Meterte, ahí dentro, ahí donde molestás, ahí donde podés insultar, ahí donde hacés mal y podés disfrutar, ahí donde condensas tu vida en un momento para vivir la de otro, o para perjudicarle, por perjudicar nomás. Ahí donde la calvicie de sueños te satura, ahí donde no sabés querer, ahí donde tantas veces estuviste y tuviste el efecto deseado, ahí querés volver, ahí, sólo porque querés, porque amanecerte entre sonrisas no es tu deseo, sino entre risas frescas de hipocresía e insensatez. Ahí, ahí donde creés que hacés doler, ahí donde sabés que hay un humo feroz que podés provocar sin que se cocinen los buenos deseos, ahí donde canta la tremenda intolerancia, ahí querés proceder. Ahí, unas sanguijuelas molestando el aliento de los visionarios, ahí las ideas querés ver retroceder, ahí, con una injuria someterlas a tu poder, sin saber que el poder es un terreno del viento y de los polvos, y como al hielo verás anochecer.
"Calambres en el alma"
A veces "La 12" no está de fiesta. Crujen las llagas cuando no hay saludo. Se empañan de dolor los latidos que no llegan a tu mundo. Pero la vida es esto y me lo tengo que aguantar. Si tu mirada no me atraviesa mi paciencia empieza a supurar. La nostalgia no es agradable para los positivos, pero, ¿por qué no encuentro mi abrigo? El dolor se fue a transitar por una noche desubicada, y yo sigo pensando en calmar la fatiga que tengo por tu postura ignorada. No sólo es un calambre, ¡es la sensación de estar incomunicada! Cuando querés decir tanto pero la escucha es una prisión consolidada. Siempre te escribo, pero aprendí a vivir con eso de saludarle al vacío que provoca tu ego.
Comentarios
....tampoco creo que me quieran llevar, gratis.
bendixcs