El olvido ocasiona la intemperie de los sueños. La ventana hacia el futuro posterga las palabras. No tener lugar ni tiempo hiere. La carroña del destino, la decisión, ¿no recordar lo pasado quema el presente o el olvido hace bien? La mano está fría, huye hacia la madriguera a descansar, pero aquellos que lo saben, que lo envuelven y lo convierten todo de tal forma para transgredir con prejuicios e instaurarlos en el aire como al inquieto polen, huyen de sí mismos sin preguntarse. La huida de sí es la cárcel del prejuicioso. Me cansé de la vetusta tempestad del que preenjuicia de una forma inerte y uniforme, descabellados anhelos de ser lo que no son, prejuicioso huele a envidia, huele a huelga en el mar.
"Calambres en el alma"
A veces "La 12" no está de fiesta. Crujen las llagas cuando no hay saludo. Se empañan de dolor los latidos que no llegan a tu mundo. Pero la vida es esto y me lo tengo que aguantar. Si tu mirada no me atraviesa mi paciencia empieza a supurar. La nostalgia no es agradable para los positivos, pero, ¿por qué no encuentro mi abrigo? El dolor se fue a transitar por una noche desubicada, y yo sigo pensando en calmar la fatiga que tengo por tu postura ignorada. No sólo es un calambre, ¡es la sensación de estar incomunicada! Cuando querés decir tanto pero la escucha es una prisión consolidada. Siempre te escribo, pero aprendí a vivir con eso de saludarle al vacío que provoca tu ego.
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