sábado, 27 de mayo de 2017

Remolino de urgencias

Hay que cerrar las puertas de los lugares que no utilicemos, porque el frío penetra en los huesos y genera contratiempos.
Y si la devastación nos impide disfrutar de la estación, abrazar puede ser la forma de llegar a una conclusión.
Nos vamos saltando los sueños, y preferimos acatar la realidad que inspirarnos con un beso.
Y si las llagas queman la piel, que exista la forma de componerla con tu ser, tu ser, no otro ser.
¿Qué equivocación puede existir en amar? Y si no llegamos a la meta, ¿qué nos queda por intentar?
Y si las paredes del cuerpo sobrepasan los límites del horizonte, ¿dónde guardamos el alma?, ¿en el desierto o en el monte?
Era ésta una forma de sucumbir, pero hoy preferí existir, olvidar instantes a quien sin saberlo le hace orificios a los discípulos del tiempo.
Es mas probable regalarme con los Expedientes un destello, y con el púrpura un monumento. El ahora sólo puede ser creado por la comitiva de intentos que sólo vos has consumado.
Los demás son de palo, si el viento te concibe en el abdomen un manojo de mariposas, en el cerebro podría surgir un destilador de ideas sabrosas.
Recuperate, hasta en una pocilga podría tu conciencia ofrecerse feliz como en un escaparate. De tus sueños sólo vos podés encargarte.
25 y 27 de mayo de 2017
Se nota la diferencia, todo es un remolino de urgencias.

lunes, 22 de mayo de 2017

Noche eróticamente correcta

Concretar un roce es despistar a los mirones, bailar entre tentaciones. Te quiero tocar yo, no preciso del aire para decirte lo mucho que me gustas vos....

Esta noche eróticamente correcta sueña con pimientos en tu piel, y no se olvida de la tormenta, le quita al desierto su aridez y al descontento su frigidez, tiembla la desnudez.

Cuando peligra la compostura se alborota la locura, se intensifica la estructura de tus labios en mi desmesura. Arrimarse suavemente es como concretar un encuentro entre las aguas y las mentes, cada quien hace su juego de placer hasta que la concreción se arrodilla ante la sed.

Los silencios van intensificando su explosión en los murmullos que se transportan hacia los oídos, de mi timidez me olvido, y la exacerbación de la pasión me obliga a acariciar tu domingo, no pasa nada hasta que el corazón se siente por vos invadido.

Me unto de vos, entre las alfombras practican abrazos los rayos que dejó el sol, se van enroscando los besos de algodón, nos tocan, nos castigan, nos inspiran, pasan al descanso junto a los focos que nos vigilan, y todo termina, con los parientes de la noche que me miran.

21 de mayo de 2017.

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Y si no estoy loca?

Y si no estoy loca, ¿cómo hago para vivir en esta vida de gente indecente? Las edades me matan y a la boca de expendio de mi entendimiento me atan, sacrifican mi mente inocente, es de puro rebeldes, se atajan ante los pareceres, todo está permitido con la permanencia del acidulante que se ofrece sobre las mesas.

Laburar entre almohadones por pura comodidad, con el flan light a mano para perder la dignidad, eso se nota cuando acaricio la perversidad en una sala de conferencias de la humanidad. La reliquia es un alpiste efusivo que ni los pájaros se comen ante el gentío. Desvarío, la mejor ojera tapada por un maquillaje tardio.

Dame un poco más de vos y sentirás frío, como siento yo si a los ojos te miro.

Y si esto funciona, la verdad será sólo una efímera necesidad.

Porque armar una vida cuesta, y sólo al final sabrás si las piezas han estado bien encastradas desde su corteza.

Así, dicen que tarde o temprano todo tiene sentido, pero, ¿qué tanto sinsentido habrá que atravesar para clarificar lo inentendido?

Hay cosas injustas, pero todo es relativo si pateás con la zurda. Por lo tanto, los puntos de vista son dispares, así como la justicia de los antigripales.

Quizás me haga falta un ortopedista ontológico, para la premura de mis alucinaciones reales sería lo más lógico.

Quizás penda de un hilo el amor, pero es un hilo tan bello que duele si se corta alrededor.

También dicen que las fibras pintan el desastre en el que se convierte el corazón cuando ama, ¿dónde encuentro una librería abierta en esta madrugada?

Live to tell de Madonna y a la cama.

19 de mayo de 2017.

lunes, 15 de mayo de 2017

Tira y afloja

Tira y afloja, y yo sufro de cadenas rotas, omnipotencia y omnipresencia, tira y afloja la cuerda que se relame en el cuello del destino, tira y afloja la soga que se derrite ante la derrota, tira y afloja en un asado de domingo, tira y afloja el bienestar fingido, los vientos han traído especias de aromas fundidos.

Pero finalmente el todo se cobija en el auto con su perspectiva, una radio AM olía a bencina, lo que ves el otro no lo ve ni lo imagina, todo lo que se piensa lleva en su carruaje una prensa, apretados van los sueños, y las realidades salen a tomar aire sobre los espejos, todo lo observan desde allí, y el que sueña abarca su desconocimiento con tremendo frenesí.

Dichosos los que se atreven, yo aún voy trepando sobre las paredes, trepando sobre las paredes.

"La soledad es algo que resulta muy difícil de soportar, pero también nos hace más fuertes". ¿En qué, cómo, cuándo, dónde, para qué y por qué la soledad nos hace más fuertes? No me vengan con idioteces, eso es para los que disfrutan de su suerte, la mía ya está sonando insana y se despliega sobre mis aspectos rebeldes hasta la madrugada, quiero dormir y nada.

El olor a sal penetra en tu alma áspera, y el aire que perdí contiene su respiración sobre la superficie de esta sofocante estación. Todo lo que deseo es una inclinación hacia las notas de una dulce canción, la dulzura que provocará en este silencio mi inspiración, porque nada más quedará que silencio, donde hubo dialecto sólo dormirá el silencio, sólo tu silencio, nada más que tu silencio.

Este es el momento del silencio, hasta las huellas hacen silencio, y los peregrinos hunden las tapas de sus caminos en pergaminos de silencio, nada habla ya, pero todo quiere decir y ser escuchado, y en sus hombros nada se ha cargado, el todo está vacío de tiempo y de legado, el decir se ha silenciado por no ser escuchado, y el candil de la lámpara se ha nublado.

Dejo que el ruido que late adentro surja (aunque no pueda) de su regreso anunciado.

Ya hasta lo que se ha inclinado se ha desbarrancado.

Y el umbral por donde pasan el limón y la miel espera con ansias el arribo del ser, que quién sabe donde esté, y si entre el filo de sus dientes renunciaré.

8 de mayo de 2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Este amor que va en contra de las doctrinas establecidas...

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? ¡A mi me parece que el mundo hoy está cuenteando con sus sentimientos y escribiendo poesías fingidas! Prendé una vela de día y verás que de su soborno de deseos no te recuperarás.

El amor pasará girando con el piano entre pistas de un disco y se pondrá a charlar con tus sombras, delante de tu corazón se alegrará una conquista sin forma, pero vos seguirás deteriorada por el rompimiento de sus venas cada vez que su esencia vuelve de la nada y te transforma. Seguí resplandeciendo en un espacio dionisiaco que los abrazos te ensombrecerán cuando en soledad llegue la hora pico.

Todo regresa más contrariado, la sal habrá consultado por cepas de nuevos vinos y reaparecerá en tu destino. Es el equilibrio que se ha confundido, de saltar sin miedo por los trapecios de un circo habrá venido a recobrar su inocencia y a ponerte acertijos en el camino.  ¡Quizás si los brotes de la gramilla crecieran más despacio!, pero la aceleración virtual del mundo y sus tiempos recorren ahora tus espacios desarropados.

Caen latidos hipocondríacos, los querés atrapar todos para espantar el maleficio, los besos se extrañan tanto como te altera su desquicio, es seguir intentando cosas imposibles o quedarte callada con el alma tapada, si de todas formas no se ve, esconderla no mejorará nada.

"Me contengo de amarte", "¡no rogar más, bendecir!", y quedamos pintados con nuestras vergüenzas en un escaparate. Parece similar esto de confundir y bendecir, creemos lo que no es y descreemos del decir. Lo que aún no fue dicho esgrimió entre burlas su sacrificio, esto de quedarse callado es, ¿para ver qué pasa o para reforzar tu coraza?

Los insectos te pican la ilusión de expresar todo lo que te hizo enamorar, pero ya para qué ponerles medias a tus pies, cuando el calor llegue el frío habrá confundido gato por liebre y habrá desperdiciado caricias y besos de viernes.

Todo es de tarde, como que se irá consumiendo el destello del delito si venís tarde a festejarme.

Este libro de Barthes es demasiado eficaz, me dejo atrapar, raptar, atracar, por vos, en tu sabor. Cada frase que se me presenta va mostrando lo que he estado sintiendo, y percibo mi propia estupidez como una desfachatez, ¿no lo ves? Me imaginé siempre en un cuento y por eso te invento, y me creo hasta lo eterno.

¿Qué significa perder el tiempo?, porque te espero aunque sea un lamento, coordinar tareas en este descontento hace ensordecer los desórdenes de mis intentos, ¡me desvío todo el tiempo!, y te juro que lo intento, pero te quiero, ¡te quiero!

Quería que la última imagen fuera la tuya, y el cerebelo con el corazón se juntan, los gatos maullan, los perros aullan, y no quiero que nada se diluya, sólo espero participar del seminario en el que todos maduran (no deseo voluntades que se fracturan).

Ya es tiempo de que te amarre el alma y que nuestros cuerpos huyan, no sería una fuga, sería una adoración de organismos desnudos bajo la luna.

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? Porfía en el interior de su casita, se entrega a tu sonrisa bendita, mastica un kiwi como si fuera una galletita. ¡Que viva!

23 de abril de 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

No a la perfección



Tengo la piel cortada por granitos de arena, es como si hubiera rallado piedras de la playa de Playa Unión durante una tarde serena. Se me expanden locamente de un tirón, agazapadas fríamente me tientan a decir todo lo que ocurre en mi corazón, pero, ¿cómo extender los brazos si atados están a tu amor?

No abrazo ya, es como si volviera a renacer las experiencias que de tanto en tanto tuve en una parte de Canadá, la distancia corporal es una constante allá, es el precio de la paz, saber a calma y no discernir que está bien o mal, simplemente aceptar, ya es mucho para este mundo de humanos que no saben perdonar ni respetar, toda una sabiduría desperdiciada dentro de un bar.

Los quesos tienen picada su inocencia, comer unos trozos es practicar acertijos con la perforación de los poros y pedir clemencia, ¿está el mundo acostumbrado a la indecencia? La costumbre se mete entre las inyecciones intravenosas y acarrea su tempestad como una masita sabrosa, te tienta, te acepta y hasta te retiene la paciencia, y la voluntad es cocinada en un punto jugoso, bien inescrupuloso, nada considerado, más bien opacado y hastiado de tanta diversión sin arrullos de explosión.

¿Y si formamos un grupo travieso de desertores, para ver quién sube más alto en las torres? Estar arriba todo el tiempo, sí, abajo que estén los que no escuchan el cuento, los sordos oprimidos, y arriba los bandidos, los desinhibidos, abajo los compungidos.

Esta es la verdad del mundo, ¡y es tan absurdo!, si no ganás mejor andate a la parte de atrás y rogale a tu santo más eficaz, nadie más que él te acompañará y distribuirá flores de jacarandá sobre tu ideal.

Vamos bien, despegarme de tu acento no quiero, pero no tengo dinero, ni una estatura acertada para llevarte a ver la luna en la madrugada, y estoy flaca de calor, la frialdad de mi inercia apenas me protege la voz, y te quiero aunque este mundo solucione poco sus heridas de amor, no todo es perfección.

26 de abril de 2017

miércoles, 19 de abril de 2017

Dinamita de algodón

Ruge sobre el algodón.
Cae un diluvio de evocación.
La luna hoy no ejercita su perforación.
La flacidez del piso atraviesa mi inspiración.
Cae al suelo la ternura.
Los adictos de la noche se nublan.
Quien pisa la máscara facial del barro, madura.
Para sobrevivir al absurdo voy desprendiéndome de mi estructura.
Llueve para amar.
Se enroscan las lombrices sobre la cal.
Si juntáramos nuestras almas se alteraría el mar.
La danza atónita entre las chapas me hizo desequilibrar.
Te miro con ilusión.
Los ruidos han subido otro escalón.
Aquí en espera una canción se sube al sillón.
La arena se convierte en seda.
Y los dedos por tu suavidad desesperan.
Apenas las gotas absorben tan inmune delicadeza.
La lluvia, que me atrapa en su son,
y vos, que acaramelás mi organismo sin pudor,
son dinamita de algodón.

30 de marzo de 2017.

jueves, 13 de abril de 2017

Que no se ahogue lo verdadero



Nuevos short poems

Las revoluciones no deben significar inquietud. Son cambios que significan en el ser una actitud de pensar en su ser como ser y no como objeto. Es transparencia de contenidos hacia el afuera de lo que el ser oculta y calla por el silencio al que es expuesto. Sin violencia y con un pensamiento reflexivo atónito y magnífico, la revolución exorciza al ser de su letargo y le ordena expresar un caudal de insumos románticos e inteligibles a ser duplicados por su magnificencia de ser.

Dice la historia que lo anterior fue escrito en agosto de 2012. ¿Y ahora?

Ahora la cuestión corrupta es cuando no hay revolución, me parece no verla en acción. Vivimos tan del cliché, tan absorbidos por el memorándum del hacer lo que está de moda, o lo que está (porque lo que no está da miedo), que dignificar el corazón parece ser como tomarse una soda, tan efervescente pero tan volátil, y tan dispar su efecto que hasta le tenemos afecto, pero en un abrir y terminar lo verdadero pasa a ser una elipsis enamorada de un tero. Vaya una a saber si la luz alumbra o envejece, por el alma no se mete, se anda con vueltas por transitar de noche entre las hormigas y sus reproches. La luz toma ventaja, para luego retroceder y disolverse en una playa. Si yo pudiera demostrar las consecuencias de amar, ¿por dónde se sacudiría sus piojos mi libertad? ¿Qué es esto de perpetuar?, ¡razonen sin amar o amen sin razonar, pero dejen de ahogar lo que de verdadero tiene el mar!

Hoy.


viernes, 7 de abril de 2017

Ruiditos



Otro ruidito merodeando mi corazón, como un beso expresado en palabras de amor (y una varita de olor que se quemó), y no me importa un bledo de los meridianos y los “algo” septentrionales que aprendí en la escuela: te quiero a vos. Sí, tuve algunos profesores por los que valió la pena refugiar una ilusión de seguir el camino de la razón, y armarme de unos libros con argumentos contundentes y tranquilos, de esos irrefutables en el mar de pensamientos leales, pero me enamoré de vos. Arrasé con el martillo ideal nietzscheano, me fumé largas horas de dolor y esplendor con Zaratustra y su león en el llano, aplaqué las blasfemias del Anticristo pensando en que tarde o temprano siempre hay una solución para el desvarío, pero me equivoqué, y me di cuenta cuando te vi a vos. Por ahí se me ocurre sacudirme las pantallas delante de los ojos y pensar que sólo son antojos, y no es por el embarazo de amebas que se me ha formado en la panza cuando tu visión se realza, no, es que cada latido que se inclina ante mí me recuerda todo lo que por vos se afianza, y hasta la vida misma, sin vivirla, sólo con transitar sus orificios crudos, sólo con eso, me alcanza. Apilé los textos en el desván de la biblioteca, donde el silencio abunda entre paredes perplejas, también hay un olor a naranja que no es persa, es la pintura recién ordeñada de la libertad y su pereza. Agonizan los VHS como muelas picadas, hago una cosa y luego la dejo desinstalada, como los falsos programas que podés bajar de Internet para tener consuelos de extensiones regaladas. Nada de eso me importa nada, ya la lluviecita que cae y se filtra por la ventana es mi mejor acido sulfúrico para hacer esto público. Caminan las emociones por la persiana, porque sí, tanto que se ha cortado la luz hoy ellas han dejado expresadas unas malas palabras, pero olvidate que las escriba, yo sólo quiero ser de vos aunque el tiempo me reprima y a la hoguera me remita. Otro ruidito y mi alma brilló de repente como la esmeralda que no tiene la gente, porque no todos tienen la suerte de andar por el mundo comprando porquerías aunque no les sirva. La belleza pasa pronto porque se olvida de vivir, y a mi sólo me interesa hacerte sentir. Olvidá que los colores son los mejores sabores de una tarde de calores, acelerá el paso que las golondrinas me llevan en andas de sus abrazos, y te quiero hasta cuando te combato, hasta cuando te peleo y no te creo. No olvidaré a Platón, pero por favor, dejá que te demuestre lo mullido que está este corazón por vos.

06 de abril de 2017.

jueves, 6 de abril de 2017

Siempre no siempre es siempre

El ruidito de los almohadones beneficia con unas palabras a la luna, que tiene sueño, y no quiere ni escuchar sobre el veneno. Es ese mal humor que tiene cuando se aparta del cielo, porque tan agreste es su indiferencia que hasta se agota su desenfreno.

Tan en vano pasa la oscuridad por acá, que la luz tenue del velador la quiere acompañar, no vaya a pensar en quererse retirar.

La oscuridad tiene la sabiduría de aquel que se inmuta, sentada en las piernas de la luna y paseando por su cintura hace que no importe su estatura, los halagos del beso gimen con lealtad en su finura. ¡Son los tiempos en que lo instituido parte en mil pedazos su estructura!

Siempre no siempre es siempre, desata los nudos al dejar hacer de la fiebre, por una vez hasta las liebres rompen el paso para detenerse y verte, ¡como si pudieran dejar de quererte! Las pócimas reconfortantes retroceden, empequeñecen y luego se desvanecen. Ya no es posible escapar ni a tu sombra, que ante mí se mece.

El siempre es ayer y es pequeño, es futuro y desatento. Nada hay ahora en este siempre, por eso sufro cuando los tiempos vienen. Los miro de atrás y me pongo a dudar, ¿estarán o no las olas en el mar? ¿Habrá deseos que alimentar?

Las estrellas me alumbran con sus harapos resplandecientes. Quisiera apagar el siempre y encender el constantemente. Mis huellas no tienen tregua de tus pies que las besan, con paso escondido y ocasional, no hay mejor manera de invertir en un sueño que cuando se pierden la paciencia y la voluntad.

05 de abril de 2017.

sábado, 1 de abril de 2017

Oportunidad

Ya es el tiempo donde las hojas negras se rapan los sueños para instalarse en su camino, tan fino, ¡tan sin sentido!...como si esto le importara al destino.

¿Es primero de algo? Sí, donde todo comienza y donde las cicatrices empiezan a cerrarse en vano, por dentro los recuerdos se agigantan y los alivios sólo pudieran venir de una manta. ¿Con pensamientos nuevos? Pero con viejos deseos, articulando tus peros. Venenos, y licuadoras que mezclan lo que aprendemos, así me quiero quedar, en silencio, que hablen los que no veo.

Las enervadas criaturas se cortan los dientes mientras los transeuntes se abrazan a la locura. Abrazame e intentame, total sólo se pierde lo que no se hace, las heridas son sólo ocasiones para crecer entre recetas que aprendés.

Eso de pensar en el marquetinero momento de decir la verdad o de callar es típico de cuando te acobardás, pero qué le vas a hacer, si no soñás con volar es difícil que pretendas aterrizar sobre el mar. Todo es una institución que busca ser de la luna un apañador, usufructuás tus aceleraciones temporales como un traidor de tu corazón.

No es momento de callar, es oportunidad de hablar, pero decimos como si cada paso que damos nos fueran a juzgar, entonces, ¿cómo esperamos abrazarnos a los árboles en una tormenta si no sabemos aguantar la verdad?

No es posible olvidar lo que has hecho, aunque algunos "lo hacen" mirando para otra parte, es el jueguito del sol y la tarde, ¿o fingimos olvido para creernos con derecho a denostar lo vivido?

Te quiero abrazar en esta tarde que se empieza a nublar, y comenzar, otra vez la vida te presta una nueva oportunidad, porque las ilusiones acarician el teclado de la eternidad.

01 de abril de 2017.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Entre marzo y abril

Estoy vagando entre el cielo y el infierno, recorriendo suaves gemidos del viento y andando sobre la humedad de las entidades amorosas, que viven de mentiras piadosas: las verdades son pecaminosas.

Y vos, tan infierno sos que hasta te convertís en cielo, atravesás los pasajes movedizos de mis párpados y mis silencios. ¡Y deseo gritar que esto es libertad!

Sacudo la inocencia del pantano, ¡libres son los condenados! Vierto una dulce tempestad sobre la desigualdad, nos vemos y no nos reconocemos, pertenecemos a mundos distintos que se chocan con ácidos cítricos, pero te veo y me desespero, del infierno me hacés huir al placer y siento que a tu lado puedo envejecer.

¿Cómo se olvida la marca de la vida? Vivís en mí como oliendo a tierra, atardecés en mi siesta, merodeás por los párrafos que escribo como si el tiempo no perdiera sus estribos, ¡que me destituyan del amor si no te miro!

Pero quietita está ahora la tarde, se arrumaca en un vientre estable, los besos están atornillados en las paredes de los mares, como esperando que los días pasen.

Por algo todavía no es lo que es y tiene hambre.

29 de marzo de 2017

domingo, 26 de marzo de 2017

200

No me importa, aunque la bombilla esté tapada y la yerba lavada, veré capítulos de los Expedientes X hasta la madrugada. Mi vida se condice con objetos que caen de cielo, así me desvelo, rogándole al teléfono perder el sueño. Pero no pierdo ni el techo de lo que no debo decir, aunque sea un derecho, es necesidad del existir.

Me voy mojando con las estrellas en pensamientos inciertos, y como si no pudiera habitar sus recovecos, festejo, mejor hacer de cuenta que no me pasa nada y dejar que la inmadurez cíclica me de una bofetada, y agonice fracturada por tu mirada.

Vaya conclusión, como siempre, entre la ignorancia y la negra lumbre me siento en tensión. Para dormir, ni siquiera tengo un camisón, sólo un piyama que Emi me prestó, y no es nada desagradable usarlo, me abriga y reconforta su algodón. Pisaré un moscardón para creer que todas estas imbecilidades penden de un cartón, sólo faltará ponerlo a secar al sol, y ahí volveré a recuperar mi armazón.

Todo este artefacto amoroso es muy estrecho, apenas paso yo (¿por qué no vos?), no así mis besos, que ya naufragan antes de perder las ganas de que sus deseos se deshagan. Para mis picardías ya tengo una cohartada, te voy a ver con la cara tapada, no me reconocerás hasta que descubras a una idiota enamorada, será mi mejor acto de actriz disfrazada.

"Y cuando te busco no hay sitio en donde no estés", y los Expedientes secan las alas pesadas de mi insensatez, me bebo el jugo amargo de esta planta y su palidez, "en tu nombre", por si me ves, pero esta casa se va quedando vacía de las promesas que escuché y perecieron una vez. No es un traspié, sólo es lo que conmigo no se fue.

A ver si te atrevés...

25 y 26 de marzo de 2017.

viernes, 24 de marzo de 2017

Un día de 24

Un cuento de 24 nace en una mesa, con un café que por su intensidad festeja, un cuento de 24 palpita por ese ser que aún no besa, y ni siquiera sé si por mi se interesa, pero hay que decir una cosa que de verdad pesa: sí que es una belleza.

Levitar en la construcción mundana de un amor puede ocasionar un tremendo dolor, y más si ese cubo mágico es una sensación que tienta a tu corazón, y lo desparrama en su condición de ilusor. Pero nada como batallar contra las semillas del girasol que constantemente te miran a vos. Que más da, dice esta emoción, te llevo con orgullo por cada estación, en cada colectivo que a la ruta sus ruedas desandó, en cada aroma que en las sillas me sentó, ahí siempre estás vos.

Una sensación de 24 no sólo es un recuerdo de las armas y los sueros en los senderos, también en el 24 se mece la necesidad de lo que de vos espero, el perfume de los panes tostados con el que me entretengo, las ilusiones amarillas en tu pelo, la poca actividad pensante en mi cerebro, que por vos se ha creído el cuento.

Como le digo a mi hermana, hay que hacer muchas cosas para no sentir ni pensar tanto, ¿pero cómo hacer cuando hasta con el aire te dedicás a perseguirme el paso? Quienes van y vienen por ahí se dedican al llanto, ¡han sufrido tanto!, pero yo quiero llenarme de vos hasta cuando estés roncando.

Un día de 24 no es tan común de vivir, lame tu inocencia como un sabueso que ya no quiere existir, se pasa de listo porque te recuerda por lo que otros debieron morir, pero esperá, también se recuerda cada amor que luchó por ser feliz, y las trampas que se secaron con los que pudieron sobrevivir. Con vos me recuesto en el sillón para tus sombras ver partir, con la suavidad de tu aire riego mi jardín, y me entrego al placer de saber que existís. ¿Ves?, así me haces sentir, entre rituales de lucha que a lo oscuro le inventan un desliz. Entonces, a pesar de todo, ¿por qué no sonreír?

24 de marzo de 2017.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Mi alimento

Parece que la instauración de las cosas ha dictaminado que hoy sea el día de la poesía. Pero también hoy empieza el otoño, con sus ardores amarillos y sus membresías de sustancias cohibidas, qué ironía.

Miro alrededor y lleno este sueño de hojas que crujen dentro del corazón, como escarnios de la razón, a ver si me escurro de este momento bribón.

Me refriego los ojos, tratando de despojarlos de la ensoñación, y veo alrededor a la poesía. ¿En qué consiste esto que nos motiva?

Acaricio el acolchado y sólo recuerdo tus ojos acaramelados, mezcla de Media Hora y chupetines de Coca Cola. Los sables con los que miran me dominan, ¿será eso poesía?

Me tiento con estas canciones del rock nacional en Radio X, e inmediatamente cambio los lentos por estos ritmos violentos. ¿Serán eso rimas en filamentos?

La noche se tensiona entre las estrellas y las maquetas (hay tantas personas indiscretas, ya las percibo observar a través de sus ventanas secretas).

La oscuridad no escatima en doblar la esquina, hace su inspección de rutina (parece vos en tus acciones matutinas), y me persigue con la salvación de su histeria repentina ¿Será eso una ilusión imperativa?

Son éstas sólo frases desordenadas, y como no estás me siento desmoronada. Pero si te pienso me dejás el alma enamorada, toda ella acurrucada en un costal tierno de sábanas almidonadas.

Es muy tarde y las notas hacen olas por mi boca, esto me pone loca. Entre los almohadones voy acomodando los pensamientos, te siento, y a tus ojos tiento, y si lo pienso todo parece ser así por un momento.

Todo esto de poesía sólo tiene un intento. Lo que de vos veo, he ahí mi alimento.

21 de marzo de 2017.

lunes, 20 de marzo de 2017

Arrullos de madrugada

Este es el momento de la ternura
tengo la paciencia cristalina.
Tus piernas me revisan con premura
desbaratando el tiempo y su rutina.
Pensé que era sólo yo
pero también sos vos.
¿Dónde habrá un espacio similar
para estas ganas de amar?
Hace frío,
pero vos sos lo que ansío.
Sacarnos de cuajo las cadenas
alivia nuestras penas.
Movernos en detrimento
de la queja y el lamento.
¡Que se aburran los otros,
vos y yo saqueamos nuestros poros!
Nada de escribir con mis propias manos,
con ellas sólo quiero tocarte,
y poder atrapar sueños lejanos
para soñar despierta y besarte.
Pero mejor me animo otro poco
mientras te toco.
Bailar con vos entre los olores de la noche
y beber de los ruidos sus voces.
Y por ahí desodorizás mi mirada
que está por vos obnubilada.
Y entre tus ojos de supremas tostadas
se ha perdido la madrugada.
Paseás por mis impulsos contenidos
para lanzarlos al vacío.
Ay, amor mío, aunque no seas al final mi destino
por vos me he perdido.
Como volar en puntas de pié,
tanto me creo lo que me dés,
que hasta si fuera una idiotez
en tus brazos me quisiera perder.
Olvidate del mundo,
volemos con los espécimenes de estas estrellas por un segundo.
Tanto hay que entender a veces,
como si hubiera que pagar con creces.
Pensar en vos,
no hay nada mejor.
Venite de este lado que mi amor no escatima
en darte su vida.
18 y 19 de marzo de 2017.




miércoles, 15 de marzo de 2017

En casa y con olor a pintura

En el día (¿qué día?) apenas voy distinguiendo entre lo áspero y la luz que me vigila. Hay focos que saben a poco, lo que brilla tiene sabor a pasiones escondidas.

Esas nubes de ahí afuera parecen porciones de flan con crema, inútil es no querer masticar con ellas tu cuerpo por estas tardes materas. Si esta yerba fuera más suave...pero la fuerte consistencia de su enigma sólo me permite desear tus caricias, no basta contener el llanto, tengo el pelo erizado, y el alma sufre tu afecto desde temprano, ¡sus oídos han alucinado!

Lo que pasa es que todo está desordenado, hay una mezcla de humedad y cables pelados, los libros me escuchan desde su altar, encerrados, (pero yo tengo los tiempos apresurados) y me ocurre que tengo el corazón bien entrenado para resistir semejante abstemia de besos no dados.

Pensé en armar sola la cama, pero el colchón me asusta con sus dientes por si se me acurre apoyar mis piernas desarmadas. Este amor apenas está en ciernes, me cuelgo de sus sillas como sorprendiéndome de no haber llegado aún a la orilla, me tenés en esa revolución que se ocasiona en alta mar, y de ahí no me quiero escapar.

Vamos, todo esto me asusta como una ilusión tirana, muevo mi espalda y el dolor en el ciático irrumpe cuando le da la gana, ¡que ganas de dormir una siesta con vos para desarmar nuestros cuerpos de tensiones acumuladas!

Debo entender que los deseos no siempre escupen sus realidades cuando te encuentro, quisiera agazaparme entre los tornillos de las paredes blancas hasta que me cubras con tus mantas, e investigar si en medio del aroma a pintura puedo contar con vos para juntarnos en batallas impuras.

Quiero dejar todo en el medio, no a los costados, y después desperdiciar con vos el tiempo en este habitáculo cuadrado, sentir que el silencio es sólo un espacio de tiempo, sólo el stand up de un momento.

14 y 15 de marzo de 2017.

viernes, 10 de marzo de 2017

¡Lluvia!

Qué hermosa lluvia. Juega juegos de sensibilidad con las chapas y las maderas, practica con los alaridos de perros perdidos, desmiente a los estallidos, idiotiza a los vidrios, los abraza en su canto, los pervierte en su llanto, y sus murmullos rocían los aromas de la casa, estrenando sus estruendos, besándola en sus adentros, dejando a los poetas contentos.

El arrullo me estremece, y adentro, muy adentro, me pinto con su barullo (es como si te escuchara desde muy lejos rociarme con tus gritos mudos). Las aguas de su ser se desviven por unirse con el mar, que quieto se entrega al placer de amar y suplicar que sus brazos lo atraviesen una vez más, y en esta noche me dejo extasiar.

También las estrellas se enjuagan los labios, se pintan las uñas con el agua pura, así las gotas desmitifican eso de que a los astros no les atrae un beso. A pasos repletos y amenazantes la lluvia se pierde en este encuentro, de pasión vive, de sueños alimenta su zozobra, y amenguando su galope se relaja la boca, cae por su camino estrecho, se suaviza la humedad en su lecho.

Y acelerada en su expansión abdominal, se inclina sobre el parabrisas para instalar en la visión una grieta subliminal. Pasa como entre hilitos de cordura, liberando las ataduras, y me anima a tocarte, suavemente, porque adorarte es lo que puedo regalarte.

En la ruta resbalan los guanacos, se cruzan arriesgados, pero en tu cuerpo el aroma de los pastos mojados se integra con mis labios. Los chaparrones cubren los gemidos, pero en vano truenan su voces pretendiendo desacelerar nuestro ritmo.

No hay rayos, por favor, no son serios sus impactos, en la Patagonia la tormenta no se calma entre sus brazos, se entretiene en cada tramo, en un estilo semi relajado. Su necesidad de agua la alborota, la embota, la hace retroceder a otras épocas. Sin lumbres, sin llantos, sólo espera de la lluvia este caudal de encanto, ansía mojarse por dentro, habitar su cuerpo, y dejar que el armazón de un diluvio la llene de besos.

Detecto caos sinfónico en la alienación de las gotas. ¡Justo hoy rompe la ecuación esta bendición! Si todo se moja, que no sea el calor que nos sofoca, que se despiste tu atención hacia mi dirección. Estaré relegando mi malhumor para llenarte de amor. Creélo o no.

6, 8 y 20 de diciembre de 2016, 10 de marzo de 2017.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Vivir en la Tierra

La mañana tiene a sus mañaneras compañeras todas sensibles, los pensamientos arrastran sus imperfecciones viriles, los suspiros que pasan por los ventanales abiertos me persiguen como canarios buscando su alpiste.

Este espécimen acuático denominado inútilmente café igual me sirve, sólo que el olorcito me cohíbe, sus aguas transparentes descienden por mi humanidad y me crean una necesidad. Necesito la fortaleza del negro que calla la magnífica orquesta inspiradora de tu imagen sonora.

Las teclas de la media mañana escriben con dulzura, tengo el alma intensa y sin voladuras, pensando en vos, sí, pensando en vos, como si hubiera otra cosa que pudiera hacer mejor.

Si es frío, no tiene sentido, pero si la gloria eres tú todo parece transitar por un ardiente espacio azul. Testeo un sabor sin color, nadie lo entiende, pero la libertad de la aceptación puede espantar los fantasmas de una canción, puede construirle un límite, donde tus ojos sean los que la habiten.

La rotura de la porcelana me tiene atrapada, huyo con mis pavadas por cada escondite que me convoca cuando estoy sentada. Acá la gente entra y sale pidiendo inscripciones y certificados, y yo me quedo escuchando las charlas como si pudiera escapar de mi desatención enamorada. No es que no me concentre en el trabajo, es que como hago todo al mismo tiempo puedo sentir hasta tu boca si me la invento.

Los pigmentos de un marrón noctámbulo en la taza me incitan a desmontar de mi voluntad su coraza. (¿Tendrás vos una misma envoltura que te abraza?).

Hierve la persecución que emprendo sobre esta sensación cretina, que pone en jaque todas mis doctrinas. Creo nuevos consejos para la razón, e intuyo su intención de salir al sol, pero acá adentro sólo veo números y letras que dejan a la imaginación siempre abierta, oliendo la calidez de tus piernas, soñando con tu sonrisa eterna. A esto le llamo yo vivir en la Tierra.

23 de febrero de 2017



viernes, 3 de marzo de 2017

Agallas acomodadas

Pensé que ya se sabía quién era, imaginé haberlo gritado a los 20.000 vientos deseadenses una noche de primavera, la verdad tiene tintes eternos, y la opinión una desopilante afiliación de momentos.

Si prefieren, pueden pintar los pétalos con cabellos, las fagocitadas letras con besos, pero todo será lo mismo, porque este mundo vive encantado con el cinismo.

¿Vos? Si. Vos sos un esclavista y yo una buena samaritana que con sus perfecciones se enquista, vos sos la colaboradora del escarnio y yo una paloma en el campanario.

Titanística es tu evolución en el defecto, y bendita es mi sedición contra el viento. Vamos, vos sos pública, y yo me escondo como bailarina en una cajita de música.

Vos tenés más responsabilidad, y yo que no aparezco hasta entre mis prejuicios y mis acusaciones me puedo desandar, revolcarme entre la arena sin sentir miedo a fallar, en cambio vos cuidado debés tener de no pecar.

Todo está así acomodadito, perfectito, como canaritos amarillos en sus jaulas con brillos, los ojos no deben tener antojos, pero las intenciones escondidas pueden decirlo y criticarlo todo.

¿Ves? Confesarse al mundo no tiene nada que ver con la sensatez, en cambio yo que me guardo soy el gorrión en su sencillez.

¡Atrevete, por favor! Yo que me acurruco entre mis miedos le huyo al resquemor, y vos que vaciás el contenido de tus entrañas pagás el precio de perder el honor.

Pensé que sabían quién era, pero parece que aún voy rodando en mi esfera, paciente para estallar, esperando el entretiempo para poderte amar.

02 de marzo de 2017

miércoles, 1 de marzo de 2017

Bullicio turbio

"Cabeza de papa" o de pomelo, pisás un carbón en el ropero, o quizás cerebro de batatas refritas, enganchadas en el aceite de la inconstancia y los ciclos de tartas marchitas. Entonces, de esta forma no se me da esto de pedir perdón. ¿Como pretender ser yo si a los de afuera sólo les importa como ellos son? ¿Y vos? ¿No te parece que, seas como seas, no hay nada mejor que ser como sos?

Fieras son las afirmaciones, pero así van descubriendo sus evoluciones entre lamentaciones. Aprender, no se termina de aprender (y entre tus brazos me quiero perder). Los años nos enseñan a encender cada pedazo de tiempo como si fuera un misterio de nuestros propios contratiempos, y entre escarmientos del corazón vamos cediendo y renovando la razón. Pero, ¿de qué sirve pensar tanto?, al final lo que más nos alegra es expresar lo que hemos soñado tanto.

Yo mientras me tomo unas cepas, no me importa qué tanto la verdad me increpa, ya decía mi prima Romi que la variedad cavernet es la mejor, eso de los radicales libres te tienta con su sabor, y hace que me afile, pero, ¿será sólo en la superficie?

Que la inconciencia nos valga y que los insultos baratos se contraigan, no es desear el mal, es decirte lo idiota que sos cuando insultás, descerebrados los descabellados, tiñen el mundo de obsoletos disgustos marinados, y con el pan de las milanesas van juntando sus prejuicios perturbados.

A ustedes les convendría quedarse en su lecho, opiniones no significan derechos, de hacer con el otro lo mismo que nos gustaría fuera perfecto. Cada quien en su quinta, entendelo, no insistas, no sé si te pinta, pero el cuerpo es de cada uno y de tu cuerpo haces tu propio mundo, vos que todo lo críticas hacé de cuenta que transitás por un embudo. ¿No será que estarás mirando demasiado tu propio absurdo? A otro con ese bullicio turbio.

28 de febrero de 2017

domingo, 26 de febrero de 2017

Dicen que dicen

Dicen que dicen que el amor te puede, te conmueve, te convence, te recita al oído sus versos más rebeldes, y es así como te enceguece, tritura tus placeres, engancha tus afirmaciones y las tira por un portón verde, hace que no te interesen, que revienten, que te oscurezcan la voluntad y la condenen.

Dicen que dicen tantas cosas sobre él, que me las creo como si mi firmeza fuera un envoltorio de papel, apenas un hilo estirado sin posibilidad de enrollar en un carretel. Denme un poco de obstinación, más de la que tengo, y veré partir los latidos de mi corazón hacia vos, en un auto Rolls Royce, o en una simple motoneta cargada de ilusión, que tiende sus besos ante esta estación, calurosa, pero empecinada en compartir esta emoción.

Dicen que dicen, los que escuchan y los que no, que partir el alma en dos sólo trae resignación, pero, ¿en qué cabeza cabe resignarse cuando sólo te atraviesa el amor? Dejense de estupideces y den más de lo que son, en cada momento que pasa den cada pedazo de ser como si no hubiera algo mejor, la vida tiñe el cosmos de presente y embarca sus acciones entre la gente, ahora es cuando todo mejora, ni ayer ni mañana, no hay nada más hermoso que la virtud de una mirada enamorada.

¿Desprestigiada? Y si, pero, ¿a quién, en su bello juicio, pueden importarle esas bobadas? Amar es lo que más importa en esta tierra asediada por las sombras incendiadas.

 ¿Y el linaje del pensamiento? Vayan a otros con ese invento, cuando pienso en vos siento que el mundo se libera de sus cadenas por un momento, esto de concentrarse circunda los tránsitos lentos, nada de insolación con la lectura de la que me alimento, te quiero a vos paseando serenamente por este laberinto cuando no me encuentro.

26 de febrero de 2017.

jueves, 23 de febrero de 2017

Vendaval de viernes

La fobia del viento tiene a los profesores desatentos. Tratan de ironizar sobre los sarcófagos del tiempo, pero tan guardaditos están los anhelos que quizás, si cambia el momento, se coman mientras esperan unos caramelos. Los ácidos me gustan más que otros, saborizan la sensación de lo que ignoro, y luego parece que todo lo conozco, sí, la sabiduría celebra mi estupidez  en su velorio.

Quejarse no sirve de nada, son caminos de mentes idiotizadas, pensar será el camino más rápido para volver a empezar pasándole al pasado un látigo.

Qué diversión, veo tu cuadro y me vuelvo a sentir en ese estado de imperfección, pero qué tremenda pasión, el corazón se vuelve un centrípeto de tus ojos en una explosión.

¿La música? Y si, escucho cada cosa que tiño mi alma de rosa, doradita luego la dejo para sazonar su peso, que es liviano como el deseo de que me recorran tus manos. De esas melodías me entretienen las que son del piano, hago como que sueño en campos ilusionados, me tomo un cafecito bien cargado, como los que a mi me gustan, y me olvido que la tormenta va cargada de injurias.

Los que hablan que sean parlanchines, total de sus plantines sólo crecerán misiles, nada importante, la verdad es algo que desconocen, y ni siquiera se toman momentos para perderse entre las voces, perderse, digo, perderse, como bellos sueños fugaces, ya que sólo engendran entre el gentío carcomidos gritos, párrafos agresivos, nada persuasivos, y de la temperatura del amor apenas tienen un distintivo, nada real, sólo frases que perecen con su propio mal.

Ramas anonadadas (como yo con tu intensidad amada), pervierten al viento y se mufan de su alimento. Y aunque las ráfagas se oscurecen, la furia del verde hace que mi atención se integre, nada quiero perderme, hasta cuando vos surgís como un vendaval en viernes.

Viernes 17 de febrero de 2017.

lunes, 20 de febrero de 2017

SER YO

¿Importancia? Mucha. Me importa desarmar y desheredar un equipo home theatre que se escucha ronco y flojo. Como la belleza, que muchas veces tiene a sus encantos cojos, el exterior disemina escasa duración y el interior absurda desilusión. Llámenle como les venga en gana, pero la explosión de lo bello dura lo que un nuevo objeto llega a ser su competidor directo.

Y además el corazón deja de doler luego de un tiempo, energúmeno olvido que lo hace todo más complejo. Por los vértices de los sentimientos me gustaría andar y decirles, "por favor, aprendan a durar".

Mentiras, son unas pocas mentiras que lo destruyen todo, no importa cómo, pero en un desliz hablan para que al otro no se le vaya a ocurrir sufrir, quien tarde o temprano se desencantará con sus lágrimas en la mano.

¿Para qué sirve hablar si a la acción no se llegará? El consuelo tiñe con su sangre estrepitosa lo que ha sido pintado antes con mentiras piadosas. Duele vivir, pero es así, la perdida estupidez dejará todo de sí para que el comportamiento humano se quiera desvestir, y sobrevivir, se trata de ser así, siempre así.

Si sos un impetuoso optimista no te creas estos pensamientos en todas sus aristas, cada quien vive como quiere o puede, cerca de decir mentiras que no ofenden, así son las personas en sus sociedades contingentes. Andate acostumbrando, pensar en sueños sólo le saca a las ilusiones sus dueños, pero todo pasa de mano, ¡a cada cosa nos hemos rebajado!

¿Servirá atarse de manos y esperar? Ya no quiero juzgar, pero entre los erizos y las mulitas los humanos recorren sus partes más opacaditas. La erudición sólo es de ocasión, para aquellos que se la juegan mucho en un diluvio. Los otros van a lo fácil, ¡para ellos es tan sencillo cargar con el vientre de la diversión un domingo! Lo del lunes es cosa seria, esperaré los beneficios de esa histeria.

19 de febrero de 2017.

viernes, 17 de febrero de 2017

Títulos en San Valentín

Vivo y respiro en forma amedrentada, las reuronas van retroalimentando su intensidad rezagada, como quien se burla de su inteligencia y sale a la pista sólo por una contingencia. El paseo por lo obtuso ha desatado un verano inconcluso. No sé si dejarlo en su madriguera o darle de comer frutos de la higuera (esos que no quiero tener ni cerca).

Cerca van marchando arroyos de despojos, buscan un perfume limpio y desatar los pensamientos que ignoro. Por un momento apareceré y desapareceré por los terrenos del andén. ¿Cuántas veces pasará el tren rastreando las posibilidades de mi fe? No son muchas pero burdas, quizás si me como los chicles por dentro se abran las cicatrices, porque de tanto en tanto siguen tus directrices y luego se montan en una aventura sobre los hombros de unas perdices. Acabo creyendo, sólo por un momento, cuando todo indica que siga destruyendo mis sueños. Ya está, me desintegro, pasearé mi insensatez por la ría en un velero.

El amor al prójimo cuesta, ya que pocos se atreven a amar a los demás. El amor propio se infecta, ya que escasos guerreros osan batallar contra la tempestad. Es fácil fruncir el ceño y enojarse, lo difícil es desafiar a amarse, engendrarse hijos es muy útil, pero criarlos muchas veces una tarea inútil. Pretender crear cuando de nosotros poco tenemos para dar es desvariar. El amor sufre entre los humanos, en ellos pocos hermanos ha encontrado.

¿Sabés qué, Valentincito? Por hoy ya está, andá a buscar obsecuentes a otro lado, igual no creas que te he juzgado. Desmedí tus herraduras, ponéselas a varios de tus vasallos, que las necesitan para transitar tus largos caminos chocolatados. Dales frescura, a ver si todavía se contagian de amargura, no vaya a ser que no festejen tus ataduras. Empolváles los ojitos, ceñiles el cuerpo y arrebatales la comida, que celebren tu triunfo de noche y de día, que sean tus secuaces en las gargantas lumínicas, que te nombren y cumplan tus súplicas. A ver si falta otro día para el consumismo, que sin vos no sería lo mismo.

14 de febrero de 2017

martes, 14 de febrero de 2017

Esperá, ya casi es 14

A ver...esperá. Si con los cinco sentidos no he sentido, todos completitos en su combo aturdido, ¿por qué siento en el corazón este amor definitivo? Si con los estudios me recitaba hasta el Zaratustra de memoria, ¿qué significa haber perdido esa gloria? Lo del león, lo del niño, lo del hombre de la montaña, ¿todo eso se me ha olvidado una mañana? ¿Así nomás? ¡Qué macana! Pude acariciar el idealismo de Schelling, y se me da por mirarte a cada rato. ¡Qué imbécil!, debe ser un conocimiento innato. El viento en su plenitud me reta, me ofende con sus párrafos escrutados sobre el membrillo, me ofusca con su latiguillo. De tensión se ha pervertido este momento, debo hacer los informes de desempeño, pero con tu presencia sólo hay lugar para el desarreglo, ¡qué manera de ilusionar el alma con este tormento! Y las cajas me miran atosigadas, esperan por los libros y yo me siento una haragana, debo llenar los minutos con trabajo de mudanza, pero te pienso y me barrés las entrañas. ¿Día de paro? Ya hace varios tiempos que se me ha parado el corazón, no encuentro cuerdas en ningún negocio para volverlo a la razón, ¡decime cómo se hace para evadir esta pasión! ¿Llorar? Jajaja, ni siquiera con mares de lágrimas me puedo emancipar. El amor sólo corta sus hilos cuando deja de amar. ¿Habrá alguna posibilidad? Dejá, total dicen que todo va hacia el mar, y en algún instante me vas a mirar, y verás la equidad entre la frustración y el deseo, que entretenidos en su juego se prenderán fuego. Ya lo veo. Ah, y yo te escribo para mañana (que es 14 de febrero), como siempre, adelantada, arrebatada, porque me desperté con alabanzas y entre los sueños que se han cobrado su venganza, sin reprimir un instante de esto que siento por vos mirando por la ventana.
13 de febrero de 2017

domingo, 12 de febrero de 2017

Soñar no cuesta nada

Esto de estar entre el bien y el mal me tiene fuera de la idea de la cena y pensando como un animal, circunstancias que no sé cómo explicar. Las notas van trabajando durante el transcurso de los minutos y lloran los recuerdos como si fueran el algodón de un buzo, que en la Argentina de los noventa se usaban mucho. Ese "entre" cala fuerte en mi suerte, impacta en mi mente y me obliga a ser insolente. ¿Qué es lo que nos hace ser no sólo un ente? No quiero retroceder, pero me molesta que lo que se va imprimiendo como experiencia en el corazón se nos pueda perder. Levantarte y ver la nieve caer a través de la ventana, quedarme un rato más en la cama si me da la gana, volver a sacarme la primera cana y luego las otras que vinieron después como las perforadoras del tiempo regaladas. Tal vez fueron situaciones vanas, pero si lo siento bien pueden volverse caricias profanas. Ese "entre" va diagnosticando la situación para hacerme ver de qué lado me conviene quedar, como si el ser fuera sólo una elección que se pudiera soportar. Nada de pilotines en esta noche sin lluvia, hace unos días que no diluvia, y me pregunto si los recuerdos de los 2000 podrán opacar esta situación experimental que se va tornando turbia. Escucho, juro que escucho cada nota que recojo, el televisor me las expulsa de a poco, pero sólo quiero que se me aparezcan tus ojos. Es ese querer y no querer recapacitar que para amar la vida del alma hay que dar. Los amores no son títeres manejables, no quieren ni que les hables, entienden sólo de latidos hasta cuando tienen frío, no aceptan que sus jefes les hablen de despidos. Y los recuerdos planean ser contingentes y vencer, pero el presente los hace retroceder, ¡que se vayan a ser juzgados por el atardecer, yo a ellos los quiero entretener, no los quiero ver perecer! Aúnan esfuerzos las súplicas y los árboles, de ramas torcidas saben bastante, y no quiero meterme en ese rollo, no quiero, sólo pretendo saborear tu piel cuando el sol se quede solo, y sus rayos permanezcan, ahí recrearé un cuento chino si tus labios me besan, ¡sería como la seducción suprema! Toda la sabiduría del mundo en un minuto, y bastará un abrazo tuyo para perder el rumbo, o quizás encontrarlo, no quiero siquiera estorbarlo, es mi pequeña predilección en este tiempo sicario. ¡Qué ganas de desarropar la distancia!, que se hará más pequeña en el espacio donde duerma tu fragancia. Y que te recuestes con tus sueños en la almohada, total dicen que soñar no cuesta nada.
08 de febrero de 2017.

martes, 7 de febrero de 2017

Sin pozos en mi mente

La calma genera escasez de palabras, y me pregunto qué será mejor: besar la inconsistencia de las tramas o revolverme la sangre con tu amor. Bestial es el silencio tanto como la seducción, atrapantes las miradas taciturnas en el interior.

De velas sé bastante, a veces las prendo y con su indulgencia creo que todo marchará sobre la espalda del viento, porque las aguas despistan los carriles, pero cuando te siento aparece el sol en los jardines.

El calor es inmenso, como intenso tu resplandor, baños de letras se van derramando sobre la taza y me causan terror. A veces dicen lo que quiero, pero otras no me sacan un pensamiento a favor, estiran como chicles los minutos y se enredan en sorbos de dolor.

Voy a parecerme al retoño angelical, todo hay que decir que sí para acordar, pero me desespera que el tiempo apriete nuestras decisiones como si fueran inútiles adoraciones: yo te adoro y en mi corazón se escuchan canciones. ¿Hay alguna prueba más fehaciente que la voluntad de amar puede al mundo cambiar?

También en el silencio pueden los perros ladrar, no los escuchaba hace tiempo y ahora me han puesto a pensar. La vida tiene la inocencia de la pérdida, posee inconstancia en su delicia, siempre será así, una nube enteriza con ciclos en sus arterias, desparramando flechas sin sentido, pero también latidos, que nos condenan al amor y nos rebelan con pasión (todo alrededor está lleno de vos).

También en el estallido pueden los perros callar, viven sus vidas trepando por sus enojos hasta que su necesidad de sueño se vuelve un antojo. Tengo mi mirada cortada por tu sombra y la miro de reojo, ya nada me asombra, me convierto en displicente y luego en obsecuente, ¡que espere un ratito la gente!

Así te amo, sin pozos que rellenar en mi mente. Y de una escapada en mi tarde concentrada, nada deseo más que sentirte de repente, como claudicar y dejar de ser pasajera frecuente para luego, entre retazos y suspiros, te cuelgues de mis sueños y dejes de estar ausente.

06 de febrero de 2017.

sábado, 4 de febrero de 2017

Que las cosas hablen por sí solas

"Dejemos que las cosas hablen por sí solas". Pero, ¿quién se cree semejante bestialidad? Esta integridad de la estupidez me genera timidez. Como las bestias interrumpen la tranquilidad, la tranquilidad interrumpe la bestialidad. Cuando más queremos silenciar las letras más frases se escriben, inconsistentes artimañas se perciben y olores te persiguen.

En la ventana se corren las cortinas que me cohíben. Y los textos pretenden interferir, e interfieren en el vivir. Me muero por insistir, no me puedo resistir.
Todo esto es como un tetris, a centésimas de segundos el tiempo se va tragando su propio absurdo, y va apilando sueños transgresores, pero se invade de desertores. ¡Si soñar no cuesta nada! Es más, te roza los brazos por la mañana y te acaricia el pelo, para que entiendas que la vida misma empieza con su sello.

Las espinas se han clavado en una pelotita y me han pinchado, los dolores me susurraron, y yo cabizbaja, me he cansado. Piso con mis pensamientos los pasos que me han estorbado. Huyo de las voces porque me pintan un cuadro con aceleraciones atroces. (¿Concentrarme en este hervidero frío, de frases y temas sin sentido? Jamás se me hubiera ocurrido). Cuento con vos para sentir que la piel puede crecer y arder, no importa cuánto se tarde el tiempo esta vez.

El bicho feo despliega sus secretos al atardecer y los insectos se impregnan de las fiestas de la noche a más no poder. Los cócteles pasan de manos y yo no lo puedo creer, que este vaticinio imaginativo en su tontería no se administre y no quiera ceder. Canta el bicho y se bebe sus cuotas de inmadurez en mis oídos como un vino tinto.

Pienso en tus ojos altivos, nativos en su seducción, arrastrados por una emulsión, festejando en el ambiente las consecuencias de su pasión. Suena el violín del grillo, todo lo que he imaginado en nada me ha sorprendido, es como que lo miro, por donde los pensamientos fluyen y consiguen su cometido.

18 de enero y 04 de febrero de 2017

domingo, 29 de enero de 2017

Estado de trance

Sé que este trance es perfecto, puedo pensar en instantes selectos, rectos o incorrectos.
Sé que el corazón se me desarma cada vez que en el mundo no encuentro fundamento.
Sé que imaginar este amor lo hace ver como sumergido en pétalos.
Y sé que escuchar tu voz me engendra por dentro espasmos de veneno, eso no es bueno.
Pero yo te quiero en mis rutinas y en mis desiertos.
Te quiero en la siesta y hasta cuando me alimento.
Te quiero cuando lo áspero es mi tormento.
Y te quiero para que me apagues el cassette de este cuento,
que no es tierno ni es real, te comento,
es sólo para esperarte con música en cualquier momento.
Los "nis" son elementos disfuncionales para el alma humana,
en la espina dorsal se te clavan.
Un no o un sí de la alegría o el dolor se llenan,
pero al menos te liberan.
Yo te quiero para lanzarme de cabeza,
para hacer de mi voluntad, entrega,
para disfrutar con vos de tanta belleza,
no física, no filosófica, la de la fiesta,
la que en pecado hasta parece un rezo en una iglesia.
Te quiero con una locura exquisita, pequeñita, pero adicta,
porque los rayes de mi vida se asemejan a las masitas,
suaves, con poco chocolate y con azúcar finita,
y con la que otros se atosigan en realidades fingidas.
No me interesa tu regreso y tu partida,
si aceptas los te amo a escondidas, a hurtadillas,
serán reales como las miradas mías
que te lanzo, a pesar de que la vida esté tan dolorida.
Apurate, pero suavemente, sin torpeza,
que la cena de este corazón aún no se ordena.
Que te besa, te festeja y te respeta,
como si el festín del arte, en esta tarde oscura, me esperara en su mesa.

26 y 28 de enero de 2017

miércoles, 25 de enero de 2017

Excesos

Los teros disimulan la incertidumbre con sus cantos sobre el cable, saltan fantaseando con los alambres, vuelan a regañadientes porque prefieren quedarse y observarte.

Las bandurrias apuestan a regodearse con la intensidad, sabiondas de la humedad, se entregan al desastre, confiesan amarte, pero no se atreven a expresarse.

Quienes observan sólo apuestan a una parte, las otras, en tinieblas, duran finas y acertadas lo que en la boca una manzana. Pasar de la observación a la acción es una barrera hereditaria de la contradicción. Sería algo así como pasear en llamas sin atrever a quemarse, o dormir siestas sin vos en las sábanas de la tarde. Si el deseo no madura se satura, vuelve a la infancia prematura.

"Oh, it's only love, oh, it's only love". Y se aprieta contra mi cuerpo, no miento, me ataca por la esperanza pero luego desde mi corazón se lanza, y no quiero saber por qué no permanece y se me pasa. Son todos tus placeres, aplacan mi fe pero también me hacen creer. Si no experimentamos con el dolor es imposible saber hasta dónde puede llegar el amor.

De todos los vientos patagónicos que han transcurrido, el que te acarició se ha perdido. Quizás lo encuentren tus ojos y se sirvan con él una copa en esta noche de antojos. Tal vez hasta le indiques el camino de regreso antes de perder la naturaleza de sus excesos.

Si no pasa, se me habrá cegado esta bonanza. Yo me creía fuerte como el roble, pero me crecen en el alma los latidos como brotes, y hoy por dentro llueven las gotas más nobles, no las ignores, con la duda saldré a trotar con ellas hasta el borde.

23 de enero de 2017

sábado, 21 de enero de 2017

Lo imposible arde

Jajaja. Corren en mí histerias húmedas. El calor me acelera con sus hebras impuras. Algunas me salpican el corazón y otras la desilusión. No esperes por mi que me fui a pensar un poco. Demasiado tiempo estuve ya en el calabozo.

Pensé en conseguir dinero para pagar la cuenta del aire acondicionado, pero sentir la sofocación del verano ha despertado mi mentada sensación de estar en un orfanato.

Con dos o tres chasquidos del agua sobre la yerba en esta tempranera problemática de sábado tus caricias me he lavado, ya sé que no vendrán más a inquietarme, una cosa menos por la que me he despertado, y menos me he preocupado.

¿Desistí? Si. Encender lo imposible es tan vano como posible. No te vi, para qué seguir, problematizaré sobre la indigencia de almas, total si me pica un mosquito le echaré la culpa a tu indiferencia y su séquito, una de las tantas inutilidades entre tus vanidades.

¡Pero si este clima húmedo no tiene un templo! En sus armonías deja los graves de lado y pasa a los filosos agudos, ya vendrán mis estornudos, expulsaré tu nombre y te cubriré la mirada hasta el borde, sólo dejaré que tus muelas mastiquen las secuelas de lo que me ha quedado en mi pena.

Para qué pecar si se puede almacenar, y hacer que toda la vida quieras hacer a tu corazón sacrificar. "En esta larga noche" que pasó no pensé en vos, me cansé de inutilizar cada segundo, como si cada pedazo de tiempo fuera el mundo, ¡qué pensamiento tan absurdo!

Parece que leer me trae nuevamente a la vida y la transpiración de sus sueños me convida. ¡Que la miseria me tenga envidia! Y que bello es guardar para alguien más todo eso que por vos me invadía. ¡Me voy a jugar con el sol una partida!

Ya me leí eso de "los actos de la espera", que te entretienen mientras los dolores te desesperan. Mas, ¡qué estupidez terrible se avecina!, sólo ahora escucho cómo barren la vereda de la vecina, y me voy quedando sin tiempo, te amo pero es un tormento, a los sentidos les daré libertad por un momento, oh sí, ¡por un momento!

Jajaja. ¿Seré la única estúpida que de su estupidez se ríe? Afuera tiembla el calor y por dentro juega con mi vida tu amor, que no es tuyo ni mío ni de nadie, que es un invento de lo cobarde, es un pasar insoportable, tan bello y tan de nada, como una caja vaciada, serena pero asfixiada, le doy un golpe a las hojas y contra mi rebotan, no debo aceptar de vos ni siquiera una nota. Es un jajaja este instante en que se me ocurre por septuagésima vez la idea de olvidarte.

 ¡No me mando la parte! Es tal cual, lo imposible arde, como este libro de Roland Barthes.

21 de enero de 2017.

miércoles, 18 de enero de 2017

Ante el ruido del ventilador...

El ruido del ventilador me apetece cuando anochece. Sus paletas enloquecen, sus plásticos enfurecen, y en sus vueltas se burla de mis indirectas, de todas las que te digo, de las que me hunden en el frío, porque de mi cobardía no me río, apenas quiero que seas testigo.

Todo esto es un divertimento en un licuado no revuelto, los hielos no triturados se entretienen con este desvelo, son mi pequeño tormento. Una pregunta se desnuda y patina en la pampa: su respuesta es absurda. De estrellas sé lo que el diario en internet me interesa, apenas son un refrigerio para extirpar este misterio. ¿Hasta cuándo estarás en el cimiento de mi alma donde no miento?

Resulta que la noche pasa con sueños a montones, transita esta ráfaga que desenfunda la dulzura de sus turrones, ni los mosquitos se pegan al alambre, pero pensar en vos me deja sin aire, me atonta amarte, y sin embargo me queda a sólo un paso esto de adorarte, cruzo el bostezo y espero encontrarte para poder tocarte: es tan fácil que cambio como un reptil, la razón se emancipa en la vocación, y la emoción se devora los restos de la desilusión.

Perdón por ser tan golosa en esto de hablar de amor, pero lo digo porque los suspiros se sacan las dudas a la hora de la pasión, todo es una guerra en el corazón que probablemente no la gane yo.

A veces soy tan dura, creo tener la razón y finalmente me doy cuenta que todo es una locura y me siento una perfecta inmadura. ¿Consejos y reproches a mamá? ¡A quién podría yo aconsejar! Primero es menester dejarse por la tranquilidad enjabonar y luego enjuagar. Le dicen "limpieza de corazones", para finalmente en nuestras conciencias buscar los perdones. Los sabelotodos son indestructibles, pero en su egocéntrica actitud indefendibles. Roguemos aprender, y por fin entre mieles y corderos podremos amanecer.

Y te amo, los guisantes del verano ni siquiera saben que cuando no estás te extraño, y te busco entre los silencios, me inquieto, quizás con tu voz interior estés haciendo un lecho donde hacer descansar tus sentimientos. Ahí quisiera erigir mi amor con momentos de lo que aún no fue satisfecho.

Ya se van por el camino las piernas de este enero, son ciclotímicas espigas del veneno, pero el ventilador no me vaciará el deseo: te espero.

16 de enero de 2017

domingo, 15 de enero de 2017

"Al este y al oeste"

Acá en 9 de Julio (oeste de la provincia de Buenos Aires), tierra de arrendatarios, de campos y cardos, de pastos y encantos, de siestas y meriendas, de perros que duermen en las veredas y no se aceleran, no muerden ni se retuercen, aunque sí mueven las colas y de tu atención se enamoran, como en toda la llanura pampeana y sus ventanas, como en las tardes que caen en las camas, deseando acariciar los acolchados sudados y los pisos ovalados, acá habitan los platónicos pétalos celestes, y aunque cueste llegar a las pendientes estas flores del jacarandá orientan sus emociones hacia donde tu sonrisa no está, y en cada hueco estrecho de silencio la quiero encontrar, para mirarla de frente, de perfil o de atrás, porque no hay nada más bello que pueda yo inventar.

Cada vez me importa más todo y cada vez me importa menos todo. Las verdades no son ofensas, quizás sí flores indefensas, pero si no salen a la luz siempre vivirán confiscadas a contraluz, apartadas de ese alud de diferencia que hace al mundo un lugar de decencia. Si total la valentía juega con la ira, y la deja recostada en una reposera fría, ya los objetos son cada vez menos importantes, porque tarde o temprano logran que te hartes.

Mejor es respirar del arte, ese que está en tu mirada, que sólo pincela esta vida y la deja rebozada, como acaramelada, en puntas de pié enamorada, enjabonada con tu negro destino que se eleva tan fino, por ahí arriba, como lo más hermoso que yo me imagino.

Las flores del jacarandá no se parecen a las rosas, por eso me pondré a pensar en otra cosa: el aroma es eso que en ellas reposa y desviste su desnudez mientras tus piernas descansan apetitosas, sobre banquetas sedosas, y no importa la hora, porque saber de vos es sentir que todo mejora.

Ya decía yo, el mundo es muy pequeño para estas flores y para hacer que te enamores, pasa girando delante de tus ojos y en complicidad con la arena te los ha puesto rojos. No te preocupes, a las penas se les quitan las manchas si las ponemos en remojo.

"It has to end to begin...", pero si termina me contamina, y los excesos se convertirán en decesos de aquello que tengo apartado para demostrártelo en besos.

(Me pregunto el por qué del silencio familiar, que entre días vacacionales nos ha hecho virar hacia un resfrío liberal). Falta un mes para el día de los enamorados, y las flores aún están allí creciendo lentamente en los párrafos encerrados, en cada ración de frases inventadas, para que en mi corazón te embarques en velas sonrojadas.

Todo este estrecho y pesado cargamento de palabras es pura imaginación (¿no te has dado cuenta en cada sensación?): las de "al este y al oeste" me hacen esperar por aquello que en el vientre planea su propia rebelión, pero que no tiene explicación de por qué aún me da una ilusión. Seguramente la respuesta simple sea la correcta, y no la quiero ver ni con indirectas, porque me molesta...me aterra.

Tan sólo el libertinaje está recubierto de almas celestes, deseando que todo menos me cueste, y que esta loca forma de amarte no cese y a las plantas que germinan en el corazon alimenten: por ahora me envuelvo con la pequeña gran excitación que fluye por las canciones que escucho por vos, enterate mi amor.

14 de enero de 2017.

viernes, 13 de enero de 2017

La importancia que yo le doy

¿A quién le importa?, si la importancia se detesta a sí misma. Vivimos como pasamos, mirando a los costados de nuestros deseos, como refugiados. Y así, la importancia sacude con el sable a los desprotegidos, parece que nada le inmuta, ni los corazones destituidos, por donde las favelas circundan. Los canales educativos se divierten hablando de ella, pero son escasos los cimientos que se adecúan a su convalecencia, nada ante sus ojos se estrella, es una pena.

Y a pesar de la poca importancia que el conteo de ilusiones tiene en su agencia, y que la niña destapa en su intendencia, miro esta historia como una ceremonia, un ritual en una cama desaliñada pero cubierta de palabras, desatadas y con sus alas abrazadas.

Las migajas hicieron del mundo el amor en un minuto. Pieles que recomiendan tocarse mientras se enfrentan las miradas anonadadas, invertebradas, pero en su escalofrío enamoradas.

Pasó la inspección, en mi y en vos recayó, y se siente como tu aroma va envolviendo mi razón, la va curtiendo hasta consumirla en pasión. Y he perdido la solución, porque la inhibición se fue dando gritos e insultando a los roles indiferentes cuando amaneció.

El poder es de nadie, y la esencia de tus besos llegan a mi hasta de tarde, cuando parece que nada pasa, que nada arde, ahí es cuando se quitan la coraza, y nuestros corazones hirvientes van probando sabores diferentes, ¡y en todo momento te abrigo en mi mente!

No hay que olvidar que el amor es lo más bello cuando otros pretenden arrebatarnos el silencio, luego de la lucha que ha sido larga, y descansa ahora dejando para después otra contienda nocturna. El sabor espera, como pirándose en una tetera, y yo me acuesto en tu cuerpo que de cansancio sólo tiene entrega.

No sé cuánto durará este momento (lo estiro en sus pedazos como aumentando sus pigmentos), pero no tiene importancia, vivo de a tragos extasiantes todo esto que siento, y así y todo mantengo en vilo este sentimiento.

No espero que los letargos me acaricien las manos, sin embargo quiero hamacarme abrazada a tus arrumacos, en tu sien descansar en calma, y alargar esta inmensa presencia de vos en mis entrañas.

12 de enero de 2017

martes, 10 de enero de 2017

¡Pero, qué digo!


"Los gigantes arrancan de sus espuelas corazones ensangrentados y son perdonados, y sin embargo los luchadores de la vida comen día a día un poquito más de aprendizaje, cada día socavando una imperfección, para fortalecer su sed, y son juzgados".

¡Tener sed es tan humano y necesario! Que sería de la sed sin el ser, del ser sin la sed, del agua sin la apuesta presencia del cimiento equivocado y del vaso sin la agridulce forma de conservarse en ese estado.

Delante de mi yacía un durazno en una compotera. Más tarde, un carozo apretado contra el cuchillo. Finalmente, el dulce en mis labios, que no será sólo un fugaz jugo bebido y administrará su potencia exquisita con un café que me calme este frío.

¿Será éste el destino de los escritores? Los mal comprendidos. Los inútiles. Los vagos. Los aplacadores de la manteca trémula que repercute en la rutina y los agobiadores de la perfección y sus halagos.

Sentada, sobre la mesa la herradura para no arañar mis pies, al costado Lucinda y su parsimonia (ella no tiene dramas en esta historia). Afuera el viento hace hoyos en el sol. Hay que quedarse observando por dentro, como cuando todo es actividad en algunos y el interior transpira soledad en otros. No he sentado mis trajinadas piernas para escribir desde que tenía casi 32 años, porque sentarse inspira confianza en los lectores, pero escribir al pasar es pecar de una cierta inutilidad para el comentario de los escatimadores.

¡Pero qué digo! ¿Quién soy yo para hablar de esta manera? La opinión es un vértice pequeño de la sensación. Más tarde trama información y reparte cospeles por sobre las miradas. Observar es más que natural, opinar es la osadía que más progresa en el preludio matinal. Sin embargo, he de opinar suavemente de los aprendizajes como argumentos ofensivos para los cerebros colgantes.

Pasaron ya un montón de años. "Jugué a ganar y sólo he conseguido" un retroceso en el pensamiento que tengo que tienen los otros de mi, como si eso me importara hoy al fin. Alertaré una colación por sobre el horario de la cena, y me detendré antes de platicar con los masticados choclos que se hunden en mis muelas. Suena la guitarra, y el vino no aparece. ¿Hay café en este bar sin cordura, en este pasar sin hermosura?

Caminé descalza. Me herí con tintura para piel. Sobre el espejo, vi la emisión completa de una tétrica pero alerta comensal de la vida, con pasiones reprimidas. Tenía sueño, pero prefería estar atenta por si las lástimas ocasionales que siento por mí me llamaban a mirar por los intentos que alrededor viraban a oler las indulgencias fatales. Había rumores, gente que bailaba con calores. Sonaba el blues de Roy Orbison y de los antiguos Fleetwood, divertidos sonidos al unísono.

Pero me harté. Harta estoy del cocinero que pretende saber qué pasa en mi pensamiento, harta de la sirena que canta mi vida como si alguna vez la hubiera escuchado, si prácticamente nadie, excepto mi abuela, me ha observado. Las sirenas son inefables mentirosas, con melanina y aerosol pintan las palabras para que sean aceptadas, son unas crápulas inescrupulosas. ¡Ya no quiero aceptar este malestar!

Cocinaré a través de Narda. Pondré el botón en el medio del volumen y arrinconaré mis malos pensamientos, con este staff me entretengo, ¡sí que es un manjar por el que voy y vengo! Como esgrimista, acantonaré las huellas que pretenden retrotraer los años pasados, esos desintegrados, malhumorados y persignados. Evocaré la silábica ambición de ser yo misma. Mal o bien, el ser es la única criatura indispensable en la vida, la única intersección con salida. Sin el uno, el otro flota pero no llega a tierra firme. Sin el otro, el uno come ramitas secas hasta que la comida está lista.

¡Al café del manjar! Chocolates abstenerse, volcanes internos, ¡arrasar!

(17 de enero de 2012, para mi libro de intentos "Héroes y extraños") y un escaso poquito de ayer y hoy.

domingo, 8 de enero de 2017

Pero yo te amo

Qué difícil es contar los granos de arroz ostensibles, pero no imposible, las mentes juguetonas de los consumidores de café no se inmutan por esta desterrada mesa rectangular, pensada para que los solitarios se puedan tratar de observar (o intentar mirar). Hablan, cantan, gritan, muerden, los transeúntes de la vida pasan no sabiendo su suerte. Pero yo te amo.

Camina el griterío por la caja y los pisos sienten los latigazos de los zapatos de paja. Huyen mis entretenimientos de este concierto, ¡no puedo conciliar mi pensamiento! Pero yo te amo.

Tantos gigantes vasos que se van consumiendo, el small, el tall y el enorme de plástico ancestral. Las apples circulan como detonantes del hambre, las abejas no estarían cómodas en este enjambre, miedo hay de quedarse sin lugares en este espacio de aromas fatales, de perfumes descompuestos y silencios perfectos. Pero yo te amo.

(Te amo como la experiencia de la brisa balanceándose en la cornisa, besándote en secreto, palpando tus misterios, oliendo tus anhelos, regalándome un minuto por la intensidad de tu pelo, volviendo a conquistar cada minuto con un nuevo latido, que es infinito, aunque sea tiempo perdido, te amo en cada minuto que he vivido...

Aunque el son de tus ojitos me haga perder el corazón, derretiré en esta constancia mi ignorancia y pereceré sonriéndole al amor, que es lo único válido en estas entregas rutinarias de dolor).

Las personas fresas van practicando lenguajes, van copiándole los vómitos a los parlanchines, andan en la piel de sus botines, le roban las ideas a las vidrieras y salen de los negocios con ojeras, nada que ver con las personas sinceras. De tanto mirar se invitan a cambiar su agrandado estreñimiento de amor por un poco de deseo y esplendor. Pero yo te amo.

05 de enero de 2016.

jueves, 5 de enero de 2017

¿Cómo todo debería ser?

Nuevamente llueve. Desfilan las gotas y se funden con unas lágrimas que en la entrada a una curva se alocan. La sal envuelve al atardecer y lo sacude para verlo caer. Entre los rayos de este diciembre también vuelan unas liendres.

Es momento de despertar, "todo va hacia el mar", y las figuras geométricas que han armado mi estupidez se desarman una vez más.

Es el ruido del agua entre los pinos, huelen a sombras y a pepino, y ahora en mi alma se ha armado un lío: debo administrar los saltos artísticos de mi ilusión, darles una razón, para no pensar que el infierno ha sido en vano, ni que el insomnio ha sido malgastado, entre la piel de los amaneceres que me han abrazado.

El vozarrón del chaparrón enloqueció, suavemente se ha callado, y a un costado de la fuente de mimbre se ha parado. Me mira relajado, siente como lo respiro con este amor despojado.

Es de creer que mi escritura ha fracasado, de pronto, como un pincel sin su manojo, lavando las vocales en su calabozo. El embarazo del tiempo se ha quedado sin antojos, como una herida sin curita, ha desorbitado sus palabras marchitas.

Pero en un suspiro me apoyo sobre la mesita, como siempre, pensando, sin prisa, pausada y aterrada, ¿a quién se le puede ocurrir crear semejante diminutivo y hacerlo existir sin un par con quien discutir?

De entrada las cartas ya estaban jugadas: son sólo deseos inconclusos al compás de esta lluvia, con aleteos de mariposas escandalosas.

Que la ingesta de amebas me haga leer, que no se le ocurra para nada de mi conciencia descender, perecer es un lujo que no creo merecer, ya me he puesto a arder por una ambición que ni en veinte millones de realidades podría vencer.

Será menester crecer a esta edad avanzada, por fin entender cómo todo debería ser...

20 de diciembre de 2016.

"Gente que va y que viene"

El hormiguero corre parejo, pero camina desparejo, rodea las palmas de sus ojos y se sienta a mirar pasar el mundo, como si el mundo fuera un estorbo y la reina hormiga su abrojo.

Encontrar una mirada en este desparpajo de gente sería eterno, como el amor que siento. El calor golpea el vidrio, se adueña de su conciencia, y yo me acribillo en este maleficio, que no es ficticio, pero si tiene los dientes fríos.

El Río de la Plata navega con sus grises compañías, las desintegra en su paseo y vuelve a sentir su deseo. Es un ecosistema que considero lúgubre si en el agua no anida tu lumbre.

¡Peligro!, el hormiguero eleva un grito, y detrás de una cola de hormigas van pasando los gigantes con ruedas jugando a la rayuela. Todo esto es del mundo y su ceguera, no de seres que vuelan.

Los agentes libres de impuestos van y vienen, cruzan los pasajes de un viaje a otro, y entre murmullos y risas se entretienen. Sobre remolinos de congestión se toman un café, y a pesar de todo tienen fe, como yo que, aunque cace un resfrío, desembocaría con mis ojos en tu río, porque nada está perdido.

Me propondría jamás desintegrarlo, porque sería un acto estrafalario, sectario, y prefiero ir criando besos en sus manos, para recargarlos, sin escándalo, y que sean de tu agrado.

Pensar que las cafeterías de la señora verde se habían creado para pensar, o estudiar, no para de la gente ponerse a burlar, pero los países abren sus diferencias con las cicatrices que han estado tantas veces ocultas en sus matices, y ahí el bullicio descomprime el llanto, pero se olvida el motivo por el que ha lagrimeado tanto, que persiste, hasta que la cura definitiva le bese los labios en un cine.

05 de enero de 2016.