viernes, 29 de junio de 2018

Te voy a seguir buscando

Yo te voy a seguir buscando
aunque la escalera
no tenga peldaños,
aunque tenga sueños
a precios muy bajos,
aunque ya el tiempo
no se mida en años,
aunque se vayan las mariposas
por los inviernos maltratados,
yo seguiré queriendo
abrigarte en verano,
y si un grillo no canta
aprenderé a tocar el piano
nada será en vano
de tu mano.
Te lo juro,
nada será en vano.

This much is true
como el mar azul,
es de la Patagonia
toda esta luz,
lame las espaldas,
se acuesta en las miradas,
prueba tu lejanía,
tu distancia y la mía.

Van de acompañantes
las baldosas granate
sobre la calle,
pregunto si para amarte
es demasiado tarde,
pero todo lo que hoy no sucede
algún día acontece
en un cielo celeste,
y las vidas ennoblece,
porque te pagaré con creces
cada vez que me beses.
Te lo prometo, con creces,
cuando me beses.

Te voy a seguir buscando
aunque no aparezcas
en primer plano,
aunque tus ojos ya no le hablen
a corazones enamorados,
aunque el baile no haya
al aburrimiento deteriorado,
por los campos espigados
y los girasoles mojados
el amor habrá ganado,
y yo te seguiré buscando
hasta que me hayas mirado.

29 y 30 de junio de 2018.

jueves, 28 de junio de 2018

Del domingo, ni hablemos

Domingo despistado
que busca consuelos tarados
en las ganas de los enamorados.

Morenita, de café y de ojitos, rumbeando por pasillos
vas mirando las alhajas
que van armando las estrellas
en las veredas.
Por ahí vas, apretujada,
y me hacés soñar,
seas vos o no,
¡soñar!,
¡volar!
¡anidar!

Que maravilla,
no vivo de verdad,
apenas transito,
habito,
pero sueño despierta
con vos,
por vos,
¡sueño!,
¡es tremendo!,
y de vivir
apenas me entero.

Es un milagro,
es la peste de la rutina,
la enfermedad de la retina,
todo pasa detrás de una cortina,
como un acto
sabroso y de chocolate
de una obra de arte.

Vivo entre la vida
y lo que no vivo,
ni me atrevo al olvido,
no se me pasa por la cabeza
haberme confundido,
aunque sea un cruel castigo.

Soñar con vos me hace amarte,
y si no encuentro más razones
para seguir adelante
vuelvo al renglón donde escribí
la mejor parte,
tan hermosa como enamorarse, porque no me digas que
alguna vez no lo hiciste,
y de tus prejuicios no huiste,
fuiste con alas y no con riendas,
fuiste con besos y no con trenzas,
no me digas que así no es lindo, vos que tenés ojos oscuros
y tu serenidad da brincos
donde otros ven laberintos,
decime que no saliste de un libro, que tu prisión no fue un vestido
sin tela
y no te perdiste
mirando una estrella.

¿Ves? Te ponés a pensar,
y yo te sigo queriendo adorar
como una garrapata en verano,
y sueño, pero en invierno,
sin aumento de sueldo,
sin una propuesta
que termine con el veneno,
y en la almohada
me voy acomodando
para soñarte de nuevo,
en un domingo que es martes,
que es miércoles o jueves,
como si mi vida no fuera
una mañana que espera
volver de noche a tu lado
en el horizonte de un prado.

28 de junio de 2018.



domingo, 17 de junio de 2018

"Pero en sí, nada más cambiará"

Cada domingo tiene una sorpresa. Por ahí va de inepto, y por ahí te hace levantar temprano con un pretexto.


No te levantes que es domingo, y aún siguen cantando los pajaritos. Vuelan dentro, y es como si pudieran estar paseando su inconsciencia sin pensar que todo es posible cuando se siente amor.

¿Qué situación puede ser más denigrante?

Estar todo el día pensando así no es sano. Pero por ahí me pregunto qué es la sanidad y qué la enfermedad, en este manantial de certidumbres cada quien hace y piensa lo que le viene a lugar.

No sé si todos los amores serán iguales, si vos sentís relámpagos y el otro sólo un trapito suave que le va limpiando el corazón, o si algunos guardan las grageas de las cajitas dentro de un cofre o si se las comen todas de un sacudón, como para ir a todo o nada, con la conciencia mojada, o como para no reflexionar demasiado en que todo esto es inútil, unas aletas de moscardón, una pérdida de tiempo y un aberrante exceso de ilusión.

Cabría preguntarse, te parezca o no, qué es el amor. ¿Qué es el amor? ¿Sólo una descripción?

Cada vez que me lo pregunto no encuentro una definitiva explicación. ¿Es una verdad o una ocasional sensación?

Aún siento la forma en que me viene a la cara el viento que provoca el ventilador, mi idea es siempre ponerlo de noche para tapar los ruidos del corazón. Así también me puedo dormir más cómoda en el colchón.

Colgué los sueños en el cordel del patiecito, con broches, para que no se escapen, ya que tienen ganas de partir, y no estoy dispuesta a darles la libertad, pero no se secan, están exhaustos por la humedad.

Ahora voy entendiendo por qué de tener A Positivo pasé a tener A Negativo: el amor cambia tu sangre, no sólo tu destino.

17 de junio de 2018.

miércoles, 13 de junio de 2018

Presentación institucional



Persigo los lineamientos curriculares de tus ojos, me voy metiendo en un laberinto con cerrojos,  y sé que me vas a criticar por hacer de la estructura mi propio escarmiento, pero quizás no pueda decidir ser distinta a lo que soy cuando te veo de lejos, porque es mi escarnio de color, y de cerca no sé si me atrevo, tendría que perfilarme como una socióloga que va confirmando en las visitas a los hogares sus estudios milimétricos.

Por afuera no te tengo, es por dentro que te siento, y aunque me lea todos los manuales de la primaria y la secundaria que me han dejado los profesores y los maestros, creo que aún así no aprendería a olvidar tus ojos negros, porque veo el mousse y te encuentro, veo los genes del termo y me entrego, palpo la mesa, como quien va tanteando el terreno, y me parece estar acariciando tu cuerpo, y no es una actuación lo que a vos me vincula, pero es la imaginación besando el cuero del sillón en una noche de pasión profunda.

Ay, es la desesperación incontenible de pensar en vos en todo momento, agito el despertador y te veo hasta en su pantalla estúpida, que pretende despertarme a la vida como si todo esto fuera un juego, pero vivir no es un juego, y me voy consumiendo, apretando tu sonrisa en una medialuna y mirando tu luz en el café negro. ¿Hay estrategias metodológicas en los veleros?

Ay, pasea el tiempo como un tambor refregándome en la cara lo que no vivo y voy perdiendo sin haber ocasionado un solo encuentro, pero tengo fe en que algún día la energía cambiará y me des un beso, eso todo lo pienso, lo invento, y mientras tanto me voy caminando por las veredas barrosas hasta la casa de mamá como si el paso de la vida me importara un bledo, ni siquiera a terminar este proyecto me atrevo.

No sé si tengo que ir al médico, si por fin mañana se reinstalará el trabajo después del paro, o si todo el desperdicio de utilidad que voy viviendo es sólo un pasaje de “Volver al futuro” y su cuento. Ya lo decía Bataille, si en esta sociedad utilitaria no rendís dividendos todo se va al cuerno en cualquier momento, y yo me quedo pensando en vos como si la ganancia fuera igual a la ignorancia y la naturaleza un producto de la inoperancia. ¡La bibliografía me cuesta detallarla por vagancia!

Ay, son demasiados los contenidos curriculares pendientes de aprobación, aún no sé si cambiaré de estación, pero seguro me quedaré en vela experimentando con el color (dicen que la experiencia es el camino de la salvación), y cuando me veas de frente me aseguraré de estar firme en mis decisiones y de pulir el amor que te tengo en los gemidos de tus constelaciones.

Este programa curricular
viene a traerme bocaditos de chocolate negro,
y no puedo evitar distraerme
cuando tu sonrisa se aparece de lleno,
sin divisas,
como un arma de la milicia,
y entre los lineamientos de tus ojos
y tus labios
está el lodazal
de esta presentación institucional,
que me hace atar cabos y nombrar minutos,
entre los contendidos actitudinales
y los objetivos,
para poderte esperar.
No tardes más.

13 de junio de 2018.



sábado, 9 de junio de 2018

Por la canción de Mannequin

¿Cómo puede ser que un par de ojitos negros lo iluminen todo? Escuchando la canción de la película "Mannequin" en FM Aspen (y leyendo un poco, en forma distraída y parsimoniosa), recordaba cómo una se desvivía de chica por mirar peliculas en una videocassettera que no era la tuya, ya que eran muy modernas y caras para pensar en ese momento en comprarlas para la diversión familiar. Me acordé de esas noches sabatinas, de salir a tomar un café con mis papás, luego de la cena, o comerse un postre helado en lo de Pedrín, en Trevelin, y mirar esas "colillas" antes de que comenzara la película, emocionándote como si fueras a vivir la más bella experiencia antes del fin del mundo, y hoy la televisión está absolutamente impregnada de films y canales. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? ¿Todo tiempo más difícil fue más verdadero?

Recuerdo el patio trasero de la farmacia, el río Percy, por el que cruzaba de un lado a otro pisando los montones de piedras para no mojarme los pies. ¿Y las caminatas hacia el río Grande? Los bordes no estaban alambrados, como en la actualidad, y la libertad era algo que no tenía que ser comprado, no había leyes ni papeles cínicos, en un pueblo tan chico. La naturaleza era tuya, sí, tuya. Nunca me atrajo mirar ni a chicas ni a chicos, era demasiado inocente como para pensar en burdos dominios, mi mundo era yo y mi mundo, el barro, la pelota, una raqueta, la nieve, los pelotazos a las paredes, la pelotita de tenis besando los charcos y acariciando las paredes del patio, la escuela 57 era mi propio barrio, y hoy la mayoría se desvive por el sexo y el engaño.

Me pregunto muchas veces en qué me he convertido, tanta soledad era inobjetable, admirable, y hoy si estás sola la televisión y la sociedad te muestran que el camino es la imagen, y que estar sola es perderse en tus propios baches, con sus atrevidos mensajes subliminales de triunfos y de consumo, y hasta vos misma te creés que estás en Neptuno, y te autoflajelás saliendo en posts, pensando que así cambiarás tu podredumbre por un pasaje a los anillos de Saturno.

¿Y cambiar para qué? ¿Alguien te querrá más? ¿Vos triunfarás? ¿Serás? Pero aún así, la lucha es constante, te creés todo y seguís dirigiéndote a la red como si fuera la única y absoluta verdad, y te adaptás a una forma de discriminar.

Me acuerdo de ver Rambo, de alquilar Rocky, e ir a verlas a la casa de María Andrea, ¿cómo puede haber tanta distancia entre lo que es y lo que fue durante una sola era? Es como si perdieras la vista por mirar una estrella. Dejé Rayuela por un tiempo, por un rato, y ya me siento culpable, es deleznable jugar así con lo que siento desde hace un tiempo a esta parte, ¡porque" sólo se me ocurre amarte"!

¿Es posible que semejante negro concepto arroje luz sobre la desolación de una vida a la que se le escapa a veces la emoción? El corazón me tintinea, ¡si lo pudiera cambiar!, pero contiene un juguito dulce que cuando estoy sin metáforas hace explotar el foco de una lámpara. Y hasta me hace zumbar el oído derecho, imaginando que hace ese ruidito porque estás pensando en mi, ¡este pensamiento provoca tremenda risa e inconsciencia sin fin!, por creída, por pensar que los latidos que pueden salir de vos son sabrosos y yo los provoco.

¡Qué ironía!, papá era farmacéutico y se conocía todos los remedios para aliviar los dolores, pero no encuentro ninguno que pueda curar este mal de amores, un amor atormentado por su propia ternura, indigestado está entre sus propias ataduras, en su propia locura, que va y viene, ¡pero que ama firme y sencillamente semejante preciosura!

Voy por ahí buscando formas, para no hacerme de cuenta que no hay solución a tal idiotización que por vos se desboca. ¡Que algún día me pueda encontrar con tu boca!

Sábado 09 de junio de 2018

viernes, 1 de junio de 2018

Decíme que no es un chiste


Decíme que no es un chiste, decímelo, un pequeño pensamiento de vos rodeando alguna constelación que me ilumina, decíme que eso no es un chiste. Van por ahí las señales, pero no las distingo, y por ahí no te veo, pero te siento, y creo que quizás no es un chiste, ¿cómo hago para sacarle el papel a este caramelo?, y disfrutarlo despacio, insistir en el ruidito, pensar que no es un mito que quizás existas, que existas, que por el mundo te vistas y te desvistas, que sea cierto, que no sea un chiste, ya es más grande que todo el mundo entero, aunque me humille.
Van rodando las palabras, y nos las quiero ver cerca ni tengo ganas de mirarlas, pero si las decís vos, hasta el huracán para su embestida porque siente que te ama. No hay nada más infame que creer cosas, que devorarte cosas pensando que son ciertas y que todo eso lo sabés, y en esto quisiera que no, quisiera pensar que no tengo la razón, para al menos entender que no me puedo morir de amor, pero cada vez más los precios van subiendo, así como mis sentimientos, y no tengo ya ganas de que emprendan el regreso, ya estoy demasiado lejos.
Decímelo, total me queda un arsenal de libros por leer y quizás si algún día no te pienso en la mesa los ubicaré, y entenderé que mejor será apresurarme y tragarme los párrafos de a uno, como ese beso inoportuno, que espero de vos y que quizás no llegue ni en el sueño nocturno.
¿No es un chiste?, dame una devaluación, el abrazo busca su absolución, que no me crea más de lo que sea real, pero viste que uno va soñando y reformulando cada sueño como si fuera lo más preciado, y lo más valorado, eso de tenerte a mi lado, y es que tengo el corazón acelerado, y esperanzado, abreviado, entre lo que es y lo que no se ha consumado.

Esta madrugada