martes, 30 de octubre de 2018

Si no he de encontrar tu olor...

No encontré tu olor
por ningún lado,
ni en los viejos espacios,
ni en los nuevos,
¿será que aún me falta aproximarme
un poco más a lo que no me he atrevido?
Sí, recorrí los lugares,
escuché tu voz,
y descubrí mi corazón
para sacarlo de su viaje imaginario,
vi tu presencia
alguna vez
gozando del privilegio
de no amarme,
pero no encontré tu olor
por ningún lado,
y no sé si resignarme
a que el tren ya ha pasado.
Te odio con todas mis almas,
algunas están más inspiradas
y otras más desilusionadas.
El sentimiento se eleva de tal manera
que me duele el cuerpo
cada vez que lo siento.
El odio es tan, pero tan, fuerte,
que inicia un viaje ancestral
hasta la muerte.
Dicen que no hay que sentir esas cosas,
pero es que no encuentro tu olor
entre las rosas,
y me tengo que contener
con sólo mirarte
tirada desde la alfombra.
Es imposible olvidar
lo que te pasa muy dentro
cuando tenés libertad,
y no sabés cómo socorrer a la ira
cuando no puede negar
su necesidad
estando deprimida.
Te amo con todas mis almas,
con las que me obligan a amarte
y con las que se hipnotizan con sólo mirarte,
hermosura de mi vida,
belleza de la cristiandad
y de lo que no tiene religiosidad,
no encontré tu olor en ningún espacio
pero te llevo en todos lados,
llevando adelante el barco
o virando con tus encantos.
La magia de los contrarios
anda por los lagos,
en canoas de juguete,
gozando de sus tonterías,
que duele,
pero no queda otra que amarte
fueras como fueres,
con errores de ortografía
o con hermosa caligrafía,
elegir es sólo un privilegio
para aquel que de su personalidad se fía,
los otros debemos aceptar
que somos volátiles vigías
buscando por el horizonte
el amor, todos los días.
Y si no he de encontrar tu olor
en el otoño o en la primavera,
te guardaré en la cajita del perfume
para esperar paciente lo que me espera.

30 de octubre de 2018






domingo, 28 de octubre de 2018

No sé cómo lo voy a demostrar

Todo lo que te amo
todavía no lo he podido demostrar,
si hubiera alguna forma que pudiera
cumplir,
si hubiera realmente más vidas
en las que pudiéramos existir,
pero todo es tan incierto,
tan al descubierto
y al mismo tiempo
tan de adentro,
que no podría asegurar
que hay una forma precisa
para demostrar
cuán en el centro de mi corazón te llevo
y te quiero llevar.
Viven crujientes las sensaciones,
tiemblan de pudor las emociones,
cuando hay cuestiones de por medio
que no se pueden sortear
a veces uno cree que sólo el tiempo
las puede superar,
pero no tengo la visión clara
de lo que quiero expresar
y aún así creo que te amaré
por toda la eternidad.
No creo que el amor
sea distinto de vida en vida,
sólo considero que es el mismo
aunque cambie el cuerpo y el enigma.
Somos muy nosotros,
eso no se puede negar,
orgullosos y egocentristas en exceso,
que el amor puede sopesar.
No vamos a resignar
lo que creemos,
y haremos silencio
si no nos gusta lo que vemos.
Pero te amo,
no lo dudes un instante,
aunque a veces quisiera volar
a ninguna parte.
La dureza es un lugar
denigrante,
pero deseo sentirte
en todas partes,
olvidar mi ego,
hacinar mis privilegios,
dominar la furia
e iniciar el vuelo.
Te quiero, te amo
e intento fumigar al viento,
tener buen humor
aunque los pájaros se fuguen un momento.
Y todo lo que te amo
lo quisiera demostrar,
por más difícil que sea
y aunque sangre por lo que vendrá.
Olvidar lo que no me gusta,
aceptar, aunque sea injusto,
entender a los que juzgan
porque yo también prejuzgo.
Pero quizás todo lo que te amo
no lo pueda demostrar,
somos seres humanos
hechos al azar,
y aunque vamos construyendo
lo que nos ha de forjar,
yo te traigo dentro de otras vidas,
no lo puedo negar.

28 de octubre de 2018



jueves, 18 de octubre de 2018

Vida de momentos

Vida de momentos,
lo celebro,
cuándo,
cómo,
dónde,
cada cosa tiene
su argumento,
y también su libertad
y su secreto.
La soledad y su inercia
van encantando
la obligatoriedad
de vivir con este viento,
angustiada cuando ataca
pero admirada
cuando se calma,
sus fronteras
te acomodan el pelo,
y sus ventanas abiertas
llenan la casa
de desconcierto.
De más está decir
que no me lamento,
de última imagino que tu boca
se pasea entre las partículas
de la tierra,
y ya no me quejo,
todo puede ser si lo invento,
hasta que el viento me abrace,
y que sean tus brazos
los que siento,
que las ráfagas me hablen
y que sea tu voz
la que oigo por dentro,
como si eso
no existiera,
soplando
o no soplando el viento,
bramando
o no bramando los techos,
porque la vida
es de momentos,
y no me quiero perder ninguno
porque te pienso
todo el tiempo.

18 de octubre de 2018.



viernes, 5 de octubre de 2018

Sos

Sos todo lo que me mantiene alerta,
despierta, aguantando, suspirando,
como si estuviera viajando,
dejando mis venas abiertas,
aguardando, necesitando,
y hasta celebrando,
los sonidos
que hace el corazón cuando
por vos
está palpitando.
Sos todo lo que me deja en silencio,
dejando que pasen los minutos
como si no hubiera forma de vivirlos
si no es mintiendo,
no me puedo seguir rindiendo,
esta hora y la otra las viviré
por vos sintiendo.
Sos todo lo que me mantiene oculta,
estresándome con el correr del tiempo
que pasa y no me doy cuenta,
y te espero sin saber si valdrá la pena
o si será sólo un aprendizaje más
que se debe atravesar para salir derecha.
Sos todo lo que me mantiene deseando, incentivando, idiotizando,
el aire me pega en la cara
como esta inconstante primavera,
y yo me voy y vuelvo porque
te tengo en un mueble con tierra,
recordándome que existís,
como si fuera posible zafarme
de ese desliz.
Sos todo lo que habla en mi vereda,
cuando tropiezo con las baldozas
y con la libertad de la belleza,
ando rumiando como animal enjaulado
y me salgo de la prisión como un amor desinteresado,
pero no hago más que pensar en vos,
hasta cuando el pensamiento
se enfrenta con lo que nunca
fue pensado,
ni imaginado,
la lumbre de la vida te hace aparecer
en un sillón solitario,
y te desaparece cuando el gentío deslumbra
con su alboroto desatado.
Sos todo lo que me deja librando
la incontenible ira de mis lágrimas,
¡que salgan a festejar, que sean!,
nada puede ser más duro
que una lágrima enjaulada,
te quiero de verdad
y no es un chiste,
caminar entre malezas
cuando estás triste,
pero bendecir el amor
cuando existe,
es lo más hermoso que ocurre
y lo que persiste,
lo demás pasa de largo
con la fiesta y el engaño,
pero el amor es eterno en mimos
y en milagros.
Sos todo lo que espero del milagro,
no hay consecuencia feliz
cuando se toman atajos,
tarde o temprano sentís
que volás por lo bajo,
y que andar sólo ha sido
una acumulación de pedazos.

05 de octubre de 2018


lunes, 1 de octubre de 2018

Nuevas figuras

Hay figuras modernas que aparecen para no tener que decir las cosas de frente, o para evadir una responsabilidad que es mejor no tener en este mundo aparente, como si descartar fuera una señal de valentía permanente. Por ejemplo, te puedo citar a vos, bendito poliamor, que sin querer aparecés para darle esperanza al monoamor (que estaba apagado), y que le daba un incentivo al amor sin beso, al placer sin sexo, a la no necesidad de tocar para sentir, al complemento de la efusividad en el sufrir, a la erudición que te hace ser feliz en el fin. Bendita la oscuridad que enciende una luz, y bendita la luz que le da una razón de ser a la oscuridad, como si caminar un sendero fuera sólo una cuestión de baldosas y no de fango, como si que se te inunde de ilusión el corazón fuera sólo posible cuando agarrás una mano, como si el pensamiento fuera sólo un impulso que se arrastra con una mirada, como si el latido fuera sólo posible cuando no existe más nada. Dure lo que dure el amor, un minuto o una eternidad, siempre te voy a amar, entre las sábanas o donde nadie estará, paseando durante la primavera o ardiendo de pasión la noche entera, imaginando una higuera, haciendo de cuenta que me gustan los higos, aunque sólo los aprecie cuando del árbol los arranca un amigo. Que el miedo a sentirte ausente no haga que caigas en el común de la gente, que la única verdad que te golpea el alma no te haga buscar despertar sola por la mañana. Porque la esperanza es lo último que se pierde, pero, ¿qué pasa si se pierde? ¿Dónde recaerán tus ojos cuando todo se te vuelva ausente? Parece que no, pero pensar te vuelve más solo, hace que te alejes del mundo al que sólo le importan los foros, caminar un camino solitario es cumplir una ley que no tiene salario, a la que nadie más mira hasta que no sea necesario, ¿y te dolerá algún día saber que te pienso a diario? Seguramente no, porque para bien o para mal todo pasa escondido detrás del calendario, que se escribe pensando en el futuro estrafalario, andando y andando, no te detenés, ni te acercás al perfume de la almohada para seguir llorando, todo lo irás descartando, de a poco, lo irás descartando, como a una nube que recorrerá el cielo dentro de su propio llanto, y que te irá mirando, para al menos contemplarte antes que la tormenta se llene de amor en tu regazo. La irás descartando, no puedo hacer nada para evitarlo.

01 de octubre de 2018