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¿Quién sos?

  ¿Y vos quién sos? ¿Finalmente? Siempre encadenando mis sueños o los sueños de otros más. Arropando los placeres que quise descartar cuando el frío me hace tiritar. Quien provee los jugos y las explosiones, pero de quien apenas se sabe sobre sus pasiones. ¿Quién sos, finalmente? Un objetivo más sin alcanzar, pero una luz a través de la cual se ve la profundidad, ¿será tuya esa autoridad o de alguien más? ¿Quién sos? para hacer derretir el viento en el desierto, para compartir la serenidad cuando todo parece terminar. Cuando todo parece fundirse y quemarse el pedestal otra vez te veo acercar.

"¿Qué estás haciendo, Pulguita?"

  Es odioso trabajar en grupo, odioso. Cerré el balcón de las ideas de 2020. Si buscás algo para armar, primero deberías desarmarte. La progresión temática es una creciente que se desbarranca, y luego ya no hay retroceso. Pero es menester comenzar a pensar, ¿qué nos queda de este 2020? Sólo esperar a que transite como el cactus que florece y en su pandémica vida insiste. ¿Viste qué fácil es insistir? Te tirás del trampolín. Un viento arremolinado tiñe la ventana, con un cable que golpea el vidrio dejándome al descubierto. Pero me taparé, no concluiré mi momento con una muestra. Lo que deba cerrarse, se cerrará. Y los demás solos deberán trabajar.

El "qué importa" de la resignación

 Jajaja. Cuando me quedo sin palabras me inundo de la hostilidad del sol. Me abrazo en su fortaleza para expulsar las incipientes malas palabras que tengo ganas de decir. Siempre termino no diciéndolas. Parece que estoy acostumbrada a opacar mi espíritu ante cualquier aproximación de mis consternadas sensaciones. ¡Tengo ganas de expulsar tantas cosas! Pero no lo haré, no tiene sentido. La palabra no es escuchada. Leer no tiene sentido absoluto si la lectura no cambia en algo la dirección que vamos tomando a medida que vamos viviendo. Porque acordarme de cada palabra que Nietzsche escribió sobre su Zaratustra no hace explotar nada, ni contraer ningún músculo. ¿De qué me sirve acordarme literalmente de una teoría de Hegel si no la aplico para solucionar o pensar algo distinto a la teoría en sí? Ojo, esto lo pienso y lo digo porque en realidad no me acuerdo de ninguna frase que Hegel escribió, ni pretendo hacerlo, por ahora. Hoy leía en mis recuerdos de Facebook un escrito como este, ...

Algo que ni sé

  Una pasión, se necesita siempre una pasión, evocar el eco de tu ilusión cuando parezca que tu interior se vació. Vas borrando la tempestad con intensidad. Esperá,  podés jugar un juego más. Vas probando volar aunque no vayas más allá. Parece que si al alma no le brotan hojas las raíces se aflojan. El paso del tiempo se nota si no activás tus piernas rotas. Nunca sabés lo que puede pasar en realidad, no te descuides, las distancias se pueden quebrar.

"I just can't stop loving you".

 Me gustabas más cuando eras mala, porque una cosa no quita a la otra, el aire no vive sin la marejada, y una personalidad puede ser equilibrada. Los laureles siempre van a resplandecer, en cambio las rosas pueden perecer. El amor me tiembla, me opaca, me intimida, pero cuando vos decidís el corazón se acelera, se alegra se embeleza, ¡hay tanta magnificencia en esa grandeza! La cumbre es alta en espacio y seducción, pero la simpleza de una actitud es lo que le da al mundo su emoción. Tenemos tanto por ahí que resolver pero una sola erudición puede hacer la vida merecer, merecer olerte y tocarte aunque sea por una vez, sólo por una vez. Nada puede valer la pena si no se hace aunque sea una vez, me gustabas más cuando eras mala pero todo puede hacerme ver que no te dejaré de querer. Si por el aire los recuerdos gritan y comen almendras en el presente, te veo una y otra vez en mi alma resplandecer, aunque vos nunca me pudiste ver, y quizás tampoco sepas nunca lo que te perdés.

La vida es un chiste

 Me cansé de la misma pavada, siempre la ilusión adornada  con laureles y flores para que no llores, sol y fiesta, alegría y dolores, drama y léxico acrecentado, te torturás y te sentís aliviado, la misma cosa, la misma hora, el desayuno o el almuerzo son el mismo cuento, a algo llegarás, y hoy es viernes, disfrutarás, y cuando llegue el domingo lo sufrirás, partís de un beso deseado hasta llegar al no dado, todo es tan típico, tan obvio, tan endietado. Querés ver para luego irte a dormir, ficción y realidad, las tenés que sufrir, no hay cosas que te confundan, todo está explicado, hasta que finalices un régimen no habrás claudicado. Igual o peor, da lo mismo, si tu corazón no late caerás al abismo. La vida no se está con vueltas, es un chiste, cuánto más buenas sos más mala te habrá convertido, y encima estoy sin vos, ¿alguna vez me habrás oído?

Hasta que lo ves

 No soy tan estúpida, no necesito preguntarme demasiadas cosas,  sé que sos mi amor. Pero,  ¿por qué? La vida a veces es una cárcel donde hacés temblar tu incompetencia para entender. Varias veces das vueltas sobre lo mismo, al menos yo, o seres como yo, y si te vas a dormir te despertás y te volvés a preguntar. ¿Por qué? ¿No será cuestión  de vivir más relajado, y olvidarte que el amor no se te ha declarado? Pero si hablamos de amor podemos decir que va más allá de lo que aparece a tu alrededor. No quieras entender lo que no ves. Hasta que lo ves.

El problema de la esperanza.

 Todos los seres distintos a mí son mi complemento. Pero veo tanto fastidio a mi alrededor, tanta desinteligencia, que si fuera rodando en una nave hacia otro mundo no extrañaría tu presencia. Creo yo. Cómo podría saberlo. Ni más ni menos. Sólo hemos nacido en otro tiempo. Los azares nos han cruzado muy lejos. Todo lo mío es a base de intentos. Cómo si no tuviera más que hacer que pedirle favores al viento. La esencia de un alma no cualquiera la puede saborear. Quizás cualquiera puede saborear un cuerpo. Pero la profundidad es tan distinta que sólo a veces se alcanza de verdad. Es una gota en el manantial. Vaya a saber quién la puede encontrar, para así la esperanza poder prolongar sin claudicar.

"Felicidad empieza con fe"

Hay un lugar al que nadie llega,  sólo vos,  qué sé yo. Un lugar infranqueable, intocable,  no publicitario, no fílmico,  no editorial ni social,  un lugar ajeno al todo, pero lleno de todo, que sólo se arquea ante tu alma y espera de tu cuerpo un poco más que sólo lo que encuentro. Porque sabemos que hay cosas ocultas, desvestidas, con su piel desprevenidas, pero lindas, y muy altivas,  para descubrirlas. Hay un lugar solitario que te espera, porque no es de nadie más que yo prefiera. Por ahí se escuchan canciones, pero de vez en cuando explosiones, articuladas con llanto, y su eje es el espanto, pero también hay tanta emoción que no puede salir si no entrás vos. Nadie te escucha, nadie se entera, ahí dormís la siesta aunque sabemos que te desespera. Y aunque vos quieras y clames por fiesta es sólo tu silencio el que festeja. Es un lugar acongojado pero reservado, parece aburrido, pero no creas lo que dice el gentío, porque sólo cuando lo experimentes deja...

Al olvido

¿De qué sirve vivir con el cerebro pegado siempre a la cabeza? No podés vivir siempre con el cerebro pegado a la cabeza. ¿Y cómo te das cuenta cuándo sí o cuándo no? ¿Cuáles son las cosas maravillosas? ¿Cómo podés atraparlas? ¿Se puede? Tener el cerebro pegado siempre a la cabeza es para felicitar. Tener la mente clara para realizar acciones es azar. Unos pueden concretarlo con seguridad. Otros apenas lo ven pasar. No tender el vuelo te aliviará. Salir del agujero también es hacerse preguntas para no resolver. Muchas veces hay respuestas a las que no podés ver. Las preguntas al final te traerán fe. Lo que saqué  lo guardaré. Al olvido lo veré.

Refranes

"Ojos que no ven, corazón que no siente". Pero, ¿qué pasa si ves? Caramba. Mínimo detalle e imprescindible ilusión. Sin ilusión no hay vida, sólo desolación. Si nos ves, olvidás, pero también, te entregás. Pasar una página y otra, no escuchar, contemplar y desafinar. Eso no es vida, para nada, no lo podés negar. "No hay mal que por bien no venga". Pero, ¿qué podría ser peor que no saber de vos? Cuando ves las estrellas sólo buscás la que te hace vibrar, una luz transparente que no es para nada inocente, pero que en tu corazón aparece aunque no se entere. "A buen entendedor pocas palabras". Pero, ¡yo te quiero escuchar! Vaya que sí. Todo el éxtasis en ese frenesí que tu voz me llega a transmitir. Sin esa sensación no vivo, no respiro, ¿dónde se bifurcó el camino? Ya no hay regreso al principio, desde ya te lo digo.

Espolvoreando soledades

"Esta inquietud de...", dominación e instinto, sobre mi mente, que no se acopla al sentir, perdurable y tozuda, que se funde con las ganas de dormir por una inquebrantable cantidad de tiempo, donde la pedagogía y la didáctica no incursionen, ni se eleve el amor (que por cierto, es tan innecesario como la necesidad de decirlo), porque las huellas reprimen el impacto y las estrellas atosigan al tacto. Sólo se ha tratado de soñar, todo este tiempo, y es mentira que los sueños se hacen realidad, quizás sí en el programa de Berugo, o en tu propia alma, pero somos tantos y tan pocos que lo que ocurre sólo te ocurre a vos y a unos pocos, los otros tantos espolvoreamos soledades alrededor. 

La una y la otra

Una teoría en un juego de palabras. La primera no es igual a la segunda, son parecidas, no te confundas, La primera a veces mira y escribe, la segunda apenas likea. Una tiene agallas para decir, la otra es sólo un invento, pero ayuda a la una para hacernos creer el cuento. La primera aparece cuando se desviste de euforia, la segunda está prácticamente todos los días, aunque la diferencia no se nota. La segunda te hace siempre feliz, en cambio la otra te hace dar bronca, no sabés cuándo se enoja y tenés que quedarte piola. La una tiene brillo propio, en cambio la otra lo importa, no se sabe bien si una se lo pidió a la otra, pero entre ellas hay acuerdos que de cada una flotan. Vamos, finalmente es difícil darse cuenta cuándo es una y cuándo es otra, la mayoría no lo nota, pero, ¿qué importa? No confíes tanto, puede ser una o puede ser otra, porque nunca sabés bien cuándo es mejor la claridad o la sombra.

Palabras cursis

Cualquiera ama a la madre Teresa, la cuestión está en amar a quien poco te ofrezca, pero que haga que tu alma se llene de una sonrisa plena, y que los hilos conductores de sus besos lleguen a tus arterias, sin que lo intente, sin que te bese, cuando pienses en ella, en el ser más hermoso de la Tierra.

Vida tranquila

Qué vida tranquila, pacífica, serena, opaca, quieta, aburrida, silente, como antes de conocerte, por eso no te extraño, y sí te extraño, aunque me cueste reconocerte.

Haría el intento

Escucharte decir algo es una mínima posibilidad, siempre. A veces preferiría estar en Marte, porque tendría la ilusión que allí no hay auriculares. Respirar entre las rocas sería imposible, beber agua sería imposible, pensar en vos sería posible, pero no conectarme, no conectarme sería como tener el sueño de no amarte. Evadir es más fácil, no es cobardía, es sólo una posibilidad más de empezar a vivir, por fin, alguna vez sin pensar en tu esencia. Si fuera sólo tu pelo, o algún rincón de tu cuerpo sería todo más fácil, pero es tu voz, tus órganos vitales y hasta tu silencio. Verte expresar algo, poner tu mano sobre el viento, erigir tus piernas sobre mi invierno es olfatear una mínima posibilidad que no pretendo, no deseo, no agradezco. Si pudiera mudarme de acá y no sentirte de nuevo, haría el intento. Te juro que haría el intento.

Te puedo querer

Te puedo querer sólo de la forma en que un pétalo escapa de una rosa, o en la manera en que un grillo canta en un jardín, bien cursi en la vida nadaría yo, y te querría de forma tibia y sublevada ante el dramatismo, pero debo pensarlo porque a veces lloro y me olvido que debía quererte así, de forma convencional, sencilla y serena, sin gloria y sin pena. Sólo necesito tiempo para pensarlo, y para confiar que formás parte de la Humanidad, no del viento, no de las estrellas, no de los árboles pulcros ni de las plumas de un pájaro, porque toda incandescencia finalmente se apaga, pero los humanos permanecen a fuerza de sujetarse al corazón de las personas. No te escapes de mi ser, si así te puedo sólo querer.

No estoy enamorada, soy necia

Hace mucho tiempo que estoy enamorada y que no escribo un poema de amor, un relato de amor, una carta de amor. No llegan las formas ni interesan lo excesos al escribir, no abundan las palabras pero sí las lecturas. Porque comprendí que no estoy enamorada, sólo soy necia. ¿Cómo es posible adorar una sonrisa? La luz es sólo un efecto lumínico que emana de algún compuesto químico o cósmico, no, no es una explosión en el alma cuando escuchás su voz. Tampoco es despertar a la madrugada porque el pensamiento se te nubla con su aparición, no, es sólo que no descansaste bien en el día y el cansancio te agotó, por eso no dormías, por eso no le hacés demasiado caso al despertador. Y ni pensar que es la desilusión en busca de una ilusión, de un motivo, de una necesidad de saber algo más de su ser, no, es sólo investigar para hacer un reconocimiento del ser humano y un aprendizaje de sus comportamientos, para saber más, nada más, no es que la amás, es querer saber la verdad. Son todas sensaciones ...

"Cuando la mentira es la verdad"

Puras mentiras, rodando y atrofiándose por el mundo. La cuestión es, ¿cómo descubrirlas? Si a veces ni vos mismo sabés que estás mintiendo. Porque te hacés por dentro un cúmulo de historias, desenredás inventos, los tamizás para que queden súper finitos, así no son vistos, pero finalmente las consecuencias permiten que sea vea la verdad. Vos querés volver al momento preciso en que fuiste feliz, porque alguna vez lo fuiste, ¿no? Pero es un momento tan pequeñito que ha sido desbordado por los momentos agrios. No, no todo es horror y desidia, a veces también pasan cosas, cosas piolas, amamantadas por la alegría. Sin embargo, son un día, y al otro, se hacen grumos en esa energía. Grumos de cuarentena, silencio que desespera. ¿Te creo o no te creo? ¿Es mentira o una simple ilusión de recreo? Vos sabrás.

"Electrical storm"

Hay ocasiones en las que una se despierta mal, puede ocurrir. No tenés ganas de hacer nada, ni de leer, ni de pensar, ni nada, suele pasar. Y por ahí se te da por cocinar algo que te alivió los sentidos, y luego aparece la tormenta. Un milagro. La sangre de la tierra fluye a través de un ruido, parece que todo se hubiera lavado, enjabonado, sedado, amortiguado. Pero viste como es la vida, y aunque no todas las vidas son tan similares, en un momento podés sentir algo y al rato te sentís como el polo opuesto a su contrario. Estos tiempos de cuarentena son una porquería. Agónicos e insufribles, me hacen acordar a los días del extenso paro del año pasado. Y sí, hay que hacer algo y todos los días, pero...no soy como los seres humanos que todos los días pueden hacer algo, yo sólo pienso, ¿eso es hacer algo? Les mando felicidades a los que sí pueden ejercer el arte de hacer, el infinitivo y meloso hacer. Yo ahora sólo puedo tomarme unos mates y pensar en lo que pasó hace un rato, pero pref...