lunes, 20 de noviembre de 2017

Empanadas para la cena

Y yo me río también che, los caramelos me van sobando los labios con ese dulce existencial que derrite el acero. Espero, mientras pienso cómo aromatizar mi vientre, espero.
En un instante de debilidad, severo, te quiero tocar el pelo, acariciar el espinazo de tu existencia, acelerar el escape de la sangre en mi herida para terminar en las nubes o hundida.
El repulgue de las empanadas va esperando un poquito, y yo te huelo en la precisión de la cebolla esculpiendo en la sartén su deseo infinito, abro mi imaginación una vez más, para qué vamos a inventar, te tengo rondando en mi corazón aunque no estás, y aunque no estés nunca, porque el huracán, aunque no haya pasado por mi nuca, ha penetrado en mis sentidos y me ayuda.
¿La nuez moscada? Te cuento, aparece arrasando la elección de mi nariz, ajetreándose en el camino para poderte sentir. Y como una perdiz, el choclo se hunde hasta el fondo y comienza a reír, a reír, con la pimienta negra, sí, ¡no hay elección más atinada que escucharlos reír!
Si el condimento es apenas un pez que navega en el mar con desaciertos, vos sos mi alimento, ¡vos!, te inclines o te alejes, me elijas o me dejes, me abraces o me beses, me ignores o me toques, el mundo se mueve rellenito por todas tus voces, la de la risa, la del llanto, la de la frivolidad, la de la humanidad, la de la belleza y la pereza, la de la soberbia y la de la inocencia.
¿El horno? Me recuerda a mi alma, espera calentito a que meta las empanadas, que no deben quedar muy doradas, no quiero que se arrepientan de estar enamoradas.
Y en forma dócil y sumisa, me voy perdiendo en vos mientras a futuro pienso en preparar una pizza, ya que no importa qué tipo de cena se me ocurra para pasar esta noche serena, habré preferido tener tu ser al lado de la sartén, haciéndome compañía mientras saciamos la sed.

20 de noviembre de 2017

domingo, 19 de noviembre de 2017

Reí

Lo más sentimental y lo más frívolo, el mundo es así, un globito que se eleva y luego se pincha con una astilla de madera, y yo, como la vaca estudiosa, estoy "sorda de una oreja".
El mundo se toma unos matecitos a la sombra del árbol, en el campo, con las bandurrias andando y los caballos relinchando, y se toma unos sorbos de caviar en un restaurant lavable, abarrotado de duques con la piel que les arde, bebiendo agüita en una copa y cediendo el paso a la vertiginosa canción lírica que arma una cena sabrosa.
Lo más meridional y continental, fraguando valores dentro de un corazón que olvida y se entrega al ocasional festín de amores, mucho es más que poco, vale más tener libertad que encarcelar el ardor a uno solo, no es cómodo, es de estúpido, es indigno, girar en la misma esquina una y otra vez es de tontos, seguir adelante, así no recordás, es de genios, hablar es de fofos, fingir es de recios, ser vos es de necios, pensar es de aburridos, tener sangre en las venas es de bueyes perdidos.
Helar el alma te da la sudoración precisa en tu karma, te saca, te libera, te quita la pena, volá, no te alimentes, que el que se queda en el terreno se pervierte, y no advierte que poner los pies sobre la tierra es de gente demente, y hay que ser inteligente, lamer el jugo del repelente, portar la maléfica ficción, total el que vive de la razón no tiene perdón, ni en el guardapolvo almidón.
Vencer es lo único que importa cerca o lejos del amanecer, no pensés, total el gobierno se chupa tu fe, y mientras vos en el mercado bebés, y no lo sabés, mejor así, vivir de fiesta en fiesta te hace feliz, y no sentís, acariciás con deseo al orgullo y con él te reís, hermoso desliz, en esta vida parece que es mejor ser una institutriz, que observar y crear un reto que te haga sonreír.
Reí, no hay nada mejor, reí, sentarse a tomar un café con el silencio no es principio ni fin, reí...

19 de noviembre de 2017

domingo, 12 de noviembre de 2017

Camino

Durante estos días voy por un camino desconocido, un trayecto al que vuelvo siempre, pero es desconocido. Su perfume sabe a humo, fluctúa entre la austeridad y la exacerbación individualista. La libertad tiene sabor a indiferencia, y cada paso que voy dando es un aprendizaje más que duele, pero me estoy esforzando para saber a qué viene.
Me paseo entre las velas, y no puedo recordar qué significa, pero cuando uno siempre vuelve no queda otra que escuchar sus ironías.
Me metí por un sendero peligroso, insuperable, acomodable al encierro, determinante, y no sé si seguir o volver, porque los cerámicos son espesas hojas secas que van crujiendo por la pesadez de mis pies, eso siempre ocurre cuando no creés.
Me tengo que conformar, no siempre seguir caminando es lograr lo que uno ha soñado, pero sigo, adelantándome a lo que pasará mañana, y dejo un espacio pequeño para lo que hoy voy haciendo, que no es mucho, por temor a equivocarme, por miedo a perder la oportunidad de elevarme.
Las curvas son inyecciones, creí entender que la medicina cura las lamentaciones, pero cuando se te pone el alma en punta, ni siquiera el veneno te saca la curda.
No voy planeando, no voy concretando, sólo pensando, el camino es incierto cuando vas imaginando, se te nubla la voluntad y toda artimaña para terminar se hierve en una olla con docilidad.
Quiero querer y no doler, quiero que el corazón se me haga sostenible al ser y al deber ser, ¿cómo se hace? Olvidar sería la forma más simple, pero, ¿la más valiente? ¿Es menester ser valiente o es preferible ser inconsciente?
En la esquina que doblé ayer te vi, pero no te seguí, quiero que vos me sigas, pero ya no te vi. Ser indiferente o ser diferente no te hace más humana ni te hace menos mundana, sacarle el troquel a la cajita del remedio no significa que haya menos misterio, todo se hunde en lo posmoderno, nada me conmueve y todo se remueve.
Vivir es ese acto peligroso que nos hará mejores si nos dejamos de temores, pero cuando no los hay, vivir puede ser el camino que no recorrerás.

12 de noviembre de 2017.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Ser distinto

Nadie puede amar como uno ama, como vos amás, como otro ama, como todos amamos, como vosotros amáis, como ellos aman, porque las formas de amar son muy distintas, tienen fuerzas distintas y hasta besos y potencias distintas.
Los abrazos son de hielo, de papel o de fuego, la intensidad es tan distinta que hasta los corazones parecen creados en tiempos distintos.
La soberbia es muy distinta, los yoes son tan distintos que hasta uno puede seguir y el otro no podrá dormir.
Surgirán lágrimas distintas, unas de emoción, otras de dolor y otras de ofuscación, retendrás lágrimas u otros te abrazarán con ellas.
Tal vez también haya intenciones distintas para llorar, y habrá quienes no quieran ver el llanto por temor a quedarse pegado.
En el amor la elevación también es distinta, algunos necesitan estar arriba para sentirse más fuertes y otros se elevan sin escalar. Además, hay quienes se conforman manteniéndose por lo bajo y en el anonimato.
-Perdón por haberte conocido, estaba tan bien en la soledad, que me di cuenta justamente ahora que estaba sola, antes no lo notaba, ni se me ocurría pescar con esa caña de fuego, andaba expirando risas en el terciopelo. ¿Quién me habrá mandado a amarte, si estar de paso por la fantasía del mundo era uno de mis mejores lugares?
Aunque me siento poderosa, yo determino el fuste de mis fronteras rocosas, y me siento débil, aunque puedo acelerar la internación de mi corazón, ¡él está poseído por este amor!
Hay presiones distintas, métodos distintos de asentamiento espiritual, pero la ceguera es más torpe que la estupidez, porque no sólo no ve sino que cree que ve.
Hay encuentros distintos, ánimos distintos, valentías distintas y vergüenzas distintas. Hay latires distintos, necesidades y hábitos distintos, voluntades distintas, distinta libertad. Una no es mejor que otra, son distintas, distintos somos y a la distinción nos entregamos, vivir es ser distinto, ser distinto es ser.

09 de noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Tengo un retraso

La sensación de ser un puntito en el universo que late como un volcán, agobia, pero es la gloria, la sinergia poderosa, a mi cerebelo las orillas de los pensamientos les atrofia, y los ditirámbicos besos van quedándose guardados en la sombra disfrutando del exceso...
Debe ser el egocentrismo, el etnocentrismo y todos lo trismos que no te perdonan, en callos maquiavélicos se formaron, y como esquirlas han explotado por haber sido olvidados.
¿Querés que agonice? Desde los años en que le infancia valía la pena lo hago, y te he esperado tanto, pero no sabés ni ves cómo el cardumen de la reencarnación se sume en su agonía por vos una y otra vez, y palpita en el olor de la almohada durmiendo de revés.
He inventado algunas estrategias para no sentirme tan idiota, lo juro, oliendo en el polvo patagónico el conjuro, he intentado volar de escuela en escuela, asumir mi responsabilidad como humana tocando la sirena, he saltado teclas, he dejado de contar estrellas, me he lavado el cabello con hena, intenté jugar al tetris y apartar las estupideces para comérmelas en la merienda, pero nada me resulta ofensivo para frenar mi insensatez y mi obsecuencia, que asume su voluntad ante los demás como una mera apariencia.
Si hay alguna razón para imaginar lo que no es, que el corazón me influya en la decisión y siga reinsertándose en la fe, como los fieles en las iglesias, repitiendo nombres y elevando con sus manos la blasfemia, pero si es inverosímil la cuestión, que el viento le diga adiós, y la entrene para olvidar el motivo del amor.
Seguramente vivir así es tan cursi, en lágrimas se te van las tripas y las botellas te miran para que las elijas, pero endurecida mi pena se va a pasear para hacer la digestión después de la cena, y comienza entre las estrellas a olerte de nuevo, sentirte y avivar el deseo, y como una reincidente del adelgazamiento del silencio me frenó el olvido de prepo.

07 de noviembre de 2017

viernes, 3 de noviembre de 2017

"Me costaba mucho menos pensar que ser"


Como si el humano no fuera "demasiado humano", como si el mar no acabara en el llano, como si nunca pudiera decirte que te amo, así me he despilfarrado la tarde en inventar besos para tus labios.
Si la capacidad de asombro se me ha perdido, ¿dónde me la han conferido? Tus ojos son los terratenientes del ocaso, me atienden, me hacen laburar y más tarde me van a conquistar por si se me ocurre no habitarlos más.
¡Estamos desenvueltos de tanta magia!, los aeródromos desinstalaron del sol la fragancia y el paseante urbano se seca los ojos con pañuelos de pana. Y como si lo humano no fuera "demasiado humano", "te clavás" una cerveza por la mañana, bien a deshoras, para protestar por el bendito establecimiento de las reglas deshumanizadas.
Horarios, carteles, estructuras, y mis manos sin las tuyas necesitan suturas por todas las horas que han sido liciadas por su falta de aventuras.
Recuerdo mi primera incursión por el subte, por aquellos años los extranjeros o descendientes llevaban libros en la mano, y hoy parece que el celular nos ha carcomido la atención y lo que ocurre a nuestro alrededor.
¿Vas y te miran?, tendrás que decidir, seguir adelante o huir, yo me arrimaré un poquito para alejarte de las filas enemigas, tengo la terquedad del pudor, pero también siento mucho amor.
Aplasto con mi peso el almohadón, tengo miedo de no sentirte nunca y que me pierda de vos, oler tu cabecita, desprender tu piel del suelo, mejorar el equilibrio de tus piernas y y disfrutar de tus besos. Pero viste que lo humano "es demasiado humano" y pensar en cosas imposibles parece haber dejado pasar el tiempo en vano, en vano pero con el corazón en la mano.
02 de noviembre de 2017

jueves, 2 de noviembre de 2017

Demasiado


Como si juntara caracoles entre las pelusas y el sol, como si confeccionara las huellas de mis dedos en la cadencia de un camaleón, voy uniendo tus voces platinadas y oscuras para sacarme la amargura.
Me bebo el té verde que me das, huelo en esta pequeña alfombra tu humanidad, mi lentitud ejerce el poder, tu evaporación asume su fe, y todo queda acomodado por los símbolos de paz y la libertad.
Entre estos barrotes (que no son de hielo) me puse a fumar, ingiero tus labios, absorbo la punta de tu lengua, me ato a los movimientos del pecado, abro mi decencia para que la hagas descansar, porque ya no quiere andar, quiere parar de hablar, y beberse con vos una copa de obscenidad.
Te creo necesaria, te necesito, pero te escapás, desvestis tu inocencia y te echás a andar, te elevás, me elevás, y me acariciás. La suavidad está hirviendo en una vela, mi organismo se mueve junto a tu cadera, y la pereza abrió los brazos para rodearte entera.
Como si juntara nuestras bocas en los flecos del algodón, y como si meciera tu entrega por el esófago del sillón, voy intentando descansar en este campo de bocinas y doctrinas de motor, la política de las voces triunfó, y ganamos quienes deseamos hacer el amor.
(Si vos no querés que te deje, nunca te voy a dejar,
pero todo depende de tu voluntad,
la mía por algún lado está).
(Siempre creí que esto no podía ser verdad,
y ahora que es
no lo puedo creer).
Me acuerdo de los patricios y de la plebe en segundo año de historia, y los latidos nuestros nos hacen llegar a la gloria, atacan por la retaguardia, se juntan unos con otros, y pliegan el dolor desandando un coro.
El silencio es de ocasión, dejame una vez hablar por las dos, parece ser que en el ágora griega y en el forum de Roma la elevación va subiendo desnuda,
las pieles se hacen una,
la República se impuso con holgura,
nada de imperios,
ya puedo descansar,
el amor se libró de su atadura.
02 de noviembre de 2017

martes, 31 de octubre de 2017

Privarse del amor empolva el corazón

Aunque las persianas permanezcan adorando siempre a la luna sin poderla tocar, la luna está. Privarse del amor empolva el corazón. Te hace dormir en una combi, atrás, apretada, cuando el aire afuera te puede mojar, y si te puede llenar de óxido el alma lo hace hasta el final, y a la noche te insiste en que te acuestes descalza y con hambre, recordando sus intensos masajes.
Mientras los pies sacuden la infamia del cemento, unos remixes capitulan el éxtasis del viento. Voy flotando intuitivamente, asciendo, trepándome por las hojas, bebiendo entre la gente mis propios pasos, y hay personas que cuando me miran me sonrojan. Publico un abecedario en ellos, de como quiero que sean nuestros besos, pero pasa la cobija por los troncos y el silencio de la calle me hace reír por mi estupidez con antojo.
Te tomaré los labios de las manos, recitaré el Cantar del Mio Cid a la orilla de un lago, y cuando parezca que todo esto que digo es incoherente me reiré con vos por afano.
¡Es un "flipeo" vegano escuchar música subiendo por las ramas como en peldaños!
Y qué se yo si ésto está bien o está mal, ¿todo tiene que ser juzgado? Si hasta los encasilladores legales se han enamorado.
Mesura, la verdad tiene sus conjeturas, no te arremangues el cerebro, pensá si vale la pena ser menos intenso, porque la vida se te arruga como un cuento, carretea por el camino existiendo, y vas cediendo.
Y vivo como puedo, o vivo como quiero, qué sé yo, qué más da, portás tu propia entrega en tu mano, lento o arrebatado, te vas para algún lado.
Acelerás o te la arrebatan, ahora tengo el alma enamorada, pero si introduzco mis piernas en la cinta es porque mi sangre por vos está viva.
Y aunque el tiempo es hoy, hasta que el tiempo no se detenga también será mañana, beber alcohol a la madrugada, fumarte flores cuando estás cansada, determinar si tu pena es más fuerte que levantarse temprano a la mañana, vivirás finalmente como te dé la gana.

Esta última semana de octubre de 2017.

jueves, 26 de octubre de 2017

El pozo

Cafecito, una tura de aquellas. Me va divulgando su aroma, haciéndome sentir lenta de cuerpo. Las charlas que vamos teniendo, con el sorbo, me inician en el recuerdo. Huelo contestaciones, preguntas ocasionales. "¿Para qué me sirve estudiar esto?", "No me gusta esta materia". "Me quiero ir". "Todavía faltan veinte minutos".   
- ¿Te doblegan los recuerdos?
- No, me exaspera la desilusión que anda rondando por el mundo como sapos saltando de charco en charco sin poderse mojar.
Gomosas parafernalias beben la savia ajetreada del minuto a minuto. ¿Sos verdad o mentira? ¿Sos concierto o bocina? ¿Sos falta de caño de escape o mariposa bailando en un estanque? ¿Sos una fuente encriptada o una sed revolucionada?
El sol ya sufragó durante la mañana, y es jueves, oloroso, quejumbroso, mala onda, parsimonioso en el territorio epistolar de mis emociones.
¡Qué ofuscada me levanté!, con el maullido que sonó "antes de las seis", malhumorada, pero qué contradicción, vine a la escuela y se me olvidó que no quise acariciar a Lucy, porque cuando vuelva la dejaré sedosa.
Pero de la jornada de este 26 de octubre saqué conclusiones contradictorias: aunque en la superficie debería estar lo genuino, si escarbás lo encontrás.
Y vuelvo a la clase de 1° y a la de 2°  con la devastación en los pensamientos de los jóvenes, ¿cuándo nos haremos cargo los adultos de sus desilusiones?
Antes estuvimos nosotros y dejamos el campo lleno de cardos, y ahora ellos se pinchan al transitarlo.
¿Que no querés estudiar? ¿Dónde se quedó colgado el sistema educativo? ¿Por qué es tan difícil lo fácil? ¿Nos otorga mejor aprehensión sacar las partículas del viento?
Parece que las baldozas están rugosas, las barren, las limpian, les pasan el lampazo con aserrín y siguen dudando, ¿es rojo o negro? ¿Es flor o yuyo? ¿Es pozo o abrazo?
Abrazo, aún prefiero abrazo, el pozo que se quede absorto.

26 de octubre de 2017

martes, 17 de octubre de 2017

Besarse con los labios

¿Cómo vas a conocer el beso del otro si no dejás que te bese?
¿Cómo el otro va a conocer tu beso si no deja que lo beses?
No te apresures, disfrutá, la boca necesita templarse del movimiento fóbico y salado del mar, exprimir el jugo como si fiera una naranja insegura pero madura, desarrollar consistencia con el movimiento de los labios dentro de la cavidad amorosa, acelerar el goce en la equidad del aliento, como si se abrazaran allí pétalos de una rosa.
Si una boca no permite, una boca no disfruta. Y si ambas bocas permiten, ambas bocas se convertirán en una.
Nuestro desenfreno provoca quietud en el otro, asimilación de consternación y apresuramiento del ocio: no hay que cometer errores tan tontos.
Dejemos que ambos cocientes intelectuales del deseo se revuelvan la piel en el camino, y una vez allí adentro podremos desperezarnos de tanta agresividad sin sentido, con los suaves movimientos, atrapados en la sublime tempestad, abrazados en contracciones de saliva milimétrica, que vamos juntando con emisiones eléctricas.
Que los labios recreen la conjunción, aunque el tiempo esté tan saturado de contradicción.
La juntada no se parece en nada a una reunión de amigos bebiendo cerveza, se parece al desarrollo descomunal de la belleza, con sus ondas entrelazadas, enamoradas, despelusadas de apariencia y entregadas a la bendita demencia.
Aunque los labios estén cansados de tanto andar, siempre encontrarán nuevos pinceles para volver a pintar la justificación de la humanidad. ¡Pero es necesario quererse besar!

16 y 17 de octubre de 2017

sábado, 14 de octubre de 2017

Conversación

-No podría amarte más, es imposible
-Yo podría amar un poco más tus piernas, el olor de tu circulación sanguínea, la solución de tu saliva.
-Quizás yo ose amar algo más de lo que amo tu mirada
-Y yo las bifurcaciones de tus labios, que llevan a los míos por sus lanchas a motor en los lagos aledaños.
-Y yo tendría que amar algo más allá que la suave piel que te posee, tentadora, hirviente.
-Entonces a mi se me ocurriría amar tus párpados cerrados, porque me permitirían ser un poco más libre de tu encanto.
-Y a mí me gustaría amar menos tus pensamientos, pero son tan abstractos que hasta en las horas en que están vacíos me gusta tenerlos como esclavos.
-A ver, si me pongo a pensar, no encuentro el sentido de no vivir un minuto sin el baile de tus manos.
-¿En tu cuerpo?
-Sí, en mi cuerpo, doblegándome con éxtasis el poco espacio de libertad que tengo.
-Yo quiero entretenerme en la comodidad de tu pecho, ascender como si me envolviera el techo.
-Y yo no puedo amar más tu espalda, que me sostiene como si nuestros movimientos se empantanaran.
-¿Y si toco tu mano?
-No se puede tocar lo que no está próximo, huele a óxido, la distancia se transfigura en lágrimas secas y almendras viejas.
-Pero yo quiero...
-No todo es posible cuando es querible...
-¿Aunque te atraviese el alma un dolor terrible?
-No, casi siempre te tenés que conformar con lo que hay. Lo que no se percibe como verdadero no sirve...
-¿Ni aunque lo desees con una convicción sostenible?
-No, el amor es de a dos, entendelo, por favor.

14 de octubre de 2017

sábado, 7 de octubre de 2017

¿Sabés?



¿Sabés cuánto lo imaginé? Y ahora que aún no puedo te miro más, como desde cuando te miré. Las flores huelen a destiempo, porque esta primavera va cambiando de humor como de viento,
Sus amantes me destruyen con las alergias,
y no sé para dónde voy,
todo es una sinergia,
como un retrato que mira el sillón.
Si me compro lapiceras nuevas
quizás escriba mejor en los libros de temas,
pero esto de ir inventando teorías nuevas sobre la marcha
me desconcierta.
Volver a casa,
pensar en lo mismo,
trabajar sobre tu mente 
para que no caiga por el abismo,
y sólo querer que te abrace el silencio 
en una hamaca,
que te saque los pesares,
como te desprendés de tu ropa en la cama.
¿Sabés para dónde voy? Aunque tenga las cosas programadas todo se desvanece en cada madrugada, el café me mira como su siniestro pasatiempo, lo acaricio con los labios, lo degusto, 
pero finalmente se retira
como la paz del mundo,
sin decir nada, 
sin practicar avisos, 
y en primavera no está 
para comerse un guiso.
Besos que van y que vienen,
que se instalan en el pensamiento,
que fraguan sensaciones que les convienen
que muerden suavemente tu aliento.
¿Sabés si cada cosa está en su lugar? Acomodadas están, pero, ¿en su lugar?
Y si se olvidan de respirar,
y si caminan como si los costados no contaran, 
y si se adormecen para pasar el rato, 
y si se despidieron pero no hicieron el saludo con la mano. 
¿A dónde se va lo que has hecho en vano?
Hoy no tengo ganas de pensar en abrazarte,
porque lo que no quiere ser abrazado
de mis ganas se ha  marchado.

07 de octubre de 2017




domingo, 1 de octubre de 2017

Una flor en el cemento

Esto es simplemente una parte de mi vida de todas las partes que son así y que tengo bien aprendidas.

De vez en cuando, y quizás más de la cuenta, somos humanos.

Suponemos, planeamos, imaginamos, pero no tomamos en cuenta la acidez de las notas del piano.

Negro y blanco, empezás con "Para Elisa", pero nunca terminás de saber cómo se afina.

Me muero por entender, como aquella primera vez, cuando todo lo sabés, y no buscás tanto el detalle porque tenés fe.

Ya leí demasiado y no me quejo, siempre la linda poesía te cuenta bonito el cuento, y sin embargo con un chasquido nocturno comparecés tu alma ante el absurdo.

La felicidad es ese minuto que no vuelve más y ese instante en el que querés estar, y siempre te hacés la soberbia, no puede ser que vos no consigas tus metas.

Pero cuando caés no sabés ni en qué momento te la empezaste a creer y terminaste como una contempladora que ya no puede ver.

-Siempre me convencés de todo.
-¿Cuál es el siempre? ¿Cuál es el todo?
-Siempre es este momento, el todo eres tu.

Y si lo que queda al final es el amor, cualquier esfuerzo habrá valido el deterioro del que aprendió.

¿Ángeles guardianes? He tenido, y si alguna vez pudiera devolver lo que me ayudaron a vencer...quizás no es en las propias personas, quizás es en otras, dialogar es también dar en tiempos de zozobra, ayudar es también tratar de entregar cuando el mundo parece una horca.

En este camino del que poco importa, mirar al costado y entender parece una flor en el cemento de una obra.

01 de octubre de 2017

sábado, 23 de septiembre de 2017

Borrachera de rutina

Los sueños están en ropa interior,
emergen de los zoquetes
que apestan a pasión,
que suenan en una y otra voz,
y en el cuello de su vertiginoso andar
rumian las gotas del sacrificio
de la honestidad.

La polera los expulsa,
el sostén los enreda,
van gimiendo con Dionosio
una canción en la vereda,
veo las plantas a través de la ventana
y todo se desintegra.

Es difícil suspirar
y que esa persona por la que suspirás
nunca te escuche,
el corazón parece engomado
y va pidiendo pasar
hacia otro lado,
delante parece que lo han lastimado.

Me gusta que sonrías,
me gusta que te manifiestes,
aunque ni el perejil de la huerta se entere,
y así como en el mundo se manifiesta el sol,
que es plagio de tu corazón,
así me gusta pensar en vos.

Me gusta también no pensar en vos,
pero cuando me acuerdo que no pensé
todo comienza a dejar de ser.

Si a la pelota no le das de taco,
todo lo que intente parecerá en vano,
y sin embargo esta porfiada
sigue estando obnubilada.

Al mirar te podés cegar,
y el viento que volvió una mañana
habrá arrastrado en su infierno a las ganas,
pero siempre habrá un intento nuevo
que haga lo que le venga en gana,
caminar en una pierna,
rascarse la cabeza,
andar con dolores
pero no dejarse vencer
ni aunque me ignores.

Es el cambio que se avecina,
la estepa que me contamina,
tu ser que me ilumina,
hasta los fantasmas parecen besarse
por esta esquina.
Nada en borrachera la rutina.

23 de septiembre de 2017

viernes, 15 de septiembre de 2017

Uno no puede rellenar el tiempo...

Uno no puede rellenar el tiempo con personas como si fueran muebles, o como si bailaran en tu frente las picaduras de insectos, necesarias para andar por la vida bien derecho.

Que la impaciencia no exacerbe nuestras lágrimas, que el fuego no vierta en el viento los estragos del delito del tiempo.

El cansancio es un animal perenne que se tapa con plumas y a sus amigos desayuna, no es sólo que se los fuma, es que entre el queso crema y la mermelada va untando los restos de sus madrugadas.

Te besé tanto, tanto, que es mentira, en el aire iba hipnotizando a las alegrías, pero cuando una quiere estirarlas como chicles parece que así se nos fuera la vida, y no aprovechamos las miradas que nos convidan.

La garganta se aprieta, absorbe las penas, e intentamos andar a tientas como si sólo tuviéramos una fiesta, pero el bochinche de escucharte me llena el vientre de arte, se van generando gusanos, que luego aletean como gladiadores espartanos, y la mitad de mi vida se queda quieta para poder pensarte cada día.

Uno no puede rellenar el tiempo con amores como si fueran muebles, no, cuando sentís la magia vas atravesando un brillo que te estremece, no hay sensación más cualificada que enamorarse cuando todo perece, porque todo se mece entre pelos de gato, pero vos te quedás obnubilada por un largo rato, y con el tiempo finalmente hacés un trato, no te vas hasta que no lo hayas intentado tanto que la partida sea de la muerte un camino ignorado.

15 de septiembre de 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Feliz en el lodo

No sé si va a haber algún día que no estés, ni quiero tampoco, aunque permanezca viviendo con el corazón roto. Porque, ¿quién hace las perforaciones?¿Quién se crea las ilusiones? ¿Quién es el que se anima a enredarse con las explosiones?

Crujen las figuras, sacra es la estatura, querés llegar más alto y sólo atinás a caminar por un rato. Todo esto pasa cuando te contemplo en cuadros, o en los rastros que vas dejando por el camino en el que me relajo.

Soy una privilegiada, llegar hasta la madrugada en tus ojos enredada...y la noche va cediendo el paso a las estrellas que contemplan las energías del corazón, que tiembla.

Me acuerdo de "con ese color se ve más blanca", y yo quisiera ser como me dé la gana, pero los obsequios tienen recambio y muchas veces hay que alabar a los vándalos.

Entre la sumisión a la noche y la cama que me espera con sus dotes, yo me voy poniendo en tus ojos. ¡Tremenda sensación en el lodo!

13 de septiembre de 2017

sábado, 9 de septiembre de 2017

Escapada al puerto

Te juro que me tiembla el corazón, podría personificar a una hoja que pierde la razón, pero apenas es un habitáculo que resiste al frío en un mundo simpático, nada más que eso, una esfinge solitaria en Roma que por tu existencia se alborota.

El sol personifica pirámides a través de la ventana, yo tengo el espíritu luchador como una espada, y luego de un rato de desprecio carnal tu pelo se convierte en el horizonte de esta madrugada. ¿Sabrán que existís las hadas?

En el camino voy mojando el corazón, su lápida me tienta, pero hago de cuenta que vos me das el beso y todo se contenta, hasta la playa siniestra se hace un lugarcito para sacudir mi entereza.

Sábado, y Deseado saca a pasear el escobillón en medio del ventarrón, huele a cambio en este mediodía noctámbulo, de colores está hecho el mundo y el asombro se ha quedado mudo.

Tengo el puerto en la nariz y tu voz se me aparece como un desliz. La razón tiene sus pausas, y yo te tengo adentro aunque lo razonable me clave sus garras.

Es un pecado querer, pero me hace renacer, retener el poder, ser, ascender y volver a caer, nada como ver el alma arder, saliéndose del manto del agua como un pez.

En esta escapada al puerto te pienso, una y otra vez como pensamientos lamiendo la mañana y los besos, te pienso, desglosar el primer momento y ver este último tiempo (que es un gran tiempo), te pienso, como dudar que aunque las huellas tengan la consistencia que puede haber en la arena seca, te pienso, y aunque se me alborote la vida, derrotada por una explosión matutina, te pienso, te tengo aunque no te tengo, y te pienso.

09 de septiembre de 2017.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Más de la una de la tarde



No quiero escaparme, en este mundo confortable me siento cómoda. Aunque poco apreciable, siempre conviene ser distante cuando sos presa de los contrastes. La piel de Dionisio me tienta tanto como el aroma de tu cuello, carbonizado por el sol, atentando de erudición en la partida de esta sofocante estación (que sale a pasear en las cuatro ruedas de un auto de colección). 
El mundo de las palabras no se termina, ¿cómo terminar con la indecencia que me contamina? Abro la puerta del patio y siento un olor a pollo al horno que me suplica cerrar las paredes de los quehaceres y lanzarme a la caminata que más me tiente, esa que se pronuncia en tu piel, esa que ejerce en mí un compungido bien (“requete” bien), pero la imaginación es apenas un placer, y no es tan desquiciable como poderte ver. 
Lucy trató de posarse en el camino de unos pájaros que pararon sus orejas ante esta canción que suena ahora, pero nada la distrae, como a mi nada me aparta de tu silencio atroz que atraviesa mis pesares. 
Donde comienza mi omnipotencia termina tu paciencia, todo es un desglosar sentimientos de indiferencia aplastados por la incoherencia (¡voy a terminar mi tarde comiendo unos sorrentinos que ha hecho mi madre!), y donde la laguna me muestre el contenido de mi alma quisiera que te me unas en calma, pero no se le puede pedir suavidad a la solemnidad, ¡todo es tan confuso que hasta prefiero leer a Confucio y no a los dramaturgos! 
En este mundo donde al amor abunda poco, como desearía que te me pegues “un toco” (como dicen los chicos en la escuela), y deslizar nuestras piernas en la acera, total los paseos son de todos, y más para el amor, que lo pueden hacer hasta unos portones sonoros. 
Desmembrar la lucidez, arrancar la peste de la locura, sostener la ilusión de las venas y amarnos como enredaderas, ¡entre los brazos de una bañera! 
Más de la una de la tarde, momento ideal para seguir soñando que los cristianos y los musulmanes hacen las paces.

03 de septiembre de 2017

jueves, 31 de agosto de 2017

El tiempo

Un mosquito pasó y luego se incrustó en el orificio del tiempo, donde nada perdura y todo transcurre con total desmesura. Resucitaron las venas del atardecer sobre el escritorio, y el semejante animal sobrevolaba los bancos de los alumnos como desatando su necesidad entre las pieles desnutridas. Mientras los ruidos de los autos palpaban la insensatez, el mosquito aterrizó en un buzo de friza color azul. El estudiante cantaba sobre la dormilona tarde (tan despreciable), era insignificante su voz pero muy eufórica la sensación que provocaba en sus vecinos. De pronto sintió el pinchazo metafórico del tiempo y todo se derrumbó. Los intestinos del animal se desprendieron en el acto, suplicaron misericordia y comprensión. Su atacante no pudo contener la furia. El tiempo, que estaba esperando terminar su faena, se marchó.

30 de agosto de 2017.

sábado, 26 de agosto de 2017

Querer amar

Que lindo es acariciar, que lindo es querer acariciar, ojalá nunca nos acostumbremos a no acariciar, ojalá nunca nos acostumbremos a no querer acariciar. Parar de sentir es una sensación que no nos tendríamos que permitir, dejar de sentir sería morir. Pará, volvamos al inicio, bebí demasiado de tu maleficio, todo es quererme acostar y ver mi alma al lado intentando madrugar, pero yo me quiero quedar, detenerte entre las sábanas, y tu fantasma sale por la ventana, ya no sé si quiero soñarte o comenzar a dejarte, total el tiempo es un carpintero, que todo lo modela a su antojo con esmero. Pará, sigamos hasta el final, de secretos ya me harté tanto que prefiero quedarme sola bebiendo en cualquier respaldo, música me perseguirá pero yo a toda ella no querré escuchar, me pararé delante de sus cuerdas y apostaré a degustar sólo las orquestas, ¡para qué quiero tantas palabras que no se creen ni sus propias mañas! Pará, volvamos al inicio, que lindo es amar, que lindo es querer amar, ojalá nunca nos acostumbremos a no amar, ojalá nunca nos acostumbremos a no querer amar, no creas que es perder la libertad, porque la libertad comienza cuando tenés una oportunidad.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Manifestación de magia negra

Un precinto de magia negra sale a rodar por el mundo, en cada mirada va encontrando su refugio, empieza por la ternura y luego la convierte en desmesura, ¡qué manera de mirar! ¡Es tal que no podés escapar!

Los confites apenas son el inicio, verte aparecer por la puerta es imaginar el desquicio, tapar la bobería para desmenuzar la alegría, que sea como la manteca de un lomo en la olla, y rebozar tus ojos de honra, porque cada vez que miran parece que alzaran su voz por la retina, y desdibujan el aire, y le sacan el aliento a los mares, y a los océanos los adornan con aullidos de focas, ¡juro que pueden volverme más loca!

Toca un acordeón de magia negra por la calles, hidratando la sal por todas partes, los ricos se quedan sin mansiones y los poetas entregan sus pasiones, la arena deja pasar el tiempo y ellos aún así le hacen jugarretas al silencio. Donde quiera que la arena se hace vida, tus constelaciones negras iluminan, juegan a predicar con herraduras, cabalgan por mi figura, desinteresadas están de manifestarse, pero mis ojos no paran con ellas de recrearse, ¡todo es tan interesante! Quiero que vos me abraces.

La verdad (si es que hay una verdad) es que tu magia negra es una obviedad, ronda el mundo escondiéndose de todo, menos de mi corazón, que está solo, y la puedo observar pintada en las nubes, cada vez que la tormenta succiona lágrimas de una lumbre. No me callaré si tus ojos me ven, que el mundo descafeinado se haga a un lado porque aún tengo fe.

23 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

No es poesía, hoy no me atrevo a ser

Debe ser el feriado. ¿Por qué todo es tan etiquetable, medible, clasificable? Me pregunto qué es tener una ambición. ¿Comprarse un auto, una casa, ser "rico"?¿Alguna vez me preguntaron si yo quería tener un auto? ¿Es la independencia o la dependencia? ¿Alguna vez alguien le pregunta a alguien qué es lo que quiere? ¿Por qué damos todo por supuesto desde nuestros cánones, sin entender que quizás haya otros posibles? Si no te gustan ellos, pues no te unas, y si te unís que haya paridad. ¿No existe la posibilidad de que alguien no quiera manejar un auto? ¿No existe la posibilidad de que alguien no quiera tener hijos o casarse? ¿No existe la posibilidad de que queramos ser felices a nuestras maneras? ¿No existe la posibilidad de ambicionar cosas distintas al común de la gente? ¿Qué es la ambición? Hace años alguien me quería hacer ver (desde su posición) que si yo no pretendía tener un auto o una casa era porque no tenía ambiciones en la vida. ¿Son las ambiciones simples decretos? ¿Son las ambiciones cuestiones de materia? ¿Quién decreta qué ambiciones son correctas y cuáles no? ¿Quién decreta qué se debe sentir y qué dejar de sentir? ¿Alguien puede entender que si el temblor pasa ya no es la misma sensación de vértigo después? Conozco a algunas personas que no tuvieron un auto y nunca les preocupó tenerlo, y no sé si alguien les "reprochó" algo por esa "ofensiva" actitud para con el mundo de los conductores. Y también conozco personas que los tienen y no pierden el tiempo en hacerte ver sus sensaciones cuando ésas no son las tuyas. Eso de que el otro piensa que algo te falta, porque ellos creen que algo te falta, según sus cánones de vida, y si no hacés eso que supuestamente te falta ellos se sienten incómodos como si fuera la propia vida de ellos la que estás perjudicando...¿de qué va? Yo no dejo que eso me abrace, pero cansa cuando hay gente que persiste en hacerte ver "eso que no tenés", y que a ellos les arreglaría la mente y los dejaría tranquilos que lo tuvieras. Qué histérico día, tanto que me ha contagiado, pero he vuelto de la pregunta y me he silenciado. Bye.
21 de agosto de 2017

domingo, 20 de agosto de 2017

"It's a tragedy" of words


Pero no es del estilo trágico de esta canción, ya que si nos vamos a la teoría literaria entenderemos que la tragedia forma parte de los géneros con mayor devoción por parte del lector. Es que Shakespeare sabía bien cómo arrancarle a los seres la inspiración. Por ahí va rumbeando lo mejor, pretender entender cómo unas benditas palabras aisladas pueden acelerar toda la retención que guardaban, y hacer que el volcán interior eructe doscientas cincuenta emociones de la nada. Sólo por leer, sólo por escuchar, sólo por atender, sólo por comprender al otro podés reinventar un corazón roto.¿Alguien me puede decir cómo hacer para no lamentar lo que no puedo tener? A veces la realidad de las palabras es más fuerte que la realidad de los hechos, y si saco a pasear por la esquina a mi invalidez de concreción quizás pueda darle sentido a lo que siente mi corazón. Por ejemplo, el jueves llovió bastante y mojé la inmadurez que se movía adelante. Los colores se iban mezclando, olía a frutillas, y ante la humedad estúpida que se propagó más tarde me quedé en cuclillas. Porque aunque quizás sea preciso no escribir cuando llueve, doy vueltas sobre un sentimiento que me mueve, y el pensamiento se me nubla como quiere. En esos días afuera hay suciedad, dan ganas de no moverse de nuestro pedestal, pero tenés que salir y con los charcos te tropezás. Así que decidí copiar el viernes unas cuantas palabras del libro de García Márquez y ver hasta dónde puedo con ese archivo memorioso entretenerme. "Pestilencia", "naufragio", "almendros", fachada", y se me ocurre pensar que tal vez es la vida un naufragio de almendros que perecen delante de la fachada de la pestilencia, pero no, llegan "pétrea", "bramidos" y "resplandor", y me interesa decir que mi alma es una casa pétrea que externaliza sus bramidos cuando en su puerta se persigna un resplandor. Pasan las páginas y llegan "aliento", "alborotaron", "silbato" y "baranda", y voy cocinando entre la baranda de mi aliento una expresión que sale a la luz por el sonido de un silbato que mis sensaciones alborotaron. Finalmente, el viernes me quedé con "Santiago", "crestas", "muchedumbre" e "infundio", para entender que Santiago fue un personaje que activó las crestas de la muchedumbre a través de un infundio. ¿Siempre será así? Cuando querés hacer lo que querés parece que nadie te puede comprender, porque los puntos de vista son tan dispares que las explosiones secan los manantiales. Es domingo, no crean que me vierto sobre lagos salinos (hay sol), me puse a pensar un poco en tus ojos y ni esta música mágica de Norah me hace descarrilar de mi antojo.
20 de agosto de 2017.

martes, 15 de agosto de 2017

Antes de corregir

Las lágrimas se apresuran y van gimiendo por las mejillas de la oscuridad, a un paso de contemplar el manantial, se descubren en su honestidad, desmontan la grandeza de su intimidad. Hoy no es tiritar ni desestimar, no es descartar ni descontar, es acrecentar la soledad.

Posar la mirada en la humedad resplandeciente, pretender más, y sólo encontrar un gesto indiferente, la gente, apenas huele lo virtual, en su laberinto se pierde. Vas pero casi no volvés, y en su caliente acolchado de plumas te perdés.  Si puedo entender a dónde voy, entenderé por qué este camino aprieta su acelerador con la ternura del sol.

Me acuerdo poco del aroma que contorneaba el patio de la casa de mi abuela, donde la planta de jazmín dejaba en mi imaginación sus secuelas, ¿se habrá perdido en el cauce de mis venas?

Voy apareando la mirada que me gusta, y sin embargo esos ojos no me buscan. ¿Despertaré o seguiré? ¿Hasta cuándo me empeñaré? ¿Amo la ceguera o es que estoy cómoda en su bañadera?

Debo respetar demasiado los tratos, o tanto deambular por la estupidez me debe haber congelado los caños. Dicen que no hay que claudicar, y si al final tengo tu piel me animo a cruzar el mar, ¿pero en qué posición deberé esperar? Esto de estar sentada dejando pasar el tiempo hace que los sabios se burlen de mis intentos.

Y ojalá el amor fuera algo tan razonable que depender de él resultara una suma de almas contables, pero cada vez que respiramos sus encantos parecen urdir elucubraciones los huracanes.

Huyo de aquí y regreso a mí, vuelvo a escuchar el ruido de mi beso infeliz, ¡y ahora sólo tengo que corregir! Pues de una vez a sentarse, las manecillas por vos no van a inclinarse.

Algunos días de agosto de 2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

"Sólo pienso en ti".

La noche que habita en tus ojos me pisa los talones, ya se acerca, ya, y voy tan apurada que no alcanzo ni a atarme los cordones. ¿Me perdonará si me olvido un rato de ella pensando en mis dolores? Tengo unas ampollas que le habían salido al tiempo, y se van descascarando de tanto luchar contra el viento. La caminata es oscura porque te tengo en la mente y me tapás la luna, no puedo más pero quiero lo que das, lo quiero como si sólo me quedara eso y nada más, o como si apenas me raspara con sus uñas la voluntad. ¿Dónde irá a parar? El trayecto es oscuro y en cada tramo intento huir lejos tuyo, pero paseás en mi cabeza como si el deseo se hubiera hecho más duro, más nutritivo, más intuitivo en su sigilo, es como si siempre estuvieras haciendo guardia para que me quede enterrada en tu mirada. Y es hora de levantarme y seguir, pero tus zapatos me quieren perseguir, si doblego mis sueños de tarde me habré sacado la necesidad de amarte, pero tengo tanta hambre que hasta los pistachos enmohecidos huelen a tu sable. Lo opaco que se descarga contra mí parece no tener fin, es resistir o salir, y si lo pienso otra vez el alfil me comerás en tu juego de ajedrez, deberé tirarme a rehogar mi corazón aunque pierda la razón, ya la etapa del arrepentimiento pasó. Sólo pienso en vos.

09 de agosto de 2017

sábado, 5 de agosto de 2017

"Time, where did you go?"

He pasado ya varias veces frente al edificio de la Universidad de la Patagonia, y sólo ayer nos vi a Miguel, Ada, a Virginia y a mí saliendo por la puerta después de clase y entrando al comedor universitario para hacer tareas o tomarnos unos mates. "Siempre te vas", me reclamó alguna vez Miguel, y yo partía raudamente para encerrarme en mi mundo filosófico y musical. Pero esa vez me quedé, y ya no los dejé.

La alegría de Ada, a su gran edad, no tenía igual, disfrutaba de la clase de Lingüística y de Literatura Latinoamericana más que yo, que sólo asistía para hacer algo más después de haber terminado mi primera carrera. Pero ella era la versión de "El Principito" en persona, y siempre hablaba de ese libro, algo así como un aliado para su vida. Me acuerdo cuando fuimos a su casa, en Rawson, porque Miguel iba a hacer un pollo a la parrilla. Ésa fue la cocción más larga de la historia, pero disfrutamos tanto que del olor a leña guardo algunos fragmentos, y no me los quiero arrancar del recuerdo. ¿Y ese otro aquel día? Cuando a Ada le hablé del disco "Cuerpo y alma" de Soraya, del que luego le grabé el cassette. Recuerdo haberle dicho que algunas de las canciones tenían el sonido de Pink Floyd (por "I need to be found"). Y aquel otro momento, en que le regalé el disco "1's" de The Beatles, porque sabía que le gustaba. Y también cuando me regaló una tarjeta donde me decía que no somos seres especiales, sino particulares. Y aquel otro momento, cuando chateamos por MSN, y ella estaba con Virginia en Trelew y yo en Toronto. Fue donde aproveché para "contarles de mí", porque soy valiente, pero me cuesta, el cara a cara me costaba, me daba "vergüenza", y ellas entendieron, como entienden los amigos, seas como seas, pienses lo que pienses. Y recuerdo cuando volví, pero volví para velarla, para reírnos y recordar anécdotas con Miguel y Virginia en un velorio de poca gente, pero el más hermoso de mi vida. Y de ella me quedó también la planta que crece entre los árboles, y que se dividió entre esta casa y la de mamá, y que cada vez que la veo ahí está ella sonriendo, como era su costumbre hacer.

Y más tarde se fue Miguel, y no pude despedirlo. Él, que me acariciaba la mano cada vez que caminábamos, él, que se cuidaba de ser grosero y decir malas palabras delante mío, él, con quien leía en la cafetería de La Anónima de "la Colombia" (lo que es el destino, hoy trabajo en la escuela de enfrente), y que me enseñó cómo escribían Olga Orozco y Alejandra Pizarnik, y con quien poemizaba en servilletas de papel, él, que quería que le presentara a mi hermana porque le gustaba. ¿Dónde se fue? ¿Te acordás, Miguel? Cuando caminamos toda la Irigoyen con Virginia, y le decíamos "ya falta poco", y era "una cuadra más, una cuadra más", hasta llegar al río Chubut. Hoy no estás y vaya a saber a quién irás a retar más allá...a Virgi ya no la cargarás.

Ayer y otros días pasé por el frente del edificio universitario y miraba hacia las ventanas de las aulas donde nos daban clases Ricardo Forster y Christian Ferrer. Me acuerdo de las varias veces que me dormía sentada, por la hipnosis de la suave y poética voz de Ricardo, que hablaba de los viajes profanos, de Baudelaire, de la utopía ("la utopía es el camino"), de Marshall Berman, de Octavo Paz y tantos que me hacían dormir, hasta que descubrí el placer que me hizo enloquecer, y ya nunca más lo dejé. Pero también recuerdo a Christian y a "las tizas que parecen luces de neón", y a su admiración por Nietzsche, y su lectura del prólogo de "Así habló Zaratustra", y a su clase de Schopenhuer, y a su referencia al libro "David Coperfield", y los libros de Lewis Mumford. Aún recuerdo el calor en mi rostro cuando me preguntó, "¿qué hacen con los diarios en tu casa?", y mi contestación fue "los tiramos". Y esa forma de hacerte sentir pudor, cuando se quedaba pensando, mirándote, sin decir nada...¿Y aquella acalorada discusión con una compañera sobre lo que está bien y lo que está mal?. "Está mal matar", decía mi compañera, pero Christian le respondió: "para el asesino eso está bien". Y ahí comprendí que no es fácil definir esas cosas, que simplemente no se definen, porque la verdad son perspectivas.

Pues antes de llegar a la escuela para tener la reunión institucional, un conductor subió por la calle desaforado, con su auto a toda velocidad...y si un niño se escapaba de la mano de su mamá, ¿quién hubiera tenido la culpa de ese terrible incidente? Calculo que conectarse entre los seres humanos y contribuir cada uno, un poco al menos, en algo al menos, podría ayudar...pero me acuerdo de tantas cosas que ya no están y me pregunto, ¿a dónde hemos ido a parar? Basta ya, desde el pedacito de tarta de limón y de tarta de manzana estoy a puro pensar, amar ya es algo que no puedo evitar, pero tratar es algo que no puedo dejar de intentar. Las empanadas de espinaca me iré a cocinar.

05 de agosto de 2017.

domingo, 30 de julio de 2017

¿Dónde está el horror?

Siento tu aroma por donde los espacios de luz no se asoman, el vocero de las calles grita tu nombre desde su almanaque (los envases del tiempo son un disparate). Las hamacas tiemblan entre los niños rompiéndose en dos, las escaleras de juegos se inclinan ante tu voz...

Es el horror, querer salirme y no encontrarte a vos, querer silenciarme por dentro y soló atinar a guardar el dolor. Tengo unas jaboneritas ideales para curar la tos, pero hacia afuera sólo puedo desplegar mi humor. Es el horror, querer correr y no tener lugar para mi alma esconder, votar a candidatos obtusos y que el mundo arda de una vez. Es el horror, querer ignorar y sólo encontrar pocos escondites para destapar, los símbolos sólo sirven para decorar una casa y nada más. Es el horror, pensar en silenciarte para desvestir la integridad del arte, y apenas cruzo la calle me doy cuenta que estás esperándome con las ráfagas de la tarde. Es el horror, juntar unos pinches para la picada y que el queso tenga su cara lavada, pero si quiero empezar de nuevo tu ser es lo único que veo. Es el horror, diversificar el espacio sería una solución para la soledad de mis brazos, pero ni el dolor que me genera romper una pared a pelotazos hace que no desee un solo segundo atarme a tu regazo.

Mi nariz salpica tu silencio y la piel se tensa con la envidia de la luna, las gaviotas no habitan en esta siesta nocturna, tu presencia es una duda, pero tu esencia me embadurna.

Yo la tuve un tiempo, pero se perdió, como cuando envilecen las estaciones y los pétalos se secan, como se ensucian las miradas que antes veían limpio y recibían tibieza. Pero las miradas ya no son las mismas, ni las sonrisas, todo lo que alguna vez salía puro hoy se ha hecho taciturno, y las naranjas tienen cáscaras más gruesas, y si la gente tiene hambre al político no le interesa.

Me salpica la sangre de la ignorancia, como en la alimentación de los seres la lactancia, hiervo pero no fluyo, camino pero no intuyo, y a decir por este latido que rompe los nudos me gustaría que me convides de los labios tuyos.

Es domingo y las reglas triplico, no es que esté bien quedarse quieta, pero menos no desear saciarme con tus piernas. El aroma que viene de la olla me alborota, los pensamientos son ahora un complemento de la derrota, y el triunfo se fue a pasear a sus perros, yo me quedo sintiendo lo que no debo.

Y mientras escucho a las burbujas bramar, voy sacando el queso parmesano y la sal, crujiente con mis excesos y por la necesidad de tus besos, me animo a más y a todo eso, porque para sonreír y concebir están los que nacieron en el mundo juvenil, la madurez de la estructura se hará cuando me anime a tocar tu perfil, valiente es cualquiera siendo dulce, imagino la conversión de mi cuerpo cuando te cruce, y nada más hará ya que me mude.

30 de julio de 2017

sábado, 22 de julio de 2017

Hambre al atardecer

Yo no sé si todo cambia por cambiar, pero el azul del televisor se puso a temblar, vaciando su contenido ficticio sobre mis vicios. La biblia ha ejercido su sacerdocio en la tarde, y yo tengo la razón desplumada de hambre. Volver a peinarme, despeinarme, el estilo está que arde, parece que el olor a la madera hueca va a despertarme (yo que ansiaba treparme sobre la siesta para olvidarme), pero sigo por vos tirada y despierta, a punto de desbalancearme. ¿Dónde están las chinches que han succionado hasta los hilos de la conciencia? Se van desnudando con sus alas y se acercan, por fin no se fijan en el físico, las llamadas del mar son todas iguales, hasta para los cínicos, y no habrá vuelta atrás ni podrás sentir una vez más lo que no te dan. Las imágenes mojadas por las miradas han erupcionado en la cafetera enjabonada, ¡si el detergente hablara! En una bolsita de trapo puse los latidos, no quiero que se mueran en un cuarto sombrío, ¿los acariciarías cuando pase el gentío? Aún hay algas hasta en los ríos, aunque temo que el deseo se quede dormido, ¿lo despertarías antes de que se lo lleve el frío? Quedarse, moverse, cuestión de insistir en ser viva antes de ser la imagen de los lentes, mientras se pueda seguir siendo valiente la cobardía apenas será viruta entre la gente, y vos caminarás oliendo tu propia fragancia, la de los otros estará dentro de la ignorancia. Muy vos, muy yo, te quiero en la cuerina colgando tus piernas con las mías, recolectando silencio en la desnudez de lo oscuro, y que sólo huelan a sombra las sílabas que no te nombran. No me hagas desear tanto explotar de amor como una tromba, sentada sobre tus venas y meciéndome como una boba.
22 de julio de 2017

domingo, 16 de julio de 2017

16 del 7 del 17

Me acomodé para esconderme de sus ojos en la contienda. Los almohadones olían al humo que despide su mirada cuando se refleja en mi alma, tan apetecible a voluntad enjaulada, tan desorbitada, frágil, envenenada. Me acerqué y me aparté de la pocilga que distanciaba su aroma de mi intento por ignorarla, es tan fugaz el deseo como continuos los versos, me quería tapar con su cuerpo en este frío inmenso, y estaba tan desarropada que el calor de su piel me hirvió la sangre en la redada.

El tacto es inmune a los desamparados, entre sus brazos sentí los míos maniatados, ¿sería posible descubrir una pintura y que abajo estén la verdad y su envergadura? Los volúmenes intensos del crayón y el óleo me hicieron desear llegar a febrero, ignorante yo de vos, pero de un saque todo lo que no se sabe se acerca al piano y lo complace, y se reúnen las estaciones entre los espacios y las canciones.

En situaciones de las mañanas estoy sintiendo que me despierto con su olor debajo de mi almohada, y aunque no sepa aún cuál es su olor me da la gana, nadie te puede retirar ni las pelotitas de tu bata, ni las piedras de la caminata, los poderes de She-ra los tenés vos aunque siempre dobles por la esquina y te ocultes de las retinas.

La amo, y es ese desconocimiento lo que se sube por la escalera para que poco me importe si hay cardos o flores en la vereda. La precisión en el amor está en extinción. Lo que hace a la seguridad es el beso que se desata en tus labios en un matorral, estate segura que nada más.

16 de julio de 2017.

domingo, 9 de julio de 2017

“You’ve been enchanted by the gracious voice of love”



Me da bronca y me da risa, voy tomando aviones sin prisa, miro hacia el cielo encerrada en mi velo, ¿así pretendo succionar del tiempo cada escéptico invento? Me creo todo y no me creo nada, ya parezco una geminiana de la pavada, adulterada por augurios de silencio, como si los geminianos fuéramos silenciosos de contratiempo. Tengo tanto para decir pero mucho para fingir, las orejas no abundan en un mundo de carriles sin fin. Siempre es mejor guardar, para qué quiere una guerrera de lo inconcluso claudicar al dejarse escuchar. Dejémonos de estupideces, vos no me darás ni la hora en tierras de auroras. Quizás sí al anochecer, donde lo oculto destapa sus deseos tremebundos. ¿Qué importa que nos vean? Importa que no nos vean, encerradas en celdas seremos mejores que monigotes de entremesa. Ay, me da bronca y me da risa, ha pasado junio y apenas he usado las tizas. ¿Geminiana? Sí, del llano hasta la cornisa. Y esta ausencia de lluvia se va tragando su orgullo, gasta los megabytes abruptamente y me regala su arrullo. Todo lo que no se oye duele, y todo lo que no se lee se va apagando como tantas veces, tantas que han pasado sin observar delante de las piernas del mar. ¿No ves a las sirenas? Si, pero tienen voces que te desnudan y luego se alejan sin sentir pena. ¿Tantas cosas pueden salir de un murmullo? Leonard Cohen lo supo. Encantar pasa serias facturas cuando te enamorás. La única que se da cuenta soy yo, no tengo a nadie que lo haga por mí, pude desear y tener tanto amor, pero criando engrudo a diario sus estructuras fueron robadas como un recetario. Ya llegó el receso invernal, y si duermo tirada de las sábanas estará bien aprovechado el despertar. No espero momentos de lamentación porque ya se fue el otoño, desde la mañana hasta la noche sólo pensaré en tus poros. ¿Dejarán ingresar a la fiesta smokings sin moño?

09 de julio de 2017

martes, 4 de julio de 2017

Cántaro



Tus pestañas anarquistas se adhieren a mis ojos como en Cálgary te enfrentan los osos, presionan compungidas mi mirada, alimentan su etnocentrismo de válvulas pesadas, subyugando su tolerancia, y si me pongo de rodillas ante el invierno fanático sacás a relucir tu arrogancia, y la perturbación de su goce insiste en forcejear contra mi voluntad, que es tan débil como los lazos de agua en un manantial.

”Tanto va el cántaro a la fuente…”, pero hay que reconocer que las fuentes están rebalsadas y aseguran una fuerte inundación de horas malgastadas.

¿Me mirás? Quien sabe si me mirás, la orientación de tu mirada selectiva baila entre los renglones violetas de las amatistas. Todo es oro, y la plata se pervierte cruzándose con los alces entre las matas. De baratijas apenas sí se visten las lagartijas, que se retuercen lavando y reluciendo la vajilla. Vaya a saber qué tipo de mirada tenés, seguro no es la que te hace perder.

Vamos a ver, esas pestañas tientan hasta al más cobarde, las estaría mirando tomando un café todas las tardes. Total, a quién le importa esperar, las rejas y los senderos aún no se van a cerrar, hasta que venga el fin del mundo no voy a dejarte de amar.

Pasarán los remises apurados en días de lluvia, revolviendo el barro de las calles y dedicando bocinazos a sus musas. Pasará el cartero mezclando economías y besos, como se mezclan la dulzura y la bravura en el sexo. Pasará el perro del vecino ladrándole a los gatos linderos, y este latido que se me escapa por vos no será menos, ni ahora ni mañana, cuando me harte de querer besarte inventaré métodos para poder tocarte.

Todo tiene un fin y nada lo tiene, los zumbidos musicales persistirán entre los nuevos sonidos que vienen. Todo se mixeará en el balde, el agua pura y la que ha pasado por los embalses. ¿Cómo no desearte?

04 de julio de 2017

sábado, 1 de julio de 2017

Mejunje

La hipocresía inhibe la circulación de las venas, las relega a los confines oscuros de la vida externa, a aquellos lugares ocultos e intransitables, porque ser hipócrita parece ser (según el canto popular) lo más saludable, lo más conveniente y aceptable, entre el escepticismo detestable.

Encastrar la tiranía en el mundo, insistirle a la caradurez y a las falsas sonrisas, ¡es una testarudez! Pero a quién le importa, si parece mejor visto ser risueño y absurdo que un verdadero en andas de un vertedero con cerebro.

El amor está quietito debajo del felpudo, belludo, intransigente, indiferente, es un derramado y escueto sincericidio al que confinan al suicidio. Originar muecas en el destello de las estrellas parece ser más válido que una flor bañada en el sudor de la luna llena. Parece menester salpicar el cosmos de promesas y reclamos, cuando lo más hermoso del mundo es decirte "te amo", aunque no me hagas caso, y que se vaya todo al carajo.

Creo que lo mejor será saber cuáles serán las cartas del otro antes de jugar las partidas propias, porque la prevención hace a la definición y la concreción a la erudición...devastación, escribo y parece que hiciera una revolución, cuando lo único que hago es arrojarme de un balcón.

Y entre el intrépido mejunje de estas iniciaciones de frías estaciones, cada vez te amo más, en cada pedacito de silencio que practicás, en cada trozo de sonrisa que no me das, en cada parcela de espacio que separás, en cada duda que no tenés y hasta en el contenido esfuerzo por mostrarte como no te ves.

Contenéte corazón, porque las palabras rejuntadas, nuevas y pasadas, triplicarán tu defunción.

31 de diciembre de 2016 y 01 de julio de 2017

domingo, 18 de junio de 2017

¿Qué tan preferible es la inercia?

A la gente no le gusta buscar, no les gusta buscar (a ellos, los invertebrados), prefieren dejarse llevar por la superficie y la exploración desestimar. Y la gente, para alejarte (o alejarse) dice: "no te merezco", "si hubiera llegado más temprano", y blah blah blah, como emisaria de la estupidez y la cobardía, ¿ves?. Un rulo es más potente que un gentío prepotente, asimilador de cobardes y destripador de lo que parece. Porque no todo es lo que parece pero nos acostumbramos a lo que se ve. Y definitivamente ni la sorpresa podrá con el latido de lo que será, y de aquello que es pero parece no ser. Te reto a arder, si el fuego te consume, que acabe de una vez con tu vejez. Eso de andar rengueando en el amor y justificarse diciendo, "me cansé de sufrir", es para los libertinos ignorantes que hacen todo por subir. ¿Y qué hay si sufrís? La experiencia no es un monigote, es la esencia del brote, lo verde del que aprende y se entrega al placer creciente. Bah, cada quien hace lo que quiere, finalmente, tengo esa maldita frase siempre presente, pero cuando vaya a desbocar de inercia tu corazón te vas a acordar.
18 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

Escrito estúpido

Todo se puede borrar, porque la memoria es temporal. Te acordás de las cosas cuando te conviene, y cuando no te conviene las olvidás. De amor, ni el rastro. El continente retrasado se ha enfriado con sus pecados. De amor, ni un rostro. En una prisión han desperdiciado su reposo los abruptos hacedores del ocio. ¿Qué sería eso de "hacer algo especial con la soledad"? Me doblega tu liviandad, la acuso de infractora ante la verdad. La fragilidad y la frivolidad expulsan sus mariposas, poco queda ya de verdadero en este mundo de pequeños sentimientos. Atino a luchar contra la corriente, pero no la conozco, no corro con esa suerte, las olas se lastiman entre ellas dentro de mi cuerpo y la adoración te construye un templo, pero todo es de momento, no hay que creerse demasiado el manifiesto. Con este sueño quiero hacer la vertical del silencio, apoyarlo contra la pared y construir una red, pero entre las mallas pasan las ocurrencias para sacarle al erotismo su herencia. Cosquillas son cosquillas, se sazona la risa sin prisa. Saboreo el tiempo de la benzina, todo amor está en posición fetal en una esquina, porque es más fácil ser light y ponerse a relajar. Basta de complicaciones para vos, enamorarse es la grosería del sinsabor. Apurate, cada vez que das la espalda te tiran espinas como espadas, ojo que de tanto no ceder se te puede presentar sin poderlo creer. Todo se puede borrar porque la memoria es temporal, sólo el amor puede cegarte aunque pretendas de él escaparte. "¡Ignición!", que a pesar de quedarte las circunstancias apuntan a alejarte. Acá ya corrió la cortina la indisciplina, el alma arruga sus latidos como una pasa de uva que no escucha los silbidos en la ducha. Vas y no irás, ¿dónde estarás? Estúpido escrito de pura decepción, como pretender estar en tu corazón.
13 y 14 de junio de 2017

martes, 6 de junio de 2017

Experiencias urbanas

¿Cómo es posible adherir el pánico futbolístico a un retrógrado libro de misticismo? ¿Dónde está la verdad? ¿En una pelota o en el párrafo de la derrota? ¿Por qué no es prejuicio opinar o aconsejar pero lo es gritar los goles que se han de marcar? ¿Tanto absurdo halago para la belleza que se muestra entre los paños y tan poca delicadeza para entender una mente atenta? Déjense de inspiraciones tontas, un cuerpo escultural lo tiene hasta una jirafa en un corral, pero si pretendés aguzar tu cerebro tenés que dejar de lado tus pensamientos negros. Preparemos los pañuelos que la mente está demasiado enjuagada y está constituyendo su necesidad de ser interrogada. ¡Que bestialidad!, ver pasar a los transeúntes agitados, en su condición de ciudadanos. ¿Te acordás cuando Ricardo Forster nos invitó a la experiencia de "perdernos en la ciudad"? ¿O era Christian Ferrer? Han pasado los años y aún observo la mirada del que camina con la pera entibiada, y me pongo a pensar a quién le regalarán ese latido que tienen para dar. Cada paseante urbano acuna un pensamiento, y yo no soy capaz de comprometerme con el tiempo, te quiero ahora y no te tengo, no te tengo.
06 de junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

¿Qué?

Vamos a seguir pensando que la vida, todavía, tiene un refugio, todo lo que se dio por perdido, ahí se desata el hilo. ¿Por qué? Es una pregunta que se marchita con la respuesta, y aún sigo sin entender de qué cuernos vale saber. De las napas del olvido me enamoré, por abajo iban los peces de agua dulce navegando hacia los mares, y en el camino se reconciliaron con las aves. Momentáneos arrumacos solares. En sus troqueles llevaban los aromas de la pasión, y sus agilidades vertebradas tenían picaduras de amebas para la ocasión. ¿Por qué? Si vemos la belleza material muy pocas veces confiamos en la emocional. El prejuicio lastima, y de su seducción te convida, pero te la tenés que despedir como el cigarrillo le quita al tabaco su existir. Devolvéle a la conciencia la memoria y al cinismo su trayectoria, que todo te huela a gloria, que todo te importe mucho, como palpita tu corazón cuando escuchan su historia. Estás un poquito loca, "what do you want from me?", pero no importa, todavía te quiero, y en la baranda que observa el mar te espero. Quizás me coma un guiso mientras este amor celebro, pero de tu piel me prendo, su frialdad bebo, como un aroma que en su simbolismo me desnudó como un sismo. Todo apetece, todo enloquece, y estas rabietas de desquicio las pago con creces, acelerada e hipnotizada, relegada a acariciarte de espaldas, nada más potente que la mirada, nada más genuino que tu mirada, pero no me quiero morir ahogada. Me despido y aún marco las huelgas del sonido, todo ruido se terminó cuando al atardecer el juego cayó rendido. ¿Por qué? Porque vale crecer, y ser, y anochecer, y estremecer, sólo con la compañía del alma que te haga arder.
05 de junio de 2017.

jueves, 1 de junio de 2017

Construcción suculenta

Ella, la suculenta, practicaba inspiración delante del televisor. Roncaba mientras la guitarra hacía silencio, y de pronto se despertó. Me llamó por mi nombre y me tocó, como se tocan las ilusiones que se repliegan en el vientre antes de estallar de pasión. Me miró fijo y se deshizo la luz, toda oscuridad nos empapó con detalles blues. Las manos nuestras se acaramelaban in fraganti entre el libro de Foucault y la canción de Harry Nilsson. Volá, me decía, falta poco para el fin y apenas te has despertado. Aprovechá mis labios, me susurraba, porque pocas veces los verás inclinarse ante tus piernas. El sol no contiene en su precinto el calor, porque lo que te quema se arma su almuerzo cuando te abrazo, y me siento furtiva de tanto entretenerme en tu piel: eso me decía, en mi regazo. Yo supliqué, las parcelas donde se construye un amor son inseguras, de agua está hecha su estatura, de barro su compostura, y deseé verter el contenido de mi emoción por su boca, ¡tanto que se me antoja, tanto que su humedad me sonroja! Había un peregrino en ese largo camino que nos separaba del sentido, recitaba sonidos, hablaba con un descaro tal que de la ternura pasamos a la tensión liberal. Así la seduje, controlando con mi esfuerzo desfibrilador su respiración, atascando mi memoria, para que sólo quedáramos ella y yo y lo construido en el almohadón.

31 de mayo de 2017

miércoles, 31 de mayo de 2017

Ella se alejaba

Ella se alejaba con su negro atardecer, y cuando volteé para ver no acepté que no la volvería a ver. Si perder me da este silencio genuino, aceptaría que fuera mi destino, pero por dentro escucho voces que tiemblan y juegan con caballos de madera, es la infancia que se me acerca a recordarme quién era, todo parece quemarse y me desespera.

Ella se alejaba porque ni el viento desnudo la puede convencer, pienso que erré, pero lo hecho hecho está y comienzo a ceder, vaya a saber por qué, de una vez. La transpiración del campo calienta agua para el té, después del alimento que tenía adentro y que quemé.

Si la pelota reciclara sus rebotes en mi mente y me alejara de esos seres extraterrestres, tendería la ropa hasta que la encuentre (que la encuentre). Me encantaría dejar un tendal entero a la luz del sol para que se oree, que se espante el cielo y sus artistas, esto es un juego que me ha nublado más que el astigmatismo la vista.

Ya no puedo relajarme, quiero verter el contenido de mi ceguera en el libro, y hasta la rima parece desatarse y las frases condenarse en esta tarde. Puedo intentar devastarme, pero no me sale la ache.

Ella se alejaba y yo me acomodaba en un colchoncito de fotos guionadas por los que gobiernan nuestras acciones con imágenes fraccionadas. Una linea escrita y todo se aisla e intimida como una papa frita, "todo se termina, todo se termina, todo menos vos".

Si reaccionar ante tanta locura del Sgt. Pepper me produjera una fractura, que entre allí de tus labios la comisura, hermosa criatura.

Si imaginar, aunque no seas popular, es un privilegio que te podés dar, no dudes un segundo más y andá, el camino del sin prejuicio te guiará.

Ella enfilaba para algún momento, y yo me guardé mis intentos en el viejo ropero, todo olía a pólvora en ese agujero, y el picante que me tocaba el corazón me hizo pensar en serio, ¿en serio?

Y sí. Hacer reverencias a lo imposible te deja invisible, y sólo haces rollitos de amor para fingirte. Ya lo que no se aprecia pasó de año y dejó de vestirte, dejó de sentirte, acarició el gobierno y politizó las esfinges, ahora mejor me quedo en mi escondite, luchar siempre se repite.

31 de mayo de 2017

sábado, 27 de mayo de 2017

Remolino de urgencias

Hay que cerrar las puertas de los lugares que no utilicemos, porque el frío penetra en los huesos y genera contratiempos.
Y si la devastación nos impide disfrutar de la estación, abrazar puede ser la forma de llegar a una conclusión.
Nos vamos saltando los sueños, y preferimos acatar la realidad que inspirarnos con un beso.
Y si las llagas queman la piel, que exista la forma de componerla con tu ser, tu ser, no otro ser.
¿Qué equivocación puede existir en amar? Y si no llegamos a la meta, ¿qué nos queda por intentar?
Y si las paredes del cuerpo sobrepasan los límites del horizonte, ¿dónde guardamos el alma?, ¿en el desierto o en el monte?
Era ésta una forma de sucumbir, pero hoy preferí existir, olvidar instantes a quien sin saberlo le hace orificios a los discípulos del tiempo.
Es mas probable regalarme con los Expedientes un destello, y con el púrpura un monumento. El ahora sólo puede ser creado por la comitiva de intentos que sólo vos has consumado.
Los demás son de palo, si el viento te concibe en el abdomen un manojo de mariposas, en el cerebro podría surgir un destilador de ideas sabrosas.
Recuperate, hasta en una pocilga podría tu conciencia ofrecerse feliz como en un escaparate. De tus sueños sólo vos podés encargarte.
25 y 27 de mayo de 2017
Se nota la diferencia, todo es un remolino de urgencias.

lunes, 22 de mayo de 2017

Noche eróticamente correcta

Cuando vos rozás, despistás a los mirones, y bailás entre tentaciones. Te quiero tocar yo, no preciso del aire para decirte lo mucho que me gustas vos....

Esta noche eróticamente correcta sueña con ajíes en tu piel, y no se olvida de la tormenta, le quita al desierto su aridez y al descontento su frigidez, tiembla la desnudez, ¡enganchémonos de una vez!

Cuando peligra la compostura se alborota la locura, se intensifica la estructura de tus labios en mi desmesura. Arrimarse suavemente es como encontrarse entre las aguas y las mentes, cada quien hace su juego de placer hasta que la concreción se arrodilla ante la sed.

Los silencios van intensificando su explosión en los murmullos que se transportan hacia los oídos, de mi timidez me olvido, y la exacerbación de la pasión me obliga a acariciar tu domingo, no pasa nada hasta que el corazón se siente por vos invadido.

Me unto de vos, entre las alfombras practican abrazos los rayos que dejó el sol, se va en placer la tarde, se van enroscando los besos de algodón, nos tocan, nos castigan, nos inspiran, pasan al descanso junto a los focos que nos vigilan, y todo termina, con los parientes de la noche que nos miran.

21 de mayo de 2017.

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Y si no estoy loca?

Y si no estoy loca, ¿cómo hago para vivir en esta vida de gente indecente? Las edades me matan y a la boca de expendio de mi entendimiento me atan, sacrifican mi mente inocente, es de puro rebeldes, se atajan ante los pareceres, todo está permitido con la permanencia del acidulante que se ofrece sobre las mesas.

Laburar entre almohadones por pura comodidad, con el flan light a mano para perder la dignidad, eso se nota cuando acaricio la perversidad en una sala de conferencias de la humanidad. La reliquia es un alpiste efusivo que ni los pájaros se comen ante el gentío. Desvarío, la mejor ojera tapada por un maquillaje tardio.

Dame un poco más de vos y sentirás frío, como siento yo si a los ojos te miro.

Y si esto funciona, la verdad será sólo una efímera necesidad.

Porque armar una vida cuesta, y sólo al final sabrás si las piezas han estado bien encastradas desde su corteza.

Así, dicen que tarde o temprano todo tiene sentido, pero, ¿qué tanto sinsentido habrá que atravesar para clarificar lo inentendido?

Hay cosas injustas, pero todo es relativo si pateás con la zurda. Por lo tanto, los puntos de vista son dispares, así como la justicia de los antigripales.

Quizás me haga falta un ortopedista ontológico, para la premura de mis alucinaciones reales sería lo más lógico.

Quizás penda de un hilo el amor, pero es un hilo tan bello que duele si se corta alrededor.

También dicen que las fibras pintan el desastre en el que se convierte el corazón cuando ama, ¿dónde encuentro una librería abierta en esta madrugada?

Live to tell de Madonna y a la cama.

19 de mayo de 2017.

lunes, 15 de mayo de 2017

Tira y afloja

Tira y afloja, y yo sufro de cadenas rotas, omnipotencia y omnipresencia, tira y afloja la cuerda que se relame en el cuello del destino, tira y afloja la soga que se derrite ante la derrota, tira y afloja en un asado de domingo, tira y afloja el bienestar fingido, los vientos han traído especias de aromas fundidos.

Pero finalmente el todo se cobija en el auto con su perspectiva, una radio AM olía a bencina, lo que ves el otro no lo ve ni lo imagina, todo lo que se piensa lleva en su carruaje una prensa, apretados van los sueños, y las realidades salen a tomar aire sobre los espejos, todo lo observan desde allí, y el que sueña abarca su desconocimiento con tremendo frenesí.

Dichosos los que se atreven, yo aún voy trepando sobre las paredes, trepando sobre las paredes.

"La soledad es algo que resulta muy difícil de soportar, pero también nos hace más fuertes". ¿En qué, cómo, cuándo, dónde, para qué y por qué la soledad nos hace más fuertes? No me vengan con idioteces, eso es para los que disfrutan de su suerte, la mía ya está sonando insana y se despliega sobre mis aspectos rebeldes hasta la madrugada, quiero dormir y nada.

El olor a sal penetra en tu alma áspera, y el aire que perdí contiene su respiración sobre la superficie de esta sofocante estación. Todo lo que deseo es una inclinación hacia las notas de una dulce canción, la dulzura que provocará en este silencio mi inspiración, porque nada más quedará que silencio, donde hubo dialecto sólo dormirá el silencio, sólo tu silencio, nada más que tu silencio.

Este es el momento del silencio, hasta las huellas hacen silencio, y los peregrinos hunden las tapas de sus caminos en pergaminos de silencio, nada habla ya, pero todo quiere decir y ser escuchado, y en sus hombros nada se ha cargado, el todo está vacío de tiempo y de legado, el decir se ha silenciado por no ser escuchado, y el candil de la lámpara se ha nublado.

Dejo que el ruido que late adentro surja (aunque no pueda) de su regreso anunciado.

Ya hasta lo que se ha inclinado se ha desbarrancado.

Y el umbral por donde pasan el limón y la miel espera con ansias el arribo del ser, que quién sabe donde esté, y si entre el filo de sus dientes renunciaré.

8 de mayo de 2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Este amor que va en contra de las doctrinas establecidas...

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? ¡A mi me parece que el mundo hoy está cuenteando con sus sentimientos y escribiendo poesías fingidas! Prendé una vela de día y verás que de su soborno de deseos no te recuperarás.

El amor pasará girando con el piano entre pistas de un disco y se pondrá a charlar con tus sombras, delante de tu corazón se alegrará una conquista sin forma, pero vos seguirás deteriorada por el rompimiento de sus venas cada vez que su esencia vuelve de la nada y te transforma. Seguí resplandeciendo en un espacio dionisiaco que los abrazos te ensombrecerán cuando en soledad llegue la hora pico.

Todo regresa más contrariado, la sal habrá consultado por cepas de nuevos vinos y reaparecerá en tu destino. Es el equilibrio que se ha confundido, de saltar sin miedo por los trapecios de un circo habrá venido a recobrar su inocencia y a ponerte acertijos en el camino.  ¡Quizás si los brotes de la gramilla crecieran más despacio!, pero la aceleración virtual del mundo y sus tiempos recorren ahora tus espacios desarropados.

Caen latidos hipocondríacos, los querés atrapar todos para espantar el maleficio, los besos se extrañan tanto como te altera su desquicio, es seguir intentando cosas imposibles o quedarte callada con el alma tapada, si de todas formas no se ve, esconderla no mejorará nada.

"Me contengo de amarte", "¡no rogar más, bendecir!", y quedamos pintados con nuestras vergüenzas en un escaparate. Parece similar esto de confundir y bendecir, creemos lo que no es y descreemos del decir. Lo que aún no fue dicho esgrimió entre burlas su sacrificio, esto de quedarse callado es, ¿para ver qué pasa o para reforzar tu coraza?

Los insectos te pican la ilusión de expresar todo lo que te hizo enamorar, pero ya para qué ponerles medias a tus pies, cuando el calor llegue el frío habrá confundido gato por liebre y habrá desperdiciado caricias y besos de viernes.

Todo es de tarde, como que se irá consumiendo el destello del delito si venís tarde a festejarme.

Este libro de Barthes es demasiado eficaz, me dejo atrapar, raptar, atracar, por vos, en tu sabor. Cada frase que se me presenta va mostrando lo que he estado sintiendo, y percibo mi propia estupidez como una desfachatez, ¿no lo ves? Me imaginé siempre en un cuento y por eso te invento, y me creo hasta lo eterno.

¿Qué significa perder el tiempo?, porque te espero aunque sea un lamento, coordinar tareas en este descontento hace ensordecer los desórdenes de mis intentos, ¡me desvío todo el tiempo!, y te juro que lo intento, pero te quiero, ¡te quiero!

Quería que la última imagen fuera la tuya, y el cerebelo con el corazón se juntan, los gatos maullan, los perros aullan, y no quiero que nada se diluya, sólo espero participar del seminario en el que todos maduran (no deseo voluntades que se fracturan).

Ya es tiempo de que te amarre el alma y que nuestros cuerpos huyan, no sería una fuga, sería una adoración de organismos desnudos bajo la luna.

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? Porfía en el interior de su casita, se entrega a tu sonrisa bendita, mastica un kiwi como si fuera una galletita. ¡Que viva!

23 de abril de 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

No a la perfección



Tengo la piel cortada por granitos de arena, es como si hubiera rallado piedras de la playa de Playa Unión durante una tarde serena. Se me expanden locamente de un tirón, agazapadas fríamente me tientan a decir todo lo que ocurre en mi corazón, pero, ¿cómo extender los brazos si atados están a tu amor?

No abrazo ya, es como si volviera a renacer las experiencias que de tanto en tanto tuve en una parte de Canadá, la distancia corporal es una constante allá, es el precio de la paz, saber a calma y no discernir que está bien o mal, simplemente aceptar, ya es mucho para este mundo de humanos que no saben perdonar ni respetar, toda una sabiduría desperdiciada dentro de un bar.

Los quesos tienen picada su inocencia, comer unos trozos es practicar acertijos con la perforación de los poros y pedir clemencia, ¿está el mundo acostumbrado a la indecencia? La costumbre se mete entre las inyecciones intravenosas y acarrea su tempestad como una masita sabrosa, te tienta, te acepta y hasta te retiene la paciencia, y la voluntad es cocinada en un punto jugoso, bien inescrupuloso, nada considerado, más bien opacado y hastiado de tanta diversión sin arrullos de explosión.

¿Y si formamos un grupo travieso de desertores, para ver quién sube más alto en las torres? Estar arriba todo el tiempo, sí, abajo que estén los que no escuchan el cuento, los sordos oprimidos, y arriba los bandidos, los desinhibidos, abajo los compungidos.

Esta es la verdad del mundo, ¡y es tan absurdo!, si no ganás mejor andate a la parte de atrás y rogale a tu santo más eficaz, nadie más que él te acompañará y distribuirá flores de jacarandá sobre tu ideal.

Vamos bien, despegarme de tu acento no quiero, pero no tengo dinero, ni una estatura acertada para llevarte a ver la luna en la madrugada, y estoy flaca de calor, la frialdad de mi inercia apenas me protege la voz, y te quiero aunque este mundo solucione poco sus heridas de amor, no todo es perfección.

26 de abril de 2017