domingo, 15 de julio de 2018

De ahora, pero de siempre

Yo no sé si te llega todo
(el todo es demasiado extenso)
esto que siento acá,
pero es muy fuerte,
ferviente,
latente,
me hierve,
creo que va en contra de la gente,
(de quienes creen en lo aparente),
de aquellos que no viven
y tampoco te hablan de frente,
y con lo que siento
hasta parecen conectarse
las sintonías
de la televisión,
que un día se desunieron
por la tentación,
porque cada quien emite
lo que le da veneración.
Trato de olvidar,
mis fuerzas juntar,
mi energía resucitar,
pero te veo en el mar
como una ola más,
y la inteligencia
se comienza a desparramar,
como el exiliado
que no vuelve
y nunca volverá.

Siento los lazos del mundo
abrazando mi cabeza
hasta cuando respirás,
no te lo puedo negar.

¡Hay tanto desperdicio de tiempo
en esta inmensidad!,
pero aprovecho al viento
(que me sacude el alma una vez más)
para llevarla donde estés,
¿ves lo que realmente ves?

Los rulemanes domingueros
le arrullan al corazón,
que se duerme con su trompa arriba
esperando tu caricia para la reconstrucción

El libro es lo único que me distrae
de vos,
no es su forma confusa ni su contenido,
pero me ahuyenta la conciencia
del pecador.

La tarde se ve atravesada
por una frase
en su columna vertebral,
y el exceso de ardor patagónico
infla la tempestad.
Puede haber una contrariedad en cada página
porque no me puedo concentrar,
hay un deleite en la distracción
que te piensa cuando no hablás.
¿Cómo es que un párrafo
contiene tu arrogancia?
¡Hasta los bicho feos le huyen
a esta tarde rancia!

"No puede ser que estemos aquí
para no poder ser".
Mejor olé tu siembra en el campo
a cada paso que des,
que si te interesa
yo estaré.
¿Minuto desorbitado
o cuento mal contado?
La libertad tiembla de frío
con este finito abrigo.
Vamos a ver qué pasa
si te beso,
una y otra vez
en eso pienso,
cuando la paciencia se me acaba,
o cuando me pongo a observar rayos
con la madrugada.

Mezclé la hipótesis
con la imaginación,
pero todavía no decido
si usar un pijama o un camisón,
cuando hable de "te amo"
en el sillón.

Quiero cada cosa en su lugar,
pero no sé si será una posibilidad,
y si llego a tener tu beso
te puedo acondicionar
tu cuerpo,
tus pestañas,
tu alma
y hasta tus escamas
entre la meseta y el mar.



04 de febrero de 2018 y hoy.

domingo, 8 de julio de 2018

"I'm gonna love you 'til the heaven stops the rain"

Este es un mundo de lata y alambre que aturde las cabezas, y ya no sé si soy la del antes o la que espera. En estos días de nada me doy cuenta, parece que voy encubando el entumecimiento de mis piernas en una esfera, y sólo pienso en vos, ¿qué cosa más hermosa puede haber que agrandar el contenido agónico de mi corazón?

¿Dónde vamos a parar? De reojo miro la noche pasar, y el día, y la tarde, como si para el mundo vivir sería todos los días despertarse a las seis de la mañana y para mí la delicia de soñar despierta en la cama.

Injusticia, tenés esta malicia, la que te da la codicia, una trampa bisagra que cada vez más se ejercita, quisiera que el reloj me haga sus zumbidos en la oreja y que la arena me tragara por los orificios de sus penas, pero sigo viviendo, es como si el cuerpo permaneciera despierto sólo para seguir latiendo, para ver qué va transcurriendo, si me llevan o no los perros, y no lo entiendo, estoy como a destiempo, no encajo ni en los sorbetes por los que se va yendo el viento. Pero no me arrepiento.

Me tengo que ir a cambiar, ponerme unos zapatos más elegantes, sacarme las ojotas de base, olvidar que tengo una memoria centelleante y que me mando la parte con mentiras alrededor de las heridas, tratando de sacármelas con canciones lindas, ¡intentando escupirlas! Es como si todo lo inentendible y lo soluble desapareciera por ir paseando con una música increíble, pero debo decir que la única verdad sos vos, si hasta yo soy una mentira marrón, como el color que tanto le va a esta estación.

La mesa ratona tiene la condición de los arañazos de Nikita, las pulgas por ahí van de visita, no se asientan ni en la madera ejercitan, y el sábado se atrofia en sus propios nervios y hasta mi orgullo se inclina, no quiero aceptar que los otros tienen la verdad, porque es una indirecta que por el lavamanos se va, y el filtro del jabón se chupó toda la humedad.

Todo pasa por la frente tan tarde, y hago de cuenta que estoy en Marte, pero es mi propia sangre que coagula por la sensación que tiene al amarte.

Las estrellas tienen espinas que apenas se divisan, algunas tiran penales y otras quieren estar tomándose un helado en los carnavales. Tengo este ruidito acá, que no se apagará, no me querré salvar.

08 de julio de 2018




viernes, 29 de junio de 2018

Te voy a seguir buscando

Yo te voy a seguir buscando
aunque la escalera
no tenga peldaños,
aunque tenga sueños
a precios muy bajos,
aunque ya el tiempo
no se mida en años,
aunque se vayan las mariposas
por los inviernos maltratados,
yo seguiré queriendo
abrigarte en verano,
y si un grillo no canta
aprenderé a tocar el piano
nada será en vano
de tu mano.
Te lo juro,
nada será en vano.

This much is true
como el mar azul,
es de la Patagonia
toda esta luz,
lame las espaldas,
se acuesta en las miradas,
prueba tu lejanía,
tu distancia y la mía.

Van de acompañantes
las baldosas granate
sobre la calle,
pregunto si para amarte
es demasiado tarde,
pero todo lo que hoy no sucede
algún día acontece
en un cielo celeste,
y las vidas ennoblece,
porque te pagaré con creces
cada vez que me beses.
Te lo prometo, con creces,
cuando me beses.

Te voy a seguir buscando
aunque no aparezcas
en primer plano,
aunque tus ojos ya no le hablen
a corazones enamorados,
aunque el baile no haya
al aburrimiento deteriorado,
por los campos espigados
y los girasoles mojados
el amor habrá ganado,
y yo te seguiré buscando
hasta que me hayas mirado.

29 y 30 de junio de 2018.

jueves, 28 de junio de 2018

Del domingo, ni hablemos

Domingo despistado
que busca consuelos tarados
en las ganas de los enamorados.

Morenita, de café y de ojitos, rumbeando por pasillos
vas mirando las alhajas
que van armando las estrellas
en las veredas.
Por ahí vas, apretujada,
y me hacés soñar,
seas vos o no,
¡soñar!,
¡volar!
¡anidar!

Que maravilla,
no vivo de verdad,
apenas transito,
habito,
pero sueño despierta
con vos,
por vos,
¡sueño!,
¡es tremendo!,
y de vivir
apenas me entero.

Es un milagro,
es la peste de la rutina,
la enfermedad de la retina,
todo pasa detrás de una cortina,
como un acto
sabroso y de chocolate
de una obra de arte.

Vivo entre la vida
y lo que no vivo,
ni me atrevo al olvido,
no se me pasa por la cabeza
haberme confundido,
aunque sea un cruel castigo.

Soñar con vos me hace amarte,
y si no encuentro más razones
para seguir adelante
vuelvo al renglón donde escribí
la mejor parte,
tan hermosa como enamorarse, porque no me digas que
alguna vez no lo hiciste,
y de tus prejuicios no huiste,
fuiste con alas y no con riendas,
fuiste con besos y no con trenzas,
no me digas que así no es lindo, vos que tenés ojos oscuros
y tu serenidad da brincos
donde otros ven laberintos,
decime que no saliste de un libro, que tu prisión no fue un vestido
sin tela
y no te perdiste
mirando una estrella.

¿Ves? Te ponés a pensar,
y yo te sigo queriendo adorar
como una garrapata en verano,
y sueño, pero en invierno,
sin aumento de sueldo,
sin una propuesta
que termine con el veneno,
y en la almohada
me voy acomodando
para soñarte de nuevo,
en un domingo que es martes,
que es miércoles o jueves,
como si mi vida no fuera
una mañana que espera
volver de noche a tu lado
en el horizonte de un prado.

28 de junio de 2018.



domingo, 17 de junio de 2018

"Pero en sí, nada más cambiará"

Cada domingo tiene una sorpresa. Por ahí va de inepto, y por ahí te hace levantar temprano con un pretexto.


No te levantes que es domingo, y aún siguen cantando los pajaritos. Vuelan dentro, y es como si pudieran estar paseando su inconsciencia sin pensar que todo es posible cuando se siente amor.

¿Qué situación puede ser más denigrante?

Estar todo el día pensando así no es sano. Pero por ahí me pregunto qué es la sanidad y qué la enfermedad, en este manantial de certidumbres cada quien hace y piensa lo que le viene a lugar.

No sé si todos los amores serán iguales, si vos sentís relámpagos y el otro sólo un trapito suave que le va limpiando el corazón, o si algunos guardan las grageas de las cajitas dentro de un cofre o si se las comen todas de un sacudón, como para ir a todo o nada, con la conciencia mojada, o como para no reflexionar demasiado en que todo esto es inútil, unas aletas de moscardón, una pérdida de tiempo y un aberrante exceso de ilusión.

Cabría preguntarse, te parezca o no, qué es el amor. ¿Qué es el amor? ¿Sólo una descripción?

Cada vez que me lo pregunto no encuentro una definitiva explicación. ¿Es una verdad o una ocasional sensación?

Aún siento la forma en que me viene a la cara el viento que provoca el ventilador, mi idea es siempre ponerlo de noche para tapar los ruidos del corazón. Así también me puedo dormir más cómoda en el colchón.

Colgué los sueños en el cordel del patiecito, con broches, para que no se escapen, ya que tienen ganas de partir, y no estoy dispuesta a darles la libertad, pero no se secan, están exhaustos por la humedad.

Ahora voy entendiendo por qué de tener A Positivo pasé a tener A Negativo: el amor cambia tu sangre, no sólo tu destino.

17 de junio de 2018.

miércoles, 13 de junio de 2018

Presentación institucional



Persigo los lineamientos curriculares de tus ojos, me voy metiendo en un laberinto con cerrojos,  y sé que me vas a criticar por hacer de la estructura mi propio escarmiento, pero quizás no pueda decidir ser distinta a lo que soy cuando te veo de lejos, porque es mi escarnio de color, y de cerca no sé si me atrevo, tendría que perfilarme como una socióloga que va confirmando en las visitas a los hogares sus estudios milimétricos.

Por afuera no te tengo, es por dentro que te siento, y aunque me lea todos los manuales de la primaria y la secundaria que me han dejado los profesores y los maestros, creo que aún así no aprendería a olvidar tus ojos negros, porque veo el mousse y te encuentro, veo los genes del termo y me entrego, palpo la mesa, como quien va tanteando el terreno, y me parece estar acariciando tu cuerpo, y no es una actuación lo que a vos me vincula, pero es la imaginación besando el cuero del sillón en una noche de pasión profunda.

Ay, es la desesperación incontenible de pensar en vos en todo momento, agito el despertador y te veo hasta en su pantalla estúpida, que pretende despertarme a la vida como si todo esto fuera un juego, pero vivir no es un juego, y me voy consumiendo, apretando tu sonrisa en una medialuna y mirando tu luz en el café negro. ¿Hay estrategias metodológicas en los veleros?

Ay, pasea el tiempo como un tambor refregándome en la cara lo que no vivo y voy perdiendo sin haber ocasionado un solo encuentro, pero tengo fe en que algún día la energía cambiará y me des un beso, eso todo lo pienso, lo invento, y mientras tanto me voy caminando por las veredas barrosas hasta la casa de mamá como si el paso de la vida me importara un bledo, ni siquiera a terminar este proyecto me atrevo.

No sé si tengo que ir al médico, si por fin mañana se reinstalará el trabajo después del paro, o si todo el desperdicio de utilidad que voy viviendo es sólo un pasaje de “Volver al futuro” y su cuento. Ya lo decía Bataille, si en esta sociedad utilitaria no rendís dividendos todo se va al cuerno en cualquier momento, y yo me quedo pensando en vos como si la ganancia fuera igual a la ignorancia y la naturaleza un producto de la inoperancia. ¡La bibliografía me cuesta detallarla por vagancia!

Ay, son demasiados los contenidos curriculares pendientes de aprobación, aún no sé si cambiaré de estación, pero seguro me quedaré en vela experimentando con el color (dicen que la experiencia es el camino de la salvación), y cuando me veas de frente me aseguraré de estar firme en mis decisiones y de pulir el amor que te tengo en los gemidos de tus constelaciones.

Este programa curricular
viene a traerme bocaditos de chocolate negro,
y no puedo evitar distraerme
cuando tu sonrisa se aparece de lleno,
sin divisas,
como un arma de la milicia,
y entre los lineamientos de tus ojos
y tus labios
está el lodazal
de esta presentación institucional,
que me hace atar cabos y nombrar minutos,
entre los contendidos actitudinales
y los objetivos,
para poderte esperar.
No tardes más.

13 de junio de 2018.



sábado, 9 de junio de 2018

Por la canción de Mannequin

¿Cómo puede ser que un par de ojitos negros lo iluminen todo? Escuchando la canción de la película "Mannequin" en FM Aspen (y leyendo un poco, en forma distraída y parsimoniosa), recordaba cómo una se desvivía de chica por mirar peliculas en una videocassettera que no era la tuya, ya que eran muy modernas y caras para pensar en ese momento en comprarlas para la diversión familiar. Me acordé de esas noches sabatinas, de salir a tomar un café con mis papás, luego de la cena, o comerse un postre helado en lo de Pedrín, en Trevelin, y mirar esas "colillas" antes de que comenzara la película, emocionándote como si fueras a vivir la más bella experiencia antes del fin del mundo, y hoy la televisión está absolutamente impregnada de films y canales. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Todo tiempo más difícil fue más verdadero?

Recuerdo el patio trasero de la farmacia, el río Percy, por el que cruzaba de un lado a otro pisando los montones de piedras para no mojarme los pies. ¿Y las caminatas hacia el río Grande? Los bordes no estaban alambrados, como en la actualidad, y la libertad era algo que no tenía que ser comprado, no había leyes ni papeles cínicos, en un pueblo tan chico. La naturaleza era tuya, sí, tuya. Nunca me atrajo mirar ni a chicas ni a chicos, era demasiado inocente como para pensar en burdos dominios, mi mundo era yo y mi mundo, el barro, la pelota, una raqueta, la nieve, los pelotazos a las paredes, la pelotita de tenis besando los charcos y acariciando las paredes del patio, la escuela 57 era mi propio barrio, y hoy la mayoría se desvive por el sexo y el engaño.

Me pregunto muchas veces en qué me he convertido, tanta soledad era inobjetable, admirable, y hoy si estás sola la televisión y la sociedad te muestran que el camino es la imagen, y que estar sola es perderse en tus propios baches, con sus atrevidos mensajes subliminales de triunfos y de consumo, y hasta vos misma te creés que estás en Neptuno, y te autoflajelás saliendo en posts, pensando que así cambiarás tu podredumbre por un pasaje a los anillos de Saturno.

¿Y cambiar para qué? ¿Alguien te querrá más? ¿Vos triunfarás? ¿Serás? Pero aún así, la lucha es constante, te creés todo y seguís dirigiéndote a la red como si fuera la única y absoluta verdad, y te adaptás a una forma de discriminar.

Me acuerdo de ver Rambo, de alquilar Rocky, e ir a verlas a la casa de María Andrea, ¿cómo puede haber tanta distancia entre lo que es y lo que fue durante una sola era? Es como si perdieras la vista por mirar una estrella. Dejé Rayuela por un tiempo, por un rato, y ya me siento culpable, es deleznable jugar así con lo que siento desde hace un tiempo a esta parte, ¡porque" sólo se me ocurre amarte"!

¿Es posible que semejante negro concepto arroje luz sobre la desolación de una vida a la que se le escapa a veces la emoción? El corazón me tintinea, ¡si lo pudiera cambiar!, pero contiene un juguito dulce que cuando estoy sin metáforas hace explotar el foco de una lámpara. Y hasta me hace zumbar el oído derecho, imaginando que hace ese ruidito porque estás pensando en mi, ¡este pensamiento provoca tremenda risa e inconsciencia sin fin!, por creída, por pensar que los latidos que pueden salir de vos son sabrosos y yo los provoco.

¡Qué ironía!, papá era farmacéutico y se conocía todos los remedios para aliviar los dolores, pero no encuentro ninguno que pueda curar este mal de amores, un amor atormentado por su propia ternura, indigestado está entre sus propias ataduras, en su propia locura, que va y viene, ¡pero que ama firme y sencillamente semejante preciosura!

Voy por ahí buscando formas, para no hacerme de cuenta que no hay solución a tal idiotización que por vos se desboca. ¡Que algún día me pueda encontrar con tu boca!

Sábado 09 de junio de 2018

viernes, 1 de junio de 2018

Decíme que no es un chiste


Decíme que no es un chiste, decímelo, un pequeño pensamiento de vos rodeando alguna constelación que me ilumina, decíme que eso no es un chiste. Van por ahí las señales, pero no las distingo, y por ahí no te veo, pero te siento, y creo que quizás no es un chiste, ¿cómo hago para sacarle el papel a este caramelo?, y disfrutarlo despacio, insistir en el ruidito, pensar que no es un mito que quizás existas, que existas, que por el mundo te vistas y te desvistas, que sea cierto, que no sea un chiste, ya es más grande que todo el mundo entero, aunque me humille.
Van rodando las palabras, y nos las quiero ver cerca ni tengo ganas de mirarlas, pero si las decís vos, hasta el huracán para su embestida porque siente que te ama. No hay nada más infame que creer cosas, que devorarte cosas pensando que son ciertas y que todo eso lo sabés, y en esto quisiera que no, quisiera pensar que no tengo la razón, para al menos entender que no me puedo morir de amor, pero cada vez más los precios van subiendo, así como mis sentimientos, y no tengo ya ganas de que emprendan el regreso, ya estoy demasiado lejos.
Decímelo, total me queda un arsenal de libros por leer y quizás si algún día no te pienso en la mesa los ubicaré, y entenderé que mejor será apresurarme y tragarme los párrafos de a uno, como ese beso inoportuno, que espero de vos y que quizás no llegue ni en el sueño nocturno.
¿No es un chiste?, dame una devaluación, el abrazo busca su absolución, que no me crea más de lo que sea real, pero viste que uno va soñando y reformulando cada sueño como si fuera lo más preciado, y lo más valorado, eso de tenerte a mi lado, y es que tengo el corazón acelerado, y esperanzado, abreviado, entre lo que es y lo que no se ha consumado.

Esta madrugada

lunes, 28 de mayo de 2018

En el paraíso indefinido

Un bar, una mesa y sus copas de vino, la música y la aceleración de los sentidos, ¿te va esto del amor perdido? No existen estas cosas en la vida real, ya que las películas se prenden en primera fila para magullar frente a lo vivido, todo está tan lejano y juega tanto al ridículo que me río, y hasta ahora sólo he servido para atrapar langostas en el patio del vecino.

Que desatino es creer cuando alguien te presenta un invento, algo tan bello, pero que no te ofrece un fundamento, y es como un sol perecedero, tan obligado a hacerte creer en lo que no creo, tanto que me mareo, un imaginativo reflejo de lo que sólo puede ser si lo miramos en directo. ¡Todo es un pretexto para hacerte creer en labios inconexos! Ya basta de inventos, si pienso en tus ojos creo que son lo verdadero.

¿Vivirá la tez de tu mirada en mi madrugada? ¿Permanecerán tus palabras con las mías apretujadas? ¿Se mudarán tus piernas con las mías a habitar una pieza por el amor envenenada? Se escucha el lloriqueo de los envidiosos a lo lejos, ¿qué voy a hacer si no te encuentro en algún lugar y huelo tu pelo?

El camino es un desquicio, todo ser humano está en conflicto, se prende a los breteles del maleficio, miro alrededor y sólo veo lo que no vivo, en la historieta se me pierde la receta y no encuentro tu mirada entreabierta. Si no voy a estar en tus brazos me niego a dar un solo paso, sin vos, sin el murmullo de tu corazón, asediando, como leyéndome el diario, aunque las noticias sólo hablen de planes ordinarios y cuentos atrasados, te quiero entre mis pecados, en el cielo o el ocaso, ahuyentando al fracaso y tomándonos hasta la última gota del vaso.

Si fallo en el trayecto, que al menos se quede el recuerdo de tus ojos dentro de mi cuerpo, apagando mi último fuego, dándome el último beso, lo último que tenga de valedero todo este tiempo, que viví sin tu amor y sin tu cuerpo, porque en mi humilde opinión no hay mayor desperdicio que haber estado sin vos en este paraíso indefinido.

No todo tiene explicación, aunque porfiás en pensar una y otra vez cómo sucedió, la verdad es muchas veces un carbón que en el fuego se consumió, pero siempre quedás vos, diga sí o diga no, siempre quedás vos. No sé si lo sabrás o no, como un acierto o un error, como una guitarra o un trombón, siempre vos.

28 de mayo de 2018

jueves, 17 de mayo de 2018

¿Afuera llueve?


“Como el aire entre las hojas” van gimiendo las gotas indiscutiblemente sobre las ropas (algunos se mojan y no lo consideran como una derrota), porque llueve otra vez, como si la lluvia fuera la solución a la vejez, y no, el paso del tiempo no se contrae esta vez, vamos tapando sus orificios con círculos viciosos redondos entre sogas y maleficios, tratando de ahorcar los años, incinerando nuestros lazos, pero la verdad sale a la luz cuando tantas opiniones se pelean tratando de ganar el sur, y el norte espera su transporte, para confinarse a un abrazo que le de un soporte. No hay nada más felino que negar todo para que no se note.

Me inclino hoy a no pensar, y seguramente todo lo que diga y quiera expresar no se me va a armar, más bien se me desarmará, porque siempre pensás en quererte defender, cuando en realidad nada de eso te garantiza ser.

¿Que hacés tal o cual cosa? Cada ser rumiante merece la misma posibilidad que un ser distante, o que un símil caminante, aunque no sepas cómo el lastre sacarte, cada cosa se esgrime en su dolor, de felicidad infinita no está hecho el sol, ni siquiera de arroz, las mismas cosas serias que querés tener en un dia de lluvia las trendrás cuando transites por la tundra, y también las idioteces, no pasan ni se superan aunque te pongas arriba toda la estantería.

Bendito de aquel que sabe a dónde va, pero bendito también el que lucha contra el mal, no sabe si tendrá un final feliz, pero escucha a Dire Straits y sabe que el arma musical le entregará una oportunidad, y no sé si a todos, quienes luchan contra los toros se redimen en ese campo o se ensucian en el lodo, más de lo sucios que estaban imaginando el trasfondo.

Afuera llueve (¿no me digas?), como si por dentro los rayos del sol te dieran bombones de a montones. El azúcar displicente dura lo que un amor incandescente, pero lo que siento por vos seguramente lo tenga dentro hasta mi muerte, y no es entregarme, es montarme en la delicia de ser parte de una quijote y de su traje, no creo que me harte, y aunque lea cada vez menos me siento capaz de interpretarte, ¡si eso no es amarte…!


Tampoco puedo ser lo que no soy, no es cuestión de montar mi alma en un vestido de fiesta y entregarme a la audición, no me conformo, pero me conformo con hacerme monaguilla de mis valores y atravesar la vitalidad de mis dolores. Y si pienso en cada ser que soy y que no soy, cuando me atrevo y me retraigo, igual estás vos, como la escotilla del avión o las semillas del girasol, en mi corazón.
 

17 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

Todo comienza con una pregunta

¿Qué es la metáfora? ¿Es la función más emocional del cerebro de la poesía o es el intento por agradar al otro algún día? ¿Es la sinergia del corazón pidiendo a gritos atención o es el encapsulamiento de los recursos poéticos que marcan en el alma lingüística una superación?

¡Cuán difícil es administrar la felicidad! ¡Dificil es no darle rienda suelta a los antojos de la necesidad! El aburrimiento genera imprecisión en los sentimientos, no sabés si es cierto o si no es cierto, todo es un soberano intento, recorrer el corazón me hace dar pubalgia en las explicaciones que no encuentro.

Es como pretender entender a Pablo Pérez sin pensar en lo geminiano, y cuando todos se van a dormir temprano yo me quedo pensando en vos con el corazón en la mano. Es una adoración frecuente, transparente, tanto que cuando la quiero tapar desarropa las doctrinas que habían estado firmes en mi mente. ¡Soy una inconsciente!

La verdad es una gelatina fuera de la heladera, tan perecedera, ¡pero la buscamos la vida entera! Y a veces llegamos al final sin haberla experimentado de veras, porque se ha estado regocijando con nuestras flaquezas.

¿Cómo poder afirmar lo que una y otra vez es desafirmado en un firmamento desestructurado? Cargarte de la mano, un sueño imposible de ser recordado, lo busco por allá y por acá y se me niega la posibilidad de entender por qué te amo tanto. ¡Tanto!
Porque se nota cuando no estás, se nota, cuando no estás. El desierto se hace insuperable, y ni siquiera busca agua, sediento está, cuando no estás, y aunque no intente metaforizar, esta vida que llevo es una metáfora aplicable a la posibilidad de lo verosímil, cuando no estás, no lo puedo ignorar.

Y si me intento de vos olvidar, todo alrededor me hace de vos acordar. Y si intento barrer los recovecos del tiempo (tan ignorante pero atento), en cada pequeña partícula te encuentro. No lo voy a negar, no más.

10 de mayo de 2018

martes, 1 de mayo de 2018

Certeza


Lo que es fuerte, ¿fortalece? Fuerte es este amor, dentro de su fuerza hay otra fuerza igual, llena de besos y de entrega total, van remolinos de abrazos por su canal. El cuerpo no tiene nada que ver en esto, aunque pudiera tenerlo, pero es algo que va más adentro, una especie de filamento que sale del corazón sin ninguna razón, hecho tierno y rendido, sereno, pero en erupción, eterno, puro e impuro, que no se puede decir pero que salta a la vista, porque sos la protagonista, y no es novela ni libro, es la magia que acrecienta su ritmo, tan de la fuerza, tan del grito.

Lo que a veces cae y otras veces se levanta, ¿es vitalidad? Vital es la esperanza de sentir una y otra vez por vos, el fuego no es eterno pero hay encendedores dispuestos, van y vienen las sensaciones pero son firmes las emociones, no me digan que no se puede sentir así, el conocimiento no sólo depende del frenesí, también es sentir el alba cuando despertás, aunque estés en medio de la oscuridad, y no sepas dónde tu vida va, ahí vos estás, ahí estás.

Lo que perdés y otras veces recomponés, ¿ésa es la fe? Tengo tanto por desconfiar, pero de vez en cuando se me ocurre confiar, y confío cuando el corazón me late, y creo cuando es por vos que tengo ganas de volar a Marte, y soñarte, porque los sueños también son experiencias mundanas, no todo es un gorrión que cree tener mejor voz que las calandrias, ni todo es juventud cuando hay ausencia de canas, también hay certezas, amarte es una de ésas.

01 de mayo de 2018

domingo, 29 de abril de 2018

Tormenta

Las tormentas también pasan, menos el negro profundo de tus ojos, ése se profundiza, se va enervando dentro de las nubes eternas, se van haciendo "uno con el humo", y mientras las mentiras escupidas van redoblando apuestas en mi paciencia, yo tengo tu verdad, que es un dedo de la indiferencia, pero hasta eso me parece certero en un mundo de animales rastreros.

Esta tormenta me aprieta la ilusión, le va adorando sus bucles, y hasta entibia lo que antes era fuego decidido a quemarme y a no perdonarme. ¡Tengo tanto que agradecerte! Cada bajeza, y mis impurezas, soy tan impura que hasta creo que eso me hace más madura, y tengo esta sensación centelleante que aún me dura en el corazón, ¡aún me dura!

¿Llorar? No, eso dejáselo a la tormenta o a mi otro yo, que aún va descalzo cuando todos se saben la canción, menos yo, que sólo prefiero oír tu voz, porque hasta las piedras que sostienen al mundo tiemblan cuando aparecés vos, y cuando endiosás el aire para que se vaya el dolor.

Pensé en olvidarme (aún lo pienso), pero es muy difícil practicar tal deseo, es como querer idiotizar a Einstein, o abandonar la sabiduría de Sócrates, o no erizarte cuando escuchás "Valerie", imposible arreglar lo que no quiere ser arreglado, cuando por dentro todo quiere estar tan sólo un poquito a tu lado, o acariciar tu mano, donde otros pretenden tener lo más codiciado, y yo sólo acceder a la luz de tus faros.

Las tormentas también pasan en Buenos Aires, no sé si en mi interior, porque en mi corazón pasa de largo la tarde, pero la noche me necesita para su personal satisfacción. Escucho música, veo las luces, los truenos se embotan, y estás vos, como un ajuste de cuentas cuando aún no termina la anterior estación, y como una temperatura persistente, siempre vos.

29 de abril de 2018

martes, 24 de abril de 2018

Días de abril

Caramba, al final el amor parece ser algo más hermoso que el amor mismo, tiene otro color cada vez que vuelve del abismo, porque no tiene patrón, todo en él es distinto, rico, no tiene forma ni cinismo, no renuncia ni persiste porque parece estar en todas las cosas, cada vez que en el mundo la desconfianza sobra, aunque no sea visible entre las sombras.

Si sentís que tu corazón late por alguien, aunque concretes todo lo otro que se te cante, siempre existirá esa sensación de haberte quedado aparte. Es inentendible lo que parece a simple vista posible, coincidir, que la casualidad se repita con continuidad, que las cosas que sentís por dentro perduren, aunque nunca sepas por qué las seguís sintiendo, ¡eso es tan de querer seguir viviendo!

No es necesario tocarlo ni admirarlo, conque viva, el amor es suficiente para entender por qué lo sentimos aunque no demos ni un solo paso. ¿Y si no fuera egoísta? ¿Y si mirara siempre más allá de su propio faro? ¡Todo estaría tan claro!

Cada rayo que ilumina el mar lo llenaría hasta el hartazgo, no necesitaría consumarse, con prender una vela nunca se haría tarde, ni temprano, ni se preguntaría por qué está tan solo, y no trataría de entender por qué sigue adelante. Ese sentir es un completo embudo irrealizable en lo material, pero apetecido por una enormidad. Entonces, ¿por qué sigue adelante?

Él no se lo preguntaría tantas veces, de nada servirían las insensateces, todo el mundo buscaría respuestas y el sólo necesitaría mirar abajo de tus cejas, vaya responsabilidad, la de adornar el planeta con tamaña preciocidad.

La vida hermosa que tenías dentro me alcanzó, y en el horizonte apareció, pero estamos en la encrucijada del tiempo, con gustos distintos y desparejos, en otros terrenos, la meseta y la montaña unidas sólo son un reflejo. Los luchadores no se quedan en sillones y los pensadores no enloquecen con los aviones, porque una y otra vez dudo, dudo una y otra vez, todo el tiempo (¡todo el tiempo!), y aunque sabía que tu ser se movía dentro mío, una necesita sentir cómo se mueve en el aire, y sentir tu aire, el aire, ese aire, tan aire, aunque estuviera desatento, pero no puedo, lo intento y no puedo, es luchar con lo que nunca tuvo arreglo.

Si el amor parece ser más hermoso que el mismo amor, entonces pues, me conformo con este invento, es la única forma que encuentro.

Abril de 2018.

jueves, 12 de abril de 2018

Cuando sonreís

Cuando sonreís se ilumina el mundo y me creo cualquier cosa, cualquier cosa, hasta que una nube puede aportarle energía a una tierra porosa. ¡Mirá qué cosa!

Por eso es mejor no mirarte, ni mirar tu sonrisa, es una forma de protegerme y refugiarme debajo de un alambre, como si fuera posible, es que yo me creo cualquier cosa, desde tu sonrisa piadosa hasta que un estómago sin hambre pueda devorarse a una diosa.

Cuando sonreís no pasa un ángel, ¡pasan mil! Y me creo que hasta puedo escaparme de aquí y vivir, ¡vivir por fin! Pero se me hace un nudo en los cartílagos, y la realidad vuelvo a sentir, percibir, escribir, como quien va dibujando cada minuto de su vida sin ver el tiempo transcurrir, y se me hace peligroso creer, ¡qué le voy a hacer!

Cuando sonreís una mesa ratona se convierte en la almohada que le da luz a mi sombra, y me creo que hasta por el patio tu figura se asoma. Por eso es mejor no verte sonreír, ¡porque me creo que hasta por una cava de vinos se me aparece tu nariz! ¡Cada cosa sale de mí! Y como lo último que me queda es creer, es mejor no verte aparecer, no vaya a ser cosa que me lo vuelva a creer.

Cuando sonreís me dan ganas de existir, no sé si de vivir, pasar por el mundo habiendo soñado, aunque sea un rato, es más de lo que pude haberme imaginado. Y puedo creerme cualquier cosa, ¡cualquier cosa!, hasta que tu flor favorita es la rosa o que la libertad es una cuestión cumplible en medio de tanta derrota. Por eso es mejor no arrepentirme de haberte visto, pero me arrepiento, y lo siento, porque, ¿cómo eliminar este dolor que llevo dentro?

Pero cuando sonreís, creo, y no debo creer, pero creo, ¿quién soy yo para no creer este argumento?

Ayer y hoy, hoy y ayer, 12 de abril de 2018.

Bajando por la calle Belgrano...

Bajando por la calle Belgrano en una noche ventosa y con la música que me acompañaba, bajé suavemente la mirada, como quien mira de compromiso para no chocarse con nadie, y la vi. ¿Y si fuera ella? Y me percibí como James Blunt en el subte viendo por primera y única vez a ese amor que no podría ser, ese terror de sentir por una vez lo que escapa a tu control y te obliga a detener.

Pero luego te ponés a pensar en los NO, en tus vestidos, en tus posibles apariencias para el otro, en tu descuido, aquello que mostrás para conformarte a vos y al otro como un capricho. ¿Y qué si iba harapienta? ¿A quién le debo agradecer por mi apariencia?

Puro vestido, que te arropa el cuerpo pero no el alma, que te hace seducir pero te deja las venas encerradas, y vas sintiendo el castigo que te has comido por ser tan autosuficiente, y por haberte dormido.

Mendigás sin decir, apartás sin aludir, desconfiás sin reprimir, pero todo igual pasa y no hay nada más que discutir, sólo nos queda lo que podemos vivir, y lo que no se toma un mate con la pregunta en una tumba, donde en secreto renuncia, a lo que alguna vez el alma deseó con toda su furia.

¿Una renuncia se anuncia, o va obligando al desprecio a besarle el cuello al silencio?

Algún día del año pasado y hoy.

domingo, 1 de abril de 2018

"Pero siempre volveré a buscarte"

No sé por qué en ese lugar recóndito de mi corazón habita una flor (¿qué es lo que me lleva a no querer ceder?). Conozco sus pétalos y no veo su polen, veo su color pero no siento su aroma. En medio de las escalinatas que se erigen a su alrededor siento la dureza de las piedras, y aunque ellas triunfan con su fuerza, una y otra vez recuerdo las raíces, como pecando de imbecilidad y tesón, porfiando y dando vueltas por el cielo como un avión, por más que parezca que todo está dicho ya en derredor.

Después se me aparece la idea de que no puede ser, cuando ya todo se ve hay algo oculto que en cualquier momento va a saborear su madurez, y vuelvo al principio, y te siento otra vez.

Una vez pensé que el sueño podría ser cierto, pero la realidad se disgustó y le puso los lazos al rebaño suelto. Y las ovejas se rindieron, y en mi inocencia se durmieron.

A veces quiero y a veces no, pero te veo y ya no sé cómo evacuar la obsecuencia inoportuna de mi corazón. Ya lo sabés, esto ocurre alguna vez, alguna vez, cuando me vuelvo a perder, cuando no me encuentro, cuando se me ablanda el saber, y se me llena de dulce de leche el deber, y vos lo sabés, lo sabés.

Vamos, que la pileta tiene el agua clarita, pero en el fondo el verdín resucita, y vuelvo a mis pagos, donde todo está dado y nada está domado. ¿Ves? La realidad es un retén armado, adornado, pero estructurado, y parece que las voluntades se ven atravesadas por las extremidades, los centros balbucean y el amor babea, no sé si vamos para atrás o para adelante, no sé si nos quedamos o nos vamos, no sé si nos cansamos o al otro lo apedreamos, ¡hay tanto que aprender! Pero te amo.

01 de abril de 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

¿Por qué no hacerlo?

Enojarse es un sentimiento puro y honesto, sobre todo, honesto. ¿Por qué no hacerlo? Cuando el perfume ha pasado de piel y las reverencias se realizan hacia el suelo, sin mirar a nadie y declarándole el amor al duelo, ¿por qué no hacerlo?

Cuando la fragancia se ha hecho inmune a los sueños, y ya poco queda por remediar, ni siquiera tu desquicio eterno, ¿por qué no hacerlo?

Las dudas se relamen y las esferas desorbitadas se contraen, y si la alucinación es nada más que un camino sin regreso, ¿por qué no hacerlo? No quería, pero, ¿por qué no hacerlo?

No somos perfectos, por si no lo sabías, te lo recuerdo, pasamos de mano en mano y de vista en vista, formamos parte del todo y cuando llegamos a casa la nada nos impone su acoso, entonces, ¿por qué no hacerlo?

Si me enojo, me enojo, no me hago la enojada, cuando el alma se pone a jugar al chinchón con el silencio, gana unas cuantas nubes y soy yo la que me enojo, ¿por qué entonces me quedo respirando un poco?

Enojarse es un sentimiento puro y honesto, sobre todo, honesto, ¿por qué no hacerlo?

Si los cincuenta millones de argumentos para no enojarte vienen viajando lento, y las emociones son lo que son, de la humedad, el helecho, entonces, ¿por qué no hacerlo?

Pedirle al jardín que no florezca, y a este otoño que recién comienza que no crezca, sería un petición novelesca, y si tanta novela ha rodado ya por la cabeza, y si lo único que nos quedan finalmente son los sentimientos honestos, ¿por qué no hacerlo?

21 de marzo de 2018

miércoles, 21 de marzo de 2018

Es porque es el primer día del otoño, nada más.

Que Tévez debe ir al banco, que hay que levantarse temprano, que hay que leer estupideces y que hay que salir al sol porque quedarse adentro hace que con la gente no te mezcles.

Y sí, todo es tan fácil cuando se lo ve de afuera, y es fácil hablar después cuando las experiencias no te queman, y también es fácil querer a alguien que tiene sonrisa de seda y textura física y estética pasando por la exposición de la vereda.

Es más difícil querer a un corazón oculto, lleva una vida beberse todo ese jugo, y al final, ¿para qué tanto artilugio? Los bellos con los bellos, los feos con los feos, sólo algunos bellos con feos y todo se resume al criterio estético.

Que buen pensamiento el que expresó ayer Inés Estévez, ya está de decirle a los niños con qué queda bien y con qué quedan mal los colores, hacé como más te guste, reventá tu corazón si es preciso, consumite en tu propio infierno, que puede ser eterno pero sincero, hacé lo que te haga bien cuando sople el viento, no hay nada más hermoso que perder el aliento, pero no hay nada más de uno que ser verdadero, así ya no hablen los teros, así se te ocurra charlar con el silencio, dale un impás a lo que no llevás adentro, acelerá tu yo en tu propio veneno, vas a ver que tarde o temprano te vas a sentir contento.

No te creas el cuento, porque casi todo es un invento.

Primer día del otoño, poniendo los dedos de los pies fuera del pozo.

21 de marzo de 2018.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Las cosas "duraban terriblemente"

Y las cosas duraban terriblemente,
un caramelo se acomodaba en la boca,
el sueño se pasaba horas durmiendo sobre tu sombra,
una canción se escuchaba una y otra vez en la rokola,
la lluvia se relamía los labios entre sus propias gotas,
nada terminaba y todo seguía como ahora.
Si querés estudiar, vas a tener que esperar,
un año más,
embromate por llegar tarde donde no querés llegar,
conformate con no ver sus ojos un día más,
total, ¿a quién le puede importar?
¡Me gusta lo que no se puede lograr!,
es tan mítico el encuentro entre el bien o mal
que siempre vuelvo a intentarlo una vez más
el quererte enamorar,
cuando la barrera no puedo traspasar
porque no la hay.
Las cosas duraban terriblemente,
los minutos me observaban desde el mueble,
no se animaban ni a moverse,
yo mirando las botellas de malbec,
y sacándome fotos al revés,
porque otra cosa no podía hacer.
Si querés olvidar te vas a tener que resignar,
apostar, anticipar, y a tu voluntad desequilibrar,
te quiero tanto y no te quiero olvidar,
pero este deseo, ¿a dónde va?
Mientras tanto pienso en la técnica a utilizar,
la venganza no se hace esperar,
y el mar me quiere llevar,
yo no me quiero ir, no te quiero dejar,
aunque nunca te vayas a enterar,
ni tengas la responsabilidad
de mi bien y de mi mal.

Martes 13 de marzo de 2018

jueves, 8 de marzo de 2018

La ingenuidad

La ingenuidad.

Quería escribirte (siempre quise),
pero ya no soy tan ingenua
y duele saber que
la ingenuidad es pasajera.
Y aunque sea mejor que lo sea
me gusta sentirme parte de su tierra.
Todo pasa volando
delante de tus ojos,
pero no tenés tiempo
de pensar un poco.
Siempre te mofás,
y a lo que no se te arrima
no le ponés la firma
porque especulás.
No buscás más allá,
porque jamás se te ocurriría
zamarrear al mar.
Para ser distinto
en este ocaso
necesitás un abrazo,
¿y quién hila tan fino
en un espacio fingido?
Los besos desaparecen
y el corazón ya no se estremece,
¡lo has intentado tantas veces!
Hay un puente
entre lo posible
y lo invisible,
pero preferís lo previsible
a pecar de sensible.
Siempre la misma porquería
y la misma ironía,
las camas siempre duermen con sábanas,
y a las caricias
las tiran por la ventana.
Desfilan los soldados,
no así los sentimientos,
y hace un frío de invierno
debajo del acolchado.
¡Es un triunfo encontrar
un ser idiotizado,
todo me mezcla en máquinas
de vientres disfrazados!
Y siempre lloro del mismo lado,
y duele un montón dar el paso,
pero el decir tiene un dueño
y otros no soportan ni sus propios sueños.
Cuando no mirás a todos lados
tenés el corazón destrozado,
¿y cómo harás
para repararlo?
Fue de parte de la ingenuidad
la bofetada,
y sigo buscando la forma
de quedarme callada,
antes tanto llanto
que se escucha a la madrugada.
Al final sólo me quedé
buscando tu mirada
donde no había nada,
y no me importa si hay nada,
cada acción, cada gota, cada pregunta
valen el esfuerzo
de estar enamorada.

12 de febrero
06 de marzo







domingo, 18 de febrero de 2018

Libertad

La libertad,
habría sido fácil creerme un sueño,
porque los sueños son sueños y nada más,
y llena de tierra va la libertad, envuelta en su aureola,
raspando la arena,
bebiéndose su propia identidad.

¿La libertad?
Es una esponjita dorada, milimétrica,
te hunde y te expulsa como al detergente,
asfixiando tu necesidad de la gente,
y de pronto te acaba sonriendo, para terminarte fingiendo.

La filosofía te la da y te la quita, cuando parece que mucho sabés, y de repente te hacés tantas preguntas y entablás relaciones amorosas con los porqués (ahora sí lo escribo bien), que te intimidás tratando de interceptar su mirada, y no podés.

Quisiera irme como un río,
pero todo esto es un tremendo lío,
y más me gusta el desafío,
más me gusta el desafío.
Ni el dolor me ha pasado como un intento perdido,
de todo he aprendido.

La libertad,
habría sido fácil creerme su eternidad,
y hasta la quisiera abrazar, inyectarle suavidad,
deshojarla como a la verdad,
que apenas se da vuelta para mirar,
escucharla despacito en un tocadiscos virtual,
irme con ella a descansar, quisiera irme con ella a descansar.

Madrid, 18 de febrero de 2018.

viernes, 16 de febrero de 2018

Lo que somos

En un momento pensé en decir algo, pero no, el silencio me mantiene alerta. La observación depende de la perspectiva, siempre, y si entre las voces tengo un pequeño espacio, pues andaré a tientas, escuchando, dialogando con el que no está oyendo, con el que me está viendo.

Finalmente, nada parece oír y todo parece huir, todo es oro y al final es nada, en la pupila sólo se divisa el presentir, lo que vos pensás, quizás no es, pero eso es también vivir, elegir, descubrir, sufrir, finalmente sentir, sólo sentir.

Veamos, a mí la matemática no me interesa, pero en este caso tiene lógica: uno menos uno es igual a cero. Si no hay dos, y no se dice "te quiero", finalmente es cero. Por eso quienes hablamos y no somos escuchados tenemos esa resonancia, porque convengamos que por más que le demos la vuelta, si no hay respuesta, no hay jerga, no hay comunicación, y el corazón va de tropezón en tropezón, y sólo un abrazo recompensaría esta ilusión.

Cada quien dispara su propia intrepidad al aire, pero cuando no encuentra el oído, se desmorona el arte. ¡Qué ganas de abrazarte!

Aparte, todo mejor cuanto más cuesta, nadie sabe, yo sé, sí, yo sé lo mío, y ni siquiera eso, todo es un invento, pero qué más da, al final dejo de hacer silencio con lo que siento.

Dejemos la vibración y escuchemos la discusión, sin armas, sin riqueza material, sin integración burguesa, paseando de la mano, rompiéndonos la cabeza, de sólo pensar como algo tan imposible puede ser posible con tanta nobleza, siendo vos, siendo yo, seas como seas, con locura o con belleza, con delicadeza, porque lo que somos es lo único que nos queda.

Madrid, 17 de febrero de 2018.

lunes, 12 de febrero de 2018

Vivir sin saber

¿Por qué será que cuando uno cuenta las cosas que realmente le importan se pone tímida? Yo, por lo pronto, huyo de los productos de lana (aunque los encuentro en todos lados), parece que todo lo nuevo se le entrega al mañana, el hoy se confunde, y no hay nada que puedas hacer para conformar al que mira por la ventana, pero hay que comprender que son muchas las opiniones y pocas las formas válidas de expresarlas.


Y cuando el mundo no te aprovecha, lo siento por él, y por mí. Me da pena, teniendo un ser dispuesto y atento al corazón, que no lo sepas ver. Finalmente la soledad es una compañía, que te entrega su confianza y no te discrimina.


Si sufro, es por vos, tus ojos no te permiten ver, andás maniobrando con una bicicleta y no supiste aprender. Y sin embargo estás a tiempo, todo alrededor se mueve como el viento, y la verdad tiene vecinos desatentos, que no la quieren saludar ni a quienes les importa desentrañar sus secretos. Pero ojo, tarde o temprano todo se pone parejo.


Día de los enamorados, ¡ja!, de sueños encorvados. Pasan de mano unos a otros como si nada fuera en vano, pero hay un corral, y las vacas lo quieren traspasar, las jaulas no son sólo para saludar al pájaro que no está, hay que saberlas habitar.


Seguramente me duele, no diré que no, pero soy independiente, y en nadie reflejo mi opinión. Y si Frida decía que cuando se está triste hay que crear, pues yo intento dormir, y ni eso puedo, me peleo con el sueño como un amor sin vuelo, me desangro de ilusiones y voy sintiendo miedo, porque todo está invadido por el miedo (por el miedo), y ni aunque lo nombre me lo sacaré hasta dejar a mi estómago ciego, que cruje y tiembla, porque no te veo.


Vaya a saber qué inconsciente me dio un nombre, había para elegir y me dio un nombre, me mandó su perfume en un sobre, y yo me entregué, porque esto de vivir sin saber es lo que sé hacer.

12 de febrero de 2018




domingo, 11 de febrero de 2018

"Cortito y al pié"

-¿Me dejás mirarlos un poquito más antes de darte otro beso?
Porque en el deseo y la imaginación todo es posible, y tiembla de nervios y bronca el imposible, los alrededores se inquietan y suspiran por esa mirada, y todo se va abrazando a sus pestañas, y trepando por su oscuridad va la luna, como si no hubiera ninguna, y no hay nada más bello que tu humanidad, es de noche y todo se hace realidad, en este "cortito y al pié", como maravilloso es todo lo que hacés, lo sé.

martes, 6 de febrero de 2018

El encanto de la tormenta

El encanto se perdió mientras un grillo torneaba su lomo para la luna. Pensaba en alunarse, mientras la sombra le sudaba delante, con esa forma tan sublime de ser sombra en plena tarde.


¿Qué tipo de amor puede ser malo? Y si pensamos en las teorías de Nietzsche me preguntaría, ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? ¿Cavilar y dudar es bueno? Quizás no, pero es algo, tal vez lo que cuenta es el intento. ¿Y para qué vamos por la vida pensando si tenemos una Biblia y un diccionario a mano? Todo eso debería bastarnos, y hasta debería alcanzarnos beber un sorbo de agua y respirar de la cavilación unos gramos, pero te amo, y eso es tan absurdo como andar por la vida respirando, ¡ya se me hace imposible no imaginarlo!


El encanto se perdió mientras las alas de mis imaginaciones buscaban explicaciones. Pedirle explicaciones a la imaginación es tan iluso como contentar a mi alma sin latir por vos. ¿Es bueno o es malo? ¿El amor es bueno? ¿Qué puede ser tan bueno y tan malo?


Mientras las nubes se han inclinado y el cielo se ha opacado puedo pensar un poco más sin vos al lado. Hay una figura que quiebra su descanso en el almohadón, y no sos vos, que no has estado. Hay algo que no sé explicar y que me mantiene viva sin entender por qué ese algo es tan porfiado.


Huyo y me vuelvo a encontrar, estoy en ese paso de recobrar la esencia cuando el silencio es presencia y me lastima tu ausencia.


Pero si hay amor, ¿quién no tiene esperanza? Y aunque no sirva sólo el amor para cruzar el mar, sí sirve para volverlo a intentar.


Es de noche, pero de día es lo mismo, la misma vida es un cataclismo, algunos hablarán de que estos dichos son una calamidad y otros que son una realidad. Como si importara, como si me importara, la sombra de sentir amor me ampara.


Este momento es un embrión de Linkin Park, quiere escupir puro ruido y destrucción desde el interior del mar. Antes los platillos alteraban y hoy me hacen vomitar los momentos que soñaba. Bah, son ubres los océanos, parece todo hecho a la medida del "pero", deambulan por la ceguera todas las lunas que miraba, y me planeo en el encierro como si el afuera me olvidara.


No me embromen, revolucionario es no drogarse, revolucionario es no dejarse convencer, revolucionario es envejecer, a tu lado lo podría creer.


El cielo se cae a pedazos entre mis manos. Se ha desesperado de tal forma que de sus leyendas románticas se ha despojado. El encanto se perdió en las ramas de sus brazos, y más te amo.


06 de febrero de 2018

miércoles, 31 de enero de 2018

Las diez

Son las diez, y aunque no estés, la comisura de tus labios me aleja de la desnudez, del tiempo, de la distancia, y hasta de la fragancia que me engaña.
Esta Patagonia tan de ella misma me acerca hacia su enigma. Los pastos medio verdes y medio amarillos no espantan a tus ojos y sus brillos, que son como esos pequeños latiguillos que me atrapan junto al canto de los grillos.
Si me adjudico la autoría del trayecto hacia tus besos dejaré de ocultar mis secretos. Hago con la noche un nexo, por eso me cuesta tanto dormir cuando te pienso. Esta tierra guarda tantos peros, que a veces me veo en una mata seca cocinando tacos, hablando con los cardos, pidiendo permiso a los fardos, para imaginar y ver si allí a tu sombra atajo.
El desayuno me ha marcado el camino, sentí tu aroma como si lo hubiera tenido, el corazón se me acelera si pienso que pensar en vos vale la pena. ¿Cuál pena?
Mi boca espera, como si nunca hubiera besado guarda sus deseos a un costado, los protege del tiempo, hasta que pueda sentir tus besos y saciarse con raciones de alimento. Con tanta acumulación tengo temor de perder la razón, pero valdría la pena por besarte a vos.
Esta mañana me maneja como le da la gana, inútil es arañar sus patrañas, es una mecedora cercana, con su respiración en mi cuello te trae de nuevo hacia casa, y aunque silenciarme intento, la verdad es un espiral que no se quema con fuego.
27 de marzo de 2017

domingo, 28 de enero de 2018

Me gusta tu sonrisa

Me gusta tu sonrisa
y vos.
Podrías sonreír de mil maneras,
pero la que me gusta
es la tuya.
Me río con ella, disfruto, tiemblo,
lleno mi aire con algo más
que estupideces,
¡y hasta vivo!
Sí, vivo, hago de mi vida
una especie de vida,
distinta a la mía,
y viendo tu sonrisa
me acerco a la vida que pretendía
cuando era niña
y crecía.
Me gustás vos,
y tu sonrisa,
hacen juntas un gran grupo,
le aportan vitaminas al día,
me dan alegría,
me inspiran,
ya no tomo aspirinas
ni otras medicinas,
y quiero mi vida
aunque mi mente se descarrila,
y no sé qué seguir estudiando,
y me siento perdida,
pero con los abrazos de tu sonrisa
todo se ilumina.
Hago un paréntesis,
y sin embargo vuelvo a recordar que es una costumbre, un cliché,
y me vuelvo a acordar de tu sonrisa,
que no es para mí,
pero no me lastima,
es una maravilla,
aunque me olvide si hay clima
o basura en la rejilla,
todo parece lo mismo,
pero si sonreís
me alegrás la vida.
Paro de mirar,
todo vuelve a la normalidad
y hasta me acuerdo de respirar,
pero me gusta tu sonrisa,
cuando a veces voy al cine
y cuando sacudo mi cuerpo
mirando al cielo,
y cuando pido volver a ser yo
y olvidarme de quien soy hoy.
Me gusta tu sonrisa
y vos,
me gusta que sonrías
cuando el mundo parece que se termina,
y si no la veo
hasta los ángeles la imaginan
cruzando una calle
de alguna ciudad
y dando vuelta por una esquina,
temblando de frío
o sufriendo calor,
pero bendecida,
para darle sentido a mi vida.

26 de enero de 2018


sábado, 20 de enero de 2018

Lo dejaré para más tarde

Que no me lata el corazón ahora
porque tengo que dormir.
Lo dejaré para más tarde
mejor, aunque pueda desistir.
Parece que lo hubiera inventado,
al latido,
fue todo un desafío
haberlo reprimido.
Tus ojos me van caminando
como dos hormigas
con cascos y uniformes
en medio de una guerra fingida.
Los arrullo,
pero me delato, me hundo,
me dejo vencer
por sus disparos profundos.
¿Que te amo?
No,
no quiero responder si te amo,
me quiero dormir primero
debajo de tu cielo
de nubes negras y de tormenta
y entregarme entera,
para ver si era cierto
o sólo era una siesta.
Hay una parte de mi
que no soy yo,
da la vuelta por el sol
y vuelve donde empezó.
Como el algodón del acolchado
mi arte se ensucia
y su sonrisa turbia
vuelve a su anterior estado.
Mejor vivir a vivir apretado
con el efecto mojado.
Igual el tiempo ha hecho su tarea
y no es tan fibrosa mi entrega.
Ir para donde no te quieren
es archivar
y desestimar tus genes,
colaborar con la ignorancia,
administrar petulancia
y arrastrar el corazón
hacia la vagancia.
Más vale saber
lo que aún no se sabe
de la forma en que lo sepamos,
en lugar de adivinar
lo imaginado
y perder el territorio arropado.
No, yo, para dormir una siesta
debe haber afuera una tormenta,
y que además le haga frente
a los fantasmas de mi mente.
Pero lo dejaré todo
para más tarde,
dar es un elemento insoslayable,
porque necesito sentirte
antes que herirme,
porque hacer a veces
lo que queremos
no nos lleva al cielo
ni para otros
es un acto sincero,
y la verdad, aunque duela,
tiene que llevar
por el camino la huella.

20 de enero de 2018.




lunes, 15 de enero de 2018

La verdad

Unos hablan de albatros y otros de estropajos, no tengo tanto vocabulario ni tanta poesía leída para darme el lujo de escribir raro. "Soy yo" y "The search for everything" lo entienden así, transplantan sus melodías sobre los estómagos de las hojas, indirectamente, haciéndoles caricias con la boca.
La poción verde se marea entre el chaparrón y la soja, la brisa se hamaca entre el olor de las flores rojas, y no sé si tirarme a la siesta o despertarme sobre el polvo que me moja.
Te voy avisando que me voy silenciando, de a poco voy descansando en el vientre sordo, y qué se yo si me iré moviendo en el exterior de este relato amorfo, bobo, tuyo, pero que adoro, todo.
Sin embargo, no me harto, siempre trato de pensar y salir sola, hay que intentarlo una y mil veces aunque rápido pasen las horas, para que cuando me toque descender me vea tirada sobre el suelo esperando que en mi piel se me tueste tu calidez.
Te cuidaré como si fueras una gota de agua, pondré aire y reviviré al mismo ventanal de los sueños para que mantengas tu corazón fuera de la jaula, fuerte y atento, despierto, y ojalá que quieras darme un beso, eterno, y si no, que seas feliz con lo que te inventes por dentro, porque nada hay mejor que ver la felicidad en el espejo y detrás de su reflejo.
A mi me gusta cuando aparecés, aunque el poema esté tan disparatado e infantil que no quiera salir de la bañera ni se parezca a un escrito de veras.
No me importa, que sea lo que sea, me alegro sólo por un murmullo de tu voz que cambia el mundo común por una sorpresa, y deja mi rutina espesa, la maneja, la llena de belleza.
Y si hay que esperar, se espera, no hay necesidad de vivir lo que no es pero sí de aguantar el momento de lo que será, como si la vida tuviera sentido por la ilusión de vivir ese gramo de eternidad, que es la verdad.

15 de enero de 2018

miércoles, 10 de enero de 2018

Extraño

Te extraño. Extraño lo que no se puede extrañar, lo que no se debe extrañar, lo que no he vivido para extrañar. Lo que has experimentado caminando en puntas de pié sólo sobre tus pensamientos, se extraña tanto que es imposible no extrañar con las cuerdas vocales de un alma concebida en un solo intento. 

Sólo el retrato del mar sabe lo indisoluble de un sentimiento tan profundo que no se puede silenciar, aunque quieras hacerlo, porque mientras más estás reestructurando tu mundo, más se te da por extrañar a cada segundo.

Los labios están preparados, el corazón se sigue llenando, y por eso se me da por extrañar hasta con los ojos cerrados. Extraño el olor que no he sentido, la discusión que no he tenido, el calor que no he absorbido. 

Van las hormigas circulando entre los papeles de unos caramelos, bebiendo la quietud de sus cerebelos, y yo a mi extrañar de vos me pego, porque extraño hasta las conjeturas, y la bendición de las ataduras, ¡tan de extrañar es el abdomen de esta luna! 

Te extraño, y eso que no encuentro motivos para extrañar lo que extraño, ¿será la imposibilidad el recurso argumentativo más claro? Eso dicen, pero nadie extraña como el corazón me lo dice, sin directrices, sin nada de lo que agarrarme para irme, porque extraño hasta la piel que te viste, y la sofocación que aún no me diste, te extraño como si hubieras estado acá antes de irte.

10 de enero de 2017

miércoles, 3 de enero de 2018

Alucinación

Espuma roja

Toco la espuma roja, es lo único que en esta breve ocasión, que saca sus venas al sol, se me antoja. El polvo y la sal se levantan con el viento, me mojo, parece que te siento, ¿o todo esto es un inmejorable invento?
No me acuerdo, no voy, no vuelvo, en medio de los pedales de una bicicleta veo que por el cielo van mis sueños, llenos de amor, apretujados por el deseo, y hacen ronroneos los cardos con los que me integro, y me excitan los pies, y en la emoción de sentime así parece que en tus ojos me reflejo. ¡Qué manera de haber festejo!
Huyo del capricho, pero te sigo pensando, así no se puede ir por la vida ni coqueteando, ¿salvar las distancias?, más violenta es la ignorancia, que aunque magnífica, no nos sincroniza, ¡pero es tan específica!, y seguís conteniendo lo que va sucediendo, pero no lo estás viviendo, sólo leés el argumento. Yo te entiendo.
Creés que no te conozco, pero en cada uno de tus pensamientos me desboco, me aclimato, me estremezco, y aunque el calor tire la piel y la sal la corte como un papel, te siento en todo mi ser.
Tu sabroso e imaginario aliento ronda la playa, humedece la sequedad de mi toalla, me saca las manchas, y el corazón se hace libre aunque tus esporas lo acribillen, duele la picazón, pierdo mi poca razón, todo por vos.
En esta espuma roja el amor se nota, no creas que esto no me alborota, es mi comida más sabrosa.

03 de enero de 2018


domingo, 31 de diciembre de 2017

Aunque no me importe nada

Ojalá terminara, te juro que a veces quisiera no escribir nada, pero me confundo de camino y siempre tomo el que da una y otra vez la vuelta manzana.
Imagino miles formas de tocarte, pero hay una, sólo una, la única, la que levanta la fiebre sobre la piel e invierte el mecanismo de seguridad para que quieras tener más sed. Otro modo, no hay.
Si te mirara, perdería la fragilidad, todo es al revés, todo lo que en alguna ocasión ves y te altera, en otra te desespera.
En la noche se ve una ruta calibrada, los pozos apenas te despistan en la redada, hasta lo más profundo siento que estoy enamorada, y no sé si decir "pero", no tengo ganas, y sin embargo aparece la palabra. Mejor la dejo encadenada, que no salga.
Las estrellas sobre el campo se asemejan a la luz de tus ojos negros, refrescándose en el llano, y esa profundidad que los representa me inspiran para no seguir dando en vano la vuelta , porque aunque duela nada es en vano, si el aprendizaje me intercepta en el camino, habré entendido finalmente cuál era mi destino.
Hay señales en la oscuridad, son los carteles de la vanidad, te avisan de las vueltas y te despistan para que no encuentres las puertas . Pero si te miro, como cuando huelo lo que adentro me mantiene en vilo, siento la necesidad de dejar esas doctrinas y esos vicios, y sólo quiero arroparme de vos en tu castillo.
A la vera del camino, te espero deseando sentir tus piernas en mi delirio, en una suave cama, con una mullida almohada, entrelazados los corazones y observando las estrellas por la ventana, como si no hubiera algo más hermoso que esperar junto a vos la madrugada,  aunque dejar de escribir ya no me importe nada.

31 de diciembre de 2017


viernes, 29 de diciembre de 2017

Poema tonto: Imaginación

¿Hasta dónde somos capaces de llegar con Imaginación? La tomamos del brazo, aireamos su corazón, le suplicamos al oído, y ella no nos hace caso. Es tan extensa su libertad, ¡tan extensa!, que al costado dejamos, con los piecitos sin zapatos, a la realidad. La sumimos en nuestros recovecos, le indicamos la decoración que pretendemos, hasta le armamos el almanaque, pero Imaginación enternece por irse a la tienda y comprarse un traje. De gala se viste, nos mira de reojo, para jugar con nosotros.
¿Por qué no percibimos que lo que creemos saber por soberbios, por adivinos y necios, está por Imaginación apalabrado entre saberes inciertos? ¿Viste? Cuándo más creías saber, menos entendés. El aguijón imaginativo se te hunde en el alma para ponerla en llamas, y no hay agua ya en el mundo para apagar semejantes patrañas.
Si Imaginación tuviera que atender nuestras súplicas, tendría en sus oídos una enfermedad súbita. La embobamos despacito, astutamente, entibiamos el agua para convidarle unos matecitos, y al rato se nos escapa secretamente por el pasillo.
Armar con ella una vida es tener una inocencia que castiga, y que a llorar en soledad te obliga.
Imaginación pasea de acá para allá, no se detendrá, ya se aprovisionó de sus propios vasos y deja tu voluntad cortada en retazos. Ni siquiera ese abrazo que parece contenerla, apretujarla, extirparla, suavizarla, parece sosegarla. Aunque sí hay una seguridad, a pesar de su libertad de tu lado no se va.

29 de diciembre de 2017

jueves, 21 de diciembre de 2017

Entre la primavera y el verano, desde el año pasado

¿Es la noche terminar? ¿Es el reggae una consigna para bailar? Todo se muestra acomodado en la etiqueta del traje societal, hasta para besar hoy hay que explicar, si es por esto o por aquello, si es una obligación o del corazón un acierto, si del gato es sólo una extracción de pelos, si la monotonía es una ironía o es algo que el silencio necesita. Lo que se queda, ¿también algún día se va?
Necesitamos con tanta necesidad al amor que para conformarnos con lo que hay lo negamos, porque es más fácil dejar pasar que con su fe amalgamarnos. Y a veces hay tanto amor reservado que se va venciendo, en una lata, callado, y sobornado por la vida de un asalariado, en una despensa, con la fluidez espesa, con una contradicción en su cabeza.
¿Para qué engañarnos?, es más fácil no amar y seguir pecando. Te quiero y hago cualquier cosa, aunque sea en vano, pero cuesta sobrevivir a los halagos, lo sé, no es algo que se pueda dejar de lado.
Dudar, ¿será posible dejar de dudar? Y si es algo tan humano, ¿por qué no es posible tomarla como un error que vemos pasar a nuestro costado? Creería que las creencias son tan subliminales que te van cegando el alma, y sin embargo es tan hermoso creer que volvés a hacerlo una y otra vez por el placer de estar enamorada.
¿Y si los bebés no fueran muñequitos de cara? No pasa nada, una vida es mucho más que una buena fachada, no hay que dejar que la belleza externa sea tan tajante en su intento de conquistar las miradas. Cada revolución fue iniciada por un corazón, por una pérdida de la razón, y si las mesas de luz no tienen cremas pueden tener en su madera un sueño que te vuele la cabeza.
Empezaron las vacaciones en la escuela, en las mañanas descubro que el rumbo fue viciado por mis ganas de salir de este suelo taciturno, los estudiantes no recuperaron lo suyo, que es eso de estudiar para cumplir el objetivo de cada uno, ¿y cuál era el tuyo? Varios de ellos estuvieron ausentes en la etapa recuperatoria, y también estuvieron ausentes en la trayectoria, si la mirada estuviera perdida, ¿es menester encausarla para apuntar más arriba? ¿Doblaron los sueños por una esquina? ¿Se confundieron de doctrina? ¿Iniciaron un revuelto en la sartén y quizás no sepan a quién le dibujaron su firma?
En mis manos parece que hay un aroma tuyo, descanso, pero no quiero tener mi amor en desuso, mi alteración está en stand by y sólo necesito soñar, con vos ardiendo entre mis labios, y tu iluminación pegada al reflejo de un vaso. Te mando un abrazo.

21 de diciembre de 2017

lunes, 11 de diciembre de 2017

Algo raro hay

No me hinchen, que algo raro hay. Tengo espesa una sensación, el pionono me salió rico pero más no puedo comer en esta calurosa negociación. Tragué las lágrimas, las aspiré, y festejé. Parece que al final del día, todo va bien, y en cinco horas, arriba, porque a la escuela iré, aunque todo va despacio, y me quedo esperándote con el alma en la mano, recién arrancadita del pecho, en la mano. Inútil es apurarse, las almas necesitan aprender, sólo unas pocas se chocan temprano y para toda la vida, sólo unas pocas, algunas, nada más, y mientras tanto otras van regando el patio todos los días, a pesar de que parezcan perdidas, desnutridas, con las fobias obstruidas, porque nunca se sabe, amor se encuentra, pero ese tenor sublime sólo en ocasiones al alma despierta y le arruina su silenciosa siesta. Afuera ya aparece la fachada veraniega, y me tengo que ir a dormir sin poder con la noche compartir, ni disentir, es así, no da para lanzarse por el trampolín. Se humedece la llaga, te extraño y vuelan los patos que yacían atrapados, todo se va moviendo aunque parezca quieto, todo ocurre aunque no lo notemos, todo es raro, y sin embargo parece que siento el olor de tus manos, aunque no, pero quizás sí, total de sueños tengo un libro entero para hacer reír, siempre alguna cápsula para compartir, siempre alguna figura, todo marco imaginario hace del abandono una burla. Lo único certero y absoluto que se puede explicar sobre el amor es que no tiene explicación, por eso tanta emoción, que va dando pequeños saltitos, que se raspa, pero salta el paredón. (No hago lo que tengo que hacer por vos, pero todo lo hago pensando en vos). No me hinchen, que algo raro hay, antes era rara pero no tenía conciencia de que era rara. Ahora tengo conciencia de que soy rara y quiero seguirlo siendo, cortarle los cabellos al viento, arrastrarme con él hasta que no haya más intentos, ni un solo intento, pero hasta ahí te daría un beso, no me puedo privar de eso, no de querer eso, todo lo que me quede intentando será para llegar a eso, a eso.

11 de diciembre de 2017, madrugada.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

No importa cuándo

Que vaya a saber en qué tiempo
y en qué momento
hundiré mis letras en tu boca.
Pasaré de castaño oscuro a claro,
como el mate va tomando sabor
desde temprano.
Tus papilas gustativas
me someterán las frases
luego de hacerlas mías.
Que vaya a saber en qué momento respondo
dentro de tu dulce compartimento
en el que me ahogo.
Pasan tu boca y la mía,
por donde todas las otras se escondían,
a curar al mundo de sus heridas.
Relegarse puede ser inteligente, pero,
¿no es más bello experimentar el sabor
de repente?,
cuando nadie lo esperaba
vos y yo estábamos ya cubriendo de la salvaje noche
a la madrugada.
No lo sabías, y apenas yo lo sabía,
pero cuando el mundo nació
yo ya amaba tu carita que reía,
y en tus brazos me perdía,
y en tus besos ardía,
suavemente,
como arden las palabras
en el alma del ser amado
solamente,
como los gatos se cuelgan de los techos y succionan su apetito,
vagamente.
Y en forma inoperante
vos ya latías en mi corazón,
abrazada a tu grandeza,
abarrotada de belleza,
como si en tu boca yo ya sintiera
la sensación ésta,
y como si en tus labios me rebajara
a perder la dignidad que me queda.
Quiero el silencio
y el sonido de los labios,
como una máquina de escribir
que su intensidad va acelerando.
Repetir una y otra vez el escarnio,
saborear tus manos,
volver a todos los otros tiempos donde vos y yo
nos besábamos.
¿No sentís cómo el viento
te trae desde lo lejano?
Que vaya a saber en qué tiempo
y en qué momento
hundiré mis palabras en tus piernas,
y no importará el retraso,
ni que estés durmiendo una siesta,
mañana o pasado,
o que vengas en moto o caminando
da lo mismo,
como siempre,
te dibujaré en ellas mi amor
y me enviciaré de tu abrazo.

06 de diciembre de 2017





jueves, 30 de noviembre de 2017

Miedos

Tengo miedo de no poder dejar de querer mirarte
como mi mejor pasatiempo durante mi excursión por el arte.
Tengo miedo de no poder dejar de querer amarte
ni de querer dejar de tocar esa piel que me despierta el hambre.
Atribuir mi falta de acción a no sentir
tus besos en toda ocasión.
Echarle la culpa de esta pereza
a tu belleza
que cuando más se acerca
más me interesa.
Porque vos sabés que es fácil
luchar cuando se tiene una sonrisa como ésa,
pero todo es más difícil
cuando hay que buscar por dentro lo que vale la pena.
No quiero comprometerme
a sentir distante el aire de la tarde
ya que de pronto el augurio eligió ponerte
delante.
Hay otras necesidades, más humanas, más urgentes,
pero sólo quiero a vos necesitarte
como casi siempre, como ahora,
aunque estés distante.
La necesidad aviva la vida,
le hincha y le descubre su secreción interna,
hace un globo con su cadera
y le ayuda a encontrar su meta perdida.
Respirar,
expirar,
desestimar
y suspirar.
Tres intervenciones mágicas
que el corazón agradece,
y más cuando la polvareda y el viento crecen
dentro de un alma trágica.
Pensar en vos, aunque no piense en vos,
me hace dar miedo de seguir pensando en vos,
aún cuando la atención
prenda las luces de mi razón.
Porque todo en este cuerpo es corazón
que sabe de vos,
y se aflige si tenés frío
y si te ofusca el calor.
Tengo miedo de no querer dejar de pensar en vos
y de querer dejar de pensar en vos,
porque navegue en un barco o en tu mirada
si no pienso en vos me sentiría ahogada.
La hoja y los chicos me miran,
me hacen preguntas,
las letras de la asistencia se asustan
y por el beso del aire jadean las cortinas.
De la estructura no tengo miedo
pero sí del soneto
que no respeto
porque prefiero escribir en mi propio juego.
Al final cada palabra me corresponde,
y te corresponde,
y tengo miedo de dejar de querer corresponderte,
pero tu ser es mi soporte.
La necesidad pacta con un burdel
y la aguja ama al carretel,
mi fe no la dejaré,
no cederé.
Tengo miedo de dejar de querer quererte,
pero de tanto miedo más te quiero
y si no te quiero me desespero
y más te espero, te espero.
A veces soy demasiado rápida, atolondrada,
en el decir y el pensamiento,
y me pregunto, ¿por qué no espero
que pase el tiempo?
Pero la suavidad de lo genuino
transita en libertad por mis senderos,
y aunque sea lo que inspira los castigos
prefiero lo auténtico al desapego,
prefiero tu ser a mis miedos.

29 de noviembre de noviembre de 2017.




lunes, 20 de noviembre de 2017

Empanadas para la cena

Y yo me río también che, los caramelos me van sobando los labios con ese dulce existencial que derrite el acero. Espero, mientras pienso cómo aromatizar mi vientre, espero.
En un instante de debilidad, severo, te quiero tocar el pelo, acariciar el espinazo de tu existencia, acelerar el escape de la sangre en mi herida para terminar en las nubes o hundida.
El repulgue de las empanadas va esperando un poquito, y yo te huelo en la precisión de la cebolla esculpiendo en la sartén su deseo infinito, abro mi imaginación una vez más, para qué vamos a inventar, te tengo rondando en mi corazón aunque no estás, y aunque no estés nunca, porque el huracán, aunque no haya pasado por mi nuca, ha penetrado en mis sentidos y me ayuda.
¿La nuez moscada? Te cuento, aparece arrasando la elección de mi nariz, ajetreándose en el camino para poderte sentir. Y como una perdiz, el choclo se hunde hasta el fondo y comienza a reír, a reír, con la pimienta negra, sí, ¡no hay elección más atinada que escucharlos reír!
Si el condimento es apenas un pez que navega en el mar con desaciertos, vos sos mi alimento, ¡vos!, te inclines o te alejes, me elijas o me dejes, me abraces o me beses, me ignores o me toques, el mundo se mueve rellenito por todas tus voces, la de la risa, la del llanto, la de la frivolidad, la de la humanidad, la de la belleza y la pereza, la de la soberbia y la de la inocencia.
¿El horno? Me recuerda a mi alma, espera calentito a que meta las empanadas, que no deben quedar muy doradas, no quiero que se arrepientan de estar enamoradas.
Y en forma dócil y sumisa, me voy perdiendo en vos mientras a futuro pienso en preparar una pizza, ya que no importa qué tipo de cena se me ocurra para pasar esta noche serena, habré preferido tener tu ser al lado de la sartén, haciéndome compañía mientras saciamos la sed.

20 de noviembre de 2017

domingo, 19 de noviembre de 2017

Reí

Lo más sentimental y lo más frívolo, el mundo es así, un globito que se eleva y luego se pincha con una astilla de madera, y yo, como la vaca estudiosa, estoy "sorda de una oreja".
El mundo se toma unos matecitos a la sombra del árbol, en el campo, con las bandurrias andando y los caballos relinchando, y se toma unos sorbos de caviar en un restaurant lavable, abarrotado de duques con la piel que les arde, bebiendo agüita en una copa y cediendo el paso a la vertiginosa canción lírica que arma una cena sabrosa.
Lo más meridional y continental, fraguando valores dentro de un corazón que olvida y se entrega al ocasional festín de amores, mucho es más que poco, vale más tener libertad que encarcelar el ardor a uno solo, no es cómodo, es de estúpido, es indigno, girar en la misma esquina una y otra vez es de tontos, seguir adelante, así no recordás, es de genios, hablar es de fofos, fingir es de recios, ser vos es de necios, pensar es de aburridos, tener sangre en las venas es de bueyes perdidos.
Helar el alma te da la sudoración precisa en tu karma, te saca, te libera, te quita la pena, volá, no te alimentes, que el que se queda en el terreno se pervierte, y no advierte que poner los pies sobre la tierra es de gente demente, y hay que ser inteligente, lamer el jugo del repelente, portar la maléfica ficción, total el que vive de la razón no tiene perdón, ni en el guardapolvo almidón.
Vencer es lo único que importa cerca o lejos del amanecer, no pensés, total el gobierno se chupa tu fe, y mientras vos en el mercado bebés, y no lo sabés, mejor así, vivir de fiesta en fiesta te hace feliz, y no sentís, acariciás con deseo al orgullo y con él te reís, hermoso desliz, en esta vida parece que es mejor ser una institutriz, que observar y crear un reto que te haga sonreír.
Reí, no hay nada mejor, reí, sentarse a tomar un café con el silencio no es principio ni fin, reí...

19 de noviembre de 2017

domingo, 12 de noviembre de 2017

Camino

Durante estos días voy por un camino desconocido, un trayecto al que vuelvo siempre, pero es desconocido. Su perfume sabe a humo, fluctúa entre la austeridad y la exacerbación individualista. La libertad tiene sabor a indiferencia, y cada paso que voy dando es un aprendizaje más que duele, pero me estoy esforzando para saber a qué viene.
Me paseo entre las velas, y no puedo recordar qué significa, pero cuando uno siempre vuelve no queda otra que escuchar sus ironías.
Me metí por un sendero peligroso, insuperable, acomodable al encierro, determinante, y no sé si seguir o volver, porque los cerámicos son espesas hojas secas que van crujiendo por la pesadez de mis pies, eso siempre ocurre cuando no creés.
Me tengo que conformar, no siempre seguir caminando es lograr lo que uno ha soñado, pero sigo, adelantándome a lo que pasará mañana, y dejo un espacio pequeño para lo que hoy voy haciendo, que no es mucho, por temor a equivocarme, por miedo a perder la oportunidad de elevarme.
Las curvas son inyecciones, creí entender que la medicina cura las lamentaciones, pero cuando se te pone el alma en punta, ni siquiera el veneno te saca la curda.
No voy planeando, no voy concretando, sólo pensando, el camino es incierto cuando vas imaginando, se te nubla la voluntad y toda artimaña para terminar se hierve en una olla con docilidad.
Quiero querer y no doler, quiero que el corazón se me haga sostenible al ser y al deber ser, ¿cómo se hace? Olvidar sería la forma más simple, pero, ¿la más valiente? ¿Es menester ser valiente o es preferible ser inconsciente?
En la esquina que doblé ayer te vi, pero no te seguí, quiero que vos me sigas, pero ya no te vi. Ser indiferente o ser diferente no te hace más humana ni te hace menos mundana, sacarle el troquel a la cajita del remedio no significa que haya menos misterio, todo se hunde en lo posmoderno, nada me conmueve y todo se remueve.
Vivir es ese acto peligroso que nos hará mejores si nos dejamos de temores, pero cuando no los hay, vivir puede ser el camino que no recorrerás.

12 de noviembre de 2017.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Ser distinto

Nadie puede amar como uno ama, como vos amás, como otro ama, como todos amamos, como vosotros amáis, como ellos aman, porque las formas de amar son muy distintas, tienen fuerzas distintas y hasta besos y potencias distintas.
Los abrazos son de hielo, de papel o de fuego, la intensidad es tan distinta que hasta los corazones parecen creados en tiempos distintos.
La soberbia es muy distinta, los yoes son tan distintos que hasta uno puede seguir y el otro no podrá dormir.
Surgirán lágrimas distintas, unas de emoción, otras de dolor y otras de ofuscación, retendrás lágrimas u otros te abrazarán con ellas.
Tal vez también haya intenciones distintas para llorar, y habrá quienes no quieran ver el llanto por temor a quedarse pegado.
En el amor la elevación también es distinta, algunos necesitan estar arriba para sentirse más fuertes y otros se elevan sin escalar. Además, hay quienes se conforman manteniéndose por lo bajo y en el anonimato.
-Perdón por haberte conocido, estaba tan bien en la soledad, que me di cuenta justamente ahora que estaba sola, antes no lo notaba, ni se me ocurría pescar con esa caña de fuego, andaba expirando risas en el terciopelo. ¿Quién me habrá mandado a amarte, si estar de paso por la fantasía del mundo era uno de mis mejores lugares?
Aunque me siento poderosa, yo determino el fuste de mis fronteras rocosas, y me siento débil, aunque puedo acelerar la internación de mi corazón, ¡él está poseído por este amor!
Hay presiones distintas, métodos distintos de asentamiento espiritual, pero la ceguera es más torpe que la estupidez, porque no sólo no ve sino que cree que ve.
Hay encuentros distintos, ánimos distintos, valentías distintas y vergüenzas distintas. Hay latires distintos, necesidades y hábitos distintos, voluntades distintas, distinta libertad. Una no es mejor que otra, son distintas, distintos somos y a la distinción nos entregamos, vivir es ser distinto, ser distinto es ser.

09 de noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Tengo un retraso

La sensación de ser un puntito en el universo que late como un volcán, agobia, pero es la gloria, la sinergia poderosa, a mi cerebelo las orillas de los pensamientos les atrofia, y los ditirámbicos besos van quedándose guardados en la sombra disfrutando del exceso...
Debe ser el egocentrismo, el etnocentrismo y todos lo trismos que no te perdonan, en callos maquiavélicos se formaron, y como esquirlas han explotado por haber sido olvidados.
¿Querés que agonice? Desde los años en que le infancia valía la pena lo hago, y te he esperado tanto, pero no sabés ni ves cómo el cardumen de la reencarnación se sume en su agonía por vos una y otra vez, y palpita en el olor de la almohada durmiendo de revés.
He inventado algunas estrategias para no sentirme tan idiota, lo juro, oliendo en el polvo patagónico el conjuro, he intentado volar de escuela en escuela, asumir mi responsabilidad como humana tocando la sirena, he saltado teclas, he dejado de contar estrellas, me he lavado el cabello con hena, intenté jugar al tetris y apartar las estupideces para comérmelas en la merienda, pero nada me resulta ofensivo para frenar mi insensatez y mi obsecuencia, que asume su voluntad ante los demás como una mera apariencia.
Si hay alguna razón para imaginar lo que no es, que el corazón me influya en la decisión y siga reinsertándose en la fe, como los fieles en las iglesias, repitiendo nombres y elevando con sus manos la blasfemia, pero si es inverosímil la cuestión, que el viento le diga adiós, y la entrene para olvidar el motivo del amor.
Seguramente vivir así es tan cursi, en lágrimas se te van las tripas y las botellas te miran para que las elijas, pero endurecida mi pena se va a pasear para hacer la digestión después de la cena, y comienza entre las estrellas a olerte de nuevo, sentirte y avivar el deseo, y como una reincidente del adelgazamiento del silencio me frenó el olvido de prepo.

07 de noviembre de 2017

viernes, 3 de noviembre de 2017

"Me costaba mucho menos pensar que ser"


Como si el humano no fuera "demasiado humano", como si el mar no acabara en el llano, como si nunca pudiera decirte que te amo, así me he despilfarrado la tarde en inventar besos para tus labios.
Si la capacidad de asombro se me ha perdido, ¿dónde me la han conferido? Tus ojos son los terratenientes del ocaso, me atienden, me hacen laburar y más tarde me van a conquistar por si se me ocurre no habitarlos más.
¡Estamos desenvueltos de tanta magia!, los aeródromos desinstalaron del sol la fragancia y el paseante urbano se seca los ojos con pañuelos de pana. Y como si lo humano no fuera "demasiado humano", "te clavás" una cerveza por la mañana, bien a deshoras, para protestar por el bendito establecimiento de las reglas deshumanizadas.
Horarios, carteles, estructuras, y mis manos sin las tuyas necesitan suturas por todas las horas que han sido liciadas por su falta de aventuras.
Recuerdo mi primera incursión por el subte, por aquellos años los extranjeros o descendientes llevaban libros en la mano, y hoy parece que el celular nos ha carcomido la atención y lo que ocurre a nuestro alrededor.
¿Vas y te miran?, tendrás que decidir, seguir adelante o huir, yo me arrimaré un poquito para alejarte de las filas enemigas, tengo la terquedad del pudor, pero también siento mucho amor.
Aplasto con mi peso el almohadón, tengo miedo de no sentirte nunca y que me pierda de vos, oler tu cabecita, desprender tu piel del suelo, mejorar el equilibrio de tus piernas y y disfrutar de tus besos. Pero viste que lo humano "es demasiado humano" y pensar en cosas imposibles parece haber dejado pasar el tiempo en vano, en vano pero con el corazón en la mano.
02 de noviembre de 2017