miércoles, 19 de abril de 2017

Dinamita de algodón

Ruge sobre el algodón.
Cae un diluvio de evocación.
La luna hoy no ejercita su perforación.
La flacidez del piso atraviesa mi inspiración.
Cae al suelo la ternura.
Los adictos de la noche se nublan.
Quien pisa la máscara facial del barro, madura.
Para sobrevivir al absurdo voy desprendiéndome de mi estructura.
Llueve para amar.
Se enroscan las lombrices sobre la cal.
Si juntáramos nuestras almas se alteraría el mar.
La danza atónita entre las chapas me hizo desequilibrar.
Te miro con ilusión.
Los ruidos han subido otro escalón.
Aquí en espera una canción se sube al sillón.
La arena se convierte en seda.
Y los dedos por tu suavidad desesperan.
Apenas las gotas absorben tan inmune delicadeza.
La lluvia, que me atrapa en su son,
y vos, que acaramelás mi organismo sin pudor,
son dinamita de algodón.

30 de marzo de 2017.

jueves, 13 de abril de 2017

Que no se ahogue lo verdadero



Nuevos short poems

Las revoluciones no deben significar inquietud. Son cambios que significan en el ser una actitud de pensar en su ser como ser y no como objeto. Es transparencia de contenidos hacia el afuera de lo que el ser oculta y calla por el silencio al que es expuesto. Sin violencia y con un pensamiento reflexivo atónito y magnífico, la revolución exorciza al ser de su letargo y le ordena expresar un caudal de insumos románticos e inteligibles a ser duplicados por su magnificencia de ser.

Dice la historia que lo anterior fue escrito en agosto de 2012. ¿Y ahora?

Ahora la cuestión corrupta es cuando no hay revolución, me parece no verla en acción. Vivimos tan del cliché, tan absorbidos por el memorándum del hacer lo que está de moda, o lo que está (porque lo que no está da miedo), que dignificar el corazón parece ser como tomarse una soda, tan efervescente pero tan volátil, y tan dispar su efecto que hasta le tenemos afecto, pero en un abrir y terminar lo verdadero pasa a ser una elipsis enamorada de un tero. Vaya una a saber si la luz alumbra o envejece, por el alma no se mete, se anda con vueltas por transitar de noche entre las hormigas y sus reproches. La luz toma ventaja, para luego retroceder y disolverse en una playa. Si yo pudiera demostrar las consecuencias de amar, ¿por dónde se sacudiría sus piojos mi libertad? ¿Qué es esto de perpetuar?, ¡razonen sin amar o amen sin razonar, pero dejen de ahogar lo que de verdadero tiene el mar!

Hoy.


viernes, 7 de abril de 2017

Ruiditos



Otro ruidito merodeando mi corazón, como un beso expresado en palabras de amor (y una varita de olor que se quemó), y no me importa un bledo de los meridianos y los “algo” septentrionales que aprendí en la escuela: te quiero a vos. Sí, tuve algunos profesores por los que valió la pena refugiar una ilusión de seguir el camino de la razón, y armarme de unos libros con argumentos contundentes y tranquilos, de esos irrefutables en el mar de pensamientos leales, pero me enamoré de vos. Arrasé con el martillo ideal nietzscheano, me fumé largas horas de dolor y esplendor con Zaratustra y su león en el llano, aplaqué las blasfemias del Anticristo pensando en que tarde o temprano siempre hay una solución para el desvarío, pero me equivoqué, y me di cuenta cuando te vi a vos. Por ahí se me ocurre sacudirme las pantallas delante de los ojos y pensar que sólo son antojos, y no es por el embarazo de amebas que se me ha formado en la panza cuando tu visión se realza, no, es que cada latido que se inclina ante mí me recuerda todo lo que por vos se afianza, y hasta la vida misma, sin vivirla, sólo con transitar sus orificios crudos, sólo con eso, me alcanza. Apilé los textos en el desván de la biblioteca, donde el silencio abunda entre paredes perplejas, también hay un olor a naranja que no es persa, es la pintura recién ordeñada de la libertad y su pereza. Agonizan los VHS como muelas picadas, hago una cosa y luego la dejo desinstalada, como los falsos programas que podés bajar de Internet para tener consuelos de extensiones regaladas. Nada de eso me importa nada, ya la lluviecita que cae y se filtra por la ventana es mi mejor acido sulfúrico para hacer esto público. Caminan las emociones por la persiana, porque sí, tanto que se ha cortado la luz hoy ellas han dejado expresadas unas malas palabras, pero olvidate que las escriba, yo sólo quiero ser de vos aunque el tiempo me reprima y a la hoguera me remita. Otro ruidito y mi alma brilló de repente como la esmeralda que no tiene la gente, porque no todos tienen la suerte de andar por el mundo comprando porquerías aunque no les sirva. La belleza pasa pronto porque se olvida de vivir, y a mi sólo me interesa hacerte sentir. Olvidá que los colores son los mejores sabores de una tarde de calores, acelerá el paso que las golondrinas me llevan en andas de sus abrazos, y te quiero hasta cuando te combato, hasta cuando te peleo y no te creo. No olvidaré a Platón, pero por favor, dejá que te demuestre lo mullido que está este corazón por vos.

06 de abril de 2017.

jueves, 6 de abril de 2017

Siempre no siempre es siempre

El ruidito de los almohadones beneficia con unas palabras a la luna, que tiene sueño, y no quiere ni escuchar sobre el veneno. Es ese mal humor que tiene cuando se aparta del cielo, porque tan agreste es su indiferencia que hasta se agota su desenfreno.

Tan en vano pasa la oscuridad por acá, que la luz tenue del velador la quiere acompañar, no vaya a pensar en quererse retirar.

La oscuridad tiene la sabiduría de aquel que se inmuta, sentada en las piernas de la luna y paseando por su cintura hace que no importe su estatura, los halagos del beso gimen con lealtad en su finura. ¡Son los tiempos en que lo instituido parte en mil pedazos su estructura!

Siempre no siempre es siempre, desata los nudos al dejar hacer de la fiebre, por una vez hasta las liebres rompen el paso para detenerse y verte, ¡como si pudieran dejar de quererte! Las pócimas reconfortantes retroceden, empequeñecen y luego se desvanecen. Ya no es posible escapar ni a tu sombra, que ante mí se mece.

El siempre es ayer y es pequeño, es futuro y desatento. Nada hay ahora en este siempre, por eso sufro cuando los tiempos vienen. Los miro de atrás y me pongo a dudar, ¿estarán o no las olas en el mar? ¿Habrá deseos que alimentar?

Las estrellas me alumbran con sus harapos resplandecientes. Quisiera apagar el siempre y encender el constantemente. Mis huellas no tienen tregua de tus pies que las besan, con paso escondido y ocasional, no hay mejor manera de invertir en un sueño que cuando se pierden la paciencia y la voluntad.

05 de abril de 2017.

sábado, 1 de abril de 2017

Oportunidad

Ya es el tiempo donde las hojas negras se rapan los sueños para instalarse en su camino, tan fino, ¡tan sin sentido!...como si esto le importara al destino.

¿Es primero de algo? Sí, donde todo comienza y donde las cicatrices empiezan a cerrarse en vano, por dentro los recuerdos se agigantan y los alivios sólo pudieran venir de una manta. ¿Con pensamientos nuevos? Pero con viejos deseos, articulando tus peros. Venenos, y licuadoras que mezclan lo que aprendemos, así me quiero quedar, en silencio, que hablen los que no veo.

Las enervadas criaturas se cortan los dientes mientras los transeuntes se abrazan a la locura. Abrazame e intentame, total sólo se pierde lo que no se hace, las heridas son sólo ocasiones para crecer entre recetas que aprendés.

Eso de pensar en el marquetinero momento de decir la verdad o de callar es típico de cuando te acobardás, pero qué le vas a hacer, si no soñás con volar es difícil que pretendas aterrizar sobre el mar. Todo es una institución que busca ser de la luna un apañador, usufructuás tus aceleraciones temporales como un traidor de tu corazón.

No es momento de callar, es oportunidad de hablar, pero decimos como si cada paso que damos nos fueran a juzgar, entonces, ¿cómo esperamos abrazarnos a los árboles en una tormenta si no sabemos aguantar la verdad?

No es posible olvidar lo que has hecho, aunque algunos "lo hacen" mirando para otra parte, es el jueguito del sol y la tarde, ¿o fingimos olvido para creernos con derecho a denostar lo vivido?

Te quiero abrazar en esta tarde que se empieza a nublar, y comenzar, otra vez la vida te presta una nueva oportunidad, porque las ilusiones acarician el teclado de la eternidad.

01 de abril de 2017.