Me gusta cuando cantás aunque estés como ausente
La magia no se nutre con la atención
sino con la indiferencia.
¡Hay en ella tanta potencia!
Pero algunos no lo ven
porque la seducción es una jerga
que no tiene competencia.
Es impenetrable y entrañable
su esencia.
Te hace sentir un poco de rencor
por ser una hacendosa erudición
que a pocos atraviesa.
Me gusta cuando cantás
aunque estés como ausente,
la avaricia del secreto
por mis oídos se mueve
y ante mi corazón
su ilusión intercede.
De todas formas nada puedo hacer,
el gusto es una necesidad inerte,
y el movimiento de mi alma
es una mirada que se enceguece.
Comentarios