domingo, 18 de febrero de 2018

Libertad

La libertad,
habría sido fácil creerme un sueño,
porque los sueños son sueños y nada más,
y llena de tierra va la libertad, envuelta en su aureola,
raspando la arena,
bebiéndose su propia identidad.

¿La libertad?
Es una esponjita dorada, milimétrica,
te hunde y te expulsa como al detergente,
asfixiando tu necesidad de la gente,
y de pronto te acaba sonriendo, para terminarte fingiendo.

La filosofía te la da y te la quita, cuando parece que mucho sabés, y de repente te hacés tantas preguntas y entablás relaciones amorosas con los porqués (ahora sí lo escribo bien), que te intimidás tratando de interceptar su mirada, y no podés.

Quisiera irme como un río,
pero todo esto es un tremendo lío,
y más me gusta el desafío,
más me gusta el desafío.
Ni el dolor me ha pasado como un intento perdido,
de todo he aprendido.

La libertad,
habría sido fácil creerme su eternidad,
y hasta la quisiera abrazar, inyectarle suavidad,
deshojarla como a la verdad,
que apenas se da vuelta para mirar,
escucharla despacito en un tocadiscos virtual,
irme con ella a descansar, quisiera irme con ella a descansar.

Madrid, 18 de febrero de 2018.

viernes, 16 de febrero de 2018

Lo que somos

En un momento pensé en decir algo, pero no, el silencio me mantiene alerta. La observación depende de la perspectiva, siempre, y si entre las voces tengo un pequeño espacio, pues andaré a tientas, escuchando, dialogando con el que no está oyendo, con el que me está viendo.

Finalmente, nada parece oír y todo parece huir, todo es oro y al final es nada, en la pupila sólo se divisa el presentir, lo que vos pensás, quizás no es, pero eso es también vivir, elegir, descubrir, sufrir, finalmente sentir, sólo sentir.

Veamos, a mí la matemática no me interesa, pero en este caso tiene lógica: uno menos uno es igual a cero. Si no hay dos, y no se dice "te quiero", finalmente es cero. Por eso quienes hablamos y no somos escuchados tenemos esa resonancia, porque convengamos que por más que le demos la vuelta, si no hay respuesta, no hay jerga, no hay comunicación, y el corazón va de tropezón en tropezón, y sólo un abrazo recompensaría esta ilusión.

Cada quien dispara su propia intrepidad al aire, pero cuando no encuentra el oído, se desmorona el arte. ¡Qué ganas de abrazarte!

Aparte, todo mejor cuanto más cuesta, nadie sabe, yo sé, sí, yo sé lo mío, y ni siquiera eso, todo es un invento, pero qué más da, al final dejo de hacer silencio con lo que siento.

Dejemos la vibración y escuchemos la discusión, sin armas, sin riqueza material, sin integración burguesa, paseando de la mano, rompiéndonos la cabeza, de sólo pensar como algo tan imposible puede ser posible con tanta nobleza, siendo vos, siendo yo, seas como seas, con locura o con belleza, con delicadeza, porque lo que somos es lo único que nos queda.

Madrid, 17 de febrero de 2018.

lunes, 12 de febrero de 2018

Vivir sin saber

¿Por qué será que cuando uno cuenta las cosas que realmente le importan se pone tímida? Yo, por lo pronto, huyo de los productos de lana (aunque los encuentro en todos lados), parece que todo lo nuevo se le entrega al mañana, el hoy se confunde, y no hay nada que puedas hacer para conformar al que mira por la ventana, pero hay que comprender que son muchas las opiniones y pocas las formas válidas de expresarlas.


Y cuando el mundo no te aprovecha, lo siento por él, y por mí. Me da pena, teniendo un ser dispuesto y atento al corazón, que no lo sepas ver. Finalmente la soledad es una compañía, que te entrega su confianza y no te discrimina.


Si sufro, es por vos, tus ojos no te permiten ver, andás maniobrando con una bicicleta y no supiste aprender. Y sin embargo estás a tiempo, todo alrededor se mueve como el viento, y la verdad tiene vecinos desatentos, que no la quieren saludar ni a quienes les importa desentrañar sus secretos. Pero ojo, tarde o temprano todo se pone parejo.


Día de los enamorados, ¡ja!, de sueños encorvados. Pasan de mano unos a otros como si nada fuera en vano, pero hay un corral, y las vacas lo quieren traspasar, las jaulas no son sólo para saludar al pájaro que no está, hay que saberlas habitar.


Seguramente me duele, no diré que no, pero soy independiente, y en nadie reflejo mi opinión. Y si Frida decía que cuando se está triste hay que crear, pues yo intento dormir, y ni eso puedo, me peleo con el sueño como un amor sin vuelo, me desangro de ilusiones y voy sintiendo miedo, porque todo está invadido por el miedo (por el miedo), y ni aunque lo nombre me lo sacaré hasta dejar a mi estómago ciego, que cruje y tiembla, porque no te veo.


Vaya a saber qué inconsciente me dio un nombre, había para elegir y me dio un nombre, me mandó su perfume en un sobre, y yo me entregué, porque esto de vivir sin saber es lo que sé hacer.

12 de febrero de 2018




domingo, 11 de febrero de 2018

"Cortito y al pié"

-¿Me dejás mirarlos un poquito más antes de darte otro beso?
Porque en el deseo y la imaginación todo es posible, y tiembla de nervios y bronca el imposible, los alrededores se inquietan y suspiran por esa mirada, y todo se va abrazando a sus pestañas, y trepando por su oscuridad va la luna, como si no hubiera ninguna, y no hay nada más bello que tu humanidad, es de noche y todo se hace realidad, en este "cortito y al pié", como maravilloso es todo lo que hacés, lo sé.

martes, 6 de febrero de 2018

El encanto de la tormenta

El encanto se perdió mientras un grillo torneaba su lomo para la luna. Pensaba en alunarse, mientras la sombra le sudaba delante, con esa forma tan sublime de ser sombra en plena tarde.


¿Qué tipo de amor puede ser malo? Y si pensamos en las teorías de Nietzsche me preguntaría, ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? ¿Cavilar y dudar es bueno? Quizás no, pero es algo, tal vez lo que cuenta es el intento. ¿Y para qué vamos por la vida pensando si tenemos una Biblia y un diccionario a mano? Todo eso debería bastarnos, y hasta debería alcanzarnos beber un sorbo de agua y respirar de la cavilación unos gramos, pero te amo, y eso es tan absurdo como andar por la vida respirando, ¡ya se me hace imposible no imaginarlo!


El encanto se perdió mientras las alas de mis imaginaciones buscaban explicaciones. Pedirle explicaciones a la imaginación es tan iluso como contentar a mi alma sin latir por vos. ¿Es bueno o es malo? ¿El amor es bueno? ¿Qué puede ser tan bueno y tan malo?


Mientras las nubes se han inclinado y el cielo se ha opacado puedo pensar un poco más sin vos al lado. Hay una figura que quiebra su descanso en el almohadón, y no sos vos, que no has estado. Hay algo que no sé explicar y que me mantiene viva sin entender por qué ese algo es tan porfiado.


Huyo y me vuelvo a encontrar, estoy en ese paso de recobrar la esencia cuando el silencio es presencia y me lastima tu ausencia.


Pero si hay amor, ¿quién no tiene esperanza? Y aunque no sirva sólo el amor para cruzar el mar, sí sirve para volverlo a intentar.


Es de noche, pero de día es lo mismo, la misma vida es un cataclismo, algunos hablarán de que estos dichos son una calamidad y otros que son una realidad. Como si importara, como si me importara, la sombra de sentir amor me ampara.


Este momento es un embrión de Linkin Park, quiere escupir puro ruido y destrucción desde el interior del mar. Antes los platillos alteraban y hoy me hacen vomitar los momentos que soñaba. Bah, son ubres los océanos, parece todo hecho a la medida del "pero", deambulan por la ceguera todas las lunas que miraba, y me planeo en el encierro como si el afuera me olvidara.


No me embromen, revolucionario es no drogarse, revolucionario es no dejarse convencer, revolucionario es envejecer, a tu lado lo podría creer.


El cielo se cae a pedazos entre mis manos. Se ha desesperado de tal forma que de sus leyendas románticas se ha despojado. El encanto se perdió en las ramas de sus brazos, y más te amo.


06 de febrero de 2018