viernes, 19 de octubre de 2007

"Lija y terciopelo"

Hace un ratito nomás, me puse a recordar "entre lija y terciopelo". Allá por 1993 me propuse pedirle un autógrafo a "Pato", en el día de mi cumple. Y lo conseguí, después de una mañana tenística y de horas de espera para concretar mi entrada a un sitio frío y hacinado, pero lleno de calor humano y energía. Gracias a ese momento, recuerdo el único instante en que estuve cara a cara con un "famoso" artista. Gracias a Patricia, ese día cumplí con una ilusión. Y gracias a ella también, un día posterior asistí a mi primer recital. Hoy, viéndola en tele presentar su nuevo disco (que según escucho tiene el sentimiento extendido en cada tema), me pregunto qué ocurre con el tiempo, ¿es una caja abandonada o es bien un espíritu que con el tiempo fortalece sus ansias?. Me inclino más por esta última aseveración, porque grité, cante, me emocioné y disfruté como hace mucho no hacía de un miniconcierto en vivo. después de tantos "bailandos", "cantandos", "big brothers" y demás, creo que la tele aun conserva indicios de comunicación y cultura, aun madura en sabor y ternura, aun se complementa con el conocimiento.

Les aconsejo enormemente escuchar este último cd de Patricia Sosa llamado "Lija y terciopelo", porque como ella dice, contiene un poco de la aspereza del rock y de la suavidad de la balada. Gracias por renovar la energía y derramar emoción, en definitiva es lo que nos alimenta un poco el alma en pesados estadíos ficticios y ranuras de salvajismo y masificación.

jueves, 18 de octubre de 2007

Hay palabras que me gustan: silencio y palabra

Lo que habla y se escucha es el silencio. El silencio le presta atención al hambre. El silencio es el elogio de la palabra. Palabra es un filo de organismos cortantes, pero que no rastrillan el aire si no son escuchados. Escuchar es también silenciar, silenciar también es apalabrar.

El silencio ilumina las almas, es por donde la alfombra de la masa se quiere relajar. El silencio es atendido en primer turno, porque el grito no es noticia. Los labios no manifiestan oleajes, las cuerdas vocales enmudecen, el pensamiento se persigna. ¿Dónde se almidona el silencio?

El silencio es peligro de gol, es saliva cocinada por el secreto. La tensión radica en el silencio. La herencia del habla urge en el silencioso. ¿No hay más peligro en el silencio, por ser un visionario latente? Porque fuera del silencio hay ruidos, la música se expresa en las palmas de los tímpanos. Pero, ¿quién escucha?, ¿quién oye?, ¿quién comprende?

El silencio habla cuando comprende que es mejor ser anónimo y dormir en las calles de la espera.

My first writing in English

Sorry, but I can not think in english. My skin grew up like a smell in the wind, touching every sound, every little peace of dust. Thinking as an argentinian, italian or latin woman is arise me until the sun and burning myself, taking care of the seventeen minutes to embrace you and just live those like the only moment to feeling me happy.
Thinking as people like me is crossing the boundaries, play with limits, breathe like a cloud into a garden and after rain to be, only be. Is this a prejudice? After all, let me be me, it's only me.

Otras palabras de Gabriel

"...Esta noche estaré contigo amor,
moriré las horas de espera,
en mi cielo iluminado busco la primer estrella,
brillante luz siempre en tus ojos,
soles tuyos calientan mi alma,
tu mano tan suave, tu voz muy dulce,
tu oleaje dorado
brota como corona,
me has poseído
Reina, Hermosa..."

Por Gabriel Maldonado

martes, 9 de octubre de 2007

Congestión



Mi primera intención al escribir estas palabras el sábado pasado fue la de dejarlas en la página de Soraya. Así lo hice. Ahora las transporto también aquí, donde habita una de las partes de mi alma...


Hay una congestión, pero no es fuera del area de esta habitación ni sobre las calles. La luz apagada quiere encenderse dentro, espera con ilusión oler tu llegada, que cuando acaricia el piso lo ilumina y me hace tambalear. Siento que sola no puedo, ¿quién si? La soledad es sólo para pensar un instante en que quiero pensarte y te pienso. Tal vez faltan huellas, marcas de caminos, distancias con escalofríos, ojos que identifiquen el terreno, caricias que despierten al destino y le enjuaguen la ceguera. Falta osar tocarte un poco más, falta besarte y recomenzar con otro eclipse que convierta el ocaso en primavera. Afuera vuelan esos pétalos enamorados, tocan la persiana y me hacen pensar en el momento, en el latido que provoca, ese instante que queda para vernos.

viernes, 5 de octubre de 2007

Todo lo relacionado con el acto de decir y pensar en mi inevitablemente viene de la mano de la música...Pero no pensaba justamente en las canciones de Sara Groves, que tan exquisitamente me llenaron de paz en un momento turbio e insano, sino que pensaba en lo que significa reflexionar de un modo en un minuto, volver a reflexionar de forma diferente en otro, y así como cadenas de sucesos quebrados y echados a perder vamos modificando nuestros haceres y decires momentáneos según nos van acariciando los acontecimientos nuestras sensibilidades.

¿Por qué diremos una frase, o escribiremos alguna otra en tal momento o en otro perseguido por el apuro del expulsarnos la palabra, cuando más tarde congeniamos en que no era eso lo que pretendíamos expresar, o bien nos autoherimos flagelando la ocasión, o herimos a alguien y mutilamos un sueño?

¿Qué es ésto del herir diciendo, del herir olvidando, del herir prejuiciando, del herir amotinando el impulso, del herir malgastando el tiempo en dardear el aire sólo con palabras?...Aun no me queda claro, por qué ayer dije algo, hoy digo otra cosa, pienso de una forma y por un hecho altivo pensé de otra forma...¿Quién o qué juega con nosotros y lo que hacemos? ¿A dónde se retira a descansar la cordura? ¿Por qué si escuchamos una música altiva expresamos la anarquía del pensamiento y cuando escuchamos melodías pacíficas endulzamos al viento? ¿A qué jugamos, qué somos, quién nos ataja, quién nos entiende, quién juzga nuestras momentáneas herraduras salvajes y quién no nos prejuicia la palabra viajera?

Se me cruza la idea de pedir dusculpas por lo que a veces digo, pero es que no se cómo es que digo cuando digo, o si digo cuando se me vienen las palabras a la mente!! Cómo explicar que sólo habla mi verdad cuando me vienen desde el alma!!!

Palabras de Gabriel

"Yo me decía vulnerable, así le decía a quien abrió mi corazón.... El dolor a veces me derrumba, todo se hace oscuro y triste. Se hace un vacío en mi ser... los recuerdos de lo que nunca tuve y se extraña mucho, son las dagas en mi pecho, y me brotan los llantos ahogados en el rincón de mi silencio y el diluvio de mis lágrimas, desborda completamente el río de lo que quise ser... Amor incontenible..."

Por Gabriel Maldonado

lunes, 1 de octubre de 2007

Ecos de la lectura de Descartes


Desde un "Don't say you love me" de Depeche Mode podría arrancar prácticamente esta "meditación". Pero teóricamente tiene su primer suspiro en René Descartes y sus dudas sobre la verdad.

Más tarde el hambre transgrede la barrera del tiempo y me incita a masticar algun que otro sandwich de miga. Me cayeron bien, pudieron cortar con el maleficio de mi hambruna.

Hice un pequeño hoyo en el tiempo y mi cerebro descansó unos minutos, porque últimamente me he enredado con pensamientos que molestarían a sus espectadores, son pesares que dan vueltas y retienen el tiempo contra mi piel, que paso a paso se va arrugando. En este momento no se por qué pensé en vos, y ocurrió que la importancia ya no duele, el ser erróneo que me hace palidecer por dentro fue, es y será como un pájaro débil al que le cortan las alas cuando su intención ya no es volar, sino descansar. Y si, he descubierto secretos, he atravesado la barrera del respeto, he acomodado algunas intimidades a mi interés, pensando en dichos que no son para mi, quien sabe si para vos o para los fantasmas que somos cuando dejamos de ser nosotros.

Ya está, el haber hecho no nos quita que hoy hagamos, pensemos y meditemos. En última instancia, todos arrojamos piedras, y tarde o temprano nos golpean, pero también nos enseñan.

En un momento me puse a pensar en la doctrina docente, ¿cuántos "alumnos" he tenido, entendiendo el feo calificativo sólo como una palabra, cuando la más acertada sería "estudiantes", "aprendientes", etc etc? Y los que aun me quedan por conocer si este colectivo llega a sus destinos!

Avanzo un poquito y lo veo a mi profesor hablando de Descartes en relación a sus dudas fundantes. ¿Que sería de nosotros sin la duda? Algunos seres irán para un lado, otros se reprimirán y no dirán lo que piensan, pero el no decir comprime nuestro interior, cuando el alma esparce nostalgia.

Pero hay una meditación radical: el pensar. Así como lo veía Descartes, es posible que sea lo único posible de ser considerado como verdad.

Vuelan las cuestiones por mi cerebro, estoy sudando, estoy erguida ante la incógnita que me dispara con habitaciones de espera. ¿Habré empezado a pensar?

Gracias Taro por tus dibujos!!