domingo, 25 de octubre de 2009

Adolescentemente perdida


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Me perdí en el aura, hablando de auras y sensaciones hipnóticas, fue la mirada fija la que atrajo la música al escenario, y no el escenario el que repartió notas y voces. Soledad fue esta noche una fugaz pero prolija presentación, a base de un compendio muy bien seleccionado de canciones primeras y últimas, que engrosaron la calidez y el asombro del público. Interactuar, en complicidad, con el ser, es devolverle la importancia, un espectador que va para ver lo mejor o, como dijo un compañero, para buscar el error, perniciosa actitud que claramente se disipó cuando el carisma de su angelical estirpe engolosinó a los pequeños asistentes.
Me pasó volver a sus comienzos, en aquel Cosquín de grandes, pero con una delicadeza diferente, aquella que da la madurez y el trayecto aprendido, sin dejar de quemar entre sus manos la niñez de sus comienzos. Se notó en el poncho, se percibió en su “Punta Cayastá”, aquellas aniñadas referencias pero siempre cordiales diálogos con el público fueron la reminiscencia de una artista niña vital y ferviente caminante del folklore moderno.
Donde están los ídolos surgen las promesas, camina la ilusión, por esa vista hacia al escenario que espera la mirada y la manera de coincidir.
Por otro lado, van los divismos inmediatos, esos de los que no sabe Soledad pero si su cuidadoso y perfectible alrededor…Ese alrededor lo dejamos, porque conocer al artista quiere significar por fin saber quien es, y lo demás, lamentablemente quedará para quienes esta noche no obtuvieron la oportunidad de arrimarse a pedir fotos o autógrafos.
La cantidad y la calidez, el ordenamiento y la alegría, con eso nos quedamos. Bailar un poco, quedarse escuchando otro tanto, sólo ver para sentir, escuchar para existir, cantar para acompañar, pegarle el carisma que los niños y adolescentes recibieron, y otra vez, que hable el que sabe, que explique el que siente.

viernes, 23 de octubre de 2009

Entre héroes y....

Well, finally I get the moment to start to write here my first son, a book that started in 2006, in Monterrey. But it will be only three chapters, the first, one part of the second and the last one.

Es como un camino sinuoso, agarrado entre espinas y franelas...mostrar un poco aquello que comence hace más de tres años, entre noches, soledades, condensaciones y tremendas ansias de vivir, ¡enormes ansias de subsistir!

Ahi va....

"....Capítulo 1


Este es el comienzo, el destino ha atrapado en su cordel delicias de situaciones y decisiones atrofiadas. Muchas veces nos hemos preguntado si todo depende de él o, simplemente, si todos tenemos uno, o si todos lo creamos. No hay respuestas que lleguen a conformar nuestro paladar filosófico y consciente, ni a nuestras papilas gustativas de la tentación y el contento, pero se puede asemejar una respuesta a la conjunción de factores que hacen que vayamos allá y no a la izquierda, que nos despeguemos del norte para emigrar al sur o viceversa…En si creo que hay un destino, pero vamos tejiendo tantas redes en su camino que existen los desvíos momentáneos, aquellos que nos hacen cargar combustible y aprender cosas, sin esa contingencia no podríamos continuar.


¿Quién podrá creer que todo lo vivido es nada, o mugre acumulada en el inconsciente, o daños triviales y terrenales que no nos llevarán al paraíso del ser? ¿Quién puede aseverar conscientemente que los recovecos en los que aceptamos algo o dejamos de aceptar, que en los momentos donde sentimos que no somos nosotros, o que somos sin entender por que, no hemos aprendido? El que trata de olvidar sin aprender solo posterga su sufrimiento para mas adelante, para algún momento de ajuste enorme de cuentas con su ser, para cuando ya sea tarde…¿habrá un tarde?


El café está a un lado y es tiempo de bañarme…las penas se regocijan en mi hombro, pero me enseñan a luchar, lo desconocido es sólo un fantoche al descubierto, desconocer será el principio de una larga búsqueda, si no desconocemos no intentamos aclarar, si no intentamos aclarar no nos ha enseñado nada la oscuridad.


Es el momento…tengo un ventilador dado vuelta para que sólo el ruido tape los calambres de la noche y me deje mi aura dormir y respirar…A veces hasta en sueños pienso que hacer y como mejorar…¿para qué?, ¿para quién?


Suenan las melodías alternas que contienen la esencia de una serie aleatoria sobre mujeres asediadas por la pregunta y la identidad de grupo y de ser. Aun creía que todos podemos convivir en una serie, o en un capítulo de la vida, sin embargo mi yo ilusa desnuda mis debilidades para comprender que no todo es hermandad, que no basta con descubrir que es mejor obsequiar una flor o una sonrisa que pegarse a la TV para reír, que hay que hacerlo sin pensar ni medir la consecuencia al despertar. Hoy ya no basta el perdón ni el arrepentimiento, hoy ya no basta intentar borrar lo que he dicho y expresado que ha dañado y perjudicado al habla y al corazón, hoy sólo basta el rencor o el recuerdo torcido de una pena que no queda atrás, de un error que no nos permiten enmendar…Tal vez el enmiendo sólo consista en reírle a otro, en abrazar a otro, en palidecer la estupidez pasada con un crecimiento al lado de otros nuevos seres…y aunque podamos volver a flaquear, la conciencia nos habrá enseñado ya que es mejor cuidar del aire que derrocharlo en inutilidades, que será mejor respirar una nota que cortar con una mueca la sonrisa, que tal vez sea mejor entrar al otro y transcurrir por su vida unos minutos para saber, para sentir o simplemente entender…


Quien sabe si todo tenga fin, quien sabe si nos lo creemos para seguir, si lo internalizaremos tanto que será nuestro credo artificial por un gran tiempo, quien sabe si algún día por fin sabremos y saborearemos el dulce resplandor de lo que nunca termina…o quién sabe, por el contrario, si habrá un fin tan placentero que se descubra en un cardo el paraíso y en una plaga la profunda integridad del ser…


Tengo ganas de acariciar una fogata de pensamientos, tengo ganas de un millón de palabras en mi boca, balbuceando un chocolate al despertar, o simplemente un te de manzanilla a la luz de una estrella perdida, aquella que en la niñez nombré Priscila, y que fue el punto de partida para soñar con lo que tengo ahora y tal vez con lo que nunca mas tendré…Pues aprovechemos, la sangre no fluye tan rápido ni mañana ni pasado, la sangre se aquieta en un rato. Sarah Mclachlan me recordará nuevamente a mi bailando con una lágrima a las dos de la mañana, recapacitaré mi vida sonriendo con The Doors o The Strokes, donde hay una saludable gracia al caminar, donde hay un condimento picante al expresar, donde no hay quietud y las bocas abiertas pronuncian el asombro…


¡Qué hermoso!, tengo de nuevo el sudor incontrolable en mis manos, tengo la urgencia de pasar del otro lado, tengo la canción de Shirley Bassey columpiándose en mis oídos, tengo el secreto que jamás contare y que causará sensación al despertarme de este letargo en el que miraba de lejos el amor, envidiándolo, sufriéndolo, masticándolo con recuerdos y deseos, parándolo de lado para no mirarle de frente ni ingresar a sus ojos…¡tengo otra oportunidad!


Capítulo 2


Hablábamos ayer en el grupo sobre la eterna identidad con lo malo antes que con lo bueno. ¿Será una excepción del pueblo mexicano o bien de nuestra hecatombe latinoamericana? ¿Será que lo malo es más interesante, o será simplemente que la envidia pasa por sobre el buen deseo y la grandilocuencia de la sabiduría? Tal vez se acreciente con el vino tinto mojando las heridas, quién sabe. Una palabra basta para perjudicar un alma joven y maravillosa, sólo un par de palabras para arrastrarla junto con la basura, sólo otras tres o cuatro para sepultarla ante los ojos de otra gente, ¿por qué?



Last one at the moment....


La ranura por la que la noche se coló a la fiesta del silencio calma las penas. Te diré un secreto: el secreto mismo tiembla.


La vida es un secreto despampanante en los cabellos del tiempo, tiene agallas, cobre entre cenizas y una pequeña porción de calidad. El sueño de Matilda ruge, sus ojos observan alternadamente el descanso y la fiebre. Quieto el sur, calma la ría, sólo los llantos tapados con sonrisas, sólo las ganas de gritar escupiendo charlatanerías, Sólo un poco de silencio quiere venir a mutar mi amor en odio y mis manos en cadenas.


Un odio y un amor constante que acuchilla tu aroma, una ceguera paciente y enrulada, da vueltas en sí misma acurrucando la historia en sus pocos momentos.


Una cazadora de bichos comió su ira, dejándola en una cucha arrimada al calorama. Los cazadores de la noche esperaron el momento: es hora de cocinar.


Temprano, o tarde, pues, para herir el momento. Basta de idioteces espumadas, el juego es un complejo y tremendo carcelero. Comer y descansar, otra vez…


Pero quedate y cerrá tus ojos, ya los juicios de los ruidos hablarán y las penas se disiparán. Me abrazarás con el ruido de los brazos rodeando el cuello, y la calidez de la piel envolviendo las partículas del detalle. Respiraré por fin, después de tanto contener el aire, quedaré atrasada mirando tu actitud, desataré los olfatos, los pondré en acción, percibiré el ambiente, cantaré con los perfumes hirvientes, colocaré un lunar en tus labios, y me entregaré sin dolor, sin temor, sin pudor, al calor..."


Solo es una parte del libro que seguiré en breve, cuando las amtas canten serenamente de mañana y el olor a los cafés amargos me insistan en mutar mi espíritu....¡Hasta pronto!

jueves, 8 de octubre de 2009

Cuando...

No se, anduve un poco, otro tanto cuando caían las hojas. Descansé entre los árboles, el aroma no pesa, la dulzura no abunda, el trébol lo encuentra otro pero yo lo he disfrutado.


Tener es sólo cuando, cuando caen los regocijos, cuando florece un estremecimiento, cuando amagan a pasear con tu sombra, tener es sólo cuando....cuando tus labios capten la esencia de un día soleado por su ternura, y no por sus rayos...cuando de hombros me siente esperando tu silbido eterno dibujando tus pasos en el felpudo...no se, tiemblo y vuelvo a estar normal, como los cactus con hojas y vientres de flores, como los olores mundanos sin vientos ni respiros, suspirando eternamente entre dientes y murmurando la inocencia sin atrevimiento...

Tener será cuando un cuando piense, cuando sea de tarde y el viento pare, que pare!, cuando la testarudez de la tarde no pase de largo y se quede en tus brazos...así
es el cuando, un cuando de vez en cuando.