Entradas

Esto de la dieta (último poema de octubre)

Esto de la dieta me tiene a punto de pensamiento. Si hasta la clorofila ahorra su verde en estos tiempos. Una frase que se recapitula para hacerse más corta, un ritmo ha perdido la dulzura y se embota. Para sufragar pensamos lo más rápido posible, y al poema que se regala se le escapa lo sensible. La paciencia se ha vuelto inculta, y la serenidad se convirtió en bruta. El espacio de la virtud se destina al tecleo, y hasta me da impotencia porque no te veo. Pienso en grande y hago en chico, el minuto de deseo se ha vuelto cínico. Veo un portal por donde converger mis palabras, pero la lectura parece hoy un perro que ladra. No hay momento espacioso para pensar, y mucho menos para jugarse y amar. Es que amar requiere de esfuerzo y concentración, y para nada se nos ocurre hablar con el corazón. Si hasta el beso se repentiza, porque hoy conviene lo que agiliza. Es una verdad tan verdadera y oscura lo corto, que jamás se nos ocurriría no hacer de la vida un ahorro. Ahorrar fuerzas, aho...

Un mate puede arreglar la mañana

Este mate ha arreglado la mañana perseverante y estratégicamente estructurada de mi mente. Es como que las estructuras se mecen concientes de su supremacía viciosa dentro de mi vida. Los planes pecan de fieles y las nervaduras del acopio me representan. Un pequeño viento afuera, desastrosa ondulación de las ramas que arrastran polvo y dolor, pero el sol practica sus delicias con el día y ya todo se olvida. Aunque yo no me olvido de vos. Jugás en cada clave de sol como una banda musical en pleno acto, como un territorio que marca mi pensamiento, y en la poca juventud que le queda se va adormeciendo con tus caricias. El olor a chocolate blanco de los alfajores nos envuelve en prisiones de contradicciones. ¿Cuál es la mejor alimentación? ¿Vale la pena tanto sacrificio existencial? Una dieta de sentidos pasa a ser una baja de latidos, un regimen culinario ejerce su mueca totalizadora sobre nuestra alegría. Si cuidarse tiene consecuencias cruentas para la mirada, ¿de qué sirve? Aún así ...

Y leo

"Y yo me enamoré, y no olvidaré ese día". Y leo, leo, tocando el deseo como un logotipo tatuado en este espacio de tiempo, como una pizca de pimienta que se altera en el verdeo. Y leo, leo, en el concepto de esta tarde que aprovecho luego de haberla desaprovechado, porque en todo momento te veo. El agua de la laguna parece un mar que con la furia del viento se eleva ante mi, es un renglón de escepticismo frente a esta lectura que leí. Veo el pequeño punto rojo del sahumerio encendido como un retrato de mi libertad absurda e indomable, que se agota cuando te pienso y circula por mi nariz haciendo grumos formidables. Desprecio tu sinceridad (pero la amo), que se acerca desdichada permitiéndome tomar de a sorbitos muy pausados tu piedad. No te vas a deshacer de mi tan fácilmente. Aunque me invente historias que no ocurren y aunque me pliegue a tu inexistencia, recrearé un método para pasearme por tu alma, aunque no la posea, aunque no me pertenezca, transitaré con mis ca...

Unos pequeños

Unos pequeños seres humanos les tiran piedras a unos patos de la laguna (en lugar de practicar contra botellas y latas), y de sus maldades se embadurnan. ¿Por qué no lo intentarán contra sus mentes? Quien dice que sus conciencias no sacudan. Quizás sus padres claudicaron en el deseo de explicarles el valor de la vida, o tal vez no han tenido tiempo para practicar con ellos charlas amenas y entretenidas, porque los gritos y salvajismos que ellos mismos provocan los atosigan. ¡La educación es tan amplia y cada vez menos dependiente de la tiza y el pizarrón!, huye de las casas sin educarse como un escapista que se embriaga los ojos frente a la realidad. Y si además lo vemos por Tv o las redes sociales...poco resolvemos sobre nuestra humanidad. El oscurantismo y la languidez de la palabra han puesto a dieta a las relaciones, el amor y el respeto son cada vez menos populares y las heridas cada vez más desafiantes, atrofiadas por el "hacer todo a costa de lo que sea" y el ...

Un desplante

Juro que me hartó el descrédito para una posible relación de amor (como si el amor fuera una equivocación, como si no se pudiera ser lo suficientemente valiente para enfrentarse a la responsabilidad de amar y de aprender con el otro, como si no fuera una de esas aventuras posibles de conquistar), y aunque el hartazgo me supere temo que seguiré dándole bolilla, como quien sigue lo doloroso para retrucarlo. Y aunque aún tengo mucho que aprender, así y todo lo elijo. Claro, el mundo es un cóctel cartilaginoso de opiniones y comprendo a quienes no lo aceptan, porque en definitiva se trata de sentir lo que uno quiere sentir. Pero esto que siento es quizás un desplante que me hago a mí misma, como ferviente admiradora del amor de verdad. Sin embargo, ¿quién se juega hondamente hoy por amor? ¿Quién se arranca del pecho un latido para elevarlo y mostrarlo y demostrarlo? Ni hasta sé si soy yo capaz de semejante maravilla, denigrada por mi propia contradicción y extasiada por mi p...

Como catar un vino

Probar tu mirada me sabe a catar un vino. Le encuentro taninos maduros, textura consistente al paladar visual y la forma dominante de los arándanos. No es una reformulación del sabor, es una exquisitez del corazón, tan oscura como precisa en su forma de observar, equilibrada en su fijación y objetiva en su seducción. Quizás también podría acompañarla con trozos de queso (el rockefort me incita al poder), con esa cadencia sin igual que produce al saborear y ese frenético impulso para pecar. Hago un abordaje de especias, todo se mezcla en tu mirar, si hasta el brillo de un varietal rosado se le puede sumar. Te equivocás al extremo si pensás que el paso del tiempo sacude tu mirada en su barrica, le da un toque esencial que la fortifica, le suma una fuerte solvencia y el placer en la boca se siente como una explosión de inconsciencia. Trasciendo el umbral de tus barreras y pruebo su aroma a madera, ése era el único secreto que faltaba, oler tu exhaustiva mirada de amor me condena. ...

Frases que cruzan el mar

Me perderé en una selfie para luego automatizar un encuentro. ¡Que combinar irrealidad con experiencia no sea un sacrificio y sí una posibilidad de expresión! Ya que el rostro a rostro se posa en el corazón, quizás sea necesario acercarse más. Si hasta sonrojándose una puede ganar un partido de retroalimentación (me pasa seguido eso de parecer una esfinge roja). Estoy tocándole la mano al momento, como quien desliza su alma por la mesa, ¿ocurrirá? Es un lugar tan conocido, pero mágico, casi como interpretar y acertar. Me agobia la política de la mirada, pero me encanta, no escatima en expresar su irracionalidad existencial, con ese afán de desvestirlo todo y ocasionar un fuego donde el agua corre mansa. Oh, te has equivocado en la letra, pero miraste bien, y tenés el mundo ganado. El pasadizo del amor es tan perfecto que hasta importa poco y nada que no esté de moda, sus artilugios antiguos refrescan el espíritu y el cuerpo de tal manera que ni dormir a tu lado sería tan onírico. V...

Prefiero retirarme

Eliminando los residuos del organismo me doy cuenta por qué caminar acrecienta la voluntad de aplastar los pensamientos. Indagar en el pelo de la noche y que no me asuste. Tender la cama opaca y dormirme sobre ella. La prisión es exquisita pero insalubre, se reconoce posesiva e intransigente. Tu voz tiene un campo de acción sobre la ilusión y las armas reales. No se altera ante las redes sociales, es más, administra su poder como una caminante despechada y desalmada. Presa de la textura de tus labios, entregada a la sagacidad de tus emociones nocturnas, me arropo con los mensajes de la computadora, no, del teléfono, no, de la tableta. Son como esos comprimidos que estaban confiscados por contener contraindicaciones, el amor posee la más importante. “Una palabra bastará para sanarme”, pero no, prefiero retirarme. Si me escondo sabré dónde están atascados mis deseos, y también sabré dónde se cubren con pasamontañas mis pensamientos. Si me recluyo entenderé de qué estoy hec...

¡Con razón!

Aún no calculo el valor de este trimestre. Sus cremas hacen que mi razón le proporcione un segmento extenso a mi corazón. Estoy de saturación en saturación, percibo una bifurcación, pero ni el desamor ha podido con mi ilusión. Se espera y no ocurre, sucede cuando menos se lo espera. Es un espacio de tiempo embebido en perfume, también hay un sabor a suavidad colgada de mi vanidad. Todo tiene un límite, pero pensarte lo excede, tu esencia con mi conciencia en el tiempo se entretiene. ¿Hay una afirmación constante acaso? Si cada vez que damos un paso sólo hacemos oídos sordos a la alerta del desastre. En estos días sólo me permito amarte, y aunque no pueda acariciarte siempre desciendo a mis límites para adorarte. Que estupidez tan mundana pero serena. Piso las partículas desmedidas que aún me quedan para hacer girar esta sensación detrás de mis penas, que finalmente no me envenenan. Ni un vital segundo me detiene, es como que mi cuerpo sin memoria te retiene. Y aunque no transites...

¿Por qué no llenar el aire de vos?

¿Por qué hay que llenar el aire con cosas sencillas si lo puedo perpetuar con vos? Pronostico que en el ávido paso del tiempo voy sintiendo un alto escalofrío. Y no es por el frío. Vuelan vampiros en mi estómago. Seguramente siento miedo, transito como un ente que se catapulta en el loco arte de pensar. Qué complicada. Hasta adobada con tu existencia. Manipulada por cada murmullo tuyo. Una malviviente que arremete con el corazón entre los yuyos. Si me inclino a apurar el paso del tiempo, estaré errada. Cada pequeña vasija tiene su función. Conformarse sabe a sueño en mal estado. Dejar de observarte, vitalizar las nadas del pasado. ¿Cómo saber qué pasará en cada segundo siguiente? La transpiración del tiempo me hace querer maniatar el encuentro. Pero nada está hecho como una cerradura forzada. A tus labios tengo mi mirada atada. Basta con imitar una canción, cantarte una de esas melodías que debilitan la razón. Tengo este amor pegado a un armazón. Para vos. Luchar pasa de moda, ...

"Robémonos un sueño"

Los aromas están envueltos en sonidos matinales. Tengo la sensación, absurda pero atractiva, de que me perseguirán. Absurdo es el vuelo de mi imaginación, tan absurdo como real, y me domina como si el espanto de mis pensamientos retrocediera débilmente ante tu encanto. Que salga el sol, que las esponjas absorban la escasez de voluntad, ¡que la lechuga sea inofensiva! Presiento que la ofensa contra el otro aumenta en cantidades indiscriminadas, como si ofender fuera más fácil que defender, como si amargar nos hiciera ganar premios de popularidad. Pero la dulzura es más bella y tentadora, porque es más difícil de conseguir. Aunque pocos lo entiendan. Parece que la primavera se retirara entre los pétalos que el árbol va escupiendo. Y sin embargo, tengo su aroma como las canciones de Carlos Mata que escuchaba hace tiempo, tan llenas de románticas funciones espirituales, tan perfumadas por la delicadeza, tan inspiradoras. ¿Será posible pensar una inspiración sin preguntarse un ...

Noche bebida

Esta noche sabe a bebida, aunque aún no lo ha sido, ni lo será hasta que la bebamos, inclinada en nuestros cuerpos y fortalecida en nuestros labios. Y se sientan en tus ojos una a una las estrellas, descansando del letargo en que las tenías subsumidas, por tanto tiempo de no haberlas mirado. Me apagó la alucinación y me encendió tu corazón, expuesto al mío en un latido. Agonizantes e inconscientes, ambos se elevan contando secretos y acariciando sus venas, como quien tiende redes para fundirse y alejar las penas. Y la noche fue bebida, desahuciada por la intensidad de nuestro legado, que acaba por pisotear el silencio y desnudar las ganas de un pecado. Envuelto en la calidez de tus brazos, mi sueño va agonizando, como la paciencia del vino, y la respiración se va acelerando.

Último día de septiembre

El mes que da comienzo a la primavera se termina con tu presencia en mi vida entera. Sueño con tus ojos que son mi antojo derrumbando esta indecisión que podría sucumbir ante la pasión. El fuego interno de esta alteración me moviliza la inspiración que no hace más que pensar en poderte conquistar. Tiembla mi corazón sintiendo esta posesión, ¡qué erudición, devoción, juego en la prisión de mi emoción! Es tan delicioso hacer con las palabras mi propio calabozo, que encerrada en tu cuerpo insistiría en tocarte hasta el fin de los tiempos. Sin hasta en estas nubes he comenzado a desear lo que nunca tuve, ¿cómo no voy a pensar que entre tus brazos me podría extasiar? El último día de septiembre me trae unas mariposas adentro que hacen que te piense, y me incita desear tu piel que atraviesa mis pensamientos como a una tostada la miel. ("El olor a café me atrae, me lleva de las narices", acerca...

¿Y cómo lo digo?

Este aroma de la mañana me doma el corazón, y hasta me acomoda la necesidad en un espacio ventilado. Huele a café misterioso, a diagnóstico estrepitoso de felicidad y latido flotante del aire. Que si lo tengo un poco dormido, que si lo acurruco a tu nombre, que si lo altero y lo saco del frigorífico, que si lo entrego a vos como un caramelo desenvuelto, es todo tuyo, ya hacés de él lo que querés... (Estos mates están supremos, si hasta degustar un sorbo de este tiempo incita al alma a vibrar y desarmar sus cadenas). Mañana es jueves, y este miércoles ha comenzado con una intensidad fuera del rincón ordinario. Pensar en vos es una constante mundana y magnánima, son esos shots de felicidad suprema y acelerada, que son del espacio y no del cielo. (Quedan doce semanas para las vacaciones, dicen por acá. ¡Qué insistentes con esa frase! Es como vivir esperando que cada día se termine, sin disfrutar cada pasito). Que no me importe nada, que a pesar del desconocimiento te...

Dulzura primaveral

Quisiera permitirme un momento para observar la miel. E incluso, degustarla. Dulzura. Dulces sueños y sabores. Pienso en la laboriosa tarea de las abejas y en nuestro desperdicio. Hago por vos un despilfarro de dulzura. Endulzarte el alma de a poco sería mi objetivo, sacudirte las endorfinas y las moléculas con un dulce especial, con un preparado alquímico. Quiero preguntarle al azúcar si me presta sus partículas, y luego dejar tu corazón áspero con esa blancura. Después me gustaría saborearte entre caramelos y chocolates, también entre gomitas de colores, y deslizarte una trampa no engañosa, que te guste la incógnita de mis caricias, enlazándolas en tu cuerpo y que te sepan a delicias. La miel sabe a vos, porque tiene una ternura consistente, ¡qué codicia! Es un sabor que me deja perpleja, y que me hace vivir extasiada, entre texturas saborizadas de turrones y pinitos de eucalipto. Dejemos el sabor y pasemos al olor. Percibo que vivo dentro de un cubo que huele a vos. Hay ...

No podés darle la espalda al amor

"No importa el precio, no puedes darle la espalda al amor". Si no emergieran de mí suspiros que me acercaran más a vos en la mañana, una respiración deteriorada por la aceleración contínua, una temporal pero acertada falta de cordura diaria por pensarte, ¿qué sería del amor? ¿Qué sería de estas porosas y esponjosas palabras, a las que nada le importan las demás palabras, ni las lecturas light, si vos no las incitaras saludable y suavemente? No sólo opino que este amor sin sentido tiene más sentido que los bailes de las ramas, erigidas ante la radiación de un viento insoportable, sino que también creo posible que el amor de la amistad, de la familia y de la fraternidad producen a diario la instalación de un software necesario para respirar. Y aunque en soledad me sienta cada día, ser solitaria no es más que la textura para crecer desesperadamente entre equivocaciones propias. Seguramente habrá mejores cosas para el capitalismo, el imperialismo, el socialismo, el e...

Sueños

Mis sueños son sueños, nada más, sólo eso. Tal vez son un poco delicados, arquitectónicos, consumidores de aviones y de globos aerostáticos, mansos o no, quizás hasta hablen de más, mojándose las alas en mi escritura, sacudiendo los racimos para tratar de endulzame el alma. Pero los observo y sólo veo un sueño, sólo eso, un sueño estrafalario y en ciernes, inclinándose ante la imposibilidad y resurgiendo de la posibilidad. Los pienso y concluyo en llegar a tu corazón, aunque el tránsito se haga pesado y la brisa le rompa los vidrios a la esperanza. Y aún pensando en concretarlos, veo a mis sueños quietitos en su almohada, imaginando tu murmullo a mi lado, recreando tus mejores besos letales, en silencios ostentosos y manifestaciones sensoriales.  Mis sueños son sueños, sólo eso, un montón de libertad que vuela en este tiempo remoto, donde todos practican la practicidad, donde la razón va más apurada que la perpetuidad. Vienen y van, pero descansan en mi. Sueños alcoholizado...

No existe

No existe, no, no existe. No existís. Aunque quizás es la falta de jenjibre que ha hecho de mi jornada una nostalgia. (Esa raíz cítrica y picante me hace sentir fuerte y omnipotente). Pero pensándolo mejor, como dijo una vez mi profesor Christian Ferrer, la nostalgia se produce cuando se extraña algo (o a alguien) que ya no está. ¿O es esa la melancolía? Acá nunca estuvo ni la tuve. Por lo tanto, ¿de qué ha actuado esta sensación tan grotesca? Nada le ha importado, ni el hambre crujiente de mi estómago, ni la falta de tiempo para reflexionar, ni nada, nothing at all. Sensación con falta de piedad, revolución con ausencia de voluptuosidad.  Pero la existencia del "no existe" todo el día me ha acompañado. Todo y nada como un vértigo apetitoso. Todo y nada. Cada pequeño elemento feliz es todo, y es nada. Y luego existe otra vez, y otra. Es probable que sufra por la inimputabilidad de la imaginación, tan inmutable ante mis reclamos, tan indiscreta ante mis valientes pedidos. ...

Entrenamiento semanal

¡Que lluvia angelical!, paciente pero insistente, golpea cada latido absorto del corazón, como si el jugo de este día le robara al romanticismo el arte culinario de exprimir amor. Y se escucha aquel ruido indómito que me dice "no renuncies", porque hasta que no se sabe del todo nada se sabe. Tan acostumbrados estamos a suponer, que hasta se supune que por las chapas se filtra el agua como un vapor extremo del dolor, pero no, hasta que no sabemos si es dolor o sólo espera, podemos aguardar. ¡Tengamos fe! Me recompensan tus ojos (qué recompensa negra tan hemosa). Como los molinos de viento que mueven mi ser y me ahuyentan de la búsqueda de pokemones, me quedo hamacando el alma en un día gris, y ya es mucho decir. Practicando saltos acrobáticos he amanecido, escuchando el sonido en la tierra, oliendo a legumbres campesinas, si hasta no parece una mañana lluviosa deseadense (no se parece a nada amanecer pensando en vos y en tu aroma pegado a mis sentidos). Toda una seman...

¡Que viva!

Porque un amor, o el amor, amor, no es sólo un diminuto ingrediente con el que se condimenta el corazón, sino que además exaspera a la parsimonia y dignifica a la sordera del chusmerío que se aglutina detrás tuyo, queriéndote consumir y robar las alas. Es un eterno defensor de tus buenas intenciones, y es un ahuyentador de tus detracciones. El amor es un símbolo más que deseado. (Aunque no sé si habita Puerto Deseado). Pocos realmente comprenden la sensación que genera, a veces huye, se retira solemnemente porque sufre de insuficiencia cardíaca, pero un impulso lo empuja a amar como sólo el sabe, total e inescrupulosamente. (Y ahora transcribo el texto que escribí ayer por el post que publicó Marta) ¡Que viva el amor! A través del faro de una luz apetecible o entre los brazos de una noche sedienta por esta bruma, ¡pero que viva! Irradiando su esencia en un atolondrado y necio latido, o buscando la porcelana en un beso, ¡pero que viva! Aunque pestañee y dude por unos segun...