miércoles, 31 de enero de 2018

Las diez

Son las diez, y aunque no estés, la comisura de tus labios me aleja de la desnudez, del tiempo, de la distancia, y hasta de la fragancia que me engaña.
Esta Patagonia tan de ella misma me acerca hacia su enigma. Los pastos medio verdes y medio amarillos no espantan a tus ojos y sus brillos, que son como esos pequeños latiguillos que me atrapan junto al canto de los grillos.
Si me adjudico la autoría del trayecto hacia tus besos dejaré de ocultar mis secretos. Hago con la noche un nexo, por eso me cuesta tanto dormir cuando te pienso. Esta tierra guarda tantos peros, que a veces me veo en una mata seca cocinando tacos, hablando con los cardos, pidiendo permiso a los fardos, para imaginar y ver si allí a tu sombra atajo.
El desayuno me ha marcado el camino, sentí tu aroma como si lo hubiera tenido, el corazón se me acelera si pienso que pensar en vos vale la pena. ¿Cuál pena?
Mi boca espera, como si nunca hubiera besado guarda sus deseos a un costado, los protege del tiempo, hasta que pueda sentir tus besos y saciarse con raciones de alimento. Con tanta acumulación tengo temor de perder la razón, pero valdría la pena por besarte a vos.
Esta mañana me maneja como le da la gana, inútil es arañar sus patrañas, es una mecedora cercana, con su respiración en mi cuello te trae de nuevo hacia casa, y aunque silenciarme intento, la verdad es un espiral que no se quema con fuego.
27 de marzo de 2017

domingo, 28 de enero de 2018

Me gusta tu sonrisa

Me gusta tu sonrisa
y vos.
Podrías sonreír de mil maneras,
pero la que me gusta
es la tuya.
Me río con ella, disfruto, tiemblo,
lleno mi aire con algo más
que estupideces,
¡y hasta vivo!
Sí, vivo, hago de mi vida
una especie de vida,
distinta a la mía,
y viendo tu sonrisa
me acerco a la vida que pretendía
cuando era niña
y crecía.
Me gustás vos,
y tu sonrisa,
hacen juntas un gran grupo,
le aportan vitaminas al día,
me dan alegría,
me inspiran,
ya no tomo aspirinas
ni otras medicinas,
y quiero mi vida
aunque mi mente se descarrila,
y no sé qué seguir estudiando,
y me siento perdida,
pero con los abrazos de tu sonrisa
todo se ilumina.
Hago un paréntesis,
y sin embargo vuelvo a recordar que es una costumbre, un cliché,
y me vuelvo a acordar de tu sonrisa,
que no es para mí,
pero no me lastima,
es una maravilla,
aunque me olvide si hay clima
o basura en la rejilla,
todo parece lo mismo,
pero si sonreís
me alegrás la vida.
Paro de mirar,
todo vuelve a la normalidad
y hasta me acuerdo de respirar,
pero me gusta tu sonrisa,
cuando a veces voy al cine
y cuando sacudo mi cuerpo
mirando al cielo,
y cuando pido volver a ser yo
y olvidarme de quien soy hoy.
Me gusta tu sonrisa
y vos,
me gusta que sonrías
cuando el mundo parece que se termina,
y si no la veo
hasta los ángeles la imaginan
cruzando una calle
de alguna ciudad
y dando vuelta por una esquina,
temblando de frío
o sufriendo calor,
pero bendecida,
para darle sentido a mi vida.

26 de enero de 2018


sábado, 20 de enero de 2018

Lo dejaré para más tarde

Que no me lata el corazón ahora
porque tengo que dormir.
Lo dejaré para más tarde
mejor, aunque pueda desistir.
Parece que lo hubiera inventado,
al latido,
fue todo un desafío
haberlo reprimido.
Tus ojos me van caminando
como dos hormigas
con cascos y uniformes
en medio de una guerra fingida.
Los arrullo,
pero me delato, me hundo,
me dejo vencer
por sus disparos profundos.
¿Que te amo?
No,
no quiero responder si te amo,
me quiero dormir primero
debajo de tu cielo
de nubes negras y de tormenta
y entregarme entera,
para ver si era cierto
o sólo era una siesta.
Hay una parte de mi
que no soy yo,
da la vuelta por el sol
y vuelve donde empezó.
Como el algodón del acolchado
mi arte se ensucia
y su sonrisa turbia
vuelve a su anterior estado.
Mejor vivir a vivir apretado
con el efecto mojado.
Igual el tiempo ha hecho su tarea
y no es tan fibrosa mi entrega.
Ir para donde no te quieren
es archivar
y desestimar tus genes,
colaborar con la ignorancia,
administrar petulancia
y arrastrar el corazón
hacia la vagancia.
Más vale saber
lo que aún no se sabe
de la forma en que lo sepamos,
en lugar de adivinar
lo imaginado
y perder el territorio arropado.
No, yo, para dormir una siesta
debe haber afuera una tormenta,
y que además le haga frente
a los fantasmas de mi mente.
Pero lo dejaré todo
para más tarde,
dar es un elemento insoslayable,
porque necesito sentirte
antes que herirme,
porque hacer a veces
lo que queremos
no nos lleva al cielo
ni para otros
es un acto sincero,
y la verdad, aunque duela,
tiene que llevar
por el camino la huella.

20 de enero de 2018.




lunes, 15 de enero de 2018

La verdad

Unos hablan de albatros y otros de estropajos, no tengo tanto vocabulario ni tanta poesía leída para darme el lujo de escribir raro. "Soy yo" y "The search for everything" lo entienden así, transplantan sus melodías sobre los estómagos de las hojas, indirectamente, haciéndoles caricias con la boca.
La poción verde se marea entre el chaparrón y la soja, la brisa se hamaca entre el olor de las flores rojas, y no sé si tirarme a la siesta o despertarme sobre el polvo que me moja.
Te voy avisando que me voy silenciando, de a poco voy descansando en el vientre sordo, y qué se yo si me iré moviendo en el exterior de este relato amorfo, bobo, tuyo, pero que adoro, todo.
Sin embargo, no me harto, siempre trato de pensar y salir sola, hay que intentarlo una y mil veces aunque rápido pasen las horas, para que cuando me toque descender me vea tirada sobre el suelo esperando que en mi piel se me tueste tu calidez.
Te cuidaré como si fueras una gota de agua, pondré aire y reviviré al mismo ventanal de los sueños para que mantengas tu corazón fuera de la jaula, fuerte y atento, despierto, y ojalá que quieras darme un beso, eterno, y si no, que seas feliz con lo que te inventes por dentro, porque nada hay mejor que ver la felicidad en el espejo y detrás de su reflejo.
A mi me gusta cuando aparecés, aunque el poema esté tan disparatado e infantil que no quiera salir de la bañera ni se parezca a un escrito de veras.
No me importa, que sea lo que sea, me alegro sólo por un murmullo de tu voz que cambia el mundo común por una sorpresa, y deja mi rutina espesa, la maneja, la llena de belleza.
Y si hay que esperar, se espera, no hay necesidad de vivir lo que no es pero sí de aguantar el momento de lo que será, como si la vida tuviera sentido por la ilusión de vivir ese gramo de eternidad, que es la verdad.

15 de enero de 2018

miércoles, 10 de enero de 2018

Extraño

Te extraño. Extraño lo que no se puede extrañar, lo que no se debe extrañar, lo que no he vivido para extrañar. Lo que has experimentado caminando en puntas de pié sólo sobre tus pensamientos, se extraña tanto que es imposible no extrañar con las cuerdas vocales de un alma concebida en un solo intento. 

Sólo el retrato del mar sabe lo indisoluble de un sentimiento tan profundo que no se puede silenciar, aunque quieras hacerlo, porque mientras más estás reestructurando tu mundo, más se te da por extrañar a cada segundo.

Los labios están preparados, el corazón se sigue llenando, y por eso se me da por extrañar hasta con los ojos cerrados. Extraño el olor que no he sentido, la discusión que no he tenido, el calor que no he absorbido. 

Van las hormigas circulando entre los papeles de unos caramelos, bebiendo la quietud de sus cerebelos, y yo a mi extrañar de vos me pego, porque extraño hasta las conjeturas, y la bendición de las ataduras, ¡tan de extrañar es el abdomen de esta luna! 

Te extraño, y eso que no encuentro motivos para extrañar lo que extraño, ¿será la imposibilidad el recurso argumentativo más claro? Eso dicen, pero nadie extraña como el corazón me lo dice, sin directrices, sin nada de lo que agarrarme para irme, porque extraño hasta la piel que te viste, y la sofocación que aún no me diste, te extraño como si hubieras estado acá antes de irte.

10 de enero de 2017

miércoles, 3 de enero de 2018

Alucinación

Espuma roja

Toco la espuma roja, es lo único que en esta breve ocasión, que saca sus venas al sol, se me antoja. El polvo y la sal se levantan con el viento, me mojo, parece que te siento, ¿o todo esto es un inmejorable invento?
No me acuerdo, no voy, no vuelvo, en medio de los pedales de una bicicleta veo que por el cielo van mis sueños, llenos de amor, apretujados por el deseo, y hacen ronroneos los cardos con los que me integro, y me excitan los pies, y en la emoción de sentime así parece que en tus ojos me reflejo. ¡Qué manera de haber festejo!
Huyo del capricho, pero te sigo pensando, así no se puede ir por la vida ni coqueteando, ¿salvar las distancias?, más violenta es la ignorancia, que aunque magnífica, no nos sincroniza, ¡pero es tan específica!, y seguís conteniendo lo que va sucediendo, pero no lo estás viviendo, sólo leés el argumento. Yo te entiendo.
Creés que no te conozco, pero en cada uno de tus pensamientos me desboco, me aclimato, me estremezco, y aunque el calor tire la piel y la sal la corte como un papel, te siento en todo mi ser.
Tu sabroso e imaginario aliento ronda la playa, humedece la sequedad de mi toalla, me saca las manchas, y el corazón se hace libre aunque tus esporas lo acribillen, duele la picazón, pierdo mi poca razón, todo por vos.
En esta espuma roja el amor se nota, no creas que esto no me alborota, es mi comida más sabrosa.

03 de enero de 2018