sábado, 23 de septiembre de 2017

Borrachera de rutina

Los sueños están en ropa interior,
emergen de los zoquetes
que apestan a pasión,
que suenan en una y otra voz,
y en el cuello de su vertiginoso andar
rumian las gotas del sacrificio
de la honestidad.

La polera los expulsa,
el sostén los enreda,
van gimiendo con Dionosio
una canción en la vereda,
veo las plantas a través de la ventana
y todo se desintegra.

Es difícil suspirar
y que esa persona por la que suspirás
nunca te escuche,
el corazón parece engomado
y va pidiendo pasar
hacia otro lado,
delante parece que lo han lastimado.

Me gusta que sonrías,
me gusta que te manifiestes,
aunque ni el perejil de la huerta se entere,
y así como en el mundo se manifiesta el sol,
que es plagio de tu corazón,
así me gusta pensar en vos.

Me gusta también no pensar en vos,
pero cuando me acuerdo que no pensé
todo comienza a dejar de ser.

Si a la pelota no le das de taco,
todo lo que intente parecerá en vano,
y sin embargo esta porfiada
sigue estando obnubilada.

Al mirar te podés cegar,
y el viento que volvió una mañana
habrá arrastrado en su infierno a las ganas,
pero siempre habrá un intento nuevo
que haga lo que le venga en gana,
caminar en una pierna,
rascarse la cabeza,
andar con dolores
pero no dejarse vencer
ni aunque me ignores.

Es el cambio que se avecina,
la estepa que me contamina,
tu ser que me ilumina,
hasta los fantasmas parecen besarse
por esta esquina.
Nada en borrachera la rutina.

23 de septiembre de 2017

viernes, 15 de septiembre de 2017

Uno no puede rellenar el tiempo...

Uno no puede rellenar el tiempo con personas como si fueran muebles, o como si bailaran en tu frente las picaduras de insectos, necesarias para andar por la vida bien derecho.

Que la impaciencia no exacerbe nuestras lágrimas, que el fuego no vierta en el viento los estragos del delito del tiempo.

El cansancio es un animal perenne que se tapa con plumas y a sus amigos desayuna, no es sólo que se los fuma, es que entre el queso crema y la mermelada va untando los restos de sus madrugadas.

Te besé tanto, tanto, que es mentira, en el aire iba hipnotizando a las alegrías, pero cuando una quiere estirarlas como chicles parece que así se nos fuera la vida, y no aprovechamos las miradas que nos convidan.

La garganta se aprieta, absorbe las penas, e intentamos andar a tientas como si sólo tuviéramos una fiesta, pero el bochinche de escucharte me llena el vientre de arte, se van generando gusanos, que luego aletean como gladiadores espartanos, y la mitad de mi vida se queda quieta para poder pensarte cada día.

Uno no puede rellenar el tiempo con amores como si fueran muebles, no, cuando sentís la magia vas atravesando un brillo que te estremece, no hay sensación más cualificada que enamorarse cuando todo perece, porque todo se mece entre pelos de gato, pero vos te quedás obnubilada por un largo rato, y con el tiempo finalmente hacés un trato, no te vas hasta que no lo hayas intentado tanto que la partida sea de la muerte un camino ignorado.

15 de septiembre de 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Feliz en el lodo

No sé si va a haber algún día que no estés, ni quiero tampoco, aunque permanezca viviendo con el corazón roto. Porque, ¿quién hace las perforaciones?¿Quién se crea las ilusiones? ¿Quién es el que se anima a enredarse con las explosiones?

Crujen las figuras, sacra es la estatura, querés llegar más alto y sólo atinás a caminar por un rato. Todo esto pasa cuando te contemplo en cuadros, o en los rastros que vas dejando por el camino en el que me relajo.

Soy una privilegiada, llegar hasta la madrugada en tus ojos enredada...y la noche va cediendo el paso a las estrellas que contemplan las energías del corazón, que tiembla.

Me acuerdo de "con ese color se ve más blanca", y yo quisiera ser como me dé la gana, pero los obsequios tienen recambio y muchas veces hay que alabar a los vándalos.

Entre la sumisión a la noche y la cama que me espera con sus dotes, yo me voy poniendo en tus ojos. ¡Tremenda sensación en el lodo!

13 de septiembre de 2017

sábado, 9 de septiembre de 2017

Escapada al puerto

Te juro que me tiembla el corazón, podría personificar a una hoja que pierde la razón, pero apenas es un habitáculo que resiste al frío en un mundo simpático, nada más que eso, una esfinge solitaria en Roma que por tu existencia se alborota.

El sol personifica pirámides a través de la ventana, yo tengo el espíritu luchador como una espada, y luego de un rato de desprecio carnal tu pelo se convierte en el horizonte de esta madrugada. ¿Sabrán que existís las hadas?

En el camino voy mojando el corazón, su lápida me tienta, pero hago de cuenta que vos me das el beso y todo se contenta, hasta la playa siniestra se hace un lugarcito para sacudir mi entereza.

Sábado, y Deseado saca a pasear el escobillón en medio del ventarrón, huele a cambio en este mediodía noctámbulo, de colores está hecho el mundo y el asombro se ha quedado mudo.

Tengo el puerto en la nariz y tu voz se me aparece como un desliz. La razón tiene sus pausas, y yo te tengo adentro aunque lo razonable me clave sus garras.

Es un pecado querer, pero me hace renacer, retener el poder, ser, ascender y volver a caer, nada como ver el alma arder, saliéndose del manto del agua como un pez.

En esta escapada al puerto te pienso, una y otra vez como pensamientos lamiendo la mañana y los besos, te pienso, desglosar el primer momento y ver este último tiempo (que es un gran tiempo), te pienso, como dudar que aunque las huellas tengan la consistencia que puede haber en la arena seca, te pienso, y aunque se me alborote la vida, derrotada por una explosión matutina, te pienso, te tengo aunque no te tengo, y te pienso.

09 de septiembre de 2017.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Más de la una de la tarde



No quiero escaparme, en este mundo confortable me siento cómoda. Aunque poco apreciable, siempre conviene ser distante cuando sos presa de los contrastes. La piel de Dionisio me tienta tanto como el aroma de tu cuello, carbonizado por el sol, atentando de erudición en la partida de esta sofocante estación (que sale a pasear en las cuatro ruedas de un auto de colección). 
El mundo de las palabras no se termina, ¿cómo terminar con la indecencia que me contamina? Abro la puerta del patio y siento un olor a pollo al horno que me suplica cerrar las paredes de los quehaceres y lanzarme a la caminata que más me tiente, esa que se pronuncia en tu piel, esa que ejerce en mí un compungido bien (“requete” bien), pero la imaginación es apenas un placer, y no es tan desquiciable como poderte ver. 
Lucy trató de posarse en el camino de unos pájaros que pararon sus orejas ante esta canción que suena ahora, pero nada la distrae, como a mi nada me aparta de tu silencio atroz que atraviesa mis pesares. 
Donde comienza mi omnipotencia termina tu paciencia, todo es un desglosar sentimientos de indiferencia aplastados por la incoherencia (¡voy a terminar mi tarde comiendo unos sorrentinos que ha hecho mi madre!), y donde la laguna me muestre el contenido de mi alma quisiera que te me unas en calma, pero no se le puede pedir suavidad a la solemnidad, ¡todo es tan confuso que hasta prefiero leer a Confucio y no a los dramaturgos! 
En este mundo donde al amor abunda poco, como desearía que te me pegues “un toco” (como dicen los chicos en la escuela), y deslizar nuestras piernas en la acera, total los paseos son de todos, y más para el amor, que lo pueden hacer hasta unos portones sonoros. 
Desmembrar la lucidez, arrancar la peste de la locura, sostener la ilusión de las venas y amarnos como enredaderas, ¡entre los brazos de una bañera! 
Más de la una de la tarde, momento ideal para seguir soñando que los cristianos y los musulmanes hacen las paces.

03 de septiembre de 2017

jueves, 31 de agosto de 2017

El tiempo

Un mosquito pasó y luego se incrustó en el orificio del tiempo, donde nada perdura y todo transcurre con total desmesura. Resucitaron las venas del atardecer sobre el escritorio, y el semejante animal sobrevolaba los bancos de los alumnos como desatando su necesidad entre las pieles desnutridas. Mientras los ruidos de los autos palpaban la insensatez, el mosquito aterrizó en un buzo de friza color azul. El estudiante cantaba sobre la dormilona tarde (tan despreciable), era insignificante su voz pero muy eufórica la sensación que provocaba en sus vecinos. De pronto sintió el pinchazo metafórico del tiempo y todo se derrumbó. Los intestinos del animal se desprendieron en el acto, suplicaron misericordia y comprensión. Su atacante no pudo contener la furia. El tiempo, que estaba esperando terminar su faena, se marchó.

30 de agosto de 2017.

sábado, 26 de agosto de 2017

Querer amar

Que lindo es acariciar, que lindo es querer acariciar, ojalá nunca nos acostumbremos a no acariciar, ojalá nunca nos acostumbremos a no querer acariciar. Parar de sentir es una sensación que no nos tendríamos que permitir, dejar de sentir sería morir. Pará, volvamos al inicio, bebí demasiado de tu maleficio, todo es quererme acostar y ver mi alma al lado intentando madrugar, pero yo me quiero quedar, detenerte entre las sábanas, y tu fantasma sale por la ventana, ya no sé si quiero soñarte o comenzar a dejarte, total el tiempo es un carpintero, que todo lo modela a su antojo con esmero. Pará, sigamos hasta el final, de secretos ya me harté tanto que prefiero quedarme sola bebiendo en cualquier respaldo, música me perseguirá pero yo a toda ella no querré escuchar, me pararé delante de sus cuerdas y apostaré a degustar sólo las orquestas, ¡para qué quiero tantas palabras que no se creen ni sus propias mañas! Pará, volvamos al inicio, que lindo es amar, que lindo es querer amar, ojalá nunca nos acostumbremos a no amar, ojalá nunca nos acostumbremos a no querer amar, no creas que es perder la libertad, porque la libertad comienza cuando tenés una oportunidad.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Manifestación de magia negra

Un precinto de magia negra sale a rodar por el mundo, en cada mirada va encontrando su refugio, empieza por la ternura y luego la convierte en desmesura, ¡qué manera de mirar! ¡Es tal que no podés escapar!

Los confites apenas son el inicio, verte aparecer por la puerta es imaginar el desquicio, tapar la bobería para desmenuzar la alegría, que sea como la manteca de un lomo en la olla, y rebozar tus ojos de honra, porque cada vez que miran parece que alzaran su voz por la retina, y desdibujan el aire, y le sacan el aliento a los mares, y a los océanos los adornan con aullidos de focas, ¡juro que pueden volverme más loca!

Toca un acordeón de magia negra por la calles, hidratando la sal por todas partes, los ricos se quedan sin mansiones y los poetas entregan sus pasiones, la arena deja pasar el tiempo y ellos aún así le hacen jugarretas al silencio. Donde quiera que la arena se hace vida, tus constelaciones negras iluminan, juegan a predicar con herraduras, cabalgan por mi figura, desinteresadas están de manifestarse, pero mis ojos no paran con ellas de recrearse, ¡todo es tan interesante! Quiero que vos me abraces.

La verdad (si es que hay una verdad) es que tu magia negra es una obviedad, ronda el mundo escondiéndose de todo, menos de mi corazón, que está solo, y la puedo observar pintada en las nubes, cada vez que la tormenta succiona lágrimas de una lumbre. No me callaré si tus ojos me ven, que el mundo descafeinado se haga a un lado porque aún tengo fe.

23 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

No es poesía, hoy no me atrevo a ser

Debe ser el feriado. ¿Por qué todo es tan etiquetable, medible, clasificable? Me pregunto qué es tener una ambición. ¿Comprarse un auto, una casa, ser "rico"?¿Alguna vez me preguntaron si yo quería tener un auto? ¿Es la independencia o la dependencia? ¿Alguna vez alguien le pregunta a alguien qué es lo que quiere? ¿Por qué damos todo por supuesto desde nuestros cánones, sin entender que quizás haya otros posibles? Si no te gustan ellos, pues no te unas, y si te unís que haya paridad. ¿No existe la posibilidad de que alguien no quiera manejar un auto? ¿No existe la posibilidad de que alguien no quiera tener hijos o casarse? ¿No existe la posibilidad de que queramos ser felices a nuestras maneras? ¿No existe la posibilidad de ambicionar cosas distintas al común de la gente? ¿Qué es la ambición? Hace años alguien me quería hacer ver (desde su posición) que si yo no pretendía tener un auto o una casa era porque no tenía ambiciones en la vida. ¿Son las ambiciones simples decretos? ¿Son las ambiciones cuestiones de materia? ¿Quién decreta qué ambiciones son correctas y cuáles no? ¿Quién decreta qué se debe sentir y qué dejar de sentir? ¿Alguien puede entender que si el temblor pasa ya no es la misma sensación de vértigo después? Conozco a algunas personas que no tuvieron un auto y nunca les preocupó tenerlo, y no sé si alguien les "reprochó" algo por esa "ofensiva" actitud para con el mundo de los conductores. Y también conozco personas que los tienen y no pierden el tiempo en hacerte ver sus sensaciones cuando ésas no son las tuyas. Eso de que el otro piensa que algo te falta, porque ellos creen que algo te falta, según sus cánones de vida, y si no hacés eso que supuestamente te falta ellos se sienten incómodos como si fuera la propia vida de ellos la que estás perjudicando...¿de qué va? Yo no dejo que eso me abrace, pero cansa cuando hay gente que persiste en hacerte ver "eso que no tenés", y que a ellos les arreglaría la mente y los dejaría tranquilos que lo tuvieras. Qué histérico día, tanto que me ha contagiado, pero he vuelto de la pregunta y me he silenciado. Bye.
21 de agosto de 2017

domingo, 20 de agosto de 2017

"It's a tragedy" of words


Pero no es del estilo trágico de esta canción, ya que si nos vamos a la teoría literaria entenderemos que la tragedia forma parte de los géneros con mayor devoción por parte del lector. Es que Shakespeare sabía bien cómo arrancarle a los seres la inspiración. Por ahí va rumbeando lo mejor, pretender entender cómo unas benditas palabras aisladas pueden acelerar toda la retención que guardaban, y hacer que el volcán interior eructe doscientas cincuenta emociones de la nada. Sólo por leer, sólo por escuchar, sólo por atender, sólo por comprender al otro podés reinventar un corazón roto.¿Alguien me puede decir cómo hacer para no lamentar lo que no puedo tener? A veces la realidad de las palabras es más fuerte que la realidad de los hechos, y si saco a pasear por la esquina a mi invalidez de concreción quizás pueda darle sentido a lo que siente mi corazón. Por ejemplo, el jueves llovió bastante y mojé la inmadurez que se movía adelante. Los colores se iban mezclando, olía a frutillas, y ante la humedad estúpida que se propagó más tarde me quedé en cuclillas. Porque aunque quizás sea preciso no escribir cuando llueve, doy vueltas sobre un sentimiento que me mueve, y el pensamiento se me nubla como quiere. En esos días afuera hay suciedad, dan ganas de no moverse de nuestro pedestal, pero tenés que salir y con los charcos te tropezás. Así que decidí copiar el viernes unas cuantas palabras del libro de García Márquez y ver hasta dónde puedo con ese archivo memorioso entretenerme. "Pestilencia", "naufragio", "almendros", fachada", y se me ocurre pensar que tal vez es la vida un naufragio de almendros que perecen delante de la fachada de la pestilencia, pero no, llegan "pétrea", "bramidos" y "resplandor", y me interesa decir que mi alma es una casa pétrea que externaliza sus bramidos cuando en su puerta se persigna un resplandor. Pasan las páginas y llegan "aliento", "alborotaron", "silbato" y "baranda", y voy cocinando entre la baranda de mi aliento una expresión que sale a la luz por el sonido de un silbato que mis sensaciones alborotaron. Finalmente, el viernes me quedé con "Santiago", "crestas", "muchedumbre" e "infundio", para entender que Santiago fue un personaje que activó las crestas de la muchedumbre a través de un infundio. ¿Siempre será así? Cuando querés hacer lo que querés parece que nadie te puede comprender, porque los puntos de vista son tan dispares que las explosiones secan los manantiales. Es domingo, no crean que me vierto sobre lagos salinos (hay sol), me puse a pensar un poco en tus ojos y ni esta música mágica de Norah me hace descarrilar de mi antojo.
20 de agosto de 2017.

martes, 15 de agosto de 2017

Antes de corregir

Las lágrimas se apresuran y van gimiendo por las mejillas de la oscuridad, a un paso de contemplar el manantial, se descubren en su honestidad, desmontan la grandeza de su intimidad. Hoy no es tiritar ni desestimar, no es descartar ni descontar, es acrecentar la soledad.

Posar la mirada en la humedad resplandeciente, pretender más, y sólo encontrar un gesto indiferente, la gente, apenas huele lo virtual, en su laberinto se pierde. Vas pero casi no volvés, y en su caliente acolchado de plumas te perdés.  Si puedo entender a dónde voy, entenderé por qué este camino aprieta su acelerador con la ternura del sol.

Me acuerdo poco del aroma que contorneaba el patio de la casa de mi abuela, donde la planta de jazmín dejaba en mi imaginación sus secuelas, ¿se habrá perdido en el cauce de mis venas?

Voy apareando la mirada que me gusta, y sin embargo esos ojos no me buscan. ¿Despertaré o seguiré? ¿Hasta cuándo me empeñaré? ¿Amo la ceguera o es que estoy cómoda en su bañadera?

Debo respetar demasiado los tratos, o tanto deambular por la estupidez me debe haber congelado los caños. Dicen que no hay que claudicar, y si al final tengo tu piel me animo a cruzar el mar, ¿pero en qué posición deberé esperar? Esto de estar sentada dejando pasar el tiempo hace que los sabios se burlen de mis intentos.

Y ojalá el amor fuera algo tan razonable que depender de él resultara una suma de almas contables, pero cada vez que respiramos sus encantos parecen urdir elucubraciones los huracanes.

Huyo de aquí y regreso a mí, vuelvo a escuchar el ruido de mi beso infeliz, ¡y ahora sólo tengo que corregir! Pues de una vez a sentarse, las manecillas por vos no van a inclinarse.

Algunos días de agosto de 2017

miércoles, 9 de agosto de 2017

"Sólo pienso en ti".

La noche que habita en tus ojos me pisa los talones, ya se acerca, ya, y voy tan apurada que no alcanzo ni a atarme los cordones. ¿Me perdonará si me olvido un rato de ella pensando en mis dolores? Tengo unas ampollas que le habían salido al tiempo, y se van descascarando de tanto luchar contra el viento. La caminata es oscura porque te tengo en la mente y me tapás la luna, no puedo más pero quiero lo que das, lo quiero como si sólo me quedara eso y nada más, o como si apenas me raspara con sus uñas la voluntad. ¿Dónde irá a parar? El trayecto es oscuro y en cada tramo intento huir lejos tuyo, pero paseás en mi cabeza como si el deseo se hubiera hecho más duro, más nutritivo, más intuitivo en su sigilo, es como si siempre estuvieras haciendo guardia para que me quede enterrada en tu mirada. Y es hora de levantarme y seguir, pero tus zapatos me quieren perseguir, si doblego mis sueños de tarde me habré sacado la necesidad de amarte, pero tengo tanta hambre que hasta los pistachos enmohecidos huelen a tu sable. Lo opaco que se descarga contra mí parece no tener fin, es resistir o salir, y si lo pienso otra vez el alfil me comerás en tu juego de ajedrez, deberé tirarme a rehogar mi corazón aunque pierda la razón, ya la etapa del arrepentimiento pasó. Sólo pienso en vos.

09 de agosto de 2017

sábado, 5 de agosto de 2017

"Time, where did you go?"

He pasado ya varias veces frente al edificio de la Universidad de la Patagonia, y sólo ayer nos vi a Miguel, Ada, a Virginia y a mí saliendo por la puerta después de clase y entrando al comedor universitario para hacer tareas o tomarnos unos mates. "Siempre te vas", me reclamó alguna vez Miguel, y yo partía raudamente para encerrarme en mi mundo filosófico y musical. Pero esa vez me quedé, y ya no los dejé.

La alegría de Ada, a su gran edad, no tenía igual, disfrutaba de la clase de Lingüística y de Literatura Latinoamericana más que yo, que sólo asistía para hacer algo más después de haber terminado mi primera carrera. Pero ella era la versión de "El Principito" en persona, y siempre hablaba de ese libro, algo así como un aliado para su vida. Me acuerdo cuando fuimos a su casa, en Rawson, porque Miguel iba a hacer un pollo a la parrilla. Ésa fue la cocción más larga de la historia, pero disfrutamos tanto que del olor a leña guardo algunos fragmentos, y no me los quiero arrancar del recuerdo. ¿Y ese otro aquel día? Cuando a Ada le hablé del disco "Cuerpo y alma" de Soraya, del que luego le grabé el cassette. Recuerdo haberle dicho que algunas de las canciones tenían el sonido de Pink Floyd (por "I need to be found"). Y aquel otro momento, en que le regalé el disco "1's" de The Beatles, porque sabía que le gustaba. Y también cuando me regaló una tarjeta donde me decía que no somos seres especiales, sino particulares. Y aquel otro momento, cuando chateamos por MSN, y ella estaba con Virginia en Trelew y yo en Toronto. Fue donde aproveché para "contarles de mí", porque soy valiente, pero me cuesta, el cara a cara me costaba, me daba "vergüenza", y ellas entendieron, como entienden los amigos, seas como seas, pienses lo que pienses. Y recuerdo cuando volví, pero volví para velarla, para reírnos y recordar anécdotas con Miguel y Virginia en un velorio de poca gente, pero el más hermoso de mi vida. Y de ella me quedó también la planta que crece entre los árboles, y que se dividió entre esta casa y la de mamá, y que cada vez que la veo ahí está ella sonriendo, como era su costumbre hacer.

Y más tarde se fue Miguel, y no pude despedirlo. Él, que me acariciaba la mano cada vez que caminábamos, él, que se cuidaba de ser grosero y decir malas palabras delante mío, él, con quien leía en la cafetería de La Anónima de "la Colombia" (lo que es el destino, hoy trabajo en la escuela de enfrente), y que me enseñó cómo escribían Olga Orozco y Alejandra Pizarnik, y con quien poemizaba en servilletas de papel, él, que quería que le presentara a mi hermana porque le gustaba. ¿Dónde se fue? ¿Te acordás, Miguel? Cuando caminamos toda la Irigoyen con Virginia, y le decíamos "ya falta poco", y era "una cuadra más, una cuadra más", hasta llegar al río Chubut. Hoy no estás y vaya a saber a quién irás a retar más allá...a Virgi ya no la cargarás.

Ayer y otros días pasé por el frente del edificio universitario y miraba hacia las ventanas de las aulas donde nos daban clases Ricardo Forster y Christian Ferrer. Me acuerdo de las varias veces que me dormía sentada, por la hipnosis de la suave y poética voz de Ricardo, que hablaba de los viajes profanos, de Baudelaire, de la utopía ("la utopía es el camino"), de Marshall Berman, de Octavo Paz y tantos que me hacían dormir, hasta que descubrí el placer que me hizo enloquecer, y ya nunca más lo dejé. Pero también recuerdo a Christian y a "las tizas que parecen luces de neón", y a su admiración por Nietzsche, y su lectura del prólogo de "Así habló Zaratustra", y a su clase de Schopenhuer, y a su referencia al libro "David Coperfield", y los libros de Lewis Mumford. Aún recuerdo el calor en mi rostro cuando me preguntó, "¿qué hacen con los diarios en tu casa?", y mi contestación fue "los tiramos". Y esa forma de hacerte sentir pudor, cuando se quedaba pensando, mirándote, sin decir nada...¿Y aquella acalorada discusión con una compañera sobre lo que está bien y lo que está mal?. "Está mal matar", decía mi compañera, pero Christian le respondió: "para el asesino eso está bien". Y ahí comprendí que no es fácil definir esas cosas, que simplemente no se definen, porque la verdad son perspectivas.

Pues antes de llegar a la escuela para tener la reunión institucional, un conductor subió por la calle desaforado, con su auto a toda velocidad...y si un niño se escapaba de la mano de su mamá, ¿quién hubiera tenido la culpa de ese terrible incidente? Calculo que conectarse entre los seres humanos y contribuir cada uno, un poco al menos, en algo al menos, podría ayudar...pero me acuerdo de tantas cosas que ya no están y me pregunto, ¿a dónde hemos ido a parar? Basta ya, desde el pedacito de tarta de limón y de tarta de manzana estoy a puro pensar, amar ya es algo que no puedo evitar, pero tratar es algo que no puedo dejar de intentar. Las empanadas de espinaca me iré a cocinar.

05 de agosto de 2017.

domingo, 30 de julio de 2017

¿Dónde está el horror?

Siento tu aroma por donde los espacios de luz no se asoman, el vocero de las calles grita tu nombre desde su almanaque (los envases del tiempo son un disparate). Las hamacas tiemblan entre los niños rompiéndose en dos, las escaleras de juegos se inclinan ante tu voz...

Es el horror, querer salirme y no encontrarte a vos, querer silenciarme por dentro y soló atinar a guardar el dolor. Tengo unas jaboneritas ideales para curar la tos, pero hacia afuera sólo puedo desplegar mi humor. Es el horror, querer correr y no tener lugar para mi alma esconder, votar a candidatos obtusos y que el mundo arda de una vez. Es el horror, querer ignorar y sólo encontrar pocos escondites para destapar, los símbolos sólo sirven para decorar una casa y nada más. Es el horror, pensar en silenciarte para desvestir la integridad del arte, y apenas cruzo la calle me doy cuenta que estás esperándome con las ráfagas de la tarde. Es el horror, juntar unos pinches para la picada y que el queso tenga su cara lavada, pero si quiero empezar de nuevo tu ser es lo único que veo. Es el horror, diversificar el espacio sería una solución para la soledad de mis brazos, pero ni el dolor que me genera romper una pared a pelotazos hace que no desee un solo segundo atarme a tu regazo.

Mi nariz salpica tu silencio y la piel se tensa con la envidia de la luna, las gaviotas no habitan en esta siesta nocturna, tu presencia es una duda, pero tu esencia me embadurna.

Yo la tuve un tiempo, pero se perdió, como cuando envilecen las estaciones y los pétalos se secan, como se ensucian las miradas que antes veían limpio y recibían tibieza. Pero las miradas ya no son las mismas, ni las sonrisas, todo lo que alguna vez salía puro hoy se ha hecho taciturno, y las naranjas tienen cáscaras más gruesas, y si la gente tiene hambre al político no le interesa.

Me salpica la sangre de la ignorancia, como en la alimentación de los seres la lactancia, hiervo pero no fluyo, camino pero no intuyo, y a decir por este latido que rompe los nudos me gustaría que me convides de los labios tuyos.

Es domingo y las reglas triplico, no es que esté bien quedarse quieta, pero menos no desear saciarme con tus piernas. El aroma que viene de la olla me alborota, los pensamientos son ahora un complemento de la derrota, y el triunfo se fue a pasear a sus perros, yo me quedo sintiendo lo que no debo.

Y mientras escucho a las burbujas bramar, voy sacando el queso parmesano y la sal, crujiente con mis excesos y por la necesidad de tus besos, me animo a más y a todo eso, porque para sonreír y concebir están los que nacieron en el mundo juvenil, la madurez de la estructura se hará cuando me anime a tocar tu perfil, valiente es cualquiera siendo dulce, imagino la conversión de mi cuerpo cuando te cruce, y nada más hará ya que me mude.

30 de julio de 2017

sábado, 22 de julio de 2017

Hambre al atardecer

Yo no sé si todo cambia por cambiar, pero el azul del televisor se puso a temblar, vaciando su contenido ficticio sobre mis vicios. La biblia ha ejercido su sacerdocio en la tarde, y yo tengo la razón desplumada de hambre. Volver a peinarme, despeinarme, el estilo está que arde, parece que el olor a la madera hueca va a despertarme (yo que ansiaba treparme sobre la siesta para olvidarme), pero sigo por vos tirada y despierta, a punto de desbalancearme. ¿Dónde están las chinches que han succionado hasta los hilos de la conciencia? Se van desnudando con sus alas y se acercan, por fin no se fijan en el físico, las llamadas del mar son todas iguales, hasta para los cínicos, y no habrá vuelta atrás ni podrás sentir una vez más lo que no te dan. Las imágenes mojadas por las miradas han erupcionado en la cafetera enjabonada, ¡si el detergente hablara! En una bolsita de trapo puse los latidos, no quiero que se mueran en un cuarto sombrío, ¿los acariciarías cuando pase el gentío? Aún hay algas hasta en los ríos, aunque temo que el deseo se quede dormido, ¿lo despertarías antes de que se lo lleve el frío? Quedarse, moverse, cuestión de insistir en ser viva antes de ser la imagen de los lentes, mientras se pueda seguir siendo valiente la cobardía apenas será viruta entre la gente, y vos caminarás oliendo tu propia fragancia, la de los otros estará dentro de la ignorancia. Muy vos, muy yo, te quiero en la cuerina colgando tus piernas con las mías, recolectando silencio en la desnudez de lo oscuro, y que sólo huelan a sombra las sílabas que no te nombran. No me hagas desear tanto explotar de amor como una tromba, sentada sobre tus venas y meciéndome como una boba.
22 de julio de 2017

domingo, 16 de julio de 2017

16 del 7 del 17

Me acomodé para esconderme de sus ojos en la contienda. Los almohadones olían al humo que despide su mirada cuando se refleja en mi alma, tan apetecible a voluntad enjaulada, tan desorbitada, frágil, envenenada. Me acerqué y me aparté de la pocilga que distanciaba su aroma de mi intento por ignorarla, es tan fugaz el deseo como continuos los versos, me quería tapar con su cuerpo en este frío inmenso, y estaba tan desarropada que el calor de su piel me hirvió la sangre en la redada.

El tacto es inmune a los desamparados, entre sus brazos sentí los míos maniatados, ¿sería posible descubrir una pintura y que abajo estén la verdad y su envergadura? Los volúmenes intensos del crayón y el óleo me hicieron desear llegar a febrero, ignorante yo de vos, pero de un saque todo lo que no se sabe se acerca al piano y lo complace, y se reúnen las estaciones entre los espacios y las canciones.

En situaciones de las mañanas estoy sintiendo que me despierto con su olor debajo de mi almohada, y aunque no sepa aún cuál es su olor me da la gana, nadie te puede retirar ni las pelotitas de tu bata, ni las piedras de la caminata, los poderes de She-ra los tenés vos aunque siempre dobles por la esquina y te ocultes de las retinas.

La amo, y es ese desconocimiento lo que se sube por la escalera para que poco me importe si hay cardos o flores en la vereda. La precisión en el amor está en extinción. Lo que hace a la seguridad es el beso que se desata en tus labios en un matorral, estate segura que nada más.

16 de julio de 2017.

domingo, 9 de julio de 2017

“You’ve been enchanted by the gracious voice of love”



Me da bronca y me da risa, voy tomando aviones sin prisa, miro hacia el cielo encerrada en mi velo, ¿así pretendo succionar del tiempo cada escéptico invento? Me creo todo y no me creo nada, ya parezco una geminiana de la pavada, adulterada por augurios de silencio, como si los geminianos fuéramos silenciosos de contratiempo. Tengo tanto para decir pero mucho para fingir, las orejas no abundan en un mundo de carriles sin fin. Siempre es mejor guardar, para qué quiere una guerrera de lo inconcluso claudicar al dejarse escuchar. Dejémonos de estupideces, vos no me darás ni la hora en tierras de auroras. Quizás sí al anochecer, donde lo oculto destapa sus deseos tremebundos. ¿Qué importa que nos vean? Importa que no nos vean, encerradas en celdas seremos mejores que monigotes de entremesa. Ay, me da bronca y me da risa, ha pasado junio y apenas he usado las tizas. ¿Geminiana? Sí, del llano hasta la cornisa. Y esta ausencia de lluvia se va tragando su orgullo, gasta los megabytes abruptamente y me regala su arrullo. Todo lo que no se oye duele, y todo lo que no se lee se va apagando como tantas veces, tantas que han pasado sin observar delante de las piernas del mar. ¿No ves a las sirenas? Si, pero tienen voces que te desnudan y luego se alejan sin sentir pena. ¿Tantas cosas pueden salir de un murmullo? Leonard Cohen lo supo. Encantar pasa serias facturas cuando te enamorás. La única que se da cuenta soy yo, no tengo a nadie que lo haga por mí, pude desear y tener tanto amor, pero criando engrudo a diario sus estructuras fueron robadas como un recetario. Ya llegó el receso invernal, y si duermo tirada de las sábanas estará bien aprovechado el despertar. No espero momentos de lamentación porque ya se fue el otoño, desde la mañana hasta la noche sólo pensaré en tus poros. ¿Dejarán ingresar a la fiesta smokings sin moño?

09 de julio de 2017

martes, 4 de julio de 2017

Cántaro



Tus pestañas anarquistas se adhieren a mis ojos como en Cálgary te enfrentan los osos, presionan compungidas mi mirada, alimentan su etnocentrismo de válvulas pesadas, subyugando su tolerancia, y si me pongo de rodillas ante el invierno fanático sacás a relucir tu arrogancia, y la perturbación de su goce insiste en forcejear contra mi voluntad, que es tan débil como los lazos de agua en un manantial.

”Tanto va el cántaro a la fuente…”, pero hay que reconocer que las fuentes están rebalsadas y aseguran una fuerte inundación de horas malgastadas.

¿Me mirás? Quien sabe si me mirás, la orientación de tu mirada selectiva baila entre los renglones violetas de las amatistas. Todo es oro, y la plata se pervierte cruzándose con los alces entre las matas. De baratijas apenas sí se visten las lagartijas, que se retuercen lavando y reluciendo la vajilla. Vaya a saber qué tipo de mirada tenés, seguro no es la que te hace perder.

Vamos a ver, esas pestañas tientan hasta al más cobarde, las estaría mirando tomando un café todas las tardes. Total, a quién le importa esperar, las rejas y los senderos aún no se van a cerrar, hasta que venga el fin del mundo no voy a dejarte de amar.

Pasarán los remises apurados en días de lluvia, revolviendo el barro de las calles y dedicando bocinazos a sus musas. Pasará el cartero mezclando economías y besos, como se mezclan la dulzura y la bravura en el sexo. Pasará el perro del vecino ladrándole a los gatos linderos, y este latido que se me escapa por vos no será menos, ni ahora ni mañana, cuando me harte de querer besarte inventaré métodos para poder tocarte.

Todo tiene un fin y nada lo tiene, los zumbidos musicales persistirán entre los nuevos sonidos que vienen. Todo se mixeará en el balde, el agua pura y la que ha pasado por los embalses. ¿Cómo no desearte?

04 de julio de 2017

sábado, 1 de julio de 2017

Mejunje

La hipocresía inhibe la circulación de las venas, las relega a los confines oscuros de la vida externa, a aquellos lugares ocultos e intransitables, porque ser hipócrita parece ser (según el canto popular) lo más saludable, lo más conveniente y aceptable, entre el escepticismo detestable.

Encastrar la tiranía en el mundo, insistirle a la caradurez y a las falsas sonrisas, ¡es una testarudez! Pero a quién le importa, si parece mejor visto ser risueño y absurdo que un verdadero en andas de un vertedero con cerebro.

El amor está quietito debajo del felpudo, belludo, intransigente, indiferente, es un derramado y escueto sincericidio al que confinan al suicidio. Originar muecas en el destello de las estrellas parece ser más válido que una flor bañada en el sudor de la luna llena. Parece menester salpicar el cosmos de promesas y reclamos, cuando lo más hermoso del mundo es decirte "te amo", aunque no me hagas caso, y que se vaya todo al carajo.

Creo que lo mejor será saber cuáles serán las cartas del otro antes de jugar las partidas propias, porque la prevención hace a la definición y la concreción a la erudición...devastación, escribo y parece que hiciera una revolución, cuando lo único que hago es arrojarme de un balcón.

Y entre el intrépido mejunje de estas iniciaciones de frías estaciones, cada vez te amo más, en cada pedacito de silencio que practicás, en cada trozo de sonrisa que no me das, en cada parcela de espacio que separás, en cada duda que no tenés y hasta en el contenido esfuerzo por mostrarte como no te ves.

Contenéte corazón, porque las palabras rejuntadas, nuevas y pasadas, triplicarán tu defunción.

31 de diciembre de 2016 y 01 de julio de 2017

domingo, 18 de junio de 2017

¿Qué tan preferible es la inercia?

A la gente no le gusta buscar, no les gusta buscar (a ellos, los invertebrados), prefieren dejarse llevar por la superficie y la exploración desestimar. Y la gente, para alejarte (o alejarse) dice: "no te merezco", "si hubiera llegado más temprano", y blah blah blah, como emisaria de la estupidez y la cobardía, ¿ves?. Un rulo es más potente que un gentío prepotente, asimilador de cobardes y destripador de lo que parece. Porque no todo es lo que parece pero nos acostumbramos a lo que se ve. Y definitivamente ni la sorpresa podrá con el latido de lo que será, y de aquello que es pero parece no ser. Te reto a arder, si el fuego te consume, que acabe de una vez con tu vejez. Eso de andar rengueando en el amor y justificarse diciendo, "me cansé de sufrir", es para los libertinos ignorantes que hacen todo por subir. ¿Y qué hay si sufrís? La experiencia no es un monigote, es la esencia del brote, lo verde del que aprende y se entrega al placer creciente. Bah, cada quien hace lo que quiere, finalmente, tengo esa maldita frase siempre presente, pero cuando vaya a desbocar de inercia tu corazón te vas a acordar.
18 de junio de 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

Escrito estúpido

Todo se puede borrar, porque la memoria es temporal. Te acordás de las cosas cuando te conviene, y cuando no te conviene las olvidás. De amor, ni el rastro. El continente retrasado se ha enfriado con sus pecados. De amor, ni un rostro. En una prisión han desperdiciado su reposo los abruptos hacedores del ocio. ¿Qué sería eso de "hacer algo especial con la soledad"? Me doblega tu liviandad, la acuso de infractora ante la verdad. La fragilidad y la frivolidad expulsan sus mariposas, poco queda ya de verdadero en este mundo de pequeños sentimientos. Atino a luchar contra la corriente, pero no la conozco, no corro con esa suerte, las olas se lastiman entre ellas dentro de mi cuerpo y la adoración te construye un templo, pero todo es de momento, no hay que creerse demasiado el manifiesto. Con este sueño quiero hacer la vertical del silencio, apoyarlo contra la pared y construir una red, pero entre las mallas pasan las ocurrencias para sacarle al erotismo su herencia. Cosquillas son cosquillas, se sazona la risa sin prisa. Saboreo el tiempo de la benzina, todo amor está en posición fetal en una esquina, porque es más fácil ser light y ponerse a relajar. Basta de complicaciones para vos, enamorarse es la grosería del sinsabor. Apurate, cada vez que das la espalda te tiran espinas como espadas, ojo que de tanto no ceder se te puede presentar sin poderlo creer. Todo se puede borrar porque la memoria es temporal, sólo el amor puede cegarte aunque pretendas de él escaparte. "¡Ignición!", que a pesar de quedarte las circunstancias apuntan a alejarte. Acá ya corrió la cortina la indisciplina, el alma arruga sus latidos como una pasa de uva que no escucha los silbidos en la ducha. Vas y no irás, ¿dónde estarás? Estúpido escrito de pura decepción, como pretender estar en tu corazón.
13 y 14 de junio de 2017

martes, 6 de junio de 2017

Experiencias urbanas

¿Cómo es posible adherir el pánico futbolístico a un retrógrado libro de misticismo? ¿Dónde está la verdad? ¿En una pelota o en el párrafo de la derrota? ¿Por qué no es prejuicio opinar o aconsejar pero lo es gritar los goles que se han de marcar? ¿Tanto absurdo halago para la belleza que se muestra entre los paños y tan poca delicadeza para entender una mente atenta? Déjense de inspiraciones tontas, un cuerpo escultural lo tiene hasta una jirafa en un corral, pero si pretendés aguzar tu cerebro tenés que dejar de lado tus pensamientos negros. Preparemos los pañuelos que la mente está demasiado enjuagada y está constituyendo su necesidad de ser interrogada. ¡Que bestialidad!, ver pasar a los transeúntes agitados, en su condición de ciudadanos. ¿Te acordás cuando Ricardo Forster nos invitó a la experiencia de "perdernos en la ciudad"? ¿O era Christian Ferrer? Han pasado los años y aún observo la mirada del que camina con la pera entibiada, y me pongo a pensar a quién le regalarán ese latido que tienen para dar. Cada paseante urbano acuna un pensamiento, y yo no soy capaz de comprometerme con el tiempo, te quiero ahora y no te tengo, no te tengo.
06 de junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

¿Qué?

Vamos a seguir pensando que la vida, todavía, tiene un refugio, todo lo que se dio por perdido, ahí se desata el hilo. ¿Por qué? Es una pregunta que se marchita con la respuesta, y aún sigo sin entender de qué cuernos vale saber. De las napas del olvido me enamoré, por abajo iban los peces de agua dulce navegando hacia los mares, y en el camino se reconciliaron con las aves. Momentáneos arrumacos solares. En sus troqueles llevaban los aromas de la pasión, y sus agilidades vertebradas tenían picaduras de amebas para la ocasión. ¿Por qué? Si vemos la belleza material muy pocas veces confiamos en la emocional. El prejuicio lastima, y de su seducción te convida, pero te la tenés que despedir como el cigarrillo le quita al tabaco su existir. Devolvéle a la conciencia la memoria y al cinismo su trayectoria, que todo te huela a gloria, que todo te importe mucho, como palpita tu corazón cuando escuchan su historia. Estás un poquito loca, "what do you want from me?", pero no importa, todavía te quiero, y en la baranda que observa el mar te espero. Quizás me coma un guiso mientras este amor celebro, pero de tu piel me prendo, su frialdad bebo, como un aroma que en su simbolismo me desnudó como un sismo. Todo apetece, todo enloquece, y estas rabietas de desquicio las pago con creces, acelerada e hipnotizada, relegada a acariciarte de espaldas, nada más potente que la mirada, nada más genuino que tu mirada, pero no me quiero morir ahogada. Me despido y aún marco las huelgas del sonido, todo ruido se terminó cuando al atardecer el juego cayó rendido. ¿Por qué? Porque vale crecer, y ser, y anochecer, y estremecer, sólo con la compañía del alma que te haga arder.
05 de junio de 2017.

jueves, 1 de junio de 2017

Construcción suculenta

Ella, la suculenta, practicaba inspiración delante del televisor. Roncaba mientras la guitarra hacía silencio, y de pronto se despertó. Me llamó por mi nombre y me tocó, como se tocan las ilusiones que se repliegan en el vientre antes de estallar de pasión. Me miró fijo y se deshizo la luz, toda oscuridad nos empapó con detalles blues. Las manos nuestras se acaramelaban in fraganti entre el libro de Foucault y la canción de Harry Nilsson. Volá, me decía, falta poco para el fin y apenas te has despertado. Aprovechá mis labios, me susurraba, porque pocas veces los verás inclinarse ante tus piernas. El sol no contiene en su precinto el calor, porque lo que te quema se arma su almuerzo cuando te abrazo, y me siento furtiva de tanto entretenerme en tu piel: eso me decía, en mi regazo. Yo supliqué, las parcelas donde se construye un amor son inseguras, de agua está hecha su estatura, de barro su compostura, y deseé verter el contenido de mi emoción por su boca, ¡tanto que se me antoja, tanto que su humedad me sonroja! Había un peregrino en ese largo camino que nos separaba del sentido, recitaba sonidos, hablaba con un descaro tal que de la ternura pasamos a la tensión liberal. Así la seduje, controlando con mi esfuerzo desfibrilador su respiración, atascando mi memoria, para que sólo quedáramos ella y yo y lo construido en el almohadón.

31 de mayo de 2017

sábado, 27 de mayo de 2017

Remolino de urgencias

Hay que cerrar las puertas de los lugares que no utilicemos, porque el frío penetra en los huesos y genera contratiempos.
Y si la devastación nos impide disfrutar de la estación, abrazar puede ser la forma de llegar a una conclusión.
Nos vamos saltando los sueños, y preferimos acatar la realidad que inspirarnos con un beso.
Y si las llagas queman la piel, que exista la forma de componerla con tu ser, tu ser, no otro ser.
¿Qué equivocación puede existir en amar? Y si no llegamos a la meta, ¿qué nos queda por intentar?
Y si las paredes del cuerpo sobrepasan los límites del horizonte, ¿dónde guardamos el alma?, ¿en el desierto o en el monte?
Era ésta una forma de sucumbir, pero hoy preferí existir, olvidar instantes a quien sin saberlo le hace orificios a los discípulos del tiempo.
Es mas probable regalarme con los Expedientes un destello, y con el púrpura un monumento. El ahora sólo puede ser creado por la comitiva de intentos que sólo vos has consumado.
Los demás son de palo, si el viento te concibe en el abdomen un manojo de mariposas, en el cerebro podría surgir un destilador de ideas sabrosas.
Recuperate, hasta en una pocilga podría tu conciencia ofrecerse feliz como en un escaparate. De tus sueños sólo vos podés encargarte.
25 y 27 de mayo de 2017
Se nota la diferencia, todo es un remolino de urgencias.

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Y si no estoy loca?

Y si no estoy loca, ¿cómo hago para vivir en esta vida de gente indecente? Las edades me matan y a la boca de expendio de mi entendimiento me atan, sacrifican mi mente inocente, es de puro rebeldes, se atajan ante los pareceres, todo está permitido con la permanencia del acidulante que se ofrece sobre las mesas.

Laburar entre almohadones por pura comodidad, con el flan light a mano para perder la dignidad, eso se nota cuando acaricio la perversidad en una sala de conferencias de la humanidad. La reliquia es un alpiste efusivo que ni los pájaros se comen ante el gentío. Desvarío, la mejor ojera tapada por un maquillaje tardio.

Dame un poco más de vos y sentirás frío, como siento yo si a los ojos te miro.

Y si esto funciona, la verdad será sólo una efímera necesidad.

Porque armar una vida cuesta, y sólo al final sabrás si las piezas han estado bien encastradas desde su corteza.

Así, dicen que tarde o temprano todo tiene sentido, pero, ¿qué tanto sinsentido habrá que atravesar para clarificar lo inentendido?

Hay cosas injustas, pero todo es relativo si pateás con la zurda. Por lo tanto, los puntos de vista son dispares, así como la justicia de los antigripales.

Quizás me haga falta un ortopedista ontológico, para la premura de mis alucinaciones reales sería lo más lógico.

Quizás penda de un hilo el amor, pero es un hilo tan bello que duele si se corta alrededor.

También dicen que las fibras pintan el desastre en el que se convierte el corazón cuando ama, ¿dónde encuentro una librería abierta en esta madrugada?

Live to tell de Madonna y a la cama.

19 de mayo de 2017.

lunes, 15 de mayo de 2017

Tira y afloja

Tira y afloja, y yo sufro de cadenas rotas, omnipotencia y omnipresencia, tira y afloja la cuerda que se relame en el cuello del destino, tira y afloja la soga que se derrite ante la derrota, tira y afloja en un asado de domingo, tira y afloja el bienestar fingido, los vientos han traído especias de aromas fundidos.

Pero finalmente el todo se cobija en el auto con su perspectiva, una radio AM olía a bencina, lo que ves el otro no lo ve ni lo imagina, todo lo que se piensa lleva en su carruaje una prensa, apretados van los sueños, y las realidades salen a tomar aire sobre los espejos, todo lo observan desde allí, y el que sueña abarca su desconocimiento con tremendo frenesí.

Dichosos los que se atreven, yo aún voy trepando sobre las paredes, trepando sobre las paredes.

"La soledad es algo que resulta muy difícil de soportar, pero también nos hace más fuertes". ¿En qué, cómo, cuándo, dónde, para qué y por qué la soledad nos hace más fuertes? No me vengan con idioteces, eso es para los que disfrutan de su suerte, la mía ya está sonando insana y se despliega sobre mis aspectos rebeldes hasta la madrugada, quiero dormir y nada.

El olor a sal penetra en tu alma áspera, y el aire que perdí contiene su respiración sobre la superficie de esta sofocante estación. Todo lo que deseo es una inclinación hacia las notas de una dulce canción, la dulzura que provocará en este silencio mi inspiración, porque nada más quedará que silencio, donde hubo dialecto sólo dormirá el silencio, sólo tu silencio, nada más que tu silencio.

Este es el momento del silencio, hasta las huellas hacen silencio, y los peregrinos hunden las tapas de sus caminos en pergaminos de silencio, nada habla ya, pero todo quiere decir y ser escuchado, y en sus hombros nada se ha cargado, el todo está vacío de tiempo y de legado, el decir se ha silenciado por no ser escuchado, y el candil de la lámpara se ha nublado.

Dejo que el ruido que late adentro surja (aunque no pueda) de su regreso anunciado.

Ya hasta lo que se ha inclinado se ha desbarrancado.

Y el umbral por donde pasan el limón y la miel espera con ansias el arribo del ser, que quién sabe donde esté, y si entre el filo de sus dientes renunciaré.

8 de mayo de 2017

lunes, 8 de mayo de 2017

Este amor que va en contra de las doctrinas establecidas...

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? ¡A mi me parece que el mundo hoy está cuenteando con sus sentimientos y escribiendo poesías fingidas! Prendé una vela de día y verás que de su soborno de deseos no te recuperarás.

El amor pasará girando con el piano entre pistas de un disco y se pondrá a charlar con tus sombras, delante de tu corazón se alegrará una conquista sin forma, pero vos seguirás deteriorada por el rompimiento de sus venas cada vez que su esencia vuelve de la nada y te transforma. Seguí resplandeciendo en un espacio dionisiaco que los abrazos te ensombrecerán cuando en soledad llegue la hora pico.

Todo regresa más contrariado, la sal habrá consultado por cepas de nuevos vinos y reaparecerá en tu destino. Es el equilibrio que se ha confundido, de saltar sin miedo por los trapecios de un circo habrá venido a recobrar su inocencia y a ponerte acertijos en el camino.  ¡Quizás si los brotes de la gramilla crecieran más despacio!, pero la aceleración virtual del mundo y sus tiempos recorren ahora tus espacios desarropados.

Caen latidos hipocondríacos, los querés atrapar todos para espantar el maleficio, los besos se extrañan tanto como te altera su desquicio, es seguir intentando cosas imposibles o quedarte callada con el alma tapada, si de todas formas no se ve, esconderla no mejorará nada.

"Me contengo de amarte", "¡no rogar más, bendecir!", y quedamos pintados con nuestras vergüenzas en un escaparate. Parece similar esto de confundir y bendecir, creemos lo que no es y descreemos del decir. Lo que aún no fue dicho esgrimió entre burlas su sacrificio, esto de quedarse callado es, ¿para ver qué pasa o para reforzar tu coraza?

Los insectos te pican la ilusión de expresar todo lo que te hizo enamorar, pero ya para qué ponerles medias a tus pies, cuando el calor llegue el frío habrá confundido gato por liebre y habrá desperdiciado caricias y besos de viernes.

Todo es de tarde, como que se irá consumiendo el destello del delito si venís tarde a festejarme.

Este libro de Barthes es demasiado eficaz, me dejo atrapar, raptar, atracar, por vos, en tu sabor. Cada frase que se me presenta va mostrando lo que he estado sintiendo, y percibo mi propia estupidez como una desfachatez, ¿no lo ves? Me imaginé siempre en un cuento y por eso te invento, y me creo hasta lo eterno.

¿Qué significa perder el tiempo?, porque te espero aunque sea un lamento, coordinar tareas en este descontento hace ensordecer los desórdenes de mis intentos, ¡me desvío todo el tiempo!, y te juro que lo intento, pero te quiero, ¡te quiero!

Quería que la última imagen fuera la tuya, y el cerebelo con el corazón se juntan, los gatos maullan, los perros aullan, y no quiero que nada se diluya, sólo espero participar del seminario en el que todos maduran (no deseo voluntades que se fracturan).

Ya es tiempo de que te amarre el alma y que nuestros cuerpos huyan, no sería una fuga, sería una adoración de organismos desnudos bajo la luna.

¿Cómo es que el amor va en contra de las doctrinas establecidas? Porfía en el interior de su casita, se entrega a tu sonrisa bendita, mastica un kiwi como si fuera una galletita. ¡Que viva!

23 de abril de 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

No a la perfección



Tengo la piel cortada por granitos de arena, es como si hubiera rallado piedras de la playa de Playa Unión durante una tarde serena. Se me expanden locamente de un tirón, agazapadas fríamente me tientan a decir todo lo que ocurre en mi corazón, pero, ¿cómo extender los brazos si atados están a tu amor?

No abrazo ya, es como si volviera a renacer las experiencias que de tanto en tanto tuve en una parte de Canadá, la distancia corporal es una constante allá, es el precio de la paz, saber a calma y no discernir que está bien o mal, simplemente aceptar, ya es mucho para este mundo de humanos que no saben perdonar ni respetar, toda una sabiduría desperdiciada dentro de un bar.

Los quesos tienen picada su inocencia, comer unos trozos es practicar acertijos con la perforación de los poros y pedir clemencia, ¿está el mundo acostumbrado a la indecencia? La costumbre se mete entre las inyecciones intravenosas y acarrea su tempestad como una masita sabrosa, te tienta, te acepta y hasta te retiene la paciencia, y la voluntad es cocinada en un punto jugoso, bien inescrupuloso, nada considerado, más bien opacado y hastiado de tanta diversión sin arrullos de explosión.

¿Y si formamos un grupo travieso de desertores, para ver quién sube más alto en las torres? Estar arriba todo el tiempo, sí, abajo que estén los que no escuchan el cuento, los sordos oprimidos, y arriba los bandidos, los desinhibidos, abajo los compungidos.

Esta es la verdad del mundo, ¡y es tan absurdo!, si no ganás mejor andate a la parte de atrás y rogale a tu santo más eficaz, nadie más que él te acompañará y distribuirá flores de jacarandá sobre tu ideal.

Vamos bien, despegarme de tu acento no quiero, pero no tengo dinero, ni una estatura acertada para llevarte a ver la luna en la madrugada, y estoy flaca de calor, la frialdad de mi inercia apenas me protege la voz, y te quiero aunque este mundo solucione poco sus heridas de amor, no todo es perfección.

26 de abril de 2017

miércoles, 19 de abril de 2017

Dinamita de algodón

Ruge sobre el algodón.
Cae un diluvio de evocación.
La luna hoy no ejercita su perforación.
La flacidez del piso atraviesa mi inspiración.
Cae al suelo la ternura.
Los adictos de la noche se nublan.
Quien pisa la máscara facial del barro, madura.
Para sobrevivir al absurdo voy desprendiéndome de mi estructura.
Llueve para amar.
Se enroscan las lombrices sobre la cal.
Si juntáramos nuestras almas se alteraría el mar.
La danza atónita entre las chapas me hizo desequilibrar.
Te miro con ilusión.
Los ruidos han subido otro escalón.
Aquí en espera una canción se sube al sillón.
La arena se convierte en seda.
Y los dedos por tu suavidad desesperan.
Apenas las gotas absorben tan inmune delicadeza.
La lluvia, que me atrapa en su son,
y vos, que acaramelás mi organismo sin pudor,
son dinamita de algodón.

30 de marzo de 2017.

jueves, 13 de abril de 2017

Que no se ahogue lo verdadero



Nuevos short poems

Las revoluciones no deben significar inquietud. Son cambios que significan en el ser una actitud de pensar en su ser como ser y no como objeto. Es transparencia de contenidos hacia el afuera de lo que el ser oculta y calla por el silencio al que es expuesto. Sin violencia y con un pensamiento reflexivo atónito y magnífico, la revolución exorciza al ser de su letargo y le ordena expresar un caudal de insumos románticos e inteligibles a ser duplicados por su magnificencia de ser.

Dice la historia que lo anterior fue escrito en agosto de 2012. ¿Y ahora?

Ahora la cuestión corrupta es cuando no hay revolución, me parece no verla en acción. Vivimos tan del cliché, tan absorbidos por el memorándum del hacer lo que está de moda, o lo que está (porque lo que no está da miedo), que dignificar el corazón parece ser como tomarse una soda, tan efervescente pero tan volátil, y tan dispar su efecto que hasta le tenemos afecto, pero en un abrir y terminar lo verdadero pasa a ser una elipsis enamorada de un tero. Vaya una a saber si la luz alumbra o envejece, por el alma no se mete, se anda con vueltas por transitar de noche entre las hormigas y sus reproches. La luz toma ventaja, para luego retroceder y disolverse en una playa. Si yo pudiera demostrar las consecuencias de amar, ¿por dónde se sacudiría sus piojos mi libertad? ¿Qué es esto de perpetuar?, ¡razonen sin amar o amen sin razonar, pero dejen de ahogar lo que de verdadero tiene el mar!

Hoy.


viernes, 7 de abril de 2017

Ruiditos



Otro ruidito merodeando mi corazón, como un beso expresado en palabras de amor (y una varita de olor que se quemó), y no me importa un bledo de los meridianos y los “algo” septentrionales que aprendí en la escuela: te quiero a vos. Sí, tuve algunos profesores por los que valió la pena refugiar una ilusión de seguir el camino de la razón, y armarme de unos libros con argumentos contundentes y tranquilos, de esos irrefutables en el mar de pensamientos leales, pero me enamoré de vos. Arrasé con el martillo ideal nietzscheano, me fumé largas horas de dolor y esplendor con Zaratustra y su león en el llano, aplaqué las blasfemias del Anticristo pensando en que tarde o temprano siempre hay una solución para el desvarío, pero me equivoqué, y me di cuenta cuando te vi a vos. Por ahí se me ocurre sacudirme las pantallas delante de los ojos y pensar que sólo son antojos, y no es por el embarazo de amebas que se me ha formado en la panza cuando tu visión se realza, no, es que cada latido que se inclina ante mí me recuerda todo lo que por vos se afianza, y hasta la vida misma, sin vivirla, sólo con transitar sus orificios crudos, sólo con eso, me alcanza. Apilé los textos en el desván de la biblioteca, donde el silencio abunda entre paredes perplejas, también hay un olor a naranja que no es persa, es la pintura recién ordeñada de la libertad y su pereza. Agonizan los VHS como muelas picadas, hago una cosa y luego la dejo desinstalada, como los falsos programas que podés bajar de Internet para tener consuelos de extensiones regaladas. Nada de eso me importa nada, ya la lluviecita que cae y se filtra por la ventana es mi mejor acido sulfúrico para hacer esto público. Caminan las emociones por la persiana, porque sí, tanto que se ha cortado la luz hoy ellas han dejado expresadas unas malas palabras, pero olvidate que las escriba, yo sólo quiero ser de vos aunque el tiempo me reprima y a la hoguera me remita. Otro ruidito y mi alma brilló de repente como la esmeralda que no tiene la gente, porque no todos tienen la suerte de andar por el mundo comprando porquerías aunque no les sirva. La belleza pasa pronto porque se olvida de vivir, y a mi sólo me interesa hacerte sentir. Olvidá que los colores son los mejores sabores de una tarde de calores, acelerá el paso que las golondrinas me llevan en andas de sus abrazos, y te quiero hasta cuando te combato, hasta cuando te peleo y no te creo. No olvidaré a Platón, pero por favor, dejá que te demuestre lo mullido que está este corazón por vos.

06 de abril de 2017.

jueves, 6 de abril de 2017

Siempre no siempre es siempre

El ruidito de los almohadones beneficia con unas palabras a la luna, que tiene sueño, y no quiere ni escuchar sobre el veneno. Es ese mal humor que tiene cuando se aparta del cielo, porque tan agreste es su indiferencia que hasta se agota su desenfreno.

Tan en vano pasa la oscuridad por acá, que la luz tenue del velador la quiere acompañar, no vaya a pensar en quererse retirar.

La oscuridad tiene la sabiduría de aquel que se inmuta, sentada en las piernas de la luna y paseando por su cintura hace que no importe su estatura, los halagos del beso gimen con lealtad en su finura. ¡Son los tiempos en que lo instituido parte en mil pedazos su estructura!

Siempre no siempre es siempre, desata los nudos al dejar hacer de la fiebre, por una vez hasta las liebres rompen el paso para detenerse y verte, ¡como si pudieran dejar de quererte! Las pócimas reconfortantes retroceden, empequeñecen y luego se desvanecen. Ya no es posible escapar ni a tu sombra, que ante mí se mece.

El siempre es ayer y es pequeño, es futuro y desatento. Nada hay ahora en este siempre, por eso sufro cuando los tiempos vienen. Los miro de atrás y me pongo a dudar, ¿estarán o no las olas en el mar? ¿Habrá deseos que alimentar?

Las estrellas me alumbran con sus harapos resplandecientes. Quisiera apagar el siempre y encender el constantemente. Mis huellas no tienen tregua de tus pies que las besan, con paso escondido y ocasional, no hay mejor manera de invertir en un sueño que cuando se pierden la paciencia y la voluntad.

05 de abril de 2017.

sábado, 1 de abril de 2017

Oportunidad

Ya es el tiempo donde las hojas negras se rapan los sueños para instalarse en su camino, tan fino, ¡tan sin sentido!...como si esto le importara al destino.

¿Es primero de algo? Sí, donde todo comienza y donde las cicatrices empiezan a cerrarse en vano, por dentro los recuerdos se agigantan y los alivios sólo pudieran venir de una manta. ¿Con pensamientos nuevos? Pero con viejos deseos, articulando tus peros. Venenos, y licuadoras que mezclan lo que aprendemos, así me quiero quedar, en silencio, que hablen los que no veo.

Las enervadas criaturas se cortan los dientes mientras los transeuntes se abrazan a la locura. Abrazame e intentame, total sólo se pierde lo que no se hace, las heridas son sólo ocasiones para crecer entre recetas que aprendés.

Eso de pensar en el marquetinero momento de decir la verdad o de callar es típico de cuando te acobardás, pero qué le vas a hacer, si no soñás con volar es difícil que pretendas aterrizar sobre el mar. Todo es una institución que busca ser de la luna un apañador, usufructuás tus aceleraciones temporales como un traidor de tu corazón.

No es momento de callar, es oportunidad de hablar, pero decimos como si cada paso que damos nos fueran a juzgar, entonces, ¿cómo esperamos abrazarnos a los árboles en una tormenta si no sabemos aguantar la verdad?

No es posible olvidar lo que has hecho, aunque algunos "lo hacen" mirando para otra parte, es el jueguito del sol y la tarde, ¿o fingimos olvido para creernos con derecho a denostar lo vivido?

Te quiero abrazar en esta tarde que se empieza a nublar, y comenzar, otra vez la vida te presta una nueva oportunidad, porque las ilusiones acarician el teclado de la eternidad.

01 de abril de 2017.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Entre marzo y abril

Estoy vagando entre el cielo y el infierno, recorriendo suaves gemidos del viento y andando sobre la humedad de las entidades amorosas, que viven de mentiras piadosas: las verdades son pecaminosas.

Y vos, tan infierno sos que hasta te convertís en cielo, atravesás los pasajes movedizos de mis párpados y mis silencios. ¡Y deseo gritar que esto es libertad!

Sacudo la inocencia del pantano, ¡libres son los condenados! Vierto una dulce tempestad sobre la desigualdad, nos vemos y no nos reconocemos, pertenecemos a mundos distintos que se chocan con ácidos cítricos, pero te veo y me desespero, del infierno me hacés huir al placer y siento que a tu lado puedo envejecer.

¿Cómo se olvida la marca de la vida? Vivís en mí como oliendo a tierra, atardecés en mi siesta, merodeás por los párrafos que escribo como si el tiempo no perdiera sus estribos, ¡que me destituyan del amor si no te miro!

Pero quietita está ahora la tarde, se arrumaca en un vientre estable, los besos están atornillados en las paredes de los mares, como esperando que los días pasen.

Por algo todavía no es lo que es y tiene hambre.

29 de marzo de 2017

domingo, 26 de marzo de 2017

200

No me importa, aunque la bombilla esté tapada y la yerba lavada, veré capítulos de los Expedientes X hasta la madrugada. Mi vida se condice con objetos que caen de cielo, así me desvelo, rogándole al teléfono perder el sueño. Pero no pierdo ni el techo de lo que no debo decir, aunque sea un derecho, es necesidad del existir.

Me voy mojando con las estrellas en pensamientos inciertos, y como si no pudiera habitar sus recovecos, festejo, mejor hacer de cuenta que no me pasa nada y dejar que la inmadurez cíclica me de una bofetada, y agonice fracturada por tu mirada.

Vaya conclusión, como siempre, entre la ignorancia y la negra lumbre me siento en tensión. Para dormir, ni siquiera tengo un camisón, sólo un piyama que Emi me prestó, y no es nada desagradable usarlo, me abriga y reconforta su algodón. Pisaré un moscardón para creer que todas estas imbecilidades penden de un cartón, sólo faltará ponerlo a secar al sol, y ahí volveré a recuperar mi armazón.

Todo este artefacto amoroso es muy estrecho, apenas paso yo (¿por qué no vos?), no así mis besos, que ya naufragan antes de perder las ganas de que sus deseos se deshagan. Para mis picardías ya tengo una cohartada, te voy a ver con la cara tapada, no me reconocerás hasta que descubras a una idiota enamorada, será mi mejor acto de actriz disfrazada.

"Y cuando te busco no hay sitio en donde no estés", y los Expedientes secan las alas pesadas de mi insensatez, me bebo el jugo amargo de esta planta y su palidez, "en tu nombre", por si me ves, pero esta casa se va quedando vacía de las promesas que escuché y perecieron una vez. No es un traspié, sólo es lo que conmigo no se fue.

A ver si te atrevés...

25 y 26 de marzo de 2017.

viernes, 24 de marzo de 2017

Un día de 24

Un cuento de 24 nace en una mesa, con un café que por su intensidad festeja, un cuento de 24 palpita por ese ser que aún no besa, y ni siquiera sé si por mi se interesa, pero hay que decir una cosa que de verdad pesa: sí que es una belleza.

Levitar en la construcción mundana de un amor puede ocasionar un tremendo dolor, y más si ese cubo mágico es una sensación que tienta a tu corazón, y lo desparrama en su condición de ilusor. Pero nada como batallar contra las semillas del girasol que constantemente te miran a vos. Que más da, dice esta emoción, te llevo con orgullo por cada estación, en cada colectivo que a la ruta sus ruedas desandó, en cada aroma que en las sillas me sentó, ahí siempre estás vos.

Una sensación de 24 no sólo es un recuerdo de las armas y los sueros en los senderos, también en el 24 se mece la necesidad de lo que de vos espero, el perfume de los panes tostados con el que me entretengo, las ilusiones amarillas en tu pelo, la poca actividad pensante en mi cerebro, que por vos se ha creído el cuento.

Como le digo a mi hermana, hay que hacer muchas cosas para no sentir ni pensar tanto, ¿pero cómo hacer cuando hasta con el aire te dedicás a perseguirme el paso? Quienes van y vienen por ahí se dedican al llanto, ¡han sufrido tanto!, pero yo quiero llenarme de vos hasta cuando estés roncando.

Un día de 24 no es tan común de vivir, lame tu inocencia como un sabueso que ya no quiere existir, se pasa de listo porque te recuerda por lo que otros debieron morir, pero esperá, también se recuerda cada amor que luchó por ser feliz, y las trampas que se secaron con los que pudieron sobrevivir. Con vos me recuesto en el sillón para tus sombras ver partir, con la suavidad de tu aire riego mi jardín, y me entrego al placer de saber que existís. ¿Ves?, así me haces sentir, entre rituales de lucha que a lo oscuro le inventan un desliz. Entonces, a pesar de todo, ¿por qué no sonreír?

24 de marzo de 2017.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Mi alimento

Parece que la instauración de las cosas ha dictaminado que hoy sea el día de la poesía. Pero también hoy empieza el otoño, con sus ardores amarillos y sus membresías de sustancias cohibidas, qué ironía.

Miro alrededor y lleno este sueño de hojas que crujen dentro del corazón, como escarnios de la razón, a ver si me escurro de este momento bribón.

Me refriego los ojos, tratando de despojarlos de la ensoñación, y veo alrededor a la poesía. ¿En qué consiste esto que nos motiva?

Acaricio el acolchado y sólo recuerdo tus ojos acaramelados, mezcla de Media Hora y chupetines de Coca Cola. Los sables con los que miran me dominan, ¿será eso poesía?

Me tiento con estas canciones del rock nacional en Radio X, e inmediatamente cambio los lentos por estos ritmos violentos. ¿Serán eso rimas en filamentos?

La noche se tensiona entre las estrellas y las maquetas (hay tantas personas indiscretas, ya las percibo observar a través de sus ventanas secretas).

La oscuridad no escatima en doblar la esquina, hace su inspección de rutina (parece vos en tus acciones matutinas), y me persigue con la salvación de su histeria repentina ¿Será eso una ilusión imperativa?

Son éstas sólo frases desordenadas, y como no estás me siento desmoronada. Pero si te pienso me dejás el alma enamorada, toda ella acurrucada en un costal tierno de sábanas almidonadas.

Es muy tarde y las notas hacen olas por mi boca, esto me pone loca. Entre los almohadones voy acomodando los pensamientos, te siento, y a tus ojos tiento, y si lo pienso todo parece ser así por un momento.

Todo esto de poesía sólo tiene un intento. Lo que de vos veo, he ahí mi alimento.

21 de marzo de 2017.

lunes, 20 de marzo de 2017

Arrullos de madrugada

Este es el momento de la ternura
tengo la paciencia cristalina.
Tus piernas me revisan con premura
desbaratando el tiempo y su rutina.
Pensé que era sólo yo
pero también sos vos.
¿Dónde habrá un espacio similar
para estas ganas de amar?
Hace frío,
pero vos sos lo que ansío.
Sacarnos de cuajo las cadenas
alivia nuestras penas.
Movernos en detrimento
de la queja y el lamento.
¡Que se aburran los otros,
vos y yo saqueamos nuestros poros!
Nada de escribir con mis propias manos,
con ellas sólo quiero tocarte,
y poder atrapar sueños lejanos
para soñar despierta y besarte.
Pero mejor me animo otro poco
mientras te toco.
Bailar con vos entre los olores de la noche
y beber de los ruidos sus voces.
Y por ahí desodorizás mi mirada
que está por vos obnubilada.
Y entre tus ojos de supremas tostadas
se ha perdido la madrugada.
Paseás por mis impulsos contenidos
para lanzarlos al vacío.
Ay, amor mío, aunque no seas al final mi destino
por vos me he perdido.
Como volar en puntas de pié,
tanto me creo lo que me dés,
que hasta si fuera una idiotez
en tus brazos me quisiera perder.
Olvidate del mundo,
volemos con los espécimenes de estas estrellas por un segundo.
Tanto hay que entender a veces,
como si hubiera que pagar con creces.
Pensar en vos,
no hay nada mejor.
Venite de este lado que mi amor no escatima
en darte su vida.
18 y 19 de marzo de 2017.