pan y los hilitos de ardor que trastocan sus orificios. Desayunando se aprende la mansedumbre, desodorizando el corazón se eleva la distancia del quehacer matinal. Insisto en esto, la tostada tiene sentido por el aroma de su forma salvaje. Tiene un ciclo en el organismo. Se hunde en nuestra conciencia. Hasta que carcome nuestra libertad, entregándonos al placer.

Podria subsistir comiendo una tostada. Ya me harté de los que desayunan dulces y al mediodía entierran sus ilusiones con los bastardos de corazón. Pensé que en la Municipalidad mis escritos anunciarían mi distancia del descontento, pero he sentido la atrofia persistente en mis pensamientos, y he mancillado frecuentemente mis deseos de leer. Agonicé, pero desperté. Así es como se abraza a la vida. Como cuando te vi.

jueves, 30 de junio de 2016

Tibieza

Tengo la tibieza.
Es un milagro.
Música que hace destrezas
entre los faros.

Perdí la cuenta de suspiros,
aunque son equilibrados.
Me tientan, me muerden, me observan
extasiados.

Un sueño se ha derretido
entre mis brazos.
Rozo tu piel como si acariciara al viento
en el verano.

Más de la cuenta pienso en vos
y parece casi imperceptible
para un mundo que no mira
ni vive de lo sensible.

Me mojé los ojos de alegría.
Los sofocaba
con reprimendas absurdas.

Y en un momento
volví a pensar en vos
y en tu belleza profunda.

Para no decir que te imaginaba
paseando entre mis sueños,
trayéndome la luna.



jueves, 16 de junio de 2016

Sólo

Basta de alucinaciones, sólo quiero que rueden mis besos por tu espalda, hacer surcos de ternura, encontrar al viento, beberme su áspero son, convertirlo en suspiro, caminar la suavidad, recuperar tu aroma, anotarme unos puntos con un susurro a tus oídos, pasear mi desvestido aliento por tu pelo, entretener al tiempo para que no pase nunca, amar tu lado desconocido, interceptar tu mirada en el espacio donde nadie se ve, jugar con deliciosos placeres, no discriminar y recibir tus manos en mis labios, elevarte el alma, derretir el poco espacio que nos separa, inclinar mi delicado sabor en tu cuerpo, buscarte en el silencio con ruidos picantes, saborear tus palabras, hacer al amor efusivo, y que sea eterno en este momento.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Los Rebottaro

Quiero evocar una voz que se entona con los consejos o recriminaciones, porque nos enojamos y frustramos cuando alguien nos dice algo que no nos gusta. Y aunque finalmente terminamos tratando de entender y aceptar, nos cuesta que otro vea algo nuestro y nos los quiera hacer ver. Es como una incomdidad e inconformidad. Así somos varios de los Rebottaro de esta ala de la familia.

Y en estos días difíciles de enfermedad de papá, quisiera practicar la catarsis, que no es tal ni intenta serlo, y que sólo amaga con practicar frases a la intemperie.

Tenemos que esperar. La enfermedad es difícil. Tengo terror y al mismo tiempo sigo, no se si en forma inconciente o simplemente porque seguir hace que viva. No se si es un pecado, no se si está bien, aunque sigo. Tengo miedo de sentirme omnipotente, ya que no hay forma más estúpida que esa. Pero sigo. No se si es una forma de ocultarme a mí misma lo que pasa, de evadir la realidad, o bien de saberla pero aceptarla. No se si es falta de sensibilidad, aquella que a veces creo he perdido hace tiempo, cuando mi corazón sufrió desgarros.

¿Y si vuelvo a cuando era chica, donde a pesar de los problemas no debía preocuparme en solucionarlos yo? ¿Y si me escapo por un rato e invento que todo está bien? Mucha palabra. Quiero comer nueces, tomar cítricos y desintoxicar los pensamientos, que a veces son feos y me asustan. Quiero dejar de pensar mal, pero quien puede dejar de hacerlo, como si fuéramos perfectos.

miércoles, 17 de abril de 2013

Los hombres que hablaban de las mujeres. Las mujeres que hablaban de los dos.




Hombres que hablan de mujeres como lagartos y carne podrida a disfrutar en sus mandíbulas serenas. Mujeres que hablan de mujeres y hombres como animales avivados y feroces de tregua lenta y paso acomodado. Me sé todas esas charlas, malas palabras y engendros de frases coaccionadas por su ceguera, secundadas por sus ansias de poder en el vocablo anglical de sus costumbres mórbidas. Es que el poder de la palabra y de la charlatanería reemplaza el poder verdadero del ser que no tienen ni tendrán.


Se encarnan las uñas con sus insensateces. Parecen la parición de lo que no se tiene ni se puede comprar. Adulan delante de unos y denostan delante de otros. Un libre albedrío del parlanchín que no puede pero quiere. Acicalado en sus modales, panificado en su hambre pero insaciable en su sed, admite los comentarios ante un montón y niega los eufemismos ante el glotón, que afanado por escuchar también comenta y asiente para pertenecer el clérigo del poder. ¡Admitan miseria en sus lenguas viperinas, porque son miseria en sus vidas mendigas!

viernes, 25 de enero de 2013

Tesis sobre el abuso de un celular

Tecleo insesante que chisporrotea en su estigma sobre la firmeza de un amor. Cubre de silencio la palabra, y en el absorto momento cae una aguja y los de al lado susurran.

¿Será tu conciencia avisándote a tiempo?

No hay cadencia para este baile. Hay un ataud que se relame ante el cesto pleno de mensajes. Revierto lo dicho. Sobre el cesto de tu relacional apogeo de charlas por mensajero.

Aun no confirmo si he perdido el gusto por la cocina de frases o si ya no puedo ser una cocinera de poesía. Porque tengo atrofiado el cerebelo de mi motor de búsqueda de detalles o tengo perdido el legítimo motor de la sensibilidad sobre las creaciones del mundo.

¡Oh! He perdido la herramienta de la escritura y aun hoy es cuando las escribo con este escalofriante instrumento de percusión de mentes.

¿Repercutirá este artilugio en mi futuro?

¡Oh! He propiciado la severa enfermedad de mi poesía por el abuso del celular. ¡Y aun las teclas dejan la sangre que he derramado con mis recuerdos! ¡Y este ruidito perverso se persignó ante mi pérdida!

martes, 2 de octubre de 2012

Ayer 1 de octubre a las 19 hs



En la película de una nube jugosa, hay un obstáculo que impide mi visión. Mis ojos se derriten. En forma sublime han dejado de existir. Porque el ser de la visión caduca si no hay visión del ser amado. Se abre la llaga y empuja sus cimientos hasta el vértice. Se relamen los envidiosos. Las moscas profetizan sobre la muerte. Pasan delante de la emoción de sus vidas, como si la tiniebla fuera a perpetuarse delante deeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel insecto.


Suave es el dolor. Quieta la lluvia que moja. No se expande ni se asoma. Aprieta con fuerza. Esa lluvia que enuncié y es de tus manos. Como si quisieran volver ahora, pero regresan a la nube. Y si yo contara unos árboles de eucaliptos sobre este sahumerio que me corroe, tendría tu recuerdo asediándome. No hay aroma de eucalipto, pero si de sahumerio, y el soliloquio que me ha dejado lejos tuyo, me ha acercado más a vos.

lunes, 15 de agosto de 2011

Me niego a resistirme

Y los pastos humedecieron. El sol los contiene. La quietud se da un baño de inmersión en el silencio. Llegó el momento. Previamente, la manzana posa sus artimañas frente a mi. Me sentí cansada de ofuscarme conmigo misma, con la insensatez que se arrodilla frente a mis reclamos. Casi seguí llorando, pero la luz ha convertido mi ilusión en algo más que una distancia frente al ocaso, la ha salvado. Más allá de vos y la gente, mi alma ha permitido que las estrellas perfilen su luminosidad en esta meseta. Sos vos quien lo hecho posible. Pero la imperfección me rodea, nos rodea. El gigante arroja piedras y es perdonado, pero cuando los pequeños humanos caminan suavemente buscando su destino son juzgados. Será necesario hurgar en el néctar de la vida, tratar de entenderla, transitarla, olfatearla, organizar una filosofía del alma para cuando esté adormecida.

Sigo queriendo pelar esa manzana, tengo hambre, pero no tengo respuestas. Doy una vuelta por el recuerdo y retomo las sentencias que alguna vez dije. Son todas del amor inmenso. Como cuando tu mirada se tiñe de dulzura y arranca los latidos a la jauría de mariposas que anda cerca. No se cómo convertir rápidamente los dolores en delicias. No se cómo integrar el pasado con el presente urgentemente, no se cómo obligarlo a resistir, no se cómo dejar de marearme por los antiguos errores que no deseo volver a repetir. Yo sólo se que te amo. No se más de lo correcto, porque, ¿qué es lo correcto? Sólo se de oportunidades que se toman o se dejan pasar. No siempre las apretamos contra el pecho y les seguimos el rastro. A veces comenten el delito de hacernos caso y escapar, a veces se te olvida que cada pequeño detalle es la vida misma.

Cortaré la piel de esta manzana. Partiré mis días en dos y no quiero volverlos a unir. Antes era el silencio gobernador de mi vida. También presidían la monotonía y el desamparo. Hacían de concejales los pequeños dolores. Hasta que la decisión al menos afianzó el terreno fastidioso en el que me movía. Pero llegaste. Llegaste. Y hoy es el después. Mi alma evolucionó y se acercó a los ruidos y temblequeos. Empezó a pasear. Ya en la mitad del camino se ilusionó. Ya era otra el alma silenciosa, ya era aventurera. Hoy hasta el corazón late. Sufre por las incongruencias y los desvelos de los malentendidos, pero se hamaca de acá para allá esperando tu abrazo. Y quisiera abrazarte. Hoy un beso derrite mi impaciencia. Hoy tu beso me hace creer. Y la vida no es fácil, cometemos errores de ambos costales, pero el camino se hace andando y observando, escuchando y entendiendo. El amor nos entretiene mientras aprendemos a amarnos, pero es que yo ya te estoy amando. Me niego a resistirme.

viernes, 14 de enero de 2011

Varios meses fusilando emociones. Es que el trabajo va rompiendo y caducando tus ilusiones. No se si es personal o general, pero la automatización de la vida genera olvido, espeluznantes criterios del dejar pasar y observar con ojos turbios lo que es más claro. Esto de la rutina va adormeciendo las ganas de decir y sentir. Antes, todo y cada uno de los filamentos que al corazón acariciaban, hacían ebullición y rompían entre cuerdas los acordes del decir. Hoy sólo se apagan. Amagan a salir algunas notas del alma, pero luego viene la fuerza de la batería y el corazón ruge contrayéndose y acumulando las viscisitudes del tiempo transcurrido hacia adentro.

Hoy es mi último mediodía aquí quien sabe por cuánto tiempo. Rogué que pasara y que no. Alabé el aire que emergía luego del sol naciente y furioso de las mañanas. Pensé en regresar pero aun no es el tiempo. El tiempo es sólo cuestión nuestra y de nuestra decisión. El momento es sólo un vértice de la decisión, que encasillada lucha por salir y expresarse hasta que finalmente no escatime en gastos y decida. A los lejos se ve nuevamente el polvo. Surge como un sueño, y aunque no es el mejor es la experiencia y lo que ganamos viviendo y aprendiendo.

Yo te vi y te quise, y te quiero y quien sabe si te querré. Pero es imposible. Hay puntos imposibles de alcanzar, porque hay seres que no permiten que lleguen las caricias. No depende sólo de nosotros, porque el mundo y su energía es un campo de fuerzas de decisión, de querencias y de apetecibles miradas, no hay posibilidad de que una mirada gane por si sola si otra no la acompaña. No la hay. Quien sabe si algún día la tuya me acompañe. Quien sabe si el jugo de tu esencia brille en lucidez y dulzura o si sólo sea una bebida más para hacer descender la sed hasta los cimientos de la saciedad. Ruego que veas, porque yo te veo.

lunes, 7 de junio de 2010

Sentirse viva


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Hace mucho tiempo que no escribo una carta larga, tanto como que no respiro. Porque respirar tiene su táctica, y las estratagemas cambian su condición cuando el tiempo pasa y los árboles ven sus hojas escapar. 

Tengo tremendo miedo a crecer. A volar siempre le he temido, uno no sabe hasta dónde puede llegar porque no sabe cuánto puede resistir. Volar también tiene su estrategia, hay que planear demasiado bien para no perder el rumbo en el camino, hay que solventar un sueño, hay que resistir el hielo de lo alto y el golpe de la caída. Pero si suavemente agotás tus energías podrás descansar, y volver a respirar. 

El descanso tiene su encanto. No escuchás los rumores del alma, no mirás a los ojos y el dolor es menos intenso, la paz se amontona en cada uno de tus suspiros, olés a hoja de Maple en otoño y te tentás con el sabor de un vino. Pero también descansar llega a su fin. Y volvés a escribir y percibir el mundo con sus buenos y malos modales. 

Encontrás así la forma de pasear entre crujidos y montes. Te limitás a mirar desde lejos para sentir desde cerca. Una a una tus frases van acumulando sentimientos y frustraciones, pero también emociones que nunca paran de alegrarte y hacerte sentir viva. 

Sentirte viva no es sólo amar y ser correspondida, ni siquiera sólo amar y esperar, o que te guste el campo, o el bosque o una playa. Sentirte viva no es sólo recibir besos de mañana y buenas noches a la hora de acostarse. Sentirse viva también tiene el encanto de la lujuria, tiene un poco de vértigo y de lágrimas. Sentirse viva es también caminar sola y escuchar esa música resplandeciente, ¿viste?, aquellas músicas que se te pegan al vientre, a los brazos, y te hamacan entre gente y ruidos externos. 

Aunque sentirse viva es también coquetear con las estrellas, no dura siempre el sentimiento y es conveniente disfrutarlo y sacarle el jugo, vivirlo intensamente para amasarlo y mantenerlo en el recuerdo. Sentirse viva es también respirar profundamente al pensarte, saber que no hacés caso ni te veo casi nunca, que no se de vos ni de tu mundo, que no voy viendo tus pasos al alejarte porque apenas cruzo alguna vez con vos una palabra, pero seguramente voy a decirte que tengo tu marca dentro, esperando el momento de verte y escuchar al menos una queja o un dilema de esta vida, que es grande y guarda tantos seres en su haber, guarda tantas formas de ser, guarda tantas desesperaciones, tantos motivos, tanto desastre pero tantos besos que aun no fueron dados y que marcarán una nueva senda, y se que guarda tantos desencuentros y tantos camiones de excusas, y que guarda tanto caudal de ideas que tal vez nunca sean practicadas, y que guarda tantas palabras no dichas por miedo, remordimiento, vergüenza o que se yo que sentimiento alternativo que bloquea las arterias que circundan la expresión, pero también guarda labios deseosos de acariciar, y también espera por oler tu llegada quien sabe en qué hermoso atardecer. 

Sentirse viva, sí que es un desafío, tanto como vivir realmente. Ahondar una pena o una alegría en una copa o en una fiesta bien pomposa es una de las tantas alternativas, pero quien dice también oir una canción silenciosa, aquella que de vivir tiene tanto más que el tintineo de un molusco, porque la playa se derrite bajo tu cuerpo, pero mi gusto por la sonrisa que tuvo tu imagen puede más que el viento de la arena en este intento. 

Quería escribir para vos una carta larga, aunque me quedé corta, quien sabe si la lectura no termine más rápido que el momento en que la entiendas...

martes, 18 de mayo de 2010

Seis de la mañana es el momento exacto donde el día comienza por fluir sus emociones, pero a regañadientes muerdo un suspiro tratando de pensar que hoy si se me dará esto de atacar tu alma con una mirada dirigida y afectada por una híbrida línea. Nos dedicamos tanto al remanso del trabajo, que olvidamos vivir. Tenemos como una serie de inquietudes deliciosas y cortésmente organizadas para tiznar cada maniobra. Te levantás y pensás en la orfebrería que resulta del ataque constante del látigo laboral. Te tomás el cafecito hirviente, pensando detenidamente en las páginas que leerás, y en el poco tiempo que te quedará para resucitarte luego a la vuelta, cuando después de la jornada recuerdes que no te ha mirado, y que otro día más intentarás atacar el vértice de sus ojos para que la vida valga la pena.

¿Qué es la vida sin el regodeo del alma, al pasar por el poniente del día y resucitarte con una copa de vino en el enjambre que ha quedado de una deslucida pero nutrida pérdida de tiempo? Hay como un olor a venganza del destino. Atacás y serás atacado algún día. Ese algún día llegará, lo verás respingar tu sueño cuando vayas a poner la cabeza en la almohada y pienses en lo que has dado y recibido, tarde o temprano, aunque sea tarde se habrá amoldado, a que las cuentas van despacio por la ventana pero te raspan el burlete para hacer entrar una porción de tierra, ya verás que el polvo hace recordar, verás aunque no sientas el viento, el recuerdo se divide pero finalmente se hace gangrena en tu conciencia.

Cuado llegué de Trelew creí encontrar la parcela de tierra que detestara la ignorancia y me hiciera encontrar el amor. Miré hacia la ría, pero hay tantos secretos allí guardados, que a veces te hablan de este o aquel como si lo conocieran todo, como si el vecino fuera una carta abierta de sentimientos y de acciones, como si los vidrios por donde pispeás fueran las miradas y las devociones, pero el ser es un magullador constante de arrebatos y deliciosos chismes, que al final no llegan a ser cuento y pasan por el cuartel del invento. La televisión es un sitial inmenso, pero apresuradamente agotador que con su inocencia por sobre el aparato cuadrado te invita a hacerte dueño del mundo. El mundo no es de nadie, salvo de aquellos que dócilmente manejan la vela en la tormenta. Es tormentoso creer, pero más terrible y copioso hacer creer, como hacen creer los rumiantes del pueblo, silenciosos sus pasos pero tendenciosos sus arrebatos de palabras y estratagemas de comino y arroz.

Tengo ganas de hacer unas empanadas de carne, como aquellas de choclo que inventé en Toronto a mitad de año 2002, cuando entre vibraciones extrañas telefónicas consulté para hacer una masa casera pero dura y espesa, como espeso es el paraíso que se perpetua en la mente al recordar. Me alejo de Toronto y llego aquí, un mayo crecido en alegría por verte, por cruzar aunque sea sólo el suspiro matinal o del mediodía, corriendo personas de pasillos y bancos de lugar. Una delicia de poco sabor pero de eterno resplandor, ¿cómo es que el gusto llega a penetrar tu alma y la entrega derechita para ser saboreada y ojeada como libro en la demencia? God bless your soul, pero, ¿cómo es tu alma? ¿Quién sos, que de una barranca tiraría esta pena para adornarla en la oscuridad secreta?

lunes, 10 de mayo de 2010

Esto de los amores imposibles


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Los que pueden estar, y se animan, y corajean con la cobardía, están con la persona que pueden. Pero la persona que se ama y desgarra, esa es imposible. Esa duele hasta el nombre y la saliva, duele mover suavemente la lengua para pronunciar una silaba, como esperar una y otra vez que pase y cese la ligereza de un dolor profundo que se asume con constancia e inclemencia en el anónimo terreno.
En el anonimato, sudorosa, temblorosa, está la pena, arreglando un encuentro fortuito de descarte o de valiente. Si embargo, con un hola simpático vivo. Es una ilusión lo que mantiene vivos los cuerpos y los éteres. Sin la ilusión los cimientos del mundo palpitan pero no vibran. Vibrar al verte y al escucharte, detenerme un paso y hacer que te ignoro. Volver a quitarme las herraduras y suavemente flotar para buscar tu voz en este silencio.
Bueno, ya es tarde para arrepentirme. Estos días han transcurrido eternos de no doler y han pasado lentos por no entender. Quedamos quietos y no paseamos por el mundo, nos amedrentamos porque vivimos la rutina intensa y paciente que se va comiendo poco a poco cada una de nuestras ilusiones, y aquellos del pensar en los sueños, y lo otro de inquietar el alma sacando espadas y defendiendo tu pensamiento.
Hoy no, hoy es trabajar y trabajar sin un fortuito respiro que cubra la miel con el tiempo, porque ya no tenés tiempo para refregarte en la cara un beso, ni tenés tiempo para jugar con tu sobrino, ni tenés tiempo para respirar, sólo para olvidar y no pelear por tus derechos. Tenés como esa falta de tiempo, puros minutos vacíos y semanas de vicios de silencio. Tenés el alma acalorada pero amortizada por la pastilla del olvido. Tenés la plaga de vivir sin ilusionarte ni pensar en los que importan ni dejás de ceder para que los estúpidos sigan ganando y que sigan carcomiendo tu voluntad y tus fuerzas. Hoy es dejar pasar porque importa más un cuento que una historia de amor, que va pasando al costado planchadita y limpia, pero que no podés atrapar por tu ignorancia y el fracaso de tu valentía, y porque atreverse es venderse al salvaje lobo sangriento del latente pasar.
Hay un narcótico que me tiene recostada. Un ibuprofeno eterno que da rienda suelta a mi podredumbre de palabras. Gozo de libertad pero no puedo ni se ejercerla. ¿Qué es la libertad? ¿Un derecho ganado o un deber erradicado? ¿Una culpa peligrosa o una potencia escrupulosa? ¿Un bien inútil o un peligro de guerra? ¿Un tabú de la acción inconclusa o el dilema de la demencia?
Querer verte y no poder, hacer cosas y no encontrar. Te encontraré donde siga buscando las formas, ya lo verás…

miércoles, 21 de abril de 2010

Pasión temporal


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Anónimamente sumerjo mis energías en esta temporaria pero acertada pasión, delante de un olor a caladero maduro y aires desmontables. 

Sufro por verte, aunque los destinos buscados por mi parte no aparezcan. Esto del destino inconcluso, la savia desatada, los árboles perplejos sin otoño, las gaviotas inundadas de delirio y mordiscos en un puerto vacío, las lejanas manos que espero traspasen el umbral de la vergüenza y encuentren una caricia en este momento. 

Mi energía es poder asistir y cruzarme con tus ojos cambiando el transcurso del día, porque el destino es inmutable, pero sabe de besos imposibles y de sabores recomendados cuando la tarde perece. 

Otra vez, hablar de destino tienta a los inconscientes sin acción ni cambio, pero entre el destino y la acción está mi deseo que te busca, caminar los pianos e insertar melodías en los besos, después que el viento nos arrope y la locura nos despoje.

Circunstancias violentas del ser


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Los problemas no sólo están arriba, también están abajo. La violencia generalizada del ser y sus manifestaciones, corresponden específicamente al ser, viene de adentro, esa situación despiadada de formar segregaciones, dudas y maltratos le pasa factura al ser responsabilizándolo de los males. Hay dos internalidades: una es la der ser en sí mismo, en su soledad,, y la otra es la de una masa incorpórea y secreta, que fabula inclinaciones dementes para interceder por la violencia ante cada ser humano. Una es la violencia solitaria, y la otra es la violencia entre los demás especímenes.

La internalidad del ser en sí recibe la internalidad de esta masa incorpórea y exhala violencia, que proviene de la angustia constante que lo ataca y desmorona. ¿Es un ser el causante de la desgracia, o lo es la sociedad amorfa, que entretiene al ser burlándose de su debilidad interna para masacrarlo y convertirlo en violento? ¿O es el ser quien va acumulando infortuitos remansos de tormenta, para luego convertirse en un vagón insalubre que despide muerte y resequedad? 

Considero oportuno referirnos al ser como segundo escalón en la etapa de la violencia, y como primero al grupo secreto que ultraja al ser para responsabilizarlo de sus advenedizas miserias. ¿Qué grupos secretos formar para evadir la peste de la violencia, y generar la equidad con amor y decencia, con respeto y amabilidad, con alegría y felicidad, con trabajo y perpetuidad? 

Las muelas del destino están careadas, pero pueden repartirse conscientemente en mitades para ser refaccionadas. Un poco de pasta y la violencia se irá erradicando. Será que habrá que construir un paso, y momificar la tentación, aniquilar las cadenas y proponer la redención.