domingo, 31 de julio de 2016

Me quedo en esta situación

Quién lo creería, acariciando mi pelo. Las caricias son filamentos del corazón, atento al ritmo, insistente con el mimo, transeúnte en el pedregullo, que aunque quiera detenerlo no lo impacta, lo desafía, lo encauza: para él lo difícil es una trampa que le encanta.

¡ Cuán satisfactoria es la victoria cuando cuesta! La facilidad de los débiles no tiene límites. Que amarte sea difícil me compromete, ¡me apetece!

Quién pensaría tan en este momento, una burla, una intriga, un diluvio. Voy y no voy a verte, me entrego a tu aliento, me pertenece, ¡ y en la cobija de tus brazos quiero mecerme!

Atónita de tanta distracción, cansada de semejante predilección, asediada por tu intromisión, alocada dentro de esta sensación, ¡si!, ¡me quedo en esta situación!

sábado, 30 de julio de 2016

Demasiado

Demasiado tiempo sin ser escuchada, demasiado, demasiado, y aún sin hacerlo, aún sin pedirlo, aún sin recibirlo, demasiado, demasiado. Demasiado tiempo sin dialogar, demasiado, demasiado, y aún sin vivirlo, sin consentirlo, sin abrirme, demasiado, demasiado.

Yo no sé si para todos es igual el ensimismamiento, si a todos afecta lo mismo el silencio, pero es demasiado, demasiado. Recuerdo como mi felicidad a Xuxa y sus shows, mi único motivo, mi alegría pequeña, y hasta me tendía sus oídos mi abuela, a 2000 kilómetros de distancia, pero es demasiado, demasiado.

Demasiado tiempo sin obsequiarme ni obsequiar, demasiado, demasiado, el tiempo se encarga de calmar pero nunca de apagar el fuego, la herradura del dolor se va gastando, pero persisten sus ruidos, el invierno aguarda sobre la arena pero en algún momento se quita la ropa y muestra sus encantos, tapar es sólo dilatar.

Yo sé que al mundo no le gusta que cuentes cosas feas, todo tiene que ser bello y divertido, porque es así como nos van adiestrando, es así como nos van maniobrando, pero es demasiado, demasiado.

jueves, 28 de julio de 2016

Entre sistemas

Navegante del cielo, pisando límites, acercándose al abismo, respirando antes de mirar hacia abajo, perdido entre sistemas políticos y económicos, ahí va mi corazón, va e insiste, vuela y no desiste.

Mis sentidos se distraen, avanzo con mis latidos, tiemblo, estoy nerviosa, las venas son como un jugo oneroso y glamoroso, me indican finamente la cuestión del amor. ¿Es verdad o mentira?

Clara evidencia de la duda que me sofoca los gritos y atenúa mis ganas.

Pero una vez más,  ¡basta de pensar!

Así dispenso en el pueblo la inocencia, y vuelvo a ser yo con vos, enganchada a tu enigma, maniobrada por tu aroma, deseada, deseosa, aplicándote unos besos, la demencia no es estorbo, ni lo es un suspiro agitado, ni mi corazón acelerado.

Temblar es parte de una cena, cenar es parte de esta tarde eterna, donde el abrazo nos envenena, sin pena.

martes, 26 de julio de 2016

Flash

Flashear con vos...¿qué significa flashear? ¿Será pedir al aire un poco de su aire, por mi pensamiento de vos? Por ahí necesito un poco de tiempo, para llenar traviesos minutos con tu presencia sinfónica, y en ocasiones se me da por atenuar el brillo existencial del planeta con la presencia de tu imagen, que se postula al premio mayor entre las otras...quizás eso sí que significa convocar al flash.

La teoría de la democracia liberal no me explica cómo ser libre de vos. ¿Habrá que encontrar la puerta, entre posibilidades inciertas, pasiva o eficazmente? ¿Será menester hallar un modelo estratégico que infunda orden a mis intentos teoréticos? No lo sé. Cada vez que miro hacia los costados siento un latido tuyo respirándome en la oreja, o abundando en cada letra, como si no quisiera ser libre, como si pretendiera este delirio, que más que indignación realista es ilusión.

Tengo quince minutos, y no tengo nada, because "everybody cries, sometimes". Todo no puede caminar de la mano de algo, y viceversa. Sometimes, es todo o nada. No siempre, pero en esta pintura matinal filosófica no encuentro explicación de por qué, en medio de las palabras de Macpherson, aparecen las tuyas. "Hay que tener cuidado con lo que se desea". Temo que sea el camino equivocado, o que sea el correcto.

sábado, 23 de julio de 2016

Pensándolo

Pensándolo bien, no se trata de elegir. Seleccionar una estrella por otra, tampoco. Tocar otra fragilidad que no sea la tuya, ni aún eso. Elegir sería confundirme con el trayecto del viento, espantarme por la falta de placer, mirar desde un cactus mi corazón, que no es fuerte cuando ama, se desbalancea, curiosea, se entrega, entibia su recipiente, hasta se embellece, no, eso no puede elegirse. Nada de eso. Es un faltante de equidad, una sobra de dispersión.

Pensándolo mejor, me niego a pensar, no quiero razonar, disiento con la intelectualidad inaceptable y sumisa, tengo un dulce que me llena el alma, hay mucho sabor. Hay una especie de deconstrucción de la realidad. Temo convertirme en una rareza que sólo piensa en vos. Pierdo el corazón en cada sentido, y lo gano en cada mirada. Estás ahí, no hay por donde irse, busco la salida, y sin embargo quiero quedarme.

Pensando finalmente, la elección es una trampa del amor, no existe, no vive, no descubre sus artimañas ante nuestros ojos, no hay posibilidad de escapar, de tomar otra ruta, no hay forma de saludar a otros barcos ni de posarse en otra boca de expendio que no sea tu ser, tu ser y tus manos, tus manos y tu cuerpo.

jueves, 21 de julio de 2016

Desestructurada

Antes de adentrarnos en las dos teorías del estado, según Marx, vamos a aclarar algo:

No tengo por qué avisar, el interés es particular.

De ilusiones no se vive, de amor no se come...

De ilusiones se consume, se tiembla, se ruega, se espera, se idiotiza, se imagina...

De amor se paraliza, se suda, se entrega, se hiere, se dulcifica, se espera...

No vivir rezagada por ilusiones ni por amor no es una opción, es una necesidad del alma. No vivir atónita por escuchar tu voz ni por oler tu esencia no es una condición, es una devoción del corazón.

No hay organización estructural posible ni imposible.

Quizás no pueda manejar la balanza pero sí puedo construir líneas paralelas hacia tus besos, jugar en el aire con tu aroma encasillado en mis brazos, rodear de curvas tu mirada, inquietar con cajas tus movimientos...

Pero luego desisto de armar una columna vertebral de sentimientos y mezclo cada cosa, y me olvido de la distancia, y perfumo las apariencias, y enmanteco la mañana con tus labios, y me hundo en el salvajismo de tu cuerpo, y planeo un baile secreto con tus ojos, y luego te tengo.

martes, 19 de julio de 2016

Los segundos se arrugan

Los segundos se arrugan, primero, luego, después... Destapo un sueño, lo muelo con sus arrugas: es ahora o nunca besarte.

Qué importa la rugosidad ni la porosidad de la lumbre, apaguemos la llama calzándonos nuestros cuerpos. Caminemos con ellos por los segundos, que arrugados y todo nos inspiran primero.

¿Querés beber conmigo las palabras de nuestros labios? ¡Si! ¡Que nos glorifiquen los ruidos, pero no el silencio! ¡Que se queden mudas las frases que hemos dicho, que sólo se oigan nuestros besos!

Los segundos se arrugan aún más, nos bebemos el placer a través de su estiramiento, de sus contornos, de sus hijas "las horas". Que se extiendan, que pasen y nos vean. Me quedo con tu decisión en mi pecho, tus manos en mis mejillas, tu aroma en mi cuerpo.

Música noctámbula

Mamá está a puro jazz en radio Continental, a la una y veinte. Vuela el tibio vapor del baño y yo te pienso, y te escribo, y estudio, y trabajo, y leo, y vacaciono, porque mis sentidos me lo han transmitido. Y otra vez la escucho salir de sus sombras, y quiere irse a dormir. Nos persigue la música, desde el abuelo, Tata y papá hasta mí. Y en Luciano surgió el piano, y la música clásica en los vinilos. Y Eydie Gormé y sus boleros, hasta mi y Sheryl, hasta Marta y Sarah, un antiguo Coldplay, y hasta Patricia,y más artistas que sueñan poblar de notas las veredas. Pero parada aquí, esperando por el sueño, lo escucho a Emi dormir y a mamá beber su Terma, no hay pequeñez más grande que esta grandeza, fiarme de que soñaré, enamorarme de tu aliento, sentirte vencerme sin piedras ni pasacalles. El aire caliente del aparato murmura mis emociones, las castiga y las seca. Ya llegó el momento de acostarme. Hasta mañana.

Aparecen y desaparecen

Si pudiera creer en algo más, algo ajeno al mundo, como un pilar del corazón, que me perturbe en un segundo, y que a pesar de la ilusión fuera una realidad en lo profundo, me ataría a tus ojos como mi lectura preferida, como el credo más tierno, la belleza sin dueño, la rareza del viento, la perfecta enmienda, de mis días vacíos y mi falta de vicios.

Aparecen y desaparecen, en sueños, tus ojos tienen una vacante para mis ojos, los esperan sedientos, los buscan atentos, y entre los besos que quiero, están los de tu silencio, que calla para buscarme en otro tiempo.

Tus ojos aparecen hasta en los grillos de la pampa, que atardecen en el campo, donde nadie los atrapa. Tus ojos tienen suspendidos a los corazones, realizan en sus venas una pausa de latidos y de ilusiones.

Aparecen y no aparecen, ante mi vista, y no hay poder más grande que se les resista, ni alma perfecta que no desvistan.

viernes, 15 de julio de 2016

Despertar

Bien...despertar es humano. Quizás quedarse a dormir sería una actitud hereditaria de un ente sin alma. La ausencia de palabras es perfecta, porque ellas no decoran ni a la frase ni al silencio. Buscar en esa inconsistencia de ruidos un motivo claro, la luz, aclaración, erudición, bárbaros consuelos de tontos. No. Caminar a la vista, donde nadie vea y todos miren. Ese es el perfecto deseo de la fama satelital en un ser atrapado por su propio ego. Cuando las mentes dejan de seguir al ritmo, una mirada verdadera acude a salvar el espanto.  Diría Ricardo Montaner, "pasa todo", pero en el camino del tiempo las marcas van quedando, y son ellas quienes deben despertarnos del letargo incomprensible de la indiferencia. Ser indiferente es saludable, hasta que la salud va perdiendo su encanto y los arrumacos del deseo nos van tentando.

martes, 12 de julio de 2016

Sólo nubes

Sólo hay nubes.
Me siento entre las nubes.
No hay sol, no hay cielo,
sólo hay nubes.
Entre las nubes
me siento a reposar.
Un poco de aire
entre las nubes.
Calma para esta batalla,
amparo para esta rebelión.
Sólo me siento entre nubes.
No hay noche ni mañana
y la tarde en su merienda
flotando entre nubes.
Destapo mi cuerpo
sobre el tuyo
y mis suspiros
en tus sentidos.
Entre nubes.
Sin horarios, sin prejuicios,
sólo hay nubes.
No hay reposo.
No hay vuelo.
Sólo es acomodar los latidos
entre las nubes.
Con ruidos de tormenta
pero sin cielo,
sin noche
y sin estrellas.
Es la queja del amor,
el descanso de los besos
entre las nubes.
No hay mañana.
No hay nada más que esto
entre vos y yo
y mucho más que esto
en la rendición.
Sólo nubes.

lunes, 11 de julio de 2016

Aún buscando

Estoy buscando la frase perfecta en los dientes de la noche. Y mastico sus sabores, naturalmente conmovedores para mi corazón, sintiendo su aliento profano y su sordera. El yo-yo de lo oscuro resplandece, avisándome que el tiempo se aburre de esperar: pasan tantas cosas y no pasa nada.

Llego a un tiempo de niñez mágico e imprudente, insostenible pero halagador, con Vangelis en mi mente y el recuerdo de un día improductivo de pesca con papá en el río Grande de Trevelin. La niñez es tan caóticamente perfecta...si hubiera podido extender mis brazos hacia ella, no la habría dejado escapar. (Y mientras pienso en la correcta conjugación de los tiempos verbales).

Y ahora pienso en este amor de latidos abiertos, quejoso pero deseoso por vivir, que a la concentración espanta y a la jungla interna se entrega.

El amor es el aprendizaje perpetuo del adulto, y es su lucha el horizonte, y es un águila su fuerza, que conecta entre cordilleras y océanos de pasión dos almas y dos cuerpos. No llego a ningún lado, porque no pasa nada, aún y en el tiempo te tengo, y a tu espíritu me entrego.

Qué incorrecto es pensar, es sentir, de estas formas, como si dialogar con una de las paredes del amor fuera correcto. La corrección es de todo punto de vista imposible en esta rebelión intrínseca. Revelarme ante tu ser es incorrecto, tanto como pintarte un beso en los labios, tanto como ahogarte en ruegos y secretos, tanto como coaccionar frente a tus brazos, para que te deslices y te muevas en esta dirección, y que manejes mi cuerpo, impenetrable hasta vos.

La busqué, pero sólo te encuentro a vos.

viernes, 8 de julio de 2016

Temores

En medio de estas canciones "for the heart" de George Michael me pregunto y me aparezco. Debe ser que la intromisión enseña a rememorar. ¿En qué preciso instante somos los enturbiadores de nuestro destino y malogramos el trayecto? ¿Cómo es posible inutilizar la sabiduría? ¿Cuándo aprendemos a disgustarnos con nuestra propia felicidad? Desde el césped se ven pasar las nubes tomadas de las manos, como enseñándonos a electrizar nuestros vientres, pero no aprendemos. Las cosas más bellas, las porfiadas del corazón, se nos aparecen ante nuestras miradas, pero no miramos. ¿Tanto le tememos a la exquisitez de una mirada? ¿Tanto aparato existencial y complejo nos transmiten que tanto nos paralizamos de miedo? Ver es encantador porque es tan sencillo, pero mirar lastima los intersticios del ser. Debe ser que me entrometo en la historia de nuestros cuerpos, de nuestras miradas y el cielo, como cuando agonizaban por amor en la tarde. Un rato de George Michael y ya digo tanta insensatez que hasta creo que puedo amar de nuevo.

miércoles, 6 de julio de 2016

Café en espera

A ver si me tomo el cafecito que espero. Un aroma predecible pero magnífico, hasta indecente para esta hora del día. ¿Cometer errores? ¿Quién no lo hace? Saborear el error a cada instante se hace persistente en el gusto. Sin embargo, me inclino a pensar que no es por malas intenciones sino por falacias en el aprendizaje. Es como el pequeño mistake cuando reparamos una computadora, y en el camino hay una tecla que se sostiene accidentalmente: en este sentido, habría que estar obsesionada mil y una veces para no presionarla. ¿Tanto se puede estar en el letargo obsesivo como para pensar que así estaremos también en otros errores cotidianos? No hay excusas ni justificaciones, sólo condimentos al pensar. Lo que sí existe en espera es el aroma, huyendo de los principios y acercándose a la falta de gobernabilidad del tiempo. Una intensa aceleración de constelaciones sagradas se me hunden en las venas, doy paso a tus sentidos, doy paso al amor mío.

domingo, 3 de julio de 2016

Ya

Acercate, regalame una sonrisa suave y clara, porque la emoción no pasa por su mejor momento, pasa por un momento de equilibrio existencial, este que arrebata y confisca los latidos del mundo, y lo cesa de arder.

Acercate, porque ni una pulga le pica a este momento. De sus pelos se prenden unos silencios y unos besos desertores del desorden. ¡ Qué bien nos vendría revolucionar nuestros brazos y atacarnos!

No es de hoy, no es de ayer, ¡es de ahora! Esta brisa que se estremece ante la bifurcación de los caminos y dobla hacia tu lado para acelerarte el corazón, ¡es de ya!

Acercate, acá hay un ungüento para tu dolor, y también para tu pasión. Los pensamientos arden como las palabras, y la espera se quema. Este "ya" es para untarte de besos el alma. ¡Pero ya!

viernes, 1 de julio de 2016

Cuando te vi

Hoy tiene sentido una tostada. Quiero investigar a través del pan y los hilitos de ardor que trastocan sus orificios, en el queso crema voy despuntando mi vicio.

Desayunando se aprende la mansedumbre, desodorizando el corazón se eleva la distancia del quehacer matinal, y pensando en vos se despierta una sensación animal que nunca tuve, ni siquiera cuando mis pensamientos se planchan en una nube.

Insisto en esto, la tostada tiene sentido por el aroma de su forma salvaje. Tiene un ciclo en el organismo que hace que, aunque no lo busque, ante tu fuego se rebaje. Se hunde en nuestra conciencia, hasta que carcome nuestra libertad, entregándonos al placer de la paridad.

Podria subsistir comiendo una tostada. Ya me harté de los que desayunan dulces y al mediodía entierran sus ilusiones en un emisario que los busque. No me retires, voy mejor a pié, prefiero ser caminante a ceder.

Pensé que en la Municipalidad mis escritos anunciarían mi distancia del descontento, pero he sentido la atrofia persistente en mis pensamientos, y he mancillado frecuentemente mis deseos de leer, aunque lo intento.

Agonicé, pero desperté. Así es como se abraza a la vida. Como cuando te vi un día.